Proverbios 15 Biblia Jerusalén (1998) | 33 versitos |
1 Respuesta amable aplaca la ira, palabra hiriente enciende la cólera.
2 La lengua del sabio favorece el saber, la boca del necio difunde necedad.
3 En todo lugar los ojos de Yahvé observan a malos y buenos.
4 Lengua sana es árbol de vida, lengua perversa rompe el corazón.
5 El tonto desprecia la corrección paterna, el sensato acepta las advertencias.
6 En la casa del justo abunda la riqueza, las rentas del malvado son inestables.
7 Los labios del sabio aventan saber, no es así el corazón de los necios.
8 Yahvé aborrece el sacrificio del malvado, la oración del honrado alcanza su favor.
9 Yahvé aborrece la conducta del malvado y ama a quien busca la justicia.
10 El que abandona su senda sufrirá escarmiento, el que odia la corrección morirá.
11 Yahvé vigila Abismo y Perdición: ¡cuánto más el corazón humano!
12 El insolente no ama a quien le reprende, ni se junta con los sabios.
13 Corazón contento mejora el semblante, corazón triste deprime el ánimo.
14 La mente inteligente procura el saber, la boca del necio alimenta necedades.
15 Para el desdichado todos los días son malos, el corazón feliz siempre está de fiesta.
16 Más vale un poco con temor de Yahvé, que un gran tesoro con sobresaltos.
17 Más vale ración de verduras con amor que carne de vacuno con odio.
18 El hombre violento provoca peleas, el hombre paciente aplaca contiendas.
19 El camino del perezoso está plagado de espinos, la senda de los honrados está allanada.
20 El hijo sabio alegra al padre, el hombre necio deshonra a su madre.
21 La necedad divierte al insensato, el hombre prudente camina recto.
22 Los planes fracasan por falta de acuerdo, cuando hay consejeros, se cumplen.
23 La respuesta apropiada alegra al hombre, ¡y qué buena es la palabra oportuna!
24 El sensato asciende por senderos de vida, que lo libran de bajar al abismo.
25 Yahvé derriba la casa del soberbio y reafirma los linderos de la viuda.
26 Yahvé aborrece los planes perversos y le agradan las palabras sinceras.
27 Quien codicia en exceso arruina su casa; quien rechaza el soborno vivirá.
28 El corazón del justo medita sus respuestas, la boca del malvado esparce maldades.
29 Yahvé se aleja del malvado y escucha la plegaria del justo.
30 Mirada radiante alegra el corazón, buena noticia fortalece los huesos.
31 Oído que escucha la reprensión saludable tendrá un lugar entre los sabios.
32 Quien rechaza la educación se desprecia a sí mismo; quien escucha la reprensión adquiere cordura.
33 El temor de Yahvé es escuela de sabiduría, la humildad precede a la fama.

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Introducción a Proverbios

PROVERBIOS

Introducción
El libro de los Proverbios es el más típico de la literatura sapiencial de Israel. Se formó en torno a dos colecciones: la de 10-22 16, titulada «Proverbios de Salomón» (375 sentencias), y la de 25-29 que comienza: «Otros proverbios de Salomón, recopilados por los hombres de Ezequías» (128 sentencias). A estas dos partes se añadieron algunos apéndices: a la primera, la «Colección de los Sabios», 22:17-24:22, y «También esto pertenece a los Sabios», Pro_24:23-34; a la segunda, las «Palabras de Agur», Pro_30:1-14, seguidas de proverbios numéricos, Pro_30:15-33, y las «Palabras de Lemuel», Pro_31:1-9. Este conjunto está precedido por una larga introducción, 1-9, en la que un padre hace a su hijo recomendaciones de sabiduría y la misma Sabiduría toma la palabra. El libro concluye con un poema alfabético, que ensalza a la mujer ideal, Pro_31:10-31.

El orden de las secciones es indiferente, no es el mismo en la Biblia griega y, dentro de cada sección, las máximas se enlazan sin plan alguno y con repeticiones. El libro es, pues, una colección de colecciones, encuadradas por un prólogo y un epílogo. Refleja una evolución literaria que ya hemos esbozado en la introducción general a los libros sapienciales. Las dos grandes colecciones representan el masal en su forma primitiva, y sólo contienen breves sentencias, generalmente de un solo dístico. La fórmula de expresión se hace ya más amplia en los apéndices; los pequeños poemas numéricos de Pro_30:15-33, ver Pro_6:16-19, añaden a la enseñanza el atractivo de una presentación enigmática, conocida ya antiguamente, ver Am 1. El prólogo, 1-9, es una serie de instrucciones interrumpida por dos arengas de la Sabiduría personificada, y el epílogo, Pro_31:10-31, es una composición erudita.

