Numeros  14 Biblia de Jerusalen (Desclee, 2009) | 45 versitos |
1 Entonces toda la comunidad se puso a gritar a voz en cuello; la gente se pasó llorando toda aquella noche.
2 Luego todos los israelitas se pusieron a murmurar contra Moisés y Aarón; la comunidad les decía: «¡Ojalá hubiéramos muerto en Egipto! Y si no, ¡ojalá hubiéramos muerto en el desierto!
3 ¿Por qué nos lleva Yahvé a ese país, para hacernos caer a filo de espada y que nuestras mujeres y niños caigan en cautiverio? ¿No es mejor que volvamos a Egipto?»
4 Así que se decían unos a otros: «Nombremos a uno jefe y volvamos a Egipto.»
5 Moisés y Aarón cayeron rostro en tierra delante de toda la asamblea de la comunidad de los israelitas.
6 Pero Josué, hijo de Nun, y Caleb, hijo de Jefoné, que eran de los que habían explorado el país, rasgaron sus vestiduras
7 y dijeron a toda la comunidad de los israelitas: «La tierra que hemos recorrido y explorado es muy buena tierra.
8 Si Yahvé nos es favorable, nos llevará a esa tierra y nos la entregará. Es una tierra que mana leche y miel.
9 No os rebeléis contra Yahvé, ni temáis a la gente del país, porque son pan comido. Se ha retirado de ellos su sombra protectora*, y en cambio Yahvé está con nosotros. No les tengáis miedo.»
10 Cuando toda la comunidad estaba hablando de apedrearlos, la gloria de Yahvé se apareció a todos los israelitas en la Tienda del Encuentro.
11 Entonces dijo Yahvé a Moisés: «¿Hasta cuándo me va a despreciar este pueblo? ¿Hasta cuándo van a desconfiar de mí, con todas las señales que he obrado entre ellos?
12 Voy a herirlos de peste y a desheredarlos. A ti, en cambio, te convertiré en un pueblo más grande y poderoso que ellos.»
13 Moisés respondió a Yahvé: «Los egipcios se han enterado de que tú, con tu poder, sacaste a este pueblo de en medio de ellos.
14 Se lo han contado a los habitantes de este país. Éstos se han enterado de que tú, Yahvé, estás en medio de este pueblo y que te das a ver cara a cara. Saben que tú, Yahvé, permaneces en tu Nube sobre ellos y que caminas delante de ellos, de día en la columna de nube y por la noche en la columna de fuego.
15 Si haces perecer a este pueblo como a un solo hombre, los pueblos que han oído hablar de ti dirán que
16 Yahvé, al no haber podido introducir a ese pueblo en la tierra que les había prometido con juramento, los ha matado en el desierto.
17 Muestra, pues, ahora tu poder, mi Señor, como prometiste cuando dijiste:
18 Yahvé es tardo a la cólera y rico en bondad, tolera iniquidad y rebeldía; aunque nada deja sin castigo, castigando la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación.
19 Perdona, pues, la iniquidad de este pueblo conforme a la grandeza de tu bondad, como has soportado a este pueblo desde Egipto hasta aquí.»
20 Dijo Yahvé: «Le perdono, según tus palabras.
21 Pero por vida mía y la gloria de Yahvé que llena toda la tierra,
22 que ninguno de los que han visto mi gloria y las señales que he realizado en Egipto y en el desierto, que me han puesto a prueba ya diez veces y no han escuchado mi voz,
23 verá la tierra que prometí con juramento a sus padres. No la verá ninguno de los que me han despreciado.
24 Pero a mi siervo Caleb, ya que fue animado de otro espíritu y me obedeció puntualmente, le haré entrar en la tierra donde estuvo, y su descendencia la poseerá.
25 (Los amalecitas y los cananeos habitan en el llano.) Mañana, volveos y partid para el desierto, camino del mar de Suf.»
26 Yahvé habló así a Moisés y a Aarón*:
27 «¿Hasta cuándo esta comunidad perversa murmurará contra mí? He oído las quejas de los israelitas, que no dejan de murmurar contra mí.
28 Diles: Por mi vida, oráculo de Yahvé, que he de portarme con vosotros a tenor de lo que me habéis dicho.
29 Por haber murmurado contra mí, todos los que fuisteis censados y contados, de veinte años para arriba, dejaréis vuestras vidas en este desierto.
30 Juro que no entraréis en la tierra en la que, mano en alto, juré estableceros. Sólo a Caleb, hijo de Jefoné, y a Josué, hijo de Nun,
31 y a vuestros pequeñuelos, de los que dijisteis que caerían en cautiverio, los introduciré, y conocerán la tierra que vosotros habéis despreciado.
32 Vuestros cadáveres caerán en este desierto,
33 y vuestros hijos andarán nomadeando por él durante cuarenta años, cargando con vuestra infidelidad, hasta que no hayan caído todos vuestros cadáveres en el desierto.
34 Según los cuarenta días que empleasteis en explorar el país, cargaréis cuarenta años con vuestros pecados, un año por cada día. Así sabréis lo que es rebelarse contra mí*.
35 Yo, Yahvé, he hablado. Eso es lo que haré con toda esta comunidad perversa, amotinada contra mí. En este desierto no quedará ni uno: en él habrán de morir.»
36 Los hombres que había enviado Moisés a explorar la tierra y que al volver habían incitado a toda la comunidad a murmurar contra él, poniéndose a hablar mal del país,
37 aquellos hombres que habían hablado mal del país, cayeron repentinamente muertos delante de Yahvé.
38 En cambio, Josué, hijo de Nun, y Caleb, hijo de Jefoné, sobrevivieron de entre los hombres que habían ido a explorar la tierra.
39 Cuando Moisés refirió todo esto a los israelitas, el pueblo se afligió mucho.
40 Madrugaron y, tras subir a la cumbre del monte, dijeron: «Aquí estamos. Vamos a subir a ese lugar respecto del cual ha dicho Yahvé que hemos pecado.»
41 Moisés les respondió: «¿Por qué hacéis eso, pasando por encima de la orden de Yahvé? Eso no tendrá buen éxito.
42 No subáis, porque Yahvé ya no está con vosotros, no vayáis a caer derrotados frente a vuestros enemigos.
43 Los amalecitas y los cananeos estarán allí para haceros frente, y caeréis a filo de espada, pues, después de haber abandonado a Yahvé, no penséis que va a estar con vosotros.»
44 Pero ellos se obstinaron en subir a la cumbre del monte. Ni el arca de la alianza de Yahvé ni Moisés se movieron del campamento.
45 Bajaron los amalecitas y los cananeos que habitaban en aquella montaña, los batieron y los destrozaron hasta llegar a Jormá*.

