Esdras  6 Biblia Jerusalén (1998) | 22 versitos |
1 Entonces, por orden del rey Darío, se investigó en los archivos del tesoro conservados en Babilonia,
2 y se encontró en Ecbátana, la fortaleza situada en la provincia de los medos, un rollo del tenor siguiente: "Memorándum.
3 "El año primero del rey Ciro, el rey Ciro ha ordenado: "Templo de Dios en Jerusalén": "Constrúyase el templo como lugar donde se ofrezcan sacrificios y échense sus cimientos. Su altura será de sesenta codos y de sesenta codos su anchura.
4 Habrá tres hileras de piedras de sillería y una de madera. Los gastos serán costeados por la casa del rey.
5 Además, serán restituidos los utensilios de oro y plata del templo de Dios, que Nabucodonosor sacó del santuario de Jerusalén y se llevó a Babilonia, para que todo vuelva a ocupar su lugar en el santuario de Jerusalén y vuelva a ser colocado en el templo de Dios.
6 "Ahora, pues, Tatenay, sátrapa de Transeufratina, Setar Boznay y vosotros, sus colegas, las autoridades de Transeufratina, retiraos de allí;
7 dejad trabajar en este templo de Dios al sátrapa de Judá y a los ancianos de los judíos, y que reconstruyan ese templo de Dios en su emplazamiento.
8 Éstas son mis órdenes acerca de vuestro proceder con los ancianos de los judíos para la reconstrucción de ese templo de Dios: de los fondos reales de los impuestos de Transeufratina, se les pagarán a esos hombres los gastos exactamente y sin interrupción.
9 Lo que necesiten para holocaustos del Dios del cielo: novillos, carneros y corderos, así como trigo, sal, vino y aceite, se les proporcionará sin falta cada día, según las indicaciones de los sacerdotes de Jerusalén,
10 para que se ofrezcan al Dios del cielo ofrendas agradables y se ruegue por la vida del rey y de sus hijos.
11 Ordeno, además, lo siguiente: A todo aquel que no cumpla este edicto, le será arrancada de su casa una viga, se le amarrará a ella y será azotado; en cuanto a su casa, será reducida, por este delito, a un montón de escombros.
12 Y el Dios que ha puesto allí la morada de su Nombre, aplaste a todo aquel rey o pueblo que trate de transgredir este decreto y destruir ese templo de Dios en Jerusalén. Yo, Darío, he promulgado este decreto. Sea ejecutado exactamente."
13 Tatenay, sátrapa de Transeufratina, Setar Boznay y sus colegas ejecutaron exactamente las instrucciones dadas por el rey Darío.
14 Los ancianos de los judíos continuaron reconstruyendo con éxito, según la profecía del profeta Ageo y de Zacarías, hijo de Idó. Llevaron a término la construcción según la orden del Dios de Israel y la orden de Ciro y de Darío.
15 Este templo fue terminado el día veintitrés del mes de Adar, el año sexto del reinado del rey Darío.
16 Los israelitas - los sacerdotes, los levitas y el resto de los deportados - celebraron con júbilo la dedicación de este templo de Dios.
17 Ofrecieron para la dedicación de este templo de Dios cien toros, doscientos carneros, cuatrocientos corderos y, como sacrificio por el pecado de todo Israel, doce machos cabríos, conforme al número de las tribus de Israel.
18 Luego establecieron a los sacerdotes según sus categorías, y a los levitas según sus clases, para el servicio del templo de Dios en Jerusalén, según está escrito en el libro de Moisés.
19 Los deportados celebraron la Pascua el día catorce del primer mes.
20 Como los levitas se habían purificado todos a una, estaban todos puros. Inmolaron, pues, la pascua para todos los deportados, para sus hermanos los sacerdotes y para sí mismos.
21 Comieron la pascua los israelitas que habían vuelto del destierro y todos aquellos que, habiendo roto con la impureza de la gente del país, se habían unido a ellos para buscar a Yahvé, Dios de Israel.
22 Celebraron con júbilo, durante siete días, la fiesta de los Ázimos, porque Yahvé les había llenado de gozo, pues cambió en su favor el corazón del rey de Asiria para reafirmar sus manos en las obras del templo de su Dios, el Dios de Israel.

