Lucas 22 Biblia Jerusalén (1998) | 71 versitos |
1 Se acercaba la fiesta de los Ázimos, llamada Pascua.
2 Los sumos sacerdotes y los escribas buscaban cómo hacerle desaparecer, pues temían al pueblo.
3 Entonces Satanás entró en Judas, llamado Iscariote, que era del número de los Doce.
4 Éste se fue a concertar con los sumos sacerdotes y los jefes de la guardia el modo de entregárselo.
5 Ellos se alegraron y quedaron con él en darle dinero.
6 Él aceptó y andaba buscando una oportunidad para entregarle sin que la gente lo advirtiera.
7 Llegó el día de los Ázimos, en el que se había de sacrificar el cordero de Pascua;
8 y envió a Pedro y a Juan, diciendo: "Id y preparadnos la Pascua para que la comamos."
9 Ellos le dijeron: "¿Dónde quieres que la preparemos?"
10 Les dijo: "Cuando entréis en la ciudad, os saldrá al paso un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle hasta la casa en que entre
11 y diréis al dueño de la casa: "El Maestro te dice: ¿Dónde está la sala donde pueda comer la Pascua con mis discípulos?"
12 Él os enseñará en el piso superior una sala grande, ya dispuesta; haced allí los preparativos."
13 Fueron y lo encontraron tal como les había dicho y prepararon la Pascua.
14 Cuando llegó la hora, se puso a la mesa con los apóstoles
15 y les dijo: "Con ansia he deseado comer esta Pascua con vosotros antes de padecer;
16 porque os digo que ya no la comeré más hasta que halle su cumplimiento en el Reino de Dios."
17 Tomó luego una copa, dio gracias y dijo: "Tomad esto y repartidlo entre vosotros;
18 porque os digo que, a partir de este momento, no beberé del producto de la vid hasta que llegue el Reino de Dios."
19 Tomó luego pan, dio gracias, lo partió y se lo dio diciendo: "Éste es mi cuerpo que se entrega por vosotros; haced esto en recuerdo mío."
20 De igual modo, después de cenar, tomó la copa, diciendo: "Esta copa es la nueva Alianza en mi sangre, que se derrama por vosotros.
21 "Mirad, la mano del que me entrega está aquí conmigo sobre la mesa.
22 Porque el Hijo del hombre se marcha según está determinado. Pero, ¡ay de aquel por quien es entregado!"
23 Entonces se pusieron a discutir entre sí quién de ellos sería el que iba a hacer aquello.
24 Entre ellos hubo también un altercado sobre quién de ellos parecía ser el mayor.
25 Él les dijo: "Los reyes de las naciones las dominan como señores absolutos y los que ejercen el poder sobre ellas se hacen llamar bienhechores;
26 pero no así vosotros, sino que el mayor entre vosotros sea como el más joven y el que gobierna como el que sirve.
27 Porque, ¿quién es mayor, el que está a la mesa o el que sirve? ¿No es el que está a la mesa? Pues yo estoy en medio de vosotros como el que sirve.
28 "Vosotros sois los que habéis perseverado conmigo en mis pruebas;
29 yo, por mi parte, dispongo un Reino para vosotros, como mi Padre lo dispuso para mí,
30 para que comáis y bebáis a mi mesa en mi Reino y os sentéis sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.
31 "¡Simón, Simón! Mira que Satanás ha solicitado el poder cribaros como trigo;
32 pero yo he rogado por ti, para que tu fe no desfallezca. Y tú, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos."
33 Él dijo: "Señor, estoy dispuesto a ir contigo hasta la cárcel y la muerte."
34 Pero él contestó: "Te digo, Pedro, que antes de que hoy cante el gallo habrás negado tres veces que me conoces."
35 Y les dijo: "Cuando os envié sin bolsa, sin alforja y sin sandalias, ¿os faltó algo?" Ellos dijeron: "Nada."
