Amos  6 Biblia Jerusalén (1998) | 14 versitos |
1 ¡Ay de los que se sienten seguros en Sión y de los que confían en la montaña de Samaría, los notables de la capital de las naciones, a quienes acude la casa de Israel!
2 Pasad a Calnó y mirad, pasad de allí a Jamat la grande, bajad luego a Gat de los filisteos. ¿Son acaso mejores que estos reinos? ; ¿Es su territorio más extenso que el vuestro?
3 ¡(Vosotros sois) los que tratan de alejar el día funesto y acercan un estado de violencia!,
4 los que se acuestan en camas de marfil, arrellanados en sus lechos, los que comen corderos del rebaño y becerros del establo,
5 los que canturrean al son del arpa y se inventan, como David, instrumentos de música,
6 los que beben vino en anchas copas y se ungen con los mejores aceites, pero no se afligen por el desastre de José.
7 Por eso, ahora irán al destierro a la cabeza de los cautivos y cesará la orgía de los sibaritas.
8 El Señor Yahvé ha jurado por sí mismo, oráculo de Yahvé Dios Sebaot: Yo aborrezco la soberbia de Jacob, detesto sus palacios, y voy a entregar la ciudad con cuanto contiene.
9 Y sucederá que, si quedan diez hombres en una misma casa, morirán.
10 Sólo quedarán unos pocos evadidos para sacar de la casa los huesos; y si se dice al que está en el fondo de la casa: "¿Hay todavía alguien contigo?", dirá: "Ninguno", y añadirá: "¡Silencio!, que no hay que mentar el nombre de Yahvé".
11 Pues he aquí que Yahvé da la orden y reduce la casa grande a escombros, la casa pequeña a ruinas.
12 ¿Corren los caballos por la roca?, ¿se ara con bueyes el mar?, ¡pues vosotros convertís en veneno el derecho y en ajenjo el fruto de la justicia!
13 ¡(Vosotros sois) los que os alegráis por Lo - Debar, los que decís: "¿No tomamos Carnáin con nuestra propia fuerza?"
14 ¡Pues voy a suscitar contra vosotros, casa de Israel, - oráculo del Señor Yahvé, Dios Sebaot - una nación que os oprimirá desde la Entrada de Jamat hasta el torrente de la Arabá!

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Introducción a Amos 

Amós.
Amós era pastor en Técoa, en el límite del desierto de Judá, Amó_1:1. Extraño a las hermandades de profetas, fue tomado por Yahvé de detrás de su rebaño y enviado a profetizar a Israel, Amó_7:14. Tras un corto ministerio que tuvo como marco principal el santuario cismático de Betel, Amó_7:10 s, y que probablemente también se ejerció en Samaría, ver Amó_3:9; Amó_4:1; Amó_6:1, fue expulsado de Israel y volvió a sus antiguas ocupaciones.

Predica en el reinado de Jeroboán II, 783-743, época gloriosa humanamente hablando, en la que el reino del Norte se extiende y enriquece, pero en la que el lujo de los grandes es un insulto para la miseria de los oprimidos, mientras que el esplendor del culto encubre la ausencia de una religión verdadera. Con la rudeza sencilla y noble, y con la riqueza de las imágenes de un hombre del campo, Amós condena en nombre de Dios la vida corrompida de las ciudades, las injusticias sociales, la falsa seguridad que se pone en ritos en que el alma no se compromete, Amó_5:21-22. Yahvé, soberano Señor del mundo, que castiga a todas las naciones, 1-2, castigará duramente a Israel, obligado por su elección a una mayor justicia moral, Amó_3:2. El «Día de Yahvé» (expresión que aparece aquí por vez primera) será tinieblas y no luz, Amó_5:18 s, la venganza será terrible, Amó_6:8 s, ejecutada por un pueblo llamado por Yahvé, Amó_6:14 : Asiria, que, sin ser nombrada, ocupa, sin embargo, el horizonte del profeta. Con todo, Amós abre una pequeña esperanza, la perspectiva de una salvación para la casa de Jacob, Amó_9:8, para el «resto» de José, Amó_5:15 (primer empleo profético de este término). Esta profunda doctrina acerca de Yahvé, dueño universal y omnipotente, defensor de la justicia, se expresa con una seguridad absoluta, siempre como si el profeta no dijera nada nuevo: su novedad reside en la fuerza con que recuerda las exigencias del Yahvismo puro.

