Proverbios 9 Biblia Jerusalén (1998) | 18 versitos |
1 La Sabiduría ha edificado su casa, ha tallado sus siete columnas,
2 ha hecho su matanza, ha mezclado su vino, hasta ha preparado su mesa
3 y ha mandado a sus criadas a proclamar en los promontorios de la ciudad:
4 "Quien sea inexperto, que venga aquí." Y a los insensatos les dice:
5 "Venid a compartir mi comida y a beber el vino que he mezclado.
6 Dejaos de simplezas y viviréis, y seguid el camino de la inteligencia."
7 Quien corrige al cínico recibe insultos, quien reprende al malvado, desprecio.
8 No reprendas al cínico, que te odiará; reprende al sabio, y te amará.
9 Dale al sabio, y se hará más sabio; enseña al justo, y aumentará su saber.
10 El comienzo de la sabiduría es el temor de Yahvé, conocer al Santo es inteligencia.
11 Por mí vivirás muchos días y se te añadirán años de vida.
12 Si eres sabio, lo serás para tu provecho, si eres cínico, tú solo lo pagarás.
13 Doña Necedad es chismosa, estúpida e ignorante.
14 Se sienta a la puerta de su casa, sobre un asiento que domina la ciudad,
15 para llamar la atención de los transeúntes, de los que van derechos por su camino:
16 "Quien sea inexperto, que venga aquí." Y al insensato le dice:
17 "El agua robada es dulce, el pan a escondidas es sabroso."
18 Pero ignora que allí habitan los fantasmas y que sus huéspedes están en el fondo del abismo.

Patrocinio

 
 

Introducción a Proverbios

PROVERBIOS

Introducción
El libro de los Proverbios es el más típico de la literatura sapiencial de Israel. Se formó en torno a dos colecciones: la de 10-22 16, titulada «Proverbios de Salomón» (375 sentencias), y la de 25-29 que comienza: «Otros proverbios de Salomón, recopilados por los hombres de Ezequías» (128 sentencias). A estas dos partes se añadieron algunos apéndices: a la primera, la «Colección de los Sabios», 22:17-24:22, y «También esto pertenece a los Sabios», Pro_24:23-34; a la segunda, las «Palabras de Agur», Pro_30:1-14, seguidas de proverbios numéricos, Pro_30:15-33, y las «Palabras de Lemuel», Pro_31:1-9. Este conjunto está precedido por una larga introducción, 1-9, en la que un padre hace a su hijo recomendaciones de sabiduría y la misma Sabiduría toma la palabra. El libro concluye con un poema alfabético, que ensalza a la mujer ideal, Pro_31:10-31.

El orden de las secciones es indiferente, no es el mismo en la Biblia griega y, dentro de cada sección, las máximas se enlazan sin plan alguno y con repeticiones. El libro es, pues, una colección de colecciones, encuadradas por un prólogo y un epílogo. Refleja una evolución literaria que ya hemos esbozado en la introducción general a los libros sapienciales. Las dos grandes colecciones representan el masal en su forma primitiva, y sólo contienen breves sentencias, generalmente de un solo dístico. La fórmula de expresión se hace ya más amplia en los apéndices; los pequeños poemas numéricos de Pro_30:15-33, ver Pro_6:16-19, añaden a la enseñanza el atractivo de una presentación enigmática, conocida ya antiguamente, ver Am 1. El prólogo, 1-9, es una serie de instrucciones interrumpida por dos arengas de la Sabiduría personificada, y el epílogo, Pro_31:10-31, es una composición erudita.

Esta evolución de la forma corresponde a una diferencia de época. Las partes más antiguas son las dos grandes colecciones de 10-22 y 25-29. Son atribuidas a Salomón, quien, según 1Re_5:12 [1Re_4:32], «pronunció tres mil sentencias», y fue siempre tenido por el sabio más grande de Israel. Fuera de este testimonio de la tradición, el tono de los Proverbios es demasiado anónimo para que sea posible atribuir con seguridad al rey tal o cual máxima particular, mas no hay razón para dudar de que el conjunto se remonta a su época; las máximas de la segunda colección eran ya antiguas cuando los hombres de Ezequías las recogieron hacia el año 700. Como estas dos colecciones formaban el núcleo del libro, le dieron su nombre: todo él recibe el nombre de «Proverbios de Salomón», Pro_1:1. Pero los subtítulos de las pequeñas secciones indican que este título general no se ha de tomar a la letra, ya que también abarca la obra de sabios anónimos, Pro 22:17-24:34, y las palabras de Agur y de Lemuel, 30:1-31:8. Y aun en el caso de que estos nombres de dos sabios árabes sean imaginarios y no pertenezcan a personajes reales, prueba con todo la estima en que era tenida la sabiduría extranjera. Prueba clara de tal estima la dan algunas «palabras de los sabios», 22:17-23:11, que se inspiran en las máximas egipcias de Amenemope, escritas al comienzo del primer milenio antes de nuestra era.

