Nehemías 12 Biblia Jerusalén (1998) | 47 versitos |
1 Éstos son los sacerdotes y los levitas que subieron con Zorobabel, hijo de Sealtiel, y con Josué: Serayas, Jeremías, Esdras,
2 Amarías, Maluc, Hatús,
3 Secanías, Rejún, Meremot,
4 Idó, Guinetón, Abías,
5 Miyamín, Maadías, Bilgá,
6 Semaías; además: Joarib, Yedaías,
7 Salú, Amoc, Jilquías, Adaías.
8 Levitas: Josué, Binuy, Cadmiel, Serebías, Judá, Matanías - que dirigía con sus hermanos los himnos de acción de gracias -,
9 y Bacbuquías, Uní y sus hermanos les hacían coro en sus ministerios. [7b] Éstos eran los jefes de los sacerdotes y de sus hermanos, en tiempo de Josué.
10 Josué engendró a Joaquín; Joaquín engendró a Eliasib; Eliasib engendró a Joadá;
11 Joadá engendró a Juan, y Juan engendró a Yadúa.
12 En los días de Joaquín, los sacerdotes cabezas de familia eran: de la familia de Serayas: Meraías; de la familia de Jeremías: Jananías;
13 de la de Esdras: Mesulán; de la de Amarías: Juan;
14 de la de Maluc: Jonatán; de la de Secanías: José;
15 de la de Jarín: Azná; de la de Meremot: Jelcay;
16 de la de Idó: Zacarías; de la de Guinetón: Mesulán;
17 de la de Abías: Zicrí; de la de Miyamín: ...; de la de Maazías: Piltay;
18 de la de Bilgá: Samúa; de la de Semaías: Jonatán;
19 además: de la de Joarib: Matenay; de la Yedaías: Uzí;
20 de la de Salú: Calay; de la de Amoc: Héber;
21 de la de Jilquías: Jasabías; de la de Yedaías: Natanael.
22 En tiempo de Eliasib, Joadá, Juan y Yadúa, los cabezas de familias sacerdotales fueron registrados en el libro de las Crónicas, hasta el reinado de Darío, el persa.
23 Los hijos de Leví: Los cabezas de familia fueron registrados en el libro de las Crónicas, hasta el tiempo de Juan, nieto de Eliasib.
24 Los jefes de los levitas eran: Jasabías, Serebías, Josué, Binuy, Cadmiel; y sus hermanos, frente por frente para ejecutar los himnos de alabanza y de acción de gracias, conforme a las instrucciones de David, hombre de Dios, en grupos alternos,
25 eran: Matanías, Bacbuquías y Abdías. Y Mesulán, Talmón y Acub, porteros, montaban la guardia en los almacenes junto a las puertas.
26 Éstos vivían en tiempo de Joaquín, hijo de Josué, hijo de Josadac, y en tiempo de Nehemías, el gobernador, y de Esdras, el sacerdote-escriba.
27 Cuando la dedicación de la muralla de Jerusalén, se buscó a los levitas por todos los lugares para traerlos a Jerusalén, con el fin de celebrar la dedicación con alegría, con cánticos de acción de gracias y música de címbalos, salterios y cítaras.
28 Los cantores, hijos de Leví, se congregaron de la región circundante de Jerusalén, de los poblados de los netofatíes,
29 de Bet Haguilgal, de los campos de Gueba y de Azmávet; porque los cantores habían construido poblados alrededor de Jerusalén.
