I Corintios 2 Biblia Jerusalén (1998) | 16 versitos |
1 Pues yo, hermanos, cuando fui a vosotros, no fui con el prestigio de la palabra o de la sabiduría a anunciaros el misterio de Dios,
2 pues no quise saber entre vosotros sino a Jesucristo, y éste crucificado.
3 Y me presenté ante vosotros débil, tímido y tembloroso.
4 Y mi palabra y mi predicación no se apoyaban en persuasivos discursos de sabiduría, sino en la demostración del Espíritu y de su poder
5 para que vuestra fe se fundase, no en sabiduría de hombres, sino en el poder de Dios.
6 Sin embargo, hablamos de sabiduría entre los perfectos, pero no de sabiduría de este mundo ni de los jefes de este mundo, abocados a la ruina;
7 sino que hablamos de una sabiduría de Dios, misteriosa, escondida, destinada por Dios desde antes de los siglos para gloria nuestra,
8 desconocida de todos los jefes de este mundo - pues de haberla conocido no hubieran crucificado al Señor de la Gloria -.
9 Más bien, como dice la Escritura: lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni al corazón del hombre llegó, lo que Dios preparó para los que lo aman.
10 Porque a nosotros nos lo reveló Dios por medio del Espíritu; y el Espíritu todo lo sondea, hasta las profundidades de Dios.
11 En efecto, ¿qué hombre conoce lo íntimo del hombre sino el espíritu del hombre que está en él? Del mismo modo, nadie conoce lo íntimo de Dios, sino el Espíritu de Dios.
12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para conocer las gracias que Dios nos ha otorgado,
13 de las cuales también hablamos, no con palabras enseñadas por la sabiduría humana, sino enseñadas por el Espíritu, expresando realidades espirituales en términos espirituales.
14 El hombre naturalmente no acepta las cosas del Espíritu de Dios; son locura para él. Y no las puede entender, pues sólo espiritualmente pueden ser juzgadas.
15 En cambio, el hombre de espíritu lo juzga todo; y a él nadie puede juzgarle.
16 Porque ¿quién conoció la mente del Señor para instruirle? Pero nosotros tenemos la mente de Cristo.

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Introducción a I Corintios

I y II Corintios.
Mientras escribía 1 y 2 Ts, Pablo evangelizaba Corinto durante más de dieciocho meses, Hch_18:1-18, desde la primavera del 50 hasta finales del verano del 51. Según su costumbre de actuar en los grandes centros, quería implantar la fe de Cristo en aquel famoso puerto, densamente poblado y desde el cual podría difundirse por toda Acaya, 2Co_1:1; 2Co_9:2. De hecho, logró fundar allí, sobre todo en las capas modestas de la población, 1Co_1:26-28, una floreciente comunidad. Pero esta gran ciudad era un foco de cultura griega, donde chocaban corrientes muy diversas de pensamiento y de religión. El contacto de la tierna fe cristiana con aquella capital del paganismo tenía que plantear para los neófitos muchos problemas delicados. Y el Apóstol trata de resolverlos en las dos cartas que les escribe.

