Proverbios 1 Biblia Jerusalén (1998) | 33 versitos |
1 Proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel:
2 para aprender sabiduría e instrucción, para comprender dichos profundos;
3 para adquirir la instrucción adecuada, - justicia, equidad y rectitud -;
4 para enseñar astucia a los simples, conocimiento y reflexión a los jóvenes,
5 El sabio escucha y aumenta su saber y el inteligente adquiere destreza.
6 para descifrar proverbios y refranes, los dichos y enigmas de los sabios.
7 El temor de Yahvé es el principio del conocimiento; los necios desprecian la sabiduría y la instrucción.
8 Escucha, hijo mío, la instrucción de tu padre, no olvides la enseñanza de tu madre;
9 pues serán hermosa corona en tu cabeza y gargantilla en tu cuello.
10 Hijo mío, si los pecadores intentan camelarte, no aceptes.
11 Si te dicen: "¡Vente con nosotros, tendamos trampas mortales y acechemos por capricho al inocente;
12 los devoraremos vivos como el abismo, enteros como a los que bajan a la tumba!;
13 ¡hallaremos toda clase de riquezas, llenaremos nuestras casas de botín;
14 comparte tu suerte con nosotros y haremos bolsa común!";
15 no sigas, hijo mío, su camino, aleja tus pasos de su senda;
16 porque sus pies corren hacia el mal y se apresuran a derramar sangre;
17 pues es inútil tender redes a la vista de los pájaros.
18 Se emboscan contra sí mismos y atentan contra sus propias vidas.
19 Tal es el destino de la avaricia: que quita la vida a su propio dueño.
20 La sabiduría pregona por las calles, en las plazas alza su voz;
21 grita por encima del tumulto, ante las puertas de la ciudad lanza sus pregones:
22 "¿Hasta cuándo, inexpertos, amaréis la inexperiencia y vosotros, arrogantes, disfrutaréis con la arrogancia y vosotros, necios, odiaréis el saber?
23 Atended a mis advertencias: derramaré mi espíritu para vosotros, y os comunicaré mis palabras.
24 Os llamé y no hicisteis caso, os tendí mi mano y nadie atendió,
25 despreciasteis mis consejos, no aceptasteis mis advertencias.
26 También yo me reiré de vuestra desgracia, me burlaré cuando os invada el terror,
27 cuando os llegue, como huracán, el terror, cuando os sobrevenga la desgracia como torbellino, cuando os alcancen la angustia y la aflicción.
28 Entonces me llamarán y no responderé, me buscarán y no me encontrarán.
29 Porque despreciaron el saber y no escogieron el temor de Yahvé,
30 no aceptaron mis consejos, y despreciaron mis advertencias;
31 comerán el fruto de sus acciones y se saciarán de sus planes.
32 Su propia rebeldía matará a los simples, la despreocupación perderá a los insensatos.
33 Pero el que me escucha vivirá seguro, tranquilo y sin miedo a la desgracia."

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Introducción a Proverbios

PROVERBIOS

Introducción
El libro de los Proverbios es el más típico de la literatura sapiencial de Israel. Se formó en torno a dos colecciones: la de 10-22 16, titulada «Proverbios de Salomón» (375 sentencias), y la de 25-29 que comienza: «Otros proverbios de Salomón, recopilados por los hombres de Ezequías» (128 sentencias). A estas dos partes se añadieron algunos apéndices: a la primera, la «Colección de los Sabios», 22:17-24:22, y «También esto pertenece a los Sabios», Pro_24:23-34; a la segunda, las «Palabras de Agur», Pro_30:1-14, seguidas de proverbios numéricos, Pro_30:15-33, y las «Palabras de Lemuel», Pro_31:1-9. Este conjunto está precedido por una larga introducción, 1-9, en la que un padre hace a su hijo recomendaciones de sabiduría y la misma Sabiduría toma la palabra. El libro concluye con un poema alfabético, que ensalza a la mujer ideal, Pro_31:10-31.

El orden de las secciones es indiferente, no es el mismo en la Biblia griega y, dentro de cada sección, las máximas se enlazan sin plan alguno y con repeticiones. El libro es, pues, una colección de colecciones, encuadradas por un prólogo y un epílogo. Refleja una evolución literaria que ya hemos esbozado en la introducción general a los libros sapienciales. Las dos grandes colecciones representan el masal en su forma primitiva, y sólo contienen breves sentencias, generalmente de un solo dístico. La fórmula de expresión se hace ya más amplia en los apéndices; los pequeños poemas numéricos de Pro_30:15-33, ver Pro_6:16-19, añaden a la enseñanza el atractivo de una presentación enigmática, conocida ya antiguamente, ver Am 1. El prólogo, 1-9, es una serie de instrucciones interrumpida por dos arengas de la Sabiduría personificada, y el epílogo, Pro_31:10-31, es una composición erudita.

Esta evolución de la forma corresponde a una diferencia de época. Las partes más antiguas son las dos grandes colecciones de 10-22 y 25-29. Son atribuidas a Salomón, quien, según 1Re_5:12 [1Re_4:32], «pronunció tres mil sentencias», y fue siempre tenido por el sabio más grande de Israel. Fuera de este testimonio de la tradición, el tono de los Proverbios es demasiado anónimo para que sea posible atribuir con seguridad al rey tal o cual máxima particular, mas no hay razón para dudar de que el conjunto se remonta a su época; las máximas de la segunda colección eran ya antiguas cuando los hombres de Ezequías las recogieron hacia el año 700. Como estas dos colecciones formaban el núcleo del libro, le dieron su nombre: todo él recibe el nombre de «Proverbios de Salomón», Pro_1:1. Pero los subtítulos de las pequeñas secciones indican que este título general no se ha de tomar a la letra, ya que también abarca la obra de sabios anónimos, Pro 22:17-24:34, y las palabras de Agur y de Lemuel, 30:1-31:8. Y aun en el caso de que estos nombres de dos sabios árabes sean imaginarios y no pertenezcan a personajes reales, prueba con todo la estima en que era tenida la sabiduría extranjera. Prueba clara de tal estima la dan algunas «palabras de los sabios», 22:17-23:11, que se inspiran en las máximas egipcias de Amenemope, escritas al comienzo del primer milenio antes de nuestra era.

