I Corintios 12 Biblia Jerusalén (1998) | 31 versitos |
1 En cuanto a los dones espirituales, no quiero, hermanos, que estéis en la ignorancia.
2 Sabéis que cuando erais gentiles, os dejabais arrastrar ciegamente hacia los ídolos mudos.
3 Por eso os hago saber que nadie, movido por el Espíritu de Dios, puede decir: "¡Maldito sea Jesús!"; y nadie puede decir: "¡Jesús es Señor!" sino movido por el Espíritu Santo.
4 Hay diversidad de carismas, pero un mismo Espíritu;
5 diversidad de ministerios, pero un mismo Señor;
6 diversidad de actuaciones , pero un mismo Dios que obra todo en todos.
7 A cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para provecho común.
8 Porque a uno se le da por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu;
9 a otro, fe, en el mismo Espíritu; a otro, carisma de curaciones, en el único Espíritu;
10 a otro, poder de milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversidad de lenguas; a otro, don de interpretarlas.
11 Pero todas estas cosas las obra un mismo y único Espíritu, distribuyéndolas a cada uno en particular según su voluntad.
12 Pues del mismo modo que el cuerpo es uno, aunque tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, no obstante su pluralidad, no forman más que un solo cuerpo, así también Cristo.
13 Porque en un solo Espíritu hemos sido todos bautizados, para no formar más que un cuerpo, judíos y griegos, esclavos y libres. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.
14 Así también el cuerpo no se compone de un solo miembro, sino de muchos.
15 Si dijera el pie: "Puesto que no soy mano, yo no soy del cuerpo" ¿dejaría de ser parte del cuerpo por eso?
16 Y si el oído dijera: "Puesto que no soy ojo, no soy del cuerpo" ¿dejaría de ser parte del cuerpo por eso?
17 Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿dónde quedaría el oído? Y si fuera todo oído, ¿dónde el olfato?
18 Ahora bien, Dios puso cada uno de los miembros en el cuerpo según su voluntad.
19 Si todo fuera un solo miembro, ¿dónde quedaría el cuerpo?
20 Por tanto, muchos son los miembros, mas uno el cuerpo.
21 Y no puede el ojo decir a la mano: "¡No te necesito!" Ni la cabeza a los pies: "¡No os necesito!"
22 Más bien los miembros del cuerpo que tenemos por más débiles, son indispensables.
23 Y a los que nos parecen los más viles del cuerpo, los rodeamos de mayor honor. Así a nuestras partes deshonestas las vestimos con mayor honestidad.
24 Pues nuestras partes honestas no lo necesitan. Dios ha formado el cuerpo dando más honor a los miembros que carecían de él,
25 para que no hubiera división alguna en el cuerpo, sino que todos los miembros se preocuparan lo mismo los unos de los otros.
26 Si sufre un miembro, todos los demás sufren con él. Si un miembro es honrado, todos los demás toman parte en su gozo.
27 Ahora bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y sus miembros cada uno a su modo.
28 Y así los puso Dios en la iglesia, primeramente los apóstoles; en segundo lugar los profetas; en tercer lugar los maestros; luego, los milagros; luego, el don de las curaciones, de asistencia, de gobierno, diversidad de lenguas.
29 ¿Acaso todos son apóstoles? O ¿todos profetas? ¿Todos maestros? ¿Todos con poder de milagros?
30 ¿Todos con carisma de curaciones? ¿Hablan lenguas todos? ¿Interpretan todos?
31 ¡Aspirad a los carismas superiores! Y aun os voy a mostrar un camino más excelente.