30 Los sacerdotes y levitas se purificaron, y luego purificaron al pueblo, las puertas y la muralla.
31 Mandé entonces a los jefes de Judá que subieran a la muralla y organicé dos grandes coros. El primero marchaba por encima de la muralla, hacia la derecha, hacia la Puerta del Muladar;
32 detrás de ellos iban Hosaías y la mitad de los jefes de Judá,
33 Azarías, Esdras, Mesulán,
34 Judá, Benjamín, Semaías y Jeremías,
35 elegidos entre los sacerdotes y provistos de trompetas; y Zacarías, hijo de Jonatán, hijo de Semaías, hijo de Matanías, hijo de Micá, hijo de Zacur, hijo de Asaf,
36 con sus hermanos, Semaías, Azarel, Milalay, Guilalay, Maay, Natanael, Judá, Jananí, con los instrumentos músicos de David, hombre de Dios. Y Esdras, el escriba, iba al frente de ellos.
37 A la altura de la Puerta de la Fuente, subieron de frente por la escalera de la Ciudad de David, por encima de la muralla, y por la subida de la Casa de David, hasta la Puerta del Agua, al Oriente.
38 El segundo coro marchaba por la izquierda; yo iba detrás, con la mitad de los jefes del pueblo, por encima de la muralla, pasando por la Torre de los Hornos, hasta la muralla de la Plaza,
39 por encima de la Puerta de Efraín, la Puerta de los Peces, la Torre de Jananel, hasta la Puerta de las Ovejas; se hizo alto en la Puerta de la Prisión.
40 Luego los dos coros se colocaron en el templo de Dios. -Tenía yo a mi lado a la mitad de los consejeros
41 y a los sacerdotes Eliaquín, Maasías, Miyamín, Micá, Eljoenay, Zacarías, Jananías, con trompetas,
42 y Maasías, Semaías, Eleazar, Uzí, Juan, Malquías, Elam y Ézer-. Los cantores entonaron su canto bajo la dirección de Yizrajías.
43 Se ofrecieron aquel día grandes sacrificios y la gente se entregó a la algazara, pues Dios les había concedido un gran gozo; también se regocijaron las mujeres y los niños. Y el alborozo de Jerusalén se oía desde lejos.
44 Aquel mismo día, se nombraron hombres encargados de los aposentos destinados a almacenar las ofrendas reservadas, las primicias y los diezmos. Debían recoger en ellos, según los campos de las ciudades, las porciones que la Ley otorga a los sacerdotes y a los levitas. Pues Judá se complacía en ver a los sacerdotes y levitas en sus funciones.
45 Ellos cumplían el ministerio de su Dios y el ministerio de las purificaciones, junto con los cantores y los porteros, conforme a lo mandado por David y su hijo Salomón.
46 Pues ya desde un principio, desde los días de David y de Asaf, había jefes de cantores y cánticos de alabanza y acción de gracias a Dios.
47 Y todo Israel, en tiempo de Zorobabel y en tiempo de Nehemías, daba a los cantores y a los porteros las raciones correspondientes a cada día. A los levitas se les entregaban las cosas sagradas, y los levitas entregaban su parte a los hijos de Aarón.