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Introducción a Esdras 

Los libros de Esdras y Nehemías formaban un solo «libro de Esdras» en la Biblia hebrea y en los Setenta. Como ésta retenía el libro apócrifo griego de Esdras y lo ponía en el primer puesto (Esdras I), denomina Esdras II al libro de Esdras-Nehemías. En la época cristiana fue dividido en dos, costumbre que siguió la Vulgata, en la cual Esdras I equivalía a Esdras, y Esdras II a Nehemías; la misma Vulgata llama Esdras III al apócrifo griego de Esdras. La designación de los dos libros por sus dos personajes principales, Esdras y Nehemías, es todavía más reciente y se ha introducido en las ediciones impresas de la Biblia masorética.

Los libros de Esdras y Nehemías son, como se ha dicho, continuación de la obra del Cronista. Después de los cincuenta años de destierro, del que no habla, vuelve aquél a tomar el hilo de la historia en el momento en que el edicto de Ciro, 538 a. C., autoriza a los judíos a volver a Jerusalén para reconstruir el Templo. El regreso escalonado comienza inmediatamente, pero los trabajos del Templo se interrumpen por la oposición de los samaritanos y no se reanudan hasta Darío I; el Templo se acaba el 515. En el medio siglo inmediato, los esfuerzos para levantar las murallas de Jerusalén son obstaculizados por los mismos samaritanos, Esd 1-6. Bajo Artajerjes, Esdras, un escriba encargado de los asuntos judíos en la corte de Persia, llega a Jerusalén con una nueva caravana. Viene provisto de un decreto que le concede facultades para imponer a la comunidad la ley de Moisés, reconocida como ley real. Se ve precisado a tomar severas medidas contra los judíos que habían contraído matrimonio con mujeres extranjeras, Esd_4:7-10. Luego, Nehemías, copero de Artajerjes, logra que el rey le otorgue la misión de ir a Jerusalén para levantar las murallas. Rápidamente se concluye este trabajo, a pesar de la oposición de los enemigos, y se repuebla la ciudad Ne 1:1-7:72a. Entre tanto, Nehemías ha sido nombrado gobernador. Esdras hace una lectura solemne de la Ley, se celebra la fiesta de las Tiendas, el pueblo confiesa sus pecados y se compromete a observar la Ley, Ne 7:72b-10:40. Siguen algunas listas y medidas complementarias y la dedicación de la muralla, 11:1-13:3. Nehemías, después de haber vuelto de Persia, regresa para una nueva misión, durante la cual se ve obligado a reprimir algunos desórdenes que ya se han introducido en la comunidad, Neh_13:4-31.

Se ve, por este resumen, que estos libros tienen mucha importancia para la historia de la Restauración judía después del Destierro. Los primeros caps. de Esdras completan las informaciones que se pueden sacar de los profetas Ageo, Zacarías y Malaquías. Los dos libros son la única fuente de que disponemos sobre la actividad de Esdras y Nehemías. La fecha de su composición es anterior a la de las Crónicas; pero, sobre todo, utilizan y citan textualmente documentos contemporáneos de los hechos: listas de repatriados o de la repoblación de Jerusalén, actas de los reyes de Persia, correspondencia con la corte y, sobre todo, el informe en que Esdras dio cuenta de su misión y la memoria justificativa de Nehemías.

A pesar de esta abundancia de fuentes, la exégesis de Esdras y Nehemías está erizada de dificultades, porque los documentos se presentan en ellos en un orden desconcertante. La lista de los inmigrantes se da dos veces, Esd 2 y Ne 7; en la sección de Esd_4:6-6:18, escrita en arameo, los sucesos del tiempo de Darío son referidos después de los sucesos de los reinados de Jerjes y Artajerjes, que, sin embargo, se sitúan en los cincuenta años siguientes. Los escritos procedentes de Esdras y Nehemías han sido fraccionados para luego reunirlos combinándolos. Utilizando las fechas concretas que se dan en ellos, el informe de Esdras puede restituirse en el orden siguiente: Esd 7:1-8/4:36; Ne 7:72-8:18; Esd 9:1-10:44; Ne 9:1-37.