Esta evolución de la forma corresponde a una diferencia de época. Las partes más antiguas son las dos grandes colecciones de 10-22 y 25-29. Son atribuidas a Salomón, quien, según 1Re_5:12 [1Re_4:32], «pronunció tres mil sentencias», y fue siempre tenido por el sabio más grande de Israel. Fuera de este testimonio de la tradición, el tono de los Proverbios es demasiado anónimo para que sea posible atribuir con seguridad al rey tal o cual máxima particular, mas no hay razón para dudar de que el conjunto se remonta a su época; las máximas de la segunda colección eran ya antiguas cuando los hombres de Ezequías las recogieron hacia el año 700. Como estas dos colecciones formaban el núcleo del libro, le dieron su nombre: todo él recibe el nombre de «Proverbios de Salomón», Pro_1:1. Pero los subtítulos de las pequeñas secciones indican que este título general no se ha de tomar a la letra, ya que también abarca la obra de sabios anónimos, Pro 22:17-24:34, y las palabras de Agur y de Lemuel, 30:1-31:8. Y aun en el caso de que estos nombres de dos sabios árabes sean imaginarios y no pertenezcan a personajes reales, prueba con todo la estima en que era tenida la sabiduría extranjera. Prueba clara de tal estima la dan algunas «palabras de los sabios», 22:17-23:11, que se inspiran en las máximas egipcias de Amenemope, escritas al comienzo del primer milenio antes de nuestra era.

Los discursos de Pr 1-9 se amoldan a las «Instrucciones», que son un género clásico de la sabiduría egipcia, pero también a los «Consejos de un padre a su hijo», recientemente descubiertos en un texto acádico de Ugarit. La personificación misma de la Sabiduría tiene antecedentes literarios en Egipto, donde fue personificada Maat, la Justicia-Verdad. Pero la imitación no es servil y mantiene la originalidad del pensador israelita, que transforma esa imitación con su fe yahvista. Podemos datar confiadamente antes del Destierro toda la parte central del libro, los caps. 10-29; la fecha de los caps. 30-31 es dudosa. En cuanto al prólogo, 1-9, seguramente es posterior: su contenido y sus conexiones literarias con los escritos posteriores al Destierro permiten fijar su composición en el siglo V a. C. Éste parece haber sido también el momento en que la obra adquirió su forma definitiva.

Como el libro representa varios siglos de reflexión de los sabios, vemos en él un progreso doctrinal. En las dos antiguas colecciones predomina un tono de sabiduría humana y profana que desconcierta al lector cristiano. Aun así, ya en ellas, uno de cada siete proverbios tiene carácter religioso. Se trata de la exposición de una teología práctica: Dios premia la verdad, la caridad, la pureza de corazón y la humildad, y castiga los vicios opuestos. La fuente y el resumen de todas estas virtudes es la sabiduría, que es temor de Yahvé, Pro_15:16, Pro_15:33; Pro_16:6; Pro_22:4, y sólo en Yahvé se ha de confiar, Pro_20:22; Pro_29:25. La primera parte ofrece idénticos consejos de sabiduría humana y religiosa; insiste en faltas que los antiguos sabios silenciaban: el adulterio y las relaciones con la mujer ajena, Pro_2:16 s; Pro_5:2 s, Pro_5:15 s. El epílogo manifiesta igualmente un mayor respeto por la mujer. Y, sobre todo, el prólogo da, por primera vez, una enseñanza ordenada sobre la sabiduría, su valor, su papel de guía y de moderador de las acciones. La Sabiduría misma toma la palabra, hace su propio elogio y define su relación con Dios, en quien está desde la eternidad y a quien asistió cuando creó el mundo, Pro_8:22-31. Es el primero de los textos sobre la Sabiduría personificada que en conjunto han sido presentados en la Introducción a los Sapienciales.

La enseñanza de los Proverbios está ya sin duda superada por la de Cristo, Sabiduría de Dios, pero algunas de las máximas anuncian ya la moral del Evangelio. Se ha de recordar también que la verdadera religión únicament se edifica sobre una base de honradez humana, y el uso frecuente que el Nuevo Testamento hace de este libro (catorce citas y una vientena de alusiones) impone a los cristianos el respeto al pensamiento de estos antiguos sabios de Israel.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Sa_25:32-33; 1Re_13:12-19



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Ecl_10:12


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_5:21; Pro_15:11; Pro_16:2; Sal_7:10 [Sal_7:9]; Sal_139:1 s; Zac_4:10


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_12:18

NOTAS

15:4 Lit. «la perversidad en ella es rotura en el espíritu».

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_12:1; Pro_13:18


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] = Pro_21:27; 1Sa_15:22+


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_11:20; Pro_12:22


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_12:1; Pro_15:32


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_11:20+; Jua_2:25


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_9:8


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_12:25; Sir_13:25


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_18:15


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sir_30:25


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_13:8; Pro_16:8; Pro_17:1; Sal_37:16


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_17:1


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_14:29; Pro_28:25; Mat_5:9


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] = Pro_10:1; Pro_17:25; Pro_23:22


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_11:14


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Ecl_3:21; Núm_16:33+

NOTAS

15:24 Los «senderos de la vida» parecen designar la prolongación de la vida terrestre, opuesta a la muerte, descenso al Seol. Más tarde se entendió: «el camino que lleva a la bienaventuranza celestial», pero esta noción no formaba parte de la teología de aquella época.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_22:28; Pro_23:10-11; Deu_19:14; Ose_5:10


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_1:19; Pro_17:23+


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] = Pro_19:28


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Isa_59:2; Jua_9:31


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_25:12


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_15:10; Pro_10:17; Pro_19:20


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_1:7 = Pro_18:12