Amos  3 Biblia Jerusalén (1998) | 15 versitos |
1 Escuchad esta palabra que pronuncia Yahvé contra vosotros, hijos de Israel, contra la entera familia que hice subir del país de Egipto:
2 Solamente a vosotros conocí entre todas las familias de la tierra; por eso, os visitaré por todas vuestras culpas.
3 ¿Caminan acaso dos juntos, sin haberse encontrado?
4 ¿Ruge el león en la selva sin que tenga presa? ¿Alza su voz el leoncillo desde su cubil, si no ha cazado algo?
5 ¿Cae un pájaro a tierra en el lazo, sin que haya una trampa? ¿Salta del suelo el lazo sin haber hecho presa?
6 ¿Suena el cuerno en una ciudad sin que el pueblo se estremezca? ¿Sobreviene una desgracia a una ciudad sin que la haya provocado Yahvé?
7 No, nada hace el Señor Yahvé sin revelar su secreto a sus siervos los profetas.
8 Ruge el león, ¿quién no temerá? Habla el Señor Yahvé, ¿quién no profetizará?
9 Pregonad en los palacios de Asur, y en los palacios del país de Egipto; decid: ¡Congregaos contra los montes de Samaría, y ved cuántos desórdenes en ella, cuánta violencia en su seno!
10 No saben obrar con rectitud - oráculo de Yahvé - los que amontonan violencia y rapiña en sus palacios.
11 Por eso, así dice el Señor Yahvé: El adversario invadirá la tierra, abatirá tu fortaleza y serán saqueados tus palacios.
12 Así dice Yahvé: Como salva el pastor de la boca del león dos patas o la punta de una oreja, así se salvarán los hijos de Israel, los que se sientan en Samaría, en el borde de un lecho y en un diván de Damasco.
13 Oíd y atestiguad contra la casa de Jacob - oráculo del Señor Yahvé, Dios Sebaot -
14 que el día que yo visite a Israel por sus rebeldías, visitaré los altares de Betel; serán derribados los cuernos del altar y caerán por tierra.
15 Sacudiré la casa de invierno con la casa de verano, se acabarán las casas de marfil, y muchas casas desaparecerán, oráculo de Yahvé.

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Introducción a Amos 

Amós.
Amós era pastor en Técoa, en el límite del desierto de Judá, Amó_1:1. Extraño a las hermandades de profetas, fue tomado por Yahvé de detrás de su rebaño y enviado a profetizar a Israel, Amó_7:14. Tras un corto ministerio que tuvo como marco principal el santuario cismático de Betel, Amó_7:10 s, y que probablemente también se ejerció en Samaría, ver Amó_3:9; Amó_4:1; Amó_6:1, fue expulsado de Israel y volvió a sus antiguas ocupaciones.

Predica en el reinado de Jeroboán II, 783-743, época gloriosa humanamente hablando, en la que el reino del Norte se extiende y enriquece, pero en la que el lujo de los grandes es un insulto para la miseria de los oprimidos, mientras que el esplendor del culto encubre la ausencia de una religión verdadera. Con la rudeza sencilla y noble, y con la riqueza de las imágenes de un hombre del campo, Amós condena en nombre de Dios la vida corrompida de las ciudades, las injusticias sociales, la falsa seguridad que se pone en ritos en que el alma no se compromete, Amó_5:21-22. Yahvé, soberano Señor del mundo, que castiga a todas las naciones, 1-2, castigará duramente a Israel, obligado por su elección a una mayor justicia moral, Amó_3:2. El «Día de Yahvé» (expresión que aparece aquí por vez primera) será tinieblas y no luz, Amó_5:18 s, la venganza será terrible, Amó_6:8 s, ejecutada por un pueblo llamado por Yahvé, Amó_6:14 : Asiria, que, sin ser nombrada, ocupa, sin embargo, el horizonte del profeta. Con todo, Amós abre una pequeña esperanza, la perspectiva de una salvación para la casa de Jacob, Amó_9:8, para el «resto» de José, Amó_5:15 (primer empleo profético de este término). Esta profunda doctrina acerca de Yahvé, dueño universal y omnipotente, defensor de la justicia, se expresa con una seguridad absoluta, siempre como si el profeta no dijera nada nuevo: su novedad reside en la fuerza con que recuerda las exigencias del Yahvismo puro.