Patrocinio

 
 

Introducción a I Corintios

I y II Corintios.
Mientras escribía 1 y 2 Ts, Pablo evangelizaba Corinto durante más de dieciocho meses, Hch_18:1-18, desde la primavera del 50 hasta finales del verano del 51. Según su costumbre de actuar en los grandes centros, quería implantar la fe de Cristo en aquel famoso puerto, densamente poblado y desde el cual podría difundirse por toda Acaya, 2Co_1:1; 2Co_9:2. De hecho, logró fundar allí, sobre todo en las capas modestas de la población, 1Co_1:26-28, una floreciente comunidad. Pero esta gran ciudad era un foco de cultura griega, donde chocaban corrientes muy diversas de pensamiento y de religión. El contacto de la tierna fe cristiana con aquella capital del paganismo tenía que plantear para los neófitos muchos problemas delicados. Y el Apóstol trata de resolverlos en las dos cartas que les escribe.

A pesar de algunos puntos dudosos, la génesis de estas dos epístolas es bastante clara. Se ha perdido una primera carta «precanónica», 1Co_5:9-13, de fecha dudosa. Más tarde, durante la estancia de algo más de dos años (52-54) en Éfeso, en el curso del tercer viaje, Hch 19:1-20:1, algunos problemas planteados por una delegación de los corintios, 1Co_16:17, más otras informaciones recibidas por medio de Apolo, Hch_18:27 s; 1Co_16:12, y «los de Cloe», 1Co_1:11, impulsaron a Pablo a escribir una nueva carta, que es nuestra 1 Co, alrededor de la Pascua del 54 (1Co_5:7 s; 1Co_16:5-9). Poco después, debió de producirse en Corinto una crisis, en la que probablemente tuvo que intervenir Timoteo (1Co_4:17; 1Co_16:10-11), y que le obligó a hacerles una visita rápida y enojosa, 2Co 1:23-2:1, en el curso de la cual prometió volver pronto, 2Co_1:15-16. Pero de hecho no volvió y sustituyó esta visita por una carta severa, escrita «con muchas lágrimas», 2Co_2:3 s, 2Co_2:9, que produjo un efecto saludable, 2Co_7:8-13. Este buen resultado lo supo Pablo por Tito, 2Co_1:12 s; 2Co_7:5-16, en Macedonia, después de haber salido de Éfeso a consecuencia de crisis muy graves cuya naturaleza desconocemos, 1Co_15:32; 2Co_1:8-10; Hch_19:23-40 [Hch_19:23-41]; y entonces escribió las dos partes de 2 Co, en la primavera y el verano del 55. Luego iba a pasar por Corinto, Hch_20:1 s; ver 2Co_9:5; 2Co_12:14; 2Co_12:14; 2Co_13:1, 2Co_13:10, para subir desde allí a Jerusalén y ser encarcelado.

Algunos opinan que 2 Co sería una recopilación de varias cartas —hasta cinco— remitidas por Pablo a Corinto en circunstancias diversas. Otros, menos preocupados por las dificultades de algunos enlaces literarios que esta teoría pretende explicar, admiten sin embargo que los cap. 10-13 no pueden ser continuación de 1-9. Es psicológicamente imposible que Pablo pase tan bruscamente de celebrar la reconciliación expuesta en los cap. 1-9 a la amonestación severa y las justificaciones irónicas de los cap. 10-13. Sugieren que los cap. 10-13 podrían ser la epístola escrita con lágrimas, a causa de su tono severo, pero esto no cuadra bien con el contexto. La epístola escrita con lágrimas ha sido motivada por la conducta de un individuo, 2Co_2:5-8; ahora bien, ninguna referencia se hace a este asunto en los cap. 10-13, que tratan del daño causado en las comunidades por los falsos apóstoles. Es, pues, más probable que estos capítulos los haya provocado el deterioro de la situación en Corinto después del envío de los cap. 1-9.

