II Corintios 12 Biblia de Jerusalen (Desclee, 2009) | 21 versitos |
1 ¿Que hay que presumir de algo? Pues, aunque no trae ninguna utilidad, hablaré de las visiones y revelaciones del Señor.
2 Sé de un creyente en Cristo que hace catorce años —si en el cuerpo o fuera del cuerpo no lo sé; Dios lo sabe— fue arrebatado hasta el tercer cielo*.
3 Y sé que este hombre —en el cuerpo o fuera del cuerpo no lo sé; Dios lo sabe—
4 fue arrebatado al paraíso y oyó palabras inefables que el hombre no puede pronunciar.
5 De ese hombre diré maravillas; pero, en cuanto a mí, sólo presumiré de mis flaquezas.
6 Aunque, si pretendiera presumir de algo, no estaría portándome como un fatuo; diría la verdad. Pero me abstengo de ello. No sea que alguien se forme de mí una idea superior a lo que ve en mí u oye de mí*.
7 Por eso, para que no pudiera yo presumir de haber sido objeto de esas revelaciones tan sublimes, recibí en mi carne una especie de aguijón*, un ángel de Satanás que me abofetea para que no me engría*.
8 Por este motivo, tres veces rogué al Señor que se alejase de mí.
9 Pero él me dijo: «Mi gracia te basta, pues mi fuerza se realiza en la debilidad». Por tanto, con sumo gusto seguiré vanagloriándome, sobre todo en mi debilidad, para que se manifieste en mí la fuerza de Cristo.
10 Por eso me complazco en mi debilidad, en las injurias, en las necesidades, en las persecuciones y las angustias sufridas por Cristo; pues, cuando soy débil, entonces es cuando soy fuerte.
11 ¡Aquí me tenéis, diciendo locuras! Pero vosotros me habéis obligado, pues debíais haber hablado elogiosamente de mí, porque en nada he sido inferior a esos «superapóstoles», aunque nada soy.
12 Yo cumplí entre vosotros con las características del apóstol: paciencia perfecta en los sufrimientos, signos, prodigios y milagros.
13 Entonces, ¿en qué habéis sido inferiores a las demás iglesias? Simplemente en que no os he sido gravoso. ¡Perdonadme semejante agravio*!
14 Mirad, es la tercera vez que estoy a punto de ir a visitaros, y no os seré gravoso, pues no busco vuestras cosas, sino a vosotros. Efectivamente, no corresponde a los hijos ahorrar para los padres, sino a los padres ahorrar para los hijos.
15 Por mi parte, muy gustosamente gastaré y me desgastaré por vosotros. Amándoos más*, ¿seré yo menos amado*?
16 Es verdad, en nada os fui gravoso. Pero hay quien dice que me serví de mi astucia para cazaros en una trampa.
17 ¿Acaso os exploté por alguno de los que os envié?
18 Supliqué a Tito y mandé con él al hermano. ¿Os ha explotado acaso Tito? ¿No hemos obrado según el mismo espíritu? ¿No hemos seguido las mismas huellas?
19 Estaréis pensando* que hace tiempo que nos estamos justificando ante vosotros. Pero no; estamos hablando delante de Dios, como creyentes en Cristo. Y todo esto, queridos míos, es para vuestro crecimiento personal.
20 Pues temo que a mi llegada no os encuentre como yo quisiera; ni me encontréis como quisierais: que haya discordias, envidias, iras, ambiciones, calumnias, murmuraciones, insolencias, desórdenes.
21 Temo que en mi próxima visita el Señor me humille por causa vuestra y tenga que llorar por muchos que anteriormente pecaron y no se convirtieron de sus actos de impureza, fornicación y libertinaje.

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Introducción a II Corintios

I y II Corintios.
Mientras escribía 1 y 2 Ts, Pablo evangelizaba Corinto durante más de dieciocho meses, Hch_18:1-18, desde la primavera del 50 hasta finales del verano del 51. Según su costumbre de actuar en los grandes centros, quería implantar la fe de Cristo en aquel famoso puerto, densamente poblado y desde el cual podría difundirse por toda Acaya, 2Co_1:1; 2Co_9:2. De hecho, logró fundar allí, sobre todo en las capas modestas de la población, 1Co_1:26-28, una floreciente comunidad. Pero esta gran ciudad era un foco de cultura griega, donde chocaban corrientes muy diversas de pensamiento y de religión. El contacto de la tierna fe cristiana con aquella capital del paganismo tenía que plantear para los neófitos muchos problemas delicados. Y el Apóstol trata de resolverlos en las dos cartas que les escribe.