36 Les dijo: "Pues ahora, el que tenga bolsa que la tome, y lo mismo alforja, y el que no tenga, que venda su manto y se compre una espada.
37 Porque os digo que es necesario que se cumpla en mí esto que está escrito: Ha sido contado entre los malhechores. Porque lo que se refiere a mí toca a su fin."
38 Ellos dijeron: "Señor, aquí hay dos espadas." Él les dijo: "Basta."
39 Salió y, como de costumbre, fue al monte de los Olivos; los discípulos le siguieron.
40 Llegado al lugar les dijo: "Pedid que no caigáis en tentación."
41 Se apartó de ellos como un tiro de piedra, y puesto de rodillas oraba
42 diciendo: "Padre, si quieres, aparta de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya."
43 Entonces se le apareció un ángel venido del cielo que le confortaba.
44 Y sumido en agonía, insistía más en su oración. Su sudor se hizo como gotas espesas de sangre que caían en tierra.
45 Levantándose de la oración, vino donde los discípulos y los encontró dormidos por la tristeza;
46 y les dijo: "¿Cómo es que estáis dormidos? Levantaos y orad para que no caigáis en tentación."
47 Estaba todavía hablando cuando se presentó un grupo; el llamado Judas, uno de los Doce, iba el primero, y se acercó a Jesús para darle un beso.
48 Jesús le dijo: "¡Judas, con un beso entregas al Hijo del hombre!"
49 Viendo los que estaban con él lo que iba a suceder, dijeron: "Señor, ¿herimos a espada?"
50 Y uno de ellos hirió al siervo del Sumo Sacerdote y le llevó la oreja derecha.
51 Pero Jesús dijo: "¡Dejad! ¡Basta ya!" Y tocando la oreja le curó.
52 Dijo Jesús a los sumos sacerdotes, a los jefes de la guardia del Templo y a los ancianos que habían venido contra él: "¿Como contra un salteador habéis salido con espadas y palos?
53 Estaba yo todos los días en el Templo con vosotros y no me pusisteis las manos encima; pero esta es vuestra hora y el poder de las tinieblas."
54 Entonces le prendieron, se lo llevaron y le hicieron entrar en la casa del Sumo Sacerdote; Pedro le iba siguiendo de lejos.
55 Habían encendido una hoguera en medio del patio y estaban sentados alrededor; Pedro se sentó entre ellos.
56 Una criada, al verle sentado junto a la lumbre, se le quedó mirando y dijo: "Éste también estaba con él."
57 Pero él lo negó: "¡Mujer, no le conozco!"
58 Poco después le vio otro y dijo: "Tú también eres uno de ellos." Pedro dijo: "¡Hombre, no lo soy!"
59 Pasada como una hora, otro aseguraba: "Cierto que éste también estaba con él, pues además es galileo."
60 Le dijo Pedro: "¡Hombre, no sé de qué hablas!" Y en aquel mismo momento, cuando aún estaba hablando, cantó un gallo.
61 El Señor se volvió y miró a Pedro. Recordó Pedro las palabras que le había dicho el Señor: "Antes que cante hoy el gallo, me habrás negado tres veces"
62 y, saliendo fuera, rompió a llorar amargamente.
63 Los hombres que le tenían preso se burlaban de él y le golpeaban.
64 Y, cubriéndole con un velo, le preguntaban: "¡Adivina! ¿Quién es el que te ha pegado?"
65 Y le insultaban diciéndole otras muchas cosas.
66 En cuanto se hizo de día, se reunió el Consejo de Ancianos del pueblo, sumos sacerdotes y escribas, le hicieron venir a su Sanedrín
67 y le dijeron: "Si tú eres el Cristo, dínoslo." Él respondió: "Si os lo digo, no me creeréis.
68 Si os pregunto, no me responderéis.
69 De ahora en adelante, el Hijo del hombre estará sentado a la diestra del poder de Dios."
70 Dijeron todos: "Entonces, ¿tú eres el Hijo de Dios?" Él les dijo: "Vosotros lo decís: Yo soy."
71 Dijeron ellos: "¿Qué necesidad tenemos ya de testigos, pues nosotros mismos lo hemos oído de su propia boca?"