Los discursos de Pr 1-9 se amoldan a las «Instrucciones», que son un género clásico de la sabiduría egipcia, pero también a los «Consejos de un padre a su hijo», recientemente descubiertos en un texto acádico de Ugarit. La personificación misma de la Sabiduría tiene antecedentes literarios en Egipto, donde fue personificada Maat, la Justicia-Verdad. Pero la imitación no es servil y mantiene la originalidad del pensador israelita, que transforma esa imitación con su fe yahvista. Podemos datar confiadamente antes del Destierro toda la parte central del libro, los caps. 10-29; la fecha de los caps. 30-31 es dudosa. En cuanto al prólogo, 1-9, seguramente es posterior: su contenido y sus conexiones literarias con los escritos posteriores al Destierro permiten fijar su composición en el siglo V a. C. Éste parece haber sido también el momento en que la obra adquirió su forma definitiva.

Como el libro representa varios siglos de reflexión de los sabios, vemos en él un progreso doctrinal. En las dos antiguas colecciones predomina un tono de sabiduría humana y profana que desconcierta al lector cristiano. Aun así, ya en ellas, uno de cada siete proverbios tiene carácter religioso. Se trata de la exposición de una teología práctica: Dios premia la verdad, la caridad, la pureza de corazón y la humildad, y castiga los vicios opuestos. La fuente y el resumen de todas estas virtudes es la sabiduría, que es temor de Yahvé, Pro_15:16, Pro_15:33; Pro_16:6; Pro_22:4, y sólo en Yahvé se ha de confiar, Pro_20:22; Pro_29:25. La primera parte ofrece idénticos consejos de sabiduría humana y religiosa; insiste en faltas que los antiguos sabios silenciaban: el adulterio y las relaciones con la mujer ajena, Pro_2:16 s; Pro_5:2 s, Pro_5:15 s. El epílogo manifiesta igualmente un mayor respeto por la mujer. Y, sobre todo, el prólogo da, por primera vez, una enseñanza ordenada sobre la sabiduría, su valor, su papel de guía y de moderador de las acciones. La Sabiduría misma toma la palabra, hace su propio elogio y define su relación con Dios, en quien está desde la eternidad y a quien asistió cuando creó el mundo, Pro_8:22-31. Es el primero de los textos sobre la Sabiduría personificada que en conjunto han sido presentados en la Introducción a los Sapienciales.

La enseñanza de los Proverbios está ya sin duda superada por la de Cristo, Sabiduría de Dios, pero algunas de las máximas anuncian ya la moral del Evangelio. Se ha de recordar también que la verdadera religión únicament se edifica sobre una base de honradez humana, y el uso frecuente que el Nuevo Testamento hace de este libro (catorce citas y una vientena de alusiones) impone a los cristianos el respeto al pensamiento de estos antiguos sabios de Israel.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

Patrocinio

Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_22:1-14 p

NOTAS

9:1 Características de un edificio noble, con patio interior. Más allá del ámbito estrictamente doméstico, la simbología de las «siete columnas» podría aludir también a un edificio sagrado (en cuyo caso el banquete de la sabiduría tendría connotaciones cultuales) o simplemente a la escuela sapiencial (ver Sir_51:23).



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Isa_55:1-3; Sir_24:19-21; Jua_6:35+


NOTAS

9:7 Breve serie de dichos, interpolados posteriormente, que interrumpe el pretendido contraste entre los banquetes de doña Sabiduría y doña Necedad. Sólo los vv. Pro_9:10-11 se pueden considerar como comentario o ampliación de Pro_9:6.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_15:12; Pro_19:25


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_1:7+


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_3:1-2


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_9:1-6

NOTAS

9:13 Se personifica también la necedad y se contrapone su actividad a la de la sabiduría, Pro_9:1-6. El sentido de la parábola está claro: así como hay dos caminos, el del bien y el del mal (Pro_4:18-19; Deu_30:15-20; Sal 1; este tema se encuentra en la Didajé y en el Seudobernabé, así como en los mss de Qumrán), así también hay dos llamamientos para el hombre, dos banquetes a que se le invita. El hombre debe elegir, ver Rom_12:21; 2Co_6:14 s; Tit_1:15.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Núm_16:33+