A pesar de algunos puntos dudosos, la génesis de estas dos epístolas es bastante clara. Se ha perdido una primera carta «precanónica», 1Co_5:9-13, de fecha dudosa. Más tarde, durante la estancia de algo más de dos años (52-54) en Éfeso, en el curso del tercer viaje, Hch 19:1-20:1, algunos problemas planteados por una delegación de los corintios, 1Co_16:17, más otras informaciones recibidas por medio de Apolo, Hch_18:27 s; 1Co_16:12, y «los de Cloe», 1Co_1:11, impulsaron a Pablo a escribir una nueva carta, que es nuestra 1 Co, alrededor de la Pascua del 54 (1Co_5:7 s; 1Co_16:5-9). Poco después, debió de producirse en Corinto una crisis, en la que probablemente tuvo que intervenir Timoteo (1Co_4:17; 1Co_16:10-11), y que le obligó a hacerles una visita rápida y enojosa, 2Co 1:23-2:1, en el curso de la cual prometió volver pronto, 2Co_1:15-16. Pero de hecho no volvió y sustituyó esta visita por una carta severa, escrita «con muchas lágrimas», 2Co_2:3 s, 2Co_2:9, que produjo un efecto saludable, 2Co_7:8-13. Este buen resultado lo supo Pablo por Tito, 2Co_1:12 s; 2Co_7:5-16, en Macedonia, después de haber salido de Éfeso a consecuencia de crisis muy graves cuya naturaleza desconocemos, 1Co_15:32; 2Co_1:8-10; Hch_19:23-40 [Hch_19:23-41]; y entonces escribió las dos partes de 2 Co, en la primavera y el verano del 55. Luego iba a pasar por Corinto, Hch_20:1 s; ver 2Co_9:5; 2Co_12:14; 2Co_12:14; 2Co_13:1, 2Co_13:10, para subir desde allí a Jerusalén y ser encarcelado.

Algunos opinan que 2 Co sería una recopilación de varias cartas —hasta cinco— remitidas por Pablo a Corinto en circunstancias diversas. Otros, menos preocupados por las dificultades de algunos enlaces literarios que esta teoría pretende explicar, admiten sin embargo que los cap. 10-13 no pueden ser continuación de 1-9 . Es psicológicamente imposible que Pablo pase tan bruscamente de celebrar la reconciliación expuesta en los cap. 1-9 a la amonestación severa y las justificaciones irónicas de los cap. 10-13 . Sugieren que los cap. 10-13 podrían ser la epístola escrita con lágrimas, a causa de su tono severo, pero esto no cuadra bien con el contexto. La epístola escrita con lágrimas ha sido motivada por la conducta de un individuo, 2Co_2:5-8; ahora bien, ninguna referencia se hace a este asunto en los cap. 10-13 , que tratan del daño causado en las comunidades por los falsos apóstoles. Es, pues, más probable que estos capítulos los haya provocado el deterioro de la situación en Corinto después del envío de los cap. 1-9 .