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Introducción a Lucas

El evangelio según San Lucas.
El mérito especial del tercer evangelio le viene de la atractiva personalidad de su autor, que se transparenta en él sin cesar. San Lucas es un escritor de gran talento y un alma delicada. Ha elaborado su obra de una manera original, con afán de información y de orden, Luc_1:3. No quiere esto decir que haya podido dar a los materiales recibidos de la tradición una disposición más «histórica» que Mateo y Marcos; su respeto a las fuentes y su método de yuxtaponerlas no se lo permitían. Su plan sigue las grandes líneas del de Marcos con algunas transposiciones u omisiones. Algunos episodios se desplazan; Luc_3:19-20; Luc_4:16-30; Luc_5:1-11; Luc_6:12-19; Luc_22:31-34, etc., ya por deseo de claridad y de lógica, ya por influencia de otras tradiciones, entre las cuales se ha de notar la que también se refleja en el cuarto evangelio. Otros episodios se omiten, o por ser menos interesantes para los lectores paganos, ver Mar_9:11-23, o por evitar los duplicados, ver Mar_12:28-34 y comparar con Luc_10:25-28. Es de observar sobre todo la ausencia del texto correspondiente a Mc 6:45-8:26. Pero la diferencia más notable con relación al segundo evangelio es la larga sección intermedia 9:51-18:14, que se nos presenta bajo la forma de una subida a Jerusalén recalcada con anotaciones repetidas, Luc_9:51; Luc_13:22; Luc_17:11, ver Mar_10:1, y en la que se ha de ver, más que el recuerdo real de diversos viajes, la insistencia intencionada en una idea teológica muy del agrado de Lucas: la Ciudad santa es el lugar donde debe tener cumplimiento la salvación, Luc_9:31; Luc_13:33; Luc_18:31; Luc_19:11, es allí donde ha comenzado el Evangelio, Luc_1:5 s, y donde debe concluir, Luc_24:52 s —con apariciones y conversaciones que no tienen lugar en Galilea, Luc_24:13-51; y comp. Luc_24:6 con Mar_16:7; Mat_28:7, Mat_28:16-20—, porque de allí debe partir la evangelización del mundo, Luc_24:47; Hch_1:8. En un sentido más amplio, es la subida de Jesús (y del cristiano) hacia Dios.

Otros rasgos literarios de Lucas son el empleo de los géneros del simposio, Luc_7:36-50; Luc_11:37-54; Luc_14:1-24, y del discurso de despedida, Luc_22:14-28, su afición a los paralelismos (Juan el Bautista y Jesús, 1:5-2:52) y a las inclusiones, y el esquema promesa-cumplimiento que puntea su relato.

Si se compara en detalle a Lucas con Marcos y Mateo, se percibe al vivo la actividad siempre despierta de un escritor que se distingue por presentar las cosas de una manera que le es propia, evitando o atenuando lo que puede herir su sensibilidad o la de los lectores (Luc_8:43, comp. Mar_5:26; om. Mar_9:43-48; Mar_13:32; etc.), o puede serles menos comprensible (om. Mat_5:21 s, Mat_5:33 s; Mar_15:34; etc.), tratando con miramiento a los apóstoles (om. Mar_4:13; Mar_8:32 s; Mar_9:28 s; Mar_14:50) o excusándolos (Luc_9:45; Luc_18:34; Luc_22:45), interpretando los términos oscuros (Luc_6:15) o precisando la geografía (Luc_4:31; Luc_19:28 s, Luc_19:37; Luc_23:51), etc. Con estas frecuentes y finas pinceladas, y sobre todo con la rica aportación debida a su investigación personal, Lucas nos brinda las reacciones y las tendencias de su alma; o mejor, por medio de este instrumento de elección, el Espíritu Santo nos presenta el mensaje evangélico de una forma original, rica en doctrina. Por lo demás, no se trata tanto de grandes tesis teológicas (las ideas maestras son las mismas que las de Marcos y Mateo) como de una sicología religiosa, donde se encuentran, mezcladas con una influencia muy discreta de su maestro Pablo, las inclinaciones propias del temperamento de Lucas. referir escenas de perdón, Luc_7:36-50; Luc_15:11-32; Luc_19:1-10; Luc_23:34, Luc_23:39. Insiste gustoso en la ternura de Jesús con los humildes y los pobres, mientras que los orgullosos y los ricos que disfrutan son severamente tratados, Luc_1:51-53; Luc_6:20-26; Luc_12:13-21; Luc_14:7-11; Luc_16:15, Luc_16:19; Luc_18:9-14. Sin embargo, hasta la justa condena no vendrá sino después de pacientes plazos de misericordia, Luc_13:6-9; comp. Mar_11:12-14. No hace falta más que arrepentirse, renunciarse, y en este punto la generosidad viril de Lucas propende a repetir la exigencia de un desprendimiento decidido y absoluto, Luc_14:25-34, especialmente por el abandono de las riquezas, Luc_6:34 s; Luc_12:33; Luc_16:9-13. Son de notar también los pasajes propios del tercer evangelio sobre la necesidad de la oración, Luc_11:5-8; Luc_18:1-8, y sobre el ejemplo que de ello ha dado Jesús, Luc_3:21; Luc_5:16; Luc_6:12; Luc_9:28. Finalmente, como en Pablo y en los Hechos, el Espíritu Santo ocupa un lugar de primer plano que Lucas no se cansa de subrayar: Luc_1:15, Luc_1:35, Luc_1:41, Luc_1:67; Luc_2:25-27; Luc_4:1, Luc_4:14, Luc_4:18; Luc_10:21; Luc_11:13; Luc_24:49. Todo esto, junto con la atmósfera de gratitud por los beneficios divinos y de alegría espiritual, que envuelve todo el tercer evangelio, Luc_2:14; Luc_5:26; Luc_10:17; Luc_13:17; Luc_18:43; Luc_19:37; Luc_24:51 s, da a la obra de Lucas ese fervor que emociona y enfervoriza el corazón.

