Zacarías 14 Biblia de Jerusalen (Desclee, 2009) | 21 versitos |
1 Ya llega el Día de Yahvé en que serán repartidos tus despojos en medio de ti.
2 Yo reuniré a todas las naciones para que ataquen Jerusalén. La ciudad será tomada, las casas saqueadas y las mujeres violadas. La mitad de la ciudad partirá al cautiverio, pero el Resto del pueblo no será extirpado de la ciudad.
3 Saldrá entonces Yahvé y combatirá contra esas naciones como el día en que él combate, el día de la batalla.
4 Aquel día se asentarán los pies en el monte de los Olivos que está frente a Jerusalén, al oriente, y el monte de los Olivos se hendirá por el medio de oriente a occidente haciéndose un enorme valle: la mitad del monte se retirará al norte y la otra mitad al sur.
5 Y huiréis al valle de mis montes, porque el valle de los montes llegará hasta Yasol*; huiréis como cuando el terremoto en tiempos de Ozías, rey de Judá. Y vendrá Yahvé mi Dios y todos los consagrados con él*.
6 Aquel día no habrá frío ni hielo*.
7 Será un día único —conocido sólo de Yahvé—: no sucederá la noche al día, pues al atardecer seguirá habiendo luz.
8 Aquel día manarán de Jerusalén aguas vivas, mitad hacia el mar oriental, mitad hacia el mar occidental: manarán tanto en verano como en invierno.
9 Y Yahvé reinará en toda la tierra: ¡aquel día será único Yahvé y único su nombre*!
10 Toda esta tierra se transformará en llanura, desde Gueba hasta Rimón, al sur de Jerusalén. Jerusalén seguirá encumbrada y habitada, desde la Puerta de Benjamín hasta el emplazamiento de la antigua Puerta, es decir, hasta la Puerta de los Ángulos, y desde la torre* de Jananel hasta los Lagares del rey.
11 Será habitada y no habrá más anatemas: ¡Jerusalén será habitada sin sobresaltos!
12 Y ésta será la plaga con que castigará Yahvé a todos los pueblos que hayan luchado contra Jerusalén: pudrirá su carne aun estando en pie, sus ojos se pudrirán en sus cuencas, y su lengua se pudrirá en su boca*.
13 Aquel día cundirá entre ellos un pánico sobrecogedor enviado por Yahvé: si uno agarra la mano de su prójimo, éste levantará la mano contra él.
14 También Judá combatirá en Jerusalén. Y serán reunidas las riquezas de todas las naciones de alrededor: oro, plata y vestidos en gran cantidad.
15 Semejante será la plaga de los caballos, mulos, camellos y asnos, y de todo el ganado que haya entonces en los campamentos: ¡una plaga terrible!
16 Los supervivientes de todas las naciones que atacaron Jerusalén subirán de año en año a postrarse ante el Rey Yahvé Sebaot y a celebrar la fiesta de las Tiendas*.
17 Y la familia del país que no suba a Jerusalén a postrarse ante el Rey Yahvé Sebaot no recibirá lluvia en sus tierras.
18 Si la familia de Egipto no sube ni viene, caerá* sobre ella la plaga con que Yahvé herirá a las naciones que no suban a celebrar la fiesta de las Tiendas.
19 Tal será el castigo de Egipto y el castigo de todas las naciones que no suban a celebrar la fiesta de las Tiendas.
20 Aquel día estará escrito en los cascabeles de los caballos: «Consagrado a Yahvé», y las ollas del templo de Yahvé serán como los aspersorios que hay ante el altar.
21 Y las ollas de Jerusalén y de Judá estarán consagradas a Yahvé Sebaot; todos los que quieran sacrificar vendrán a hacer uso de ellas, y en ellas cocerán; y aquel día no habrá más comerciantes en el templo de Yahvé Sebaot*.

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Introducción a Zacarías

Zacarías.
El libro de Zacarías se compone de dos partes muy distintas: 1-8 y 9-14. Tras una introducción, fechada en octubre-noviembre del 520, dos meses después de la primera profecía de Ageo, el libro refiere ocho visiones del profeta que comienzan en febrero del 519, 1:7-6:8, seguidas de la coronación simbólica de Zorobabel (los escribas introdujeron el nombre del sumo sacerdote Josué cuando se desvanecieron las esperanzas puestas en Zorobabel y el sacerdocio retuvo todo el poder), Zac_6:9-14. El cap. 7 es una ojeada retrospectiva al pasado nacional, y el cap. 8 abre perspectivas de salvación mesiánica, ambos a propósito de un problema sobre el ayuno, planteado en noviembre del 518.

Este conjunto bien fechado y de pensamiento homogéneo es ciertamente auténtico; lleva, sin embargo, las huellas de una revisión, hecha por el profeta mismo o por sus discípulos. Por ejemplo, los anuncios universalistas de Zac_8:20-23 han sido añadidos después de Zac_8:18-19, que constituye una conclusión.

Zacarías se preocupa, como Ageo, de la reconstrucción del Templo, se extiende más que él al hablar de la restauración nacional y de sus exigencias de pureza y moralidad, y la espera escatológica resulta en él más apremiante. Esta restauración ha de dar paso a una era mesiánica en que el sacerdocio representado por Josué será exaltado, Zac_3:1-7, pero en el que la realeza será ejercida por el «Germen», Zac_3:8, término mesiánico que Zac_6:12 aplica a Zorobabel. Los dos Ungidos, Zac_4:14, gobernarán en perfecta armonía, Zac_6:13. Así, Zacarías resucita la vieja idea del mesianismo real, pero la asocia a las preocupaciones sacerdotales de Ezequiel, cuya influencia se advierte en muchos puntos: papel preponderante de las visiones, tendencia apocalíptica y afán de pureza. Los mismos rasgos y la importancia que se concede a los ángeles son un anticipo de Daniel.