Si estas epístolas ofrecen noticias de gran interés sobre el alma de Pablo y sobre sus relaciones con sus convertidos, no es menor su importancia doctrinal. Encontramos en ellas, especialmente en 1 Co, informaciones y decisiones sobre muchos problemas cruciales del cristianismo primitivo, tanto en su vida interior: pureza de costumbres, 1Co_5:1-13; 1Co_6:12-20; matrimonio y virginidad, 1Co_7:1-40, orden de las asambleas religiosas y celebraciones de la eucaristía, 11-12 , uso de los carismas, 12:1-14:40, como en sus relciones con el mundo pagano: recurso a los tribunales, 1Co_6:1-11, carnes ofrecidas a los ídolos, 8-10 . Lo que hubiera podido quedar en un simple caso de conciencia o en unas instrucciones litúrgicas, da pie al genio de Pablo para exponer puntos de vista profundos sobre la verdadera libertad de la vida cristiana, la santificación del cuerpo, la primacía de la caridad y la unión con Cristo. La defensa de su apostolado, 2 Co 10-13 , le inspira páginas espléndidas sobre la grandeza del ministerio apostólico, 2Co 2:12-6:10; y el tema tan concreto de la colecta, 2 Co 8-9 , queda iluminado por el ideal de la unión entre las iglesias. La perspectiva escatológica está siempre presente y penetra toda la exposición sobre la resurrección de la carne, 1 Co 15. Pero a las descripciones apocalípticas de 1 Ts y 2 Ts sustituye una discusión más racional que justifica esta esperanza, difícil para la mentalidad griega. Esta adaptación del Evangelio al mundo nuevo en el que va penetrando, se manifiesta sobre todo en la contraposición de la locura de la Cruz a la sabiduría helénica. A los corintios, que se hallan divididos contraponiendo a sus diversos maestros y sus respectivos talentos humanos, Pablo les recuerda que sólo hay un maestro, Cristo, un solo mensaje, la salvación por la cruz, y que esa es la única y verdadera Sabiduría, 1Co 1:10-4:13. Así, forzado por las circunstancias y sin renegar de las perspectivas escatológicas, se ve obligado a insistir más y más en la vida cristiana presente, como unión con Cristo en el verdadero conocimiento que es el de la fe. A consecuencia de la crisis de Galacia Pablo va a profundizar más aún, y precisamente en referencia con el Judaísmo, esta vida que la fe otorga

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas

II Corintios 12,2
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Éxo_33:20+

NOTAS

12:2 Es decir, hasta lo más alto de los cielos.


II Corintios 12,6
NOTAS

12:6 O: «oye que digo».

II Corintios 12,7
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_9:2; 2Co_11:28

[2] Mat_26:39, Mat_26:42, Mat_26:44

NOTAS

12:7 (a) Quizá una enfermedad de ataques agudos e imprevisibles; quizá la resistencia de Israel, los hermanos de Pablo según la carne, a la fe cristiana.

12:7 (b) Om.: «para que no me engría». -También se puede unir el comienzo del v. 2Co_12:7 con el v. 2Co_12:6 : «... No sea que alguien se forme de mí una idea superior a lo que en mí ve u oye que digo de mí por la sublimidad de esas revelaciones. Por eso, para que no me engría... ». La frase es confusa y el texto no es críticamente seguro.

II Corintios 12,9
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Co_4:7; Isa_40:9

II Corintios 12,10
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Co_7:4; Col_1:24

[2] Flp_4:13

[3] Col_1:29

II Corintios 12,11
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Co_11:5; 1Co_15:10

II Corintios 12,12
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Co_2:4; 1Ts_1:5; Rom_15:19; Hch_1:8+; Hch_18:3+

II Corintios 12,13
NOTAS

12:13 Hermoso ejemplo de ironía paulina.

II Corintios 12,14
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Co_13:1

II Corintios 12,15
NOTAS

12:15 (a) Pablo insiste con frecuencia en el profundo amor que siente por los cristianos de las comunidades a las que escribe: 2Co_2:4; 2Co_6:12; 2Co_11:11; 2Co_12:15; 1Co_16:24; 1Ts_2:8; Gál_4:19; Flp_1:8, amor comparado a menudo con el de una madre, Gál_4:19; 1Ts_2:8, de un padre, 1Co_4:14; 2Co_6:13. Está dispuesto a dar su vida por ellos, Flp_2:17. Pide a los fieles que le correspondan, 2Co_6:13. Pero, en nombre de este amor, no duda en corregirles y reprenderles, aunque esta actitud enfríe su amor, 2Co_7:8; 2Co_12:15; Gál_4:16.

12:15 (b) Var: «y me desgastaré por vuestras almas, aún a riesgo de ser menos amado, por haberos amado más».

II Corintios 12,17
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Co_8:16-22

II Corintios 12,19
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Co_2:17

NOTAS

12:19 Var.: «todavía pensáis».

II Corintios 12,20
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_1:29+; 1Co_3:1 s; Gál_5:20

II Corintios 12,21
REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Co_5:1 s; 1Co_6:15 s