El estilo de San Marcos es rugoso, lleno de arameísmos y a menudo incorrecto, pero impulsivo y de una vivacidad popular que está llena de encanto. El de San Mateo es también arameizante, pero más cuidado; menos pintoresco, pero más correcto. El de San Lucas es complejo: de calidad excelente cuando depende sólo de sí mismo, acepta ser menos bueno por respeto a sus fuentes, de las que conserva algunas imperfecciones aunque trata de corregirlas; en fin, imita consciente y maravillosamente el estilo bíblico de los Setenta. Nuestra traducción ha tratado de respetar estos matices en la medida de lo posible, como asimismo se ha esmerado en reflejar en castellano el detalle de las semejanzas y de las diferencias en que se traslucen, en los originales griegos, las relaciones literarias que entre sí tienen los tres evangelios sinópticos.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_26:2-5; |Mar_14:1-2; Jua_11:47-53

NOTAS

22 En todo el relato de la Pasión, Lc depende de Mc mucho menos que en lo que precede. En cambio, tiene numerosos puntos de contacto con Jn; ambos, sin duda, disponen de una fuente común.



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_11:53+

NOTAS

22:2 Lucas no refiere la unción de Betania; en Luc_7:36-50 ha ofrecido ya un hecho de la misma clase.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_4:13; Jua_13:2; Jua_13:27; Hch_5:3

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_26:14-16; |Mar_14:10-11

NOTAS

22:4 Oficiales de la policía del Templo reclutados entre los levitas. Ver Hch_4:1.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_26:17-19

[2] |Mar_14:12-16

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_8:51+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_12:49-50+

NOTAS

22:15 Lucas adopta la práctica helenística de un banquete de despedida del Maestro con sus discípulos. Las palabras pronunciadas por Jesús en la Cena adquieren en Lc mayor importancia que en Mt Mc; las pláticas de Jua 13:31 - 17:26 serán más desarrolladas aún. Parece como si Lucas hubiera elaborado estos discursos teniendo presentes las asambleas eucarísticas primitivas.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_8:11+

NOTAS

22:16 Hallará su cumplimiento de una manera inicial con la institución de la Eucaristía, centro de la vida espiritual del Reino fundado por Jesús, y de una manera total y sin velos al fin de los tiempos.

NOTAS

22:17 Lucas ha distinguido la Pascua y la copa de los vv. Luc_22:15-18 del Pan y de la Copa de los vv. Luc_22:19-20, para establecer un paralelo entre el rito antiguo de la Pascua judía y el rito nuevo de la Eucaristía cristiana. Por no haber entendido esta elaboración teológica, y extrañados por hallar dos copas, algunos testigos antiguos han omitido el v. Luc_22:20 e incluso el final del v. Luc_22:19 (a partir de «que se entrega por vosotros»).

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_26:29; |Mar_14:25

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_26:26-28; |Mar_14:22-24; |1Co_11:23-25

NOTAS

22:19 Obsérvese la afinidad del texto de Lucas con el de Pablo.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_26:28+

NOTAS

22:20 Puede entenderse: «que va a ser entregada, derramada» o «que ha de ser entregada, derramada».

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_26:20-25; |Mar_14:17-21; Jua_13:21-30; Hch_2:23+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] = Luc_9:46

NOTAS

22:24 Lucas traslada aquí, en forma por lo demás bastante diferente, palabras que Mt Mc ponen después de la petición de los hijos de Zebedeo, Mat_20:25-28; Mar_10:42-45. En su nuevo contexto, estas enseñanzas de Jesús aclaran las cuestiones de precedencia y de servicio de mesas que sin duda se planteaban en las asambleas litúrgicas primitivas, ver Hch_6:1; 1Co_11:17-19; Stg_2:2-4.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_20:25-27; |Mar_10:42-44

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jua_13:4-15

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jua_15:27; Jua_6:66-68

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Apo_2:26-28

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Apo_3:20-21

[2] |Mat_19:28

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Job_1:6+

[2] Amó_9:9

NOTAS

22:31 Adic.: «Y el Señor dijo. »

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_8:10+; Mat_16:19+; Jua_21:15-17