El libro nos ha llegado con cierto desorden; en particular el relato en prosa, Amó_7:10-17, que separa dos visiones, estaría mejor colocado al final de los oráculos. Se puede dudar sobre la atribución al mismo Amós de algunos cortos pasajes. Las doxologías, Amó_4:13; Amó_5:8-9; Amó_9:5-6, quizá hayan sido añadidas para la lectura litúrgica. Los breves oráculos contra Tiro y Edom, Amó_1:9-12, y Judá, Amó_2:4-5, parecen datar del Destierro. Se discute más acerca de Amó_9:8-10, y sobre todo de Amó_9:11-15. No hay razón seria para sospechar del primero de estos pasajes, pero es probable que el segundo haya sido añadido; y esto no por razón de las promesas de salvación que contiene y que, desde un principio, fueron el tema de la predicación de los profetas, lo mismo aquí, Amó_5:15, que en su contemporáneo Oseas; pero lo que se dice de la cabaña vacilante de David, de la venganza contra Edom, de la vuelta y restablecimiento de Israel, supone la época del Destierro y puede atribuirse, con algunos otros retoques, a una edición deuteronomista del libro.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_6:24

[2] Jer_5:12-13

NOTAS

6:1 (a) «los que se sienten seguros en Sión» es quizás una relectura propia de Judá, ver Amó_3:1+; Ose_1:7+.

6:1 (b) Para tributarles homenaje, buscar consejo y pedir justicia.



NOTAS

6:2 Se interpreta este texto como un apóstrofe de los notables de Samaría a los que vienen a consultarlos: vosotros sois más poderosos que estos reinos, no tenéis nada que temer. Pero el texto es dudoso y, corrigiendo el último verso, se podría entender: «¿sois vosotros mejores que estos reinos?, ¿es vuestro territorio mayor que el de ellos?»; en este caso el declive de estas ciudades serviría de señal para Israel. Pero Calnó, ver Isa_10:9, al norte de Alepo, no será tomada por los asirios hasta el 738, Jamat junto al Orontes hasta el 720, y Gat en Filistea hasta el 711.

NOTAS

6:3 La de la ocupación enemiga.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Amó_3:15


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Cr_23:5; Neh_12:36

NOTAS

6:5 Sentido dudoso.

NOTAS

6:6 El fin inminente del reino de Israel.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Apo_18:14


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Amó_4:2

[2] Isa_28:1

NOTAS

6:8 Samaría, o cualquier otra ciudad del reino del Norte.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Amó_2:14-16


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sof_1:7; Zac_2:17 [Zac_2:13]; Hab_2:20

NOTAS

6:10 (a) Seguimos al griego; hebr. ininteligible.

6:10 (b) Por respeto religioso, o quizá por temor ante la desgracia cuyo autor es Yahvé. El pasaje es oscuro, pero el sentido general es claro: describe la catástrofe que cae sobre la ciudad y los muertos que llenan las casas, así como el terror que se apodera del pequeño grupo de los que se han librado y que deben ocuparse de los cadáveres.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Amó_5:7

NOTAS

6:12 Texto ligeramente corregido (separando de otra manera las palabras y cambiando las vocales). TM: «¿se ara acaso con bueyes?» (plural en lugar de singular colectivo).

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Deu_8:17+

NOTAS

6:13 Juego de Palabras sobre Lo-Debar, que significa «nada». Lo-Debar, 2Sa_9:4, y Carnáin, 1Ma_5:26, en Transjordania, se contaban sin duda entre las ciudades reconquistadas por Jeroboán II y su padre Joás, ver 2Re_13:25 y 2Re_14:25.

NOTAS

6:14 (a) Asiria.

6:14 (b) El torrente de la Arabá no es el torrente de Egipto que designa con la Entrada de Jamat los límites sur y norte de la Tierra Prometida, 1Re_8:65. Se trata de uno de los guadis que bajan al valle inferior del Jordán (la «Arabá») cerca del mar Muerto. El territorio así delimitado es el del reino del Norte después de las conquistas de Jeroboán II; ver 2Re_14:25.