Pero este documento ha sido rehecho por el Cronista, quien puso algunas partes en tercera persona, y ha recibido adiciones: la lista de los culpables de Esd_10:18, Esd_10:20-44 y las plegarias de Esd_9:6-15 y Neh_9:6-37. La memoria de Nehemías comprende los trozos siguientes: 1-2; 3:33-7:5; 12:27-13:31. El Cronista ha introducido un documento sobre la reconstrucción de las murallas, Neh_3:1-32. La lista de los primeros sionistas, Neh_7:6-72 a, se repite en Esd 2. El cap. 10 es otro documento más de archivo que pone el sello al compromiso aceptado por la comunidad durante la segunda misión de Nehemías, 13. El marco del cap.11 es una composición del Cronista, a la que se han añadido listas de la población de Jerusalén y de Judá y, en el cap. 12, listas de sacerdotes y levitas.

Se ve que el Cronista ha querido proceder por medio de series unitarias. En Esd 1-6, su objetivo principal es la reconstrucción del Templo bajo Darío: agrupa los regresos sucesivos de la cautividad, difumina la figura de Sesbasar en beneficio de Zorobabel, forma una especie de expediente antisamaritano. A lo largo de los libros, presenta a Esdras y Nehemías trabajando juntos en la realización de una misma obra.

Tales procedimientos literarios plantean graves problemas a los historiadores. La cuestión más discutida y más difícil atañe a la cronología de Esdras y Nehemías. Según el orden del libro, Esdras llegó a Jerusalén el 458, el año siete de Artajerjes I, Esd_7:8; Nehemías se le unió el 445, el año veinte del mismo rey, Neh_2:1. Permaneció doce años, Neh_13:6, es decir, hasta el 433; volvió a Persia por tiempo indeterminado y regresó para una segunda permanencia, también bajo Artajerjes I, que no murió hasta el 424. Hay buenos exegetas que conservan este orden tradicional, pero que, conforme a las indicaciones precisas del mismo libro, limitan a un año la misión de Esdras, y le hacen volverse antes de la llegada de Nehemías. Otros exegetas invierten este orden porque les parece que la obra de Esdras supone ya realizada la de Nehemías. Los datos que suministra Esdras se referirían no al reinado de Artajerjes I, como los de Nehemías, sino al reinado de Artajerjes II, y Esdras no habría llegado hasta el 398. Finalmente, algunos exegetas recientes, concediendo que Esdras haya venido después de Nehemías, pero negándose a reconocer un cambio de reinado del que nada dice el texto, hacen venir a Esdras entre las dos misiones de Nehemías, a costa de una corrección textual de Esd_7:8 : Esdras habría llegado, no en el año 7, sino en el 37 de Artajerjes, el 428.

Cada una de estas soluciones puede invocar buenos argumentos, pero también cada una de ellas tropieza con dificultades; el problema ha de seguir abierto. Sólo un punto es seguro: la actividad de Nehemías en Jerusalén desde el 445 al 433 a. C.

Por lo demás, para la inteligencia religiosa de los libros, es de interés secundario. De conformidad con la intención del autor, presentan un cuadro sintético, pero no engañoso, de la Restauración judía; y para comprender ésta, importa mucho más conocer las ideas que la animaron que el orden exacto de los hechos. Los judíos, beneficiándose de la política religiosa liberal que los Aqueménidas aplicaban en su imperio, vuelven a la Tierra Prometida, restablecen el culto, restauran el Templo, levantan las murallas de Jerusalén y viven en comunidad, gobernados por hombres de su raza y regidos por la Ley de Moisés. Ello no les exige más que una lealtad, fácil de guardar ante un poder central respetuoso con sus costumbres. Es un acontecimiento de gran importancia: se trata del nacimiendo del Judaísmo, preparado en las largas meditaciones del Destierro y ayudado por la intervención de hombres providenciales.