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Introducción a Nehemías

Los libros de Esdras y Nehemías formaban un solo «libro de Esdras» en la Biblia hebrea y en los Setenta. Como ésta retenía el libro apócrifo griego de Esdras y lo ponía en el primer puesto (Esdras I), denomina Esdras II al libro de Esdras-Nehemías. En la época cristiana fue dividido en dos, costumbre que siguió la Vulgata, en la cual Esdras I equivalía a Esdras, y Esdras II a Nehemías; la misma Vulgata llama Esdras III al apócrifo griego de Esdras. La designación de los dos libros por sus dos personajes principales, Esdras y Nehemías, es todavía más reciente y se ha introducido en las ediciones impresas de la Biblia masorética.

Los libros de Esdras y Nehemías son, como se ha dicho, continuación de la obra del Cronista. Después de los cincuenta años de destierro, del que no habla, vuelve aquél a tomar el hilo de la historia en el momento en que el edicto de Ciro, 538 a. C., autoriza a los judíos a volver a Jerusalén para reconstruir el Templo. El regreso escalonado comienza inmediatamente, pero los trabajos del Templo se interrumpen por la oposición de los samaritanos y no se reanudan hasta Darío I; el Templo se acaba el 515. En el medio siglo inmediato, los esfuerzos para levantar las murallas de Jerusalén son obstaculizados por los mismos samaritanos, Esd 1-6. Bajo Artajerjes, Esdras, un escriba encargado de los asuntos judíos en la corte de Persia, llega a Jerusalén con una nueva caravana. Viene provisto de un decreto que le concede facultades para imponer a la comunidad la ley de Moisés, reconocida como ley real. Se ve precisado a tomar severas medidas contra los judíos que habían contraído matrimonio con mujeres extranjeras, Esd_4:7-10. Luego, Nehemías, copero de Artajerjes, logra que el rey le otorgue la misión de ir a Jerusalén para levantar las murallas. Rápidamente se concluye este trabajo, a pesar de la oposición de los enemigos, y se repuebla la ciudad Ne 1:1-7:72a. Entre tanto, Nehemías ha sido nombrado gobernador. Esdras hace una lectura solemne de la Ley, se celebra la fiesta de las Tiendas, el pueblo confiesa sus pecados y se compromete a observar la Ley, Ne 7:72b-10:40. Siguen algunas listas y medidas complementarias y la dedicación de la muralla, 11:1-13:3. Nehemías, después de haber vuelto de Persia, regresa para una nueva misión, durante la cual se ve obligado a reprimir algunos desórdenes que ya se han introducido en la comunidad, Neh_13:4-31.

Se ve, por este resumen, que estos libros tienen mucha importancia para la historia de la Restauración judía después del Destierro. Los primeros caps. de Esdras completan las informaciones que se pueden sacar de los profetas Ageo, Zacarías y Malaquías. Los dos libros son la única fuente de que disponemos sobre la actividad de Esdras y Nehemías. La fecha de su composición es anterior a la de las Crónicas; pero, sobre todo, utilizan y citan textualmente documentos contemporáneos de los hechos: listas de repatriados o de la repoblación de Jerusalén, actas de los reyes de Persia, correspondencia con la corte y, sobre todo, el informe en que Esdras dio cuenta de su misión y la memoria justificativa de Nehemías.

A pesar de esta abundancia de fuentes, la exégesis de Esdras y Nehemías está erizada de dificultades, porque los documentos se presentan en ellos en un orden desconcertante. La lista de los inmigrantes se da dos veces, Esd 2 y Ne 7; en la sección de Esd_4:6-6:18, escrita en arameo, los sucesos del tiempo de Darío son referidos después de los sucesos de los reinados de Jerjes y Artajerjes, que, sin embargo, se sitúan en los cincuenta años siguientes. Los escritos procedentes de Esdras y Nehemías han sido fraccionados para luego reunirlos combinándolos. Utilizando las fechas concretas que se dan en ellos, el informe de Esdras puede restituirse en el orden siguiente: Esd 7:1-8/4:36; Ne 7:72-8:18; Esd 9:1-10:44; Ne 9:1-37.

Pero este documento ha sido rehecho por el Cronista, quien puso algunas partes en tercera persona, y ha recibido adiciones: la lista de los culpables de Esd_10:18, Esd_10:20-44 y las plegarias de Esd_9:6-15 y Neh_9:6-37. La memoria de Nehemías comprende los trozos siguientes: 1-2; 3:33-7:5; 12:27-13:31. El Cronista ha introducido un documento sobre la reconstrucción de las murallas, Neh_3:1-32. La lista de los primeros sionistas, Neh_7:6-72 a, se repite en Esd 2. El cap. 10 es otro documento más de archivo que pone el sello al compromiso aceptado por la comunidad durante la segunda misión de Nehemías, 13. El marco del cap.11 es una composición del Cronista, a la que se han añadido listas de la población de Jerusalén y de Judá y, en el cap. 12, listas de sacerdotes y levitas.

Se ve que el Cronista ha querido proceder por medio de series unitarias. En Esd 1-6, su objetivo principal es la reconstrucción del Templo bajo Darío: agrupa los regresos sucesivos de la cautividad, difumina la figura de Sesbasar en beneficio de Zorobabel, forma una especie de expediente antisamaritano. A lo largo de los libros, presenta a Esdras y Nehemías trabajando juntos en la realización de una misma obra.