Si estas epístolas ofrecen noticias de gran interés sobre el alma de Pablo y sobre sus relaciones con sus convertidos, no es menor su importancia doctrinal. Encontramos en ellas, especialmente en 1 Co, informaciones y decisiones sobre muchos problemas cruciales del cristianismo primitivo, tanto en su vida interior: pureza de costumbres, 1Co_5:1-13; 1Co_6:12-20; matrimonio y virginidad, 1Co_7:1-40, orden de las asambleas religiosas y celebraciones de la eucaristía, 11-12, uso de los carismas, 12:1-14:40, como en sus relciones con el mundo pagano: recurso a los tribunales, 1Co_6:1-11, carnes ofrecidas a los ídolos, 8-10. Lo que hubiera podido quedar en un simple caso de conciencia o en unas instrucciones litúrgicas, da pie al genio de Pablo para exponer puntos de vista profundos sobre la verdadera libertad de la vida cristiana, la santificación del cuerpo, la primacía de la caridad y la unión con Cristo. La defensa de su apostolado, 2 Co 10-13, le inspira páginas espléndidas sobre la grandeza del ministerio apostólico, 2Co 2:12-6:10; y el tema tan concreto de la colecta, 2 Co 8-9, queda iluminado por el ideal de la unión entre las iglesias. La perspectiva escatológica está siempre presente y penetra toda la exposición sobre la resurrección de la carne, 1 Co 15. Pero a las descripciones apocalípticas de 1 Ts y 2 Ts sustituye una discusión más racional que justifica esta esperanza, difícil para la mentalidad griega. Esta adaptación del Evangelio al mundo nuevo en el que va penetrando, se manifiesta sobre todo en la contraposición de la locura de la Cruz a la sabiduría helénica. A los corintios, que se hallan divididos contraponiendo a sus diversos maestros y sus respectivos talentos humanos, Pablo les recuerda que sólo hay un maestro, Cristo, un solo mensaje, la salvación por la cruz, y que esa es la única y verdadera Sabiduría, 1Co 1:10-4:13. Así, forzado por las circunstancias y sin renegar de las perspectivas escatológicas, se ve obligado a insistir más y más en la vida cristiana presente, como unión con Cristo en el verdadero conocimiento que es el de la fe. A consecuencia de la crisis de Galacia Pablo va a profundizar más aún, y precisamente en referencia con el Judaísmo, esta vida que la fe otorga

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

Patrocinio

Notas


NOTAS

12 Los caps. 12-14 tratan del buen uso de los dones del Espíritu -carismas-, concedidos a la comunidad como testimonio visible de la presencia del Espíritu, y para poner remedio a la situación anormal de una joven comunidad cuya fe no había transformado aún la mentalidad impregnada de paganismo. Los corintios sienten la tentación de dar más valor a los dones espectaculares y de hacer uso de ellos en una atmósfera anárquica, a imitación de ciertas ceremonias paganas. Pablo reacciona precisando que han sido dados para el bien de la comunidad, por lo que no deben ocasionar rivalidades (cap. 12). Luego demuestra que la caridad supera a todos ellos (cap. 13). Finalmente explica que su jerarquía se establece según la contribución a la edificación de la comunidad (cap. 14).



NOTAS

12:2 Alusión a los fenómenos violentos, desenfrenados, de algunos cultos paganos, y que eran considerados como la señal de su autenticidad. Por el contrario, en las asambleas cristianas, el contenido de la predicación es la señal de verdad y no su tono inspirado (v. 3).

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jua_14:26+; 1Jn_4:1-3

[2] Hch_2:21+, Hch_2:36+; Rom_10:9; Flp_2:11

NOTAS

12:6 Nótese la presentación trinitaria del pensamiento, ver 2Co_13:13+ [2Co_13:14].

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Hch_1:8+; 1Co_12:28-30; Rom_12:6-8

NOTAS

12:8 (a) Sin duda para exponer las verdades cristianas más elevadas, las que se refieren al ser de Dios y su acción en nosotros: la enseñanza «de lo perfecto» de Heb_6:1. Ver también 1Co_2:6-16.

12:8 (b) El don de exponer las verdades elementales del cristianismo: «la enseñanza elemental acerca de Cristo» de Heb_6:1.