El libro nos ha llegado con cierto desorden; en particular el relato en prosa, Amó_7:10-17, que separa dos visiones, estaría mejor colocado al final de los oráculos. Se puede dudar sobre la atribución al mismo Amós de algunos cortos pasajes. Las doxologías, Amó_4:13; Amó_5:8-9; Amó_9:5-6, quizá hayan sido añadidas para la lectura litúrgica. Los breves oráculos contra Tiro y Edom, Amó_1:9-12, y Judá, Amó_2:4-5, parecen datar del Destierro. Se discute más acerca de Amó_9:8-10, y sobre todo de Amó_9:11-15. No hay razón seria para sospechar del primero de estos pasajes, pero es probable que el segundo haya sido añadido; y esto no por razón de las promesas de salvación que contiene y que, desde un principio, fueron el tema de la predicación de los profetas, lo mismo aquí, Amó_5:15, que en su contemporáneo Oseas; pero lo que se dice de la cabaña vacilante de David, de la venganza contra Edom, de la vuelta y restablecimiento de Israel, supone la época del Destierro y puede atribuirse, con algunos otros retoques, a una edición deuteronomista del libro.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


NOTAS

3:1 En la última parte del v. parece que el profeta se dirige a las doce tribus. Tal vez se trate de una relectura de Judá destinada, después de la desaparición del reino del Norte, a aplicar allí, en el del Sur, la palabra de Amós, ver Amó_2:4 s+; Ose_1:7+.



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Deu_7:6+

[2] Mat_11:20-24 p

NOTAS

3:2 (a) En el sentido bíblico de elegir, discernir, amar: Gén_18:19; Deu_9:24; Jer_1:5; Ose_13:4 (ver Ose_1:22+); Sab_10:5. A los ojos de Amós, la elección de Israel no es un privilegio, Amó_9:7, sino que supone para el pueblo una exigencia de fidelidad y justicia, una responsabilidad.

3:2 (b) La «visita» divina, ver Éxo_3:16+, es aquí de castigo.

NOTAS

3:3 (a) Todo el pasaje justifica la intervención del profeta. No hay efecto sin causa, Amó_3:3-5 b, ni causa sin efecto, Amó_3:5-6, Amó_3:8 a. Si el profeta profetiza, es que ha hablado Yahvé, y si Dios habla, el profeta no tiene más remedio que profetizar, Amó_3:7-8 b. Las comparaciones que elige hacen presentir un mensaje de dolor.

3:3 (b) O: «sin haberse concertado». Griego: «sin conocerse».

NOTAS

3:5 O: «reclamo», o «arma arrojadiza».

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Joe_2:1+

[2] Isa_45:7


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Gén_18:17; Jer_7:25

NOTAS

3:7 Amó_3:7 podría ser una glosa.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Apo_10:3

[2] Amó_7:14-15; Jer_20:7-9


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sof_3:8

[2] Amó_2:6-8

NOTAS

3:9 «Asur» griego; «Asdod» hebr. -A los dos grandes vecinos y enemigos de Israel se les toma como testigos de los desórdenes de éste, como a los cielos y a la tierra en Isa_1:2, ver Deu_30:19.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Re_17:3-6

NOTAS

3:11 El asirio, a quien nunca se le nombra, pero cuya amenaza se cierne sobre toda la profecía de Amós. -«invadirá» yesôbeb conj.; «y alrededor» ûsebîb hebr.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Éxo_22:12 [Éxo_22:13]; Gén_31:39

NOTAS

3:12 (a) No se trata aquí de un pequeño resto de salvados, sino al contrario, Amós anuncia irónicamente que tocante a salvación, todo lo que quedará del rebaño serán unos «trozos» que demostrarán la inocencia del pastor, es decir Yahvé y su profeta, ver Éxo_22:12 [Éxo_22:13].

3:12 (b) Lit. «sobre el Damasco de un diván». El término «Damasco» evocaba ya quizás una tela lujosa, como actualmente en castellano.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Sa_1:3+

[2] 1Re_12:29-30+; 1Re_13:1-5; Éxo_27:2+

NOTAS

3:14 Sobre Betel, ver Amó_4:4+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Re_22:39

NOTAS

3:15 Se trata de casas que tenían el mobiliario o las paredes con incrustaciones de marfil. Adornos de este tipo han sido encontrados en las excavaciones de Samaría.