La segunda parte, 9-14, que por lo demás comienza con un título nuevo, Zac_9:1, es del todo diferente. Las piezas no tienen fecha y son anónimas. Ya no se habla de Zacarías ni de Josué ni de Zorobabel ni de la construcción del Templo. El estilo es diferente y utiliza con frecuencia los libros anteriores, sobre todo Jeremías y Ezequiel. El horizonte histórico ya no es el mismo: Asur y Egipto vienen a ser nombres simbólicos de todos los opresores.

Estos capítulos han sido compuestos con gran probabilidad en los últimos decenios del siglo IV a. C., después de la conquista de Alejandro. A pesar de los esfuerzos últimamente renovados para probar su unidad, debemos admitir que son heterogéneos. Se distinguen dos secciones, introducidas cada una de ellas por un título, 9-11 y 12-14; la primera está casi en su totalidad en verso, la segunda casi enteramente en prosa. Se habla de un Deutero-Zacarías y de un Trito-Zacarías. En realidad se trata de dos composiciones que también por su parte son heterogéneas. La primera se vale al parecer de antiguos trozos poéticos, preexílicos, y se refiere a sucesos históricos difíciles de precisar (la aplicación de Zac_9:1-8 a la conquista de Alejandro parece la más probable). La segunda parte, 12-14, describe con terminología apocalíptica las pruebas y las glorias de la Jerusalén de los últimos tiempos. Pero la escatología tampoco está ausente de la primera parte y algunos temas se encuentran en las dos secciones, por ejemplo, el de los «pastores» del pueblo, Zac_10:2-3; Zac_11:4-14; Zac_13:7-9.

Esta parte del libro es importante sobre todo por su doctrina mesiánica, poco unificada por lo demás: resurgimiento de la Casa de David, 12 passim, espera de un Mesías humilde y manso, Zac_9:9-10, pero anuncio misterioso del Traspasado, Zac_12:10, teocracia guerrera, 10:3-11:3, pero también cultual al estilo de Ezequiel, 14. Estos rasgos se armonizarán en la persona de Cristo, y el Nuevo Testamento cita con frecuencia estos capítulos de Zacarías o al menos alude a ellos, por ejemplo Mat_21:4-5; Mat_27:9 (combinado con Jeremías); Mat_26:31 = Mar_14:27; Jua_19:37.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas

Zacarías 14,1
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Joe_4:2 [Joe_3:2]; Joe_4:12 [Joe_3:12]

NOTAS

14 El cap. 14 anuncia cómo el monoteísmo tendrá una repercusión cósmica, unificando el tiempo (día único), transformando los lugares (nivelación de Jerusalén), haciendo desaparecer las ocasiones e incluso los recuerdos de idolatría y de adivinación (astros y estaciones, Gehenna y Tófet, monte del Escándalo, etc.), y también unificando el culto y sus participantes, paganos e israelitas: Dios será todo en todos. Las descripciones del combate escatológico (Zac_14:1-5, Zac_14:12-15) se interrumpen o completan con otras sobre el nuevo estado de cosas que le sucederá.


Zacarías 14,3
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Isa_31:4

Zacarías 14,5
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Amó_1:1; Deu_33:2-3; Deu_33:5

[2] Mat_16:27 p

NOTAS

14:5 (a) «Yasol» griego; «Asel» hebr. -Yasol se ha de buscar por el guadi Yasul, afluente del Cedrón. Amó_1:1 se refiere también al seísmo del tiempo de Ozías (mencionado asimismo por Flavio Josefo).

14:5 (b) «con él» griego; «contigo» hebr.

Zacarías 14,6
NOTAS

14:6 «frío ni hielo» versiones; hebr. ininteligible.

Zacarías 14,8
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Apo_21:23; Eze_47:1+; Jua_4:1+

Zacarías 14,9
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Apo_11:15

[2] Deu_33:26+

NOTAS

14:9 Repetición solemne: el «Nombre» de Yahvé es Yahvé mismo. La extensión del monoteísmo a toda la tierra es uno de los rasgos de la era mesiánica, ver Mal_1:11.

Zacarías 14,10
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] = Zac_12:6

NOTAS

14:10 «y desde la torre» conj.; «y la torre» hebr. -Gueba se encuentra en la frontera norte del reino de Judá, en territorio de Benjamín. Rimón debe ser Umm er-Rammamín, a 15 km al nordeste de Berseba.

Zacarías 14,11
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jer_31:40; Apo_22:3; Deu_33:28

Zacarías 14,12
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Isa_66:24+

NOTAS

14:12 Leemos aquí Zac_14:15, como parece exigir el sentido.

Zacarías 14,13
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Eze_38:21

Zacarías 14,16
NOTAS

14:16 Se elige sin duda la fiesta de las Tiendas porque en ella se celebraba la realeza de Yahvé.

Zacarías 14,17
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Éxo_23:14+

Zacarías 14,18
NOTAS

14:18 «caerá» griego; «no caerá» hebr.

Zacarías 14,21
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jua_2:16

NOTAS

14:21 El autor, recordando a Ezequiel, entrevé para los tiempos mesiánicos una sacralización de todas las cosas en la tierra de Israel.