Patrocinio

 
 

Introducción a Numeros 

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

Patrocinio

Notas

Numeros  14,1
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Deu_1:26-32


Numeros  14,2
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Éxo_14:11+

Numeros  14,9
NOTAS

14:9 Designación de las divinidades, que las contrapone al terrible ardor del sol. En lugar de «su sombra», el griego dice «tiempo (oportuno)».

Numeros  14,10
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Éxo_32:7-14

Numeros  14,11
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Éxo_32:10

Numeros  14,12
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Gén_12:2

Numeros  14,14
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Éxo_33:14 s; Éxo_34:9-10

[2] Núm_9:15-23; Éxo_13:21-22

Numeros  14,17
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Éxo_34:6-7+

Numeros  14,20
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Deu_1:34-40

Numeros  14,21
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Isa_6:3; Isa_11:9; Hab_3:3; Sal_57:6 [Sal_57:5]; Sal_72:19; Éxo_24:16+

Numeros  14,22
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Heb_3:16-19

Numeros  14,26
NOTAS

14:26 Los vv. Núm_14:26-38 son paralelos a Núm_14:11-25, pero redactados con el espíritu del relato sacerdotal, para el cual el pueblo elegido es una comunidad empadronada.

Numeros  14,29
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Núm_1:18 s

Numeros  14,34
NOTAS

14:34 O bien: «lo que es caer en mi desgracia».

Numeros  14,39
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Núm_20:12+; Deu_1:41-45

NOTAS

14:39 Conclusión teológica de este largo relato: A Israel llegado casi a la Tierra Prometida le falta fe y quiere regresar a Egipto; después, contra la voluntad divina, ataca sin que el arca de Yahvé esté en medio de él. Es la inversión de los temas del Éxodo y de la guerra santa: Israel es derrotado y arrojado al desierto; esto explica que tenga que dar este largo rodeo por Transjordania. Este relato pretende integrar una tradición particular de Caleb (penetración en Canaán por el sur) en la tradición que se hizo común a todo Israel (penetración por el este). Utiliza un episodio diferente relativo a Jormá, ver Núm_14:45.

Numeros  14,44
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Núm_10:35

[2] Éxo_17:8+

Numeros  14,45
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jue_1:17

NOTAS

14:45 Probablemente Tell el-Mesas, al este de Berseba, 85 km. al norte de Cades, y en el límite del país montañoso. Como los israelitas habían llegado «a la cima de la montaña», Núm_14:44, habían rebasado Jormá hasta donde fueron rechazados. Por tanto, habían ya conquistado esta ciudad, ver Núm_21:1+.