NOTAS

22:32 Esta sentencia confiere a Pedro, en relación con los demás apóstoles, una función directiva en la fe. Su primado dentro mismo del colegio apostólico se afirma aquí con mayor claridad que en Mat_16:17-19, donde podía ser considerado simplemente como el portavoz y representante de los Doce. Ver también Jua_21:15-17, donde los «corderos» u «ovejas» que debe apacentar parecen incluir ciertamente a «éstos», sus compañeros apostólicos a los que supera en amor.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Hch_21:13; 2Sa_15:20-21

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_26:31-35; |Mar_14:27-31; |Jua_13:36-38

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_10:4

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_10:34; Luc_12:51

NOTAS

22:36 Una bolsa para comprar y una alforja para guardar los víveres que en adelante ya no se darán libremente a los discípulos; una espada para protegerse en un mundo que se ha hecho hostil.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Isa_53:12; Luc_23:32

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_26:30, Mat_26:36-46; |Mar_14:26, Mar_14:32-42

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_21:37; Jua_18:2

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_3:21+; Jua_12:27-29

NOTAS

22:41 La oración se hacía normalmente de pie, ver 1Re_8:22; Mat_6:5; Luc_18:11, pero también de rodillas cuando llegaba a ser más intensa o más humilde, ver Sal_95:6; Isa_45:23; Dan_6:11 [Dan_6:10]; Hch_7:60; Hch_9:40; Hch_20:36; Hch_21:5.

NOTAS

22:44 Aunque omitidos por algunos buenos testigos, deben mantenerse los vv. Luc_22:43-44. Presentes desde el siglo II en numerosos testigos, tienen el estilo y las maneras de Lucas. Su omisión se explica por el afán de evitar una humillación de Jesús considerada demasiado humana.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_26:47-56; |Mar_14:43-52; |Jua_18:3-11

[2] Hch_1:16

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_19:47; Luc_21:37

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_4:13+; Jua_8:12+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_26:69-75; |Mar_14:66-72; |Jua_18:15-18, Jua_18:25-27

NOTAS

22:54 En Mt la turba se apodera de Jesús en cuanto Judas le besa; sigue el episodio de la oreja cortada; el discurso de Jesús viene en último lugar. Lo mismo en Mc. El orden de Lc, en el que el arresto sigue al discurso de Jesús, subraya el dominio de Jesús sobre el acontecimiento. Ver en este sentido Jua_10:18+; Jua_18:4-6.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_22:34

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_26:67-68; |Mar_14:65

NOTAS

22:63 Situándolos durante la espera nocturna, antes de la sesión del Sanedrín y no después de ella como en Mt Mc, los ultrajes en Lc no son cosa de los sanedritas, sino de sus lacayos. Además, a diferencia también de Mat_26:68; Mar_14:65 (ver las notas), Jesús tiene el rostro cubierto con un velo, de modo que los ultrajes resultan un juego de adivinación, muy conocido en el mundo antiguo y aun en todos los tiempos. Sobre estos detalles el relato de Lc tiene sin duda más verosimilitud que los de Mt Mc.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_26:57-66; Mat_27:2; |Mar_14:53-64; Mar_15:1

NOTAS

22:66 (a) En lugar de las dos comparecencias de Mt Mc, Lc sólo trae una, por la mañana y, sin duda, en el edificio del «Tribunal», cerca del Templo. Ver Mat_26:57+.

22:66 (b) «Ancianos» no designa aquí a uno de los tres elementos del Sanedrín (los ancianos), sino al Sanedrin entero, del que Lc indica los dos elementos más importantes (sumos sacerdotes y escribas).

22:66 (c) Mejor que a las personas que componían el Sanedrín, este término debe designar aquí el local oficial de sus reuniones. Este local se encontraba, en parte al menos, en la explanada de Templo, en su zona suroeste. Sólo abría sus puertas al amanecer, como lo supone el v. Luc_22:66.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jua_10:24-25

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sal_110:1

NOTAS

22:69 Lc evita el «veréis» de Mt Mc, así como la alusión a Dn. Quizá haya querido soslayar la espera de una Parusía próxima a la que podían dar ocasión estas palabras mal entendidas.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_4:3+; Jua_10:30-33

NOTAS

22:70 Lc distingue mejor que Mt Mc los dos títulos de «Cristo», v. Luc_22:67, e «Hijo de Dios», v. Luc_22:70; comparar Jua_10:24-39.

NOTAS

22:71 Lc no habla de los falsos testimonios (pero ver Hch_6:11-14) ni de la sentencia de muerte explícita. Parece cierto que depende de alguna fuente distinta a la de Mc Mt.