A pesar de algunos puntos dudosos, la génesis de estas dos epístolas es bastante clara. Se ha perdido una primera carta «precanónica», 1Co_5:9-13, de fecha dudosa. Más tarde, durante la estancia de algo más de dos años (52-54) en Éfeso, en el curso del tercer viaje, Hch 19:1-20:1, algunos problemas planteados por una delegación de los corintios, 1Co_16:17, más otras informaciones recibidas por medio de Apolo, Hch_18:27 s; 1Co_16:12, y «los de Cloe», 1Co_1:11, impulsaron a Pablo a escribir una nueva carta, que es nuestra 1 Co, alrededor de la Pascua del 54 (1Co_5:7 s; 1Co_16:5-9). Poco después, debió de producirse en Corinto una crisis, en la que probablemente tuvo que intervenir Timoteo (1Co_4:17; 1Co_16:10-11), y que le obligó a hacerles una visita rápida y enojosa, 2Co 1:23-2:1, en el curso de la cual prometió volver pronto, 2Co_1:15-16. Pero de hecho no volvió y sustituyó esta visita por una carta severa, escrita «con muchas lágrimas», 2Co_2:3 s, 2Co_2:9, que produjo un efecto saludable, 2Co_7:8-13. Este buen resultado lo supo Pablo por Tito, 2Co_1:12 s; 2Co_7:5-16, en Macedonia, después de haber salido de Éfeso a consecuencia de crisis muy graves cuya naturaleza desconocemos, 1Co_15:32; 2Co_1:8-10; Hch_19:23-40 [Hch_19:23-41]; y entonces escribió las dos partes de 2 Co, en la primavera y el verano del 55. Luego iba a pasar por Corinto, Hch_20:1 s; ver 2Co_9:5; 2Co_12:14; 2Co_12:14; 2Co_13:1, 2Co_13:10, para subir desde allí a Jerusalén y ser encarcelado.

Algunos opinan que 2 Co sería una recopilación de varias cartas —hasta cinco— remitidas por Pablo a Corinto en circunstancias diversas. Otros, menos preocupados por las dificultades de algunos enlaces literarios que esta teoría pretende explicar, admiten sin embargo que los cap. 10-13 no pueden ser continuación de 1-9. Es psicológicamente imposible que Pablo pase tan bruscamente de celebrar la reconciliación expuesta en los cap. 1-9 a la amonestación severa y las justificaciones irónicas de los cap. 10-13. Sugieren que los cap. 10-13 podrían ser la epístola escrita con lágrimas, a causa de su tono severo, pero esto no cuadra bien con el contexto. La epístola escrita con lágrimas ha sido motivada por la conducta de un individuo, 2Co_2:5-8; ahora bien, ninguna referencia se hace a este asunto en los cap. 10-13, que tratan del daño causado en las comunidades por los falsos apóstoles. Es, pues, más probable que estos capítulos los haya provocado el deterioro de la situación en Corinto después del envío de los cap. 1-9.

Si estas epístolas ofrecen noticias de gran interés sobre el alma de Pablo y sobre sus relaciones con sus convertidos, no es menor su importancia doctrinal. Encontramos en ellas, especialmente en 1 Co, informaciones y decisiones sobre muchos problemas cruciales del cristianismo primitivo, tanto en su vida interior: pureza de costumbres, 1Co_5:1-13; 1Co_6:12-20; matrimonio y virginidad, 1Co_7:1-40, orden de las asambleas religiosas y celebraciones de la eucaristía, 11-12, uso de los carismas, 12:1-14:40, como en sus relciones con el mundo pagano: recurso a los tribunales, 1Co_6:1-11, carnes ofrecidas a los ídolos, 8-10. Lo que hubiera podido quedar en un simple caso de conciencia o en unas instrucciones litúrgicas, da pie al genio de Pablo para exponer puntos de vista profundos sobre la verdadera libertad de la vida cristiana, la santificación del cuerpo, la primacía de la caridad y la unión con Cristo. La defensa de su apostolado, 2 Co 10-13, le inspira páginas espléndidas sobre la grandeza del ministerio apostólico, 2Co 2:12-6:10; y el tema tan concreto de la colecta, 2 Co 8-9, queda iluminado por el ideal de la unión entre las iglesias. La perspectiva escatológica está siempre presente y penetra toda la exposición sobre la resurrección de la carne, 1 Co 15. Pero a las descripciones apocalípticas de 1 Ts y 2 Ts sustituye una discusión más racional que justifica esta esperanza, difícil para la mentalidad griega. Esta adaptación del Evangelio al mundo nuevo en el que va penetrando, se manifiesta sobre todo en la contraposición de la locura de la Cruz a la sabiduría helénica. A los corintios, que se hallan divididos contraponiendo a sus diversos maestros y sus respectivos talentos humanos, Pablo les recuerda que sólo hay un maestro, Cristo, un solo mensaje, la salvación por la cruz, y que esa es la única y verdadera Sabiduría, 1Co 1:10-4:13. Así, forzado por las circunstancias y sin renegar de las perspectivas escatológicas, se ve obligado a insistir más y más en la vida cristiana presente, como unión con Cristo en el verdadero conocimiento que es el de la fe. A consecuencia de la crisis de Galacia Pablo va a profundizar más aún, y precisamente en referencia con el Judaísmo, esta vida que la fe otorga