Después de Zorobabel, que reconstruyó el Templo, pero cuyos títulos mesiánicos, reconocidos por Ageo y Zacarías, Hag_2:23; Zac_6:12 s, calla el Cronista, los pioneros de esta restauración fueron Esdras y Nehemías. Esdras es en verdad el padre del Judaísmo, con sus tres ideas esenciales: la Raza elegida, el Templo y la Ley. Su ardiente fe y la necesidad de proteger a la comunidad renaciente explica la intransigencia de sus reformas y el particularismo que impuso a los suyos. Es el modelo de los escribas y su figura ha venido agrandándose en la tradición judía. Nehemías está al servicio de las mismas ideas, pero actúa en otro plano: en la Jerusalén restaurada y repoblada por él, ofrece a su pueblo la posibilidad y el placer de una vida nacional. En su memoria, más personal que el informe de Esdras, se nos muestra sensible y humano, arriesgándose personalmente, pero prudente y reflexivo, confiando en Dios, a quien ora con frecuencia. Dejó un gran recuerdo y Ben Sirá canta el elogio del «que nos levantó las murallas en ruinas», Sir_49:13.

No ha de extrañarnos que, en esta reagrupación de la comunidad en torno al Templo y bajo la égida de la Ley, el Cronista haya visto una realización del ideal teocrático que él había proclamado en las Crónicas. Sabe que hay que esperar algo más; pero es que su dependencia de los documentos que reproduce es mayor que en las Crónicas: conserva su tono particularista que las circunstancias justifican, y, en relación con la esperanza mesiánica, respeta su silencio, inspirado sin duda en una honrada lealtad. Escribe en medio de este período de los siglos IV-III antes de nuestra era, que tan mal conocemos y en el que la comunidad de Jerusalén, replegada sobre sí misma, se reconstruye en silencio y adquiere hondura espiritual.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


NOTAS

6:1 Babilonia puede designar aquí generalmente el imperio persa, p.e. «Ciro, rey de Babilonia», Esd_5:13. El rey compartía su residencia entre Babilonia, Susa y Ecbátana, donde se halló el edicto, Esd_6:2.



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Esd_1:4+

NOTAS

6:3 Texto alterado. Falta la longitud y las otras medidas son inverosímiles.

NOTAS

6:4 Ver Esd_5:8; idéntico procedimiento de construcción que para los edificios salomónicos, 1Re_7:9-12.

NOTAS

6:5 «todo» añadido por conj. -«y vuelva a ser colocado» versiones; «tú volverás a colocarlo» arameo.

NOTAS

6:7 «de Judá» 3 Esd 6:22; «de los judíos» arameo.

NOTAS

6:10 La oración por los soberanos paganos se recomienda en Jer_29:7; Bar_1:10-11; 1Ma_7:33. La misma lealtad en Rom_13:1-7; 1Pe_2:13-17.

NOTAS

6:14 El arameo añade: «y de Artajerjes, rey de Persia».

NOTAS

6:15 «el día veintitrés» 3 Esd 7:5; «el tercer día» arameo. -Es el 1º de abril del 515. Este templo, transformado por Herodes el Grande, ver Jua_2:20+, estará en servicio durante 585 años. Será destruido por Tito el 70 d. C.

NOTAS

6:16 Es el Resto conservado por Dios y vuelto del Destierro, ver nota a Esd_1:4.

NOTAS

6:18 (a) «del templo de Dios» sir., griego luc.; «de Dios» arameo y griego.

6:18 (b) Aquí concluye el documento arameo. El Cronista ha escrito Esd_6:19-22.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Éxo_12:1+


NOTAS

6:20 Al principio del v. el hebr. añade: «los sacerdotes y», pero ver el fin del v. -Los levitas inmolan la pascua, según las ideas del Cronista, ver 2Cr_35:6, 2Cr_35:11. Pero esto no lo preveía el ritual, Deu_16:2; Éxo_12:6, y en la época del NT, los fieles mismos degollaban sus víctimas.

NOTAS

6:21 «la pascua» griego; omitido por hebr.