NOTAS

12:9 La fe en grado extraordinario, ver 1Co_13:2.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Hch_11:27+; 1Jn_4:1-3

[2] Hch_2:4+

NOTAS

12:10 (a) El don de distinguir el origen (Dios, la naturaleza, el Maligno) de los fenómenos carismáticos.

12:10 (b) El carisma de las lenguas -glosolalia- o de la xenoglosia (lenguas extrañas) es el don de alabar a Dios profiriendo, bajo la acción del Espíritu Santo y en estado más o menos extático, sonidos ininteligibles. Es lo que Pablo llama hablar en lenguas (1Co_14:5, 1Co_14:6, 1Co_14:18, 1Co_14:23, 1Co_14:39) o hablar en lengua (1Co_14:2, 1Co_14:4, 1Co_14:9, 1Co_14:13, 1Co_14:14, 1Co_14:19, 1Co_14:26, 1Co_14:27). Este carisma se remonta a la iglesia más primitiva, en la que era el primer efecto sensible de la venida del Espíritu a las almas. Ver Hch_2:3-4; Hch_10:44-46 y Hch_11:15; Hch_19:6.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_12:4-5

NOTAS

12:12 (a) Aunque utilice el apólogo clásico que compara a la sociedad con un cuerpo que teniendo miembros diversos es uno, Pablo no se inspira en él para su doctrina sobre el Cuerpo de Cristo. Ésta brota más bien de su peculiar modo de entender el amor como la base de la existencia cristiana, 1Co_13:2. En efecto, él veía a los creyentes como partes de una unidad orgánica, y el cuerpo humano le brindaba una imagen perfecta de la diversidad articulada en la unidad. Él designa aquí a «Cristo» como la realidad que corresponde a ese hombre nuevo, Gál_3:28. Como cuerpo suyo, la iglesia es la presencia física de Cristo en el mundo en la medida en que prolonga su ministerio. Esta doctrina, de tan gran realismo, que ya aparece en 1 Co, se repite y amplía en las epístolas de la cautividad. Es cierto que la reconciliación de los hombres, que son miembros de Cristo, Efe_5:30, se realiza siempre en el Cuerpo de Cristo crucificado según la carne y vivificado por el Espíritu, Efe_2:14-18; Col_1:22. Pero la unidad de este Cuerpo que reúne a todos los cristianos en el mismo Espíritu, Efe_4:4; Col_3:15, y su identificación con la iglesia, Efe_1:22; Efe_5:23; Col_1:18, Col_1:24, adquieren mayor relieve. Así personalizado, Efe_4:12; Col_2:19, este Cuerpo tiene en adelante a Cristo por cabeza, Efe_1:22; Efe_4:15; Efe_5:23; Col_1:18; Col_2:19 (ver 1Co_12:21), por la influencia sin duda de la idea de Cristo Cabeza de las potestades, Col_2:10. Finalmente llega hasta englobar en cierto modo todo el universo reunido bajo el dominio del Kyrios, Efe_1:23+. Ver Jua_2:21+.

12:12 (b) Como el cuerpo humano da unidad a la pluralidad de los miembros, así Cristo, principio unificador de su iglesia, da unidad a todos los cristianos en su Cuerpo.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Efe_4:4-6

[2] Gál_3:28; Col_3:11; Flm_1:16+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_12:15

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Co_12:7-11; Rom_12:6-8; Efe_4:11

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_1:1+; Hch_11:27+

NOTAS

12:28 (a) Los maestros estaban encargados en cada iglesia de la enseñanza regular y ordinaria, ver Hch_13:1+.

12:28 (b) El don que mueve al cristiano a las obras de caridad.

12:28 (c) El don de gobernar y regir las iglesias.

NOTAS

12:31 El tema de la caridad se desarrolla en tres secciones: a) Superioridad de la caridad (vv. 1-3); b) sus actos (vv. 4-7); c) su perennidad (vv. 8-13). Se trata aquí de la caridad fraterna. No se toca directamente el tema del amor de Dios, pero está latente, especialmente en el v. 1Co_12:13, en conexión con la fe y la esperanza.