Tales procedimientos literarios plantean graves problemas a los historiadores. La cuestión más discutida y más difícil atañe a la cronología de Esdras y Nehemías. Según el orden del libro, Esdras llegó a Jerusalén el 458, el año siete de Artajerjes I, Esd_7:8; Nehemías se le unió el 445, el año veinte del mismo rey, Neh_2:1. Permaneció doce años, Neh_13:6, es decir, hasta el 433; volvió a Persia por tiempo indeterminado y regresó para una segunda permanencia, también bajo Artajerjes I, que no murió hasta el 424. Hay buenos exegetas que conservan este orden tradicional, pero que, conforme a las indicaciones precisas del mismo libro, limitan a un año la misión de Esdras, y le hacen volverse antes de la llegada de Nehemías. Otros exegetas invierten este orden porque les parece que la obra de Esdras supone ya realizada la de Nehemías. Los datos que suministra Esdras se referirían no al reinado de Artajerjes I, como los de Nehemías, sino al reinado de Artajerjes II, y Esdras no habría llegado hasta el 398. Finalmente, algunos exegetas recientes, concediendo que Esdras haya venido después de Nehemías, pero negándose a reconocer un cambio de reinado del que nada dice el texto, hacen venir a Esdras entre las dos misiones de Nehemías, a costa de una corrección textual de Esd_7:8 : Esdras habría llegado, no en el año 7, sino en el 37 de Artajerjes, el 428.

Cada una de estas soluciones puede invocar buenos argumentos, pero también cada una de ellas tropieza con dificultades; el problema ha de seguir abierto. Sólo un punto es seguro: la actividad de Nehemías en Jerusalén desde el 445 al 433 a. C.

Por lo demás, para la inteligencia religiosa de los libros, es de interés secundario. De conformidad con la intención del autor, presentan un cuadro sintético, pero no engañoso, de la Restauración judía; y para comprender ésta, importa mucho más conocer las ideas que la animaron que el orden exacto de los hechos. Los judíos, beneficiándose de la política religiosa liberal que los Aqueménidas aplicaban en su imperio, vuelven a la Tierra Prometida, restablecen el culto, restauran el Templo, levantan las murallas de Jerusalén y viven en comunidad, gobernados por hombres de su raza y regidos por la Ley de Moisés. Ello no les exige más que una lealtad, fácil de guardar ante un poder central respetuoso con sus costumbres. Es un acontecimiento de gran importancia: se trata del nacimiendo del Judaísmo, preparado en las largas meditaciones del Destierro y ayudado por la intervención de hombres providenciales.

Después de Zorobabel, que reconstruyó el Templo, pero cuyos títulos mesiánicos, reconocidos por Ageo y Zacarías, Hag_2:23; Zac_6:12 s, calla el Cronista, los pioneros de esta restauración fueron Esdras y Nehemías. Esdras es en verdad el padre del Judaísmo, con sus tres ideas esenciales: la Raza elegida, el Templo y la Ley. Su ardiente fe y la necesidad de proteger a la comunidad renaciente explica la intransigencia de sus reformas y el particularismo que impuso a los suyos. Es el modelo de los escribas y su figura ha venido agrandándose en la tradición judía. Nehemías está al servicio de las mismas ideas, pero actúa en otro plano: en la Jerusalén restaurada y repoblada por él, ofrece a su pueblo la posibilidad y el placer de una vida nacional. En su memoria, más personal que el informe de Esdras, se nos muestra sensible y humano, arriesgándose personalmente, pero prudente y reflexivo, confiando en Dios, a quien ora con frecuencia. Dejó un gran recuerdo y Ben Sirá canta el elogio del «que nos levantó las murallas en ruinas», Sir_49:13.