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Co_11:6

NOTAS

2:1 Var.: «el testimonio de Dios».



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Gál_3:1; Gál_6:14

NOTAS

2:3 Expresión bíblica estereotipada, ver 2Co_7:15; Efe_6:5; Flp_2:12; ver Sal_2:11.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Co_12:12; Hch_1:8+

NOTAS

2:4 Alusión a los milagros y a la efusión del Espíritu que acompañaron a la predicación de Pablo (ver 1Co_1:5 y 2Co_12:12).

NOTAS

2:5 Los discursos de la sabiduría humana son persuasivos por sí mismos (v. 4). Producen en los oyentes una adhesión puramente humana (v. 5). Esto es lo que Pablo rechaza. Su palabra es ciertamente una demostración (v. 4), porque manifiesta la acción del Espíritu; pero exige una adhesión de un orden distinto: del Espíritu.

NOTAS

2:6 (a) No un grupo esotérico de iniciados, sino los que han alcanzado el pleno desarrollo de la vida y del pensamiento cristianos. Ver 1Co_14:20; Flp_3:15; Col_4:12; Heb_5:14; Mat_19:21+. Se identifican con los espirituales a los que Pablo contrapone los niños en Cristo, 1Co_3:1.

2:6 (b) Por «jefes de este mundo» hay que entender las autoridades humanas, o mejor las potencias del mal, los demonios que reinan en el mundo, ver 1Co_15:24-25; Efe_6:12; ver también Luc_4:6 y Jua_12:31+; o ambas a la vez, ya que las primeras son instrumentos de las segundas.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_16:25+

NOTAS

2:7 Lit.: «en misterio». No una sabiduría enigmática, sino una sabiduría cuyo objeto es el misterio, el secreto del designio de la salvación realizada en Cristo, Rom_16:25+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Efe_3:10; 1Pe_1:12; Isa_19:11; Isa_19:13; Bar_3:14

NOTAS

2:8 En Corinto algunos exaltaban la gloria de Cristo a expensas de sus padecimientos.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Isa_64:3 [Isa_64:4]; Jer_3:16; Sal_19:4 [Sal_19:3]; Sir_1:10

NOTAS

2:9 Utilización combinada de Isa_64:3 [Isa_64:4] y de Jer_3:16; o cita del apócrifo Apocalipsis de Elías.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Co_13:13+ [2Co_13:14]; Jua_14:26+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_20:27

[2] Rom_11:33 s

NOTAS

2:13 Texto difícil. Puede también entenderse: «mostrando la conformidad de lo espiritual con los espirituales»; «acomodando las cosas espirituales a los espirituales»; «sometiendo las realidades espirituales al juicio de los hombres inspirados».

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Co_15:44+; Jua_10:26+; Mat_16:23

NOTAS

2:14 El hombre abandonado exclusivamente a los recursos de su naturaleza. Ver el cuerpo psíquico, 1Co_15:44.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Co_15:44+

NOTAS

2:15 El texto es polémico en parte: nadie, se sobrentiende: que no sea espiritual como ocurre con los corintios carnales, 1Co_3:1-3. Pero en el cap. 14 Pablo establecerá las reglas a las que deberán acomodarse los espirituales. Ver también 1Co_12:10+ y 1Ts_5:19-22.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Isa_40:13; Rom_11:34 [Rom_11:35]

[2] 1Co_7:40