Los discursos de Pr 1-9 se amoldan a las «Instrucciones», que son un género clásico de la sabiduría egipcia, pero también a los «Consejos de un padre a su hijo», recientemente descubiertos en un texto acádico de Ugarit. La personificación misma de la Sabiduría tiene antecedentes literarios en Egipto, donde fue personificada Maat, la Justicia-Verdad. Pero la imitación no es servil y mantiene la originalidad del pensador israelita, que transforma esa imitación con su fe yahvista. Podemos datar confiadamente antes del Destierro toda la parte central del libro, los caps. 10-29; la fecha de los caps. 30-31 es dudosa. En cuanto al prólogo, 1-9, seguramente es posterior: su contenido y sus conexiones literarias con los escritos posteriores al Destierro permiten fijar su composición en el siglo V a. C. Éste parece haber sido también el momento en que la obra adquirió su forma definitiva.

Como el libro representa varios siglos de reflexión de los sabios, vemos en él un progreso doctrinal. En las dos antiguas colecciones predomina un tono de sabiduría humana y profana que desconcierta al lector cristiano. Aun así, ya en ellas, uno de cada siete proverbios tiene carácter religioso. Se trata de la exposición de una teología práctica: Dios premia la verdad, la caridad, la pureza de corazón y la humildad, y castiga los vicios opuestos. La fuente y el resumen de todas estas virtudes es la sabiduría, que es temor de Yahvé, Pro_15:16, Pro_15:33; Pro_16:6; Pro_22:4, y sólo en Yahvé se ha de confiar, Pro_20:22; Pro_29:25. La primera parte ofrece idénticos consejos de sabiduría humana y religiosa; insiste en faltas que los antiguos sabios silenciaban: el adulterio y las relaciones con la mujer ajena, Pro_2:16 s; Pro_5:2 s, Pro_5:15 s. El epílogo manifiesta igualmente un mayor respeto por la mujer. Y, sobre todo, el prólogo da, por primera vez, una enseñanza ordenada sobre la sabiduría, su valor, su papel de guía y de moderador de las acciones. La Sabiduría misma toma la palabra, hace su propio elogio y define su relación con Dios, en quien está desde la eternidad y a quien asistió cuando creó el mundo, Pro_8:22-31. Es el primero de los textos sobre la Sabiduría personificada que en conjunto han sido presentados en la Introducción a los Sapienciales.

La enseñanza de los Proverbios está ya sin duda superada por la de Cristo, Sabiduría de Dios, pero algunas de las máximas anuncian ya la moral del Evangelio. Se ha de recordar también que la verdadera religión únicament se edifica sobre una base de honradez humana, y el uso frecuente que el Nuevo Testamento hace de este libro (catorce citas y una vientena de alusiones) impone a los cristianos el respeto al pensamiento de estos antiguos sabios de Israel.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_22:17; Ecl_9:17



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Sal_111:10; Pro_9:10; Pro_15:33; Job_28:28; Sir_1:14

NOTAS

1:7 El «temor de Yahvé», en la Biblia, ver Éxo_20:20 + Deu_6:2 +, es poco más o menos lo que nosotros llamamos religión o piedad para con Dios. Es a la vez el principio, Pro_9:10; Pro_15:33; Job_28:28; Sal_111:10; Sir_1:14, Sir_1:20, y la coronación, Sir_1:18; Sir_19:20; Sir_25:10-11; Sir_40:25-27, de una sabiduría fundamentalmente religiosa, por la que se desarrolla una relación personal con el Dios de la alianza, hasta el punto de que temor y amor, sumisión y confianza son todo uno, ver Sal_25:12-14; Sal_112:1; Sal_128:1; Ecl_12:13; Sir_1:27-28; Sir_2:7-9, Sir_2:15-18, etc.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] = Pro_6:20


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_4:9; Pro_3:22; Sir_6:24; Sir_6:29


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sal_1:1


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sal_10:8; Sir_11:32


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Núm_16:33+


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] = Isa_59:7; Pro_6:18

NOTAS

1:16 Este v., ausente de los mejores mss griegos, está generalmente considerado como glosa tomada de Isa_59:7.

NOTAS

1:17 La idea parece ser que las aves evitan la red si han visto al cazador poniéndola; así también el joven, avisado de los peligros que corre, sabrá evitarlos.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_15:27


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_8:1-3; Pro_9:3; Jua_7:37

NOTAS

1:20 (a) «por las calles» griego; «por fuera» hebr.

1:20 (b) Al estilo de los profetas, ver Jer_5:1; Jer_7:2, la sabiduría personificada, ver Pro_8:22 +, recorre las calles y busca a los habitantes para proponerles su enseñanza, denunciando la despreocupación y la falsa seguridad, ver Amó_6:1; Amó_9:10; Jer_5:12-13; Sir_1:12.

NOTAS

1:21 Así lit., pero el texto no es seguro. Griego: «en lo alto de las murallas».

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sal_94:8


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Isa_65:2; Isa_65:12; Isa_66:4; Jer_7:13; Sal_107:11


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Deu_28:63


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jer_23:19


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jer_11:11+; Ose_5:6+; Jua_7:34


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jer_6:19


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_8:36; Amó_6:1; Jer_5:12-13