No ha de extrañarnos que, en esta reagrupación de la comunidad en torno al Templo y bajo la égida de la Ley, el Cronista haya visto una realización del ideal teocrático que él había proclamado en las Crónicas. Sabe que hay que esperar algo más; pero es que su dependencia de los documentos que reproduce es mayor que en las Crónicas: conserva su tono particularista que las circunstancias justifican, y, en relación con la esperanza mesiánica, respeta su silencio, inspirado sin duda en una honrada lealtad. Escribe en medio de este período de los siglos IV-III antes de nuestra era, que tan mal conocemos y en el que la comunidad de Jerusalén, replegada sobre sí misma, se reconstruye en silencio y adquiere hondura espiritual.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Neh_10:3-14 [Neh_10:2-13]; Neh 12+

NOTAS

12 Los nombres, ausentes de Esd_2:36-39, son los de las familias sacerdotales bajo Joaquín, sucesor de Josué, ver Neh_12:12-21. La lista así presentada ofrecía un procedimiento jurídico, el de la antigüedad, para dejar constancia de sus derechos.



NOTAS

12:10 Del 520 al 405 (Darío II).

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Neh_10:3-14 [Neh_10:2-13]; Neh_12:1+

NOTAS

12:12 Por tanto, después del 500. Los nombres registrados figuran también en el cap. 10, más reciente, con tres familias nuevas. A la lista sigue una nota justificativa sobre su procedencia.

NOTAS

12:22 (a) Al principio del v. el hebr. añade: «los levitas». -«los cabezas de familias sacerdotales» un ms; «los cabezas de familia y los sacerdotes» hebr.

12:22 (b) Crónica oficial del templo. -«el libro de las Crónicas, hasta» añadido por conj.

12:22 (c) Darío II, muerto el 405.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Esd_2:40

NOTAS

12:24 «Binuy» conj., ver Neh_12:8; Neh_10:10 [Neh_10:9]; «hijo de» ben hebr.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Neh_11:17

NOTAS

12:25 Los cantores y porteros son ahora equiparados a los levitas, ver Neh_11:17+.

NOTAS

12:26 La sincronización de estos tres personajes es cosa del Cronista.

NOTAS

12:27 La ceremonia se sitúa históricamente después de Neh_6:16; pero el Cronista la ha situado en forma simétrica a Esd_6:13-18. (Dedicación del templo): de ese modo, dos dedicaciones concluyen dos períodos de historia, uno dominado por Zorobabel, y el otro, a los ojos del Cronista, por Esdras y Nehemías. -Podemos reconstruir como sigue la ceremonia: después de las purificaciones usuales, dos procesiones recorren la puerta del Valle, una hacia el sur, la otra hacia el norte (ver el mapa). Se juntan en el templo, donde tiene lugar la clausura de la fiesta. Cada cortejo se compone de un coro de sacerdotes seguido de los consejeros. El Cronista ha interrumpido el relato introduciendo en Neh_12:33-36 la lista de los sacerdotes del primer coro, y, en Neh_12:40-42, la de los sacerdotes del segundo coro. También ha incluido a Esdras en el desfile.

NOTAS

12:28 «hijos de Leví» ms griego; «los hijos de los sacerdotes cantores» hebr.

NOTAS

12:31 «El primero marchaba» conj., ver Neh_12:38; «Y procesiones» hebr.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Amó_6:5; 1Cr_23:5


NOTAS

12:37 «por encima de la muralla y por la subida de la Casa» conj.; «por la subida de la muralla encima de la Casa» hebr.

NOTAS

12:38 «por la izquierda» conj., ver Neh_12:31; «frente a» (?) hebr. -«de los jefes» conj. según Neh_12:32; omitido por hebr.

NOTAS

12:39 (a) El hebr. añade: «y sobre la puerta Vieja».

12:39 (b) El hebr. añade: «y la torre de los Cien».

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Neh_13:10 s

NOTAS

12:44 Esta pintura ideal de la comunidad en tiempos de los gobernadores Zorobabel y Nehemías hará resaltar como anomalías los defectos que enumera el final de la Memoria de Nehemías, Neh_13:4 s.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Cr_23:26; 2Cr_8:14


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Cr_29:30; 2Cr_35:15


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Neh_13:10 s

[2] Neh_10:39 [Neh_10:38]; Núm_18:26