Gálatas 2 Biblia Jerusalén (1998) | 21 versitos |
1 Luego, al cabo de catorce años, subí nuevamente a Jerusalén con Bernabé, llevando conmigo también a Tito.
2 Subí movido por una revelación y les expuse a los notables en privado el Evangelio que proclamo entre los gentiles para ver si corría o había corrido en vano.
3 Pues bien, ni siquiera Tito que estaba conmigo, con ser griego, fue obligado a circuncidarse.
4 Y esto a causa de los intrusos, los falsos hermanos que solapadamente se infiltraron para espiar la libertad que tenemos en Cristo Jesús, con el fin de reducirnos a esclavitud,
5 a quienes ni por un instante cedimos, sometiéndonos, a fin de salvaguardar para vosotros la verdad del Evangelio...
6 Y de parte de los que eran tenidos por notables - ¡no importa lo que fuesen: Dios no mira la condición de los hombres - en todo caso, los notables nada nuevo me impusieron.
7 Antes al contrario, viendo que me había sido confiada la evangelización de los incircuncisos, al igual que a Pedro la de los circuncisos,
8 - pues el que actuó en Pedro para hacer de él un apóstol de los circuncisos, actuó también en mí para hacerme apóstol de los gentiles -
9 y reconociendo la gracia que me había sido concedida, Santiago, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos tendieron la mano en señal de comunión a mí y a Bernabé, para que nosotros fuéramos a los gentiles y ellos a los circuncisos.
10 Sólo nos pidieron que nos acordáramos de los pobres, cosa que he procurado cumplir.
11 Mas, cuando vino Cefas a Antioquía, me enfrenté con él cara a cara, porque era censurable.
12 Pues antes que llegaran algunos de parte de Santiago, comía en compañía de los gentiles; pero una vez que aquéllos llegaron, empezó a evitarlos y apartarse de ellos por miedo a los circuncisos.
13 Y los demás judíos disimularon como él, hasta el punto de que el mismo Bernabé se vio arrastrado a la simulación.
14 Pero en cuanto vi que no procedían rectamente, conforme a la verdad del Evangelio, dije a Cefas en presencia de todos: "Si tú, siendo judío, vives como gentil y no como judío, ¿cómo fuerzas a los gentiles a judaizar?
15 "Nosotros somos judíos de nacimiento y no gentiles pecadores; a pesar de todo,
16 conscientes de que el hombre no se justifica por las obras de la ley sino por la fe en Jesucristo, también nosotros hemos creído en Cristo Jesús a fin de conseguir la justificación por la fe en Cristo, y no por las obras de la ley, pues por las obras de la ley nadie será justificado.
17 Ahora bien, si buscando nuestra justificación en Cristo, resulta que también nosotros somos pecadores, ¿está Cristo al servicio del pecado? ¡De ningún modo!
18 Pues si vuelvo a edificar lo que una vez destruí, a mí mismo me declaro transgresor.
19 En efecto, yo por la ley he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios: con Cristo estoy crucificado;
20 y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Esta vida en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios que me amó y se entregó a sí mismo por mí.
21 No anulo la gracia de Dios, pues si por la ley se obtuviera la justicia, habría muerto en vano Cristo."

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Introducción a Gálatas

Gálatas.
Las epístolas a los Gálatas y a los Romanos deben ser tratadas conjuntamente, pues abordan el mismo problema: la primera, como reacción inmediata provocada por una situación concreta; la segunda, como expresión más serena y más completa que pone en orden las ideas suscitadas por la polémica. Este estrecho parentesco de las dos epístolas es una de las mayores razones que desaconsejan fechar la composición de Ga en los primeros años de Pablo, incluso antes de la asamblea de Jerusalén, como lo han propuesto algunos. Ha parecido a éstos que la segunda visita de Pablo a Jerusalén, narrada en Gál_2:1-10, debía de ser la segunda visita mencionada por Hechos, Hch_11:30; Hch_12:25, y no la tercera, Hch_15:2-30 (que difiere en varios puntos del relato de Pablo). Como, por otra parte, Pablo parece desconocer el Decreto de Hch_15:20, Hch_15:29 (ver Gál_2:6), su carta debería ser anterior a la asamblea de Jerusalén, y para esto bastaba admitir que los «Gálatas» fueron los licaonios y los pisidios evangelizados en el primer viaje misionero, explicándose con la ida y vuelta de Pablo la doble visita que parece suponer Gál_4:13. Pero todo esto tiene poca base. Si bien es verdad que Licaonia y Pisidia han estado políticamente vinculadas desde 36-25 a. C. a Galacia, no lo es menos que el lenguaje corriente del siglo I de nuestra era reserva esta denominación a la Galacia propiamente dicha, situada más al norte. Además de que parece difícil que se haya podido llamar «Gálatas» a sus habitantes, Gál_3:1. Por lo demás, no hay necesidad alguna de esta difícil suposición. La segunda visita de Gál_2:1-10 se identifica perfectamente con la tercera de Hch 15 —con la que tiene tan grandes semejanzas— mucho mejor que con la segunda, Hch_11:30; Hch_12:25, de tan poca importancia que Pablo la ha pasado en silencio en su argumentación de Ga, a no ser que ni siquiera haya existido, siendo simplemente la consecuencia de un duplicado literario de San Lucas (ver los Hechos, Introducción, y Hch_11:30+). Así pues, la epístola a los Gálatas es ciertamente posterior a la asamblea de Jerusalén. Si Pablo no habla en ella del Decreto, quizá se deba a que también éste es de época posterior (ver Hch 15+) circunstancia que también explicaría la actitud de Pedro censurada en Gál_2:11-14. Los destinatarios son sin duda los habitantes de la región «gálata» recorrida por Pablo con ocasión del segundo y del tercer viaje, Hch_16:6; Hch_18:23. Y la carta pudo haber sido escrita en Éfeso o incluso en Macedonia, entre el 54 y el 55.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Hch_11:30+; 15+

[2] Hch_4:36+; 1Co_9:6

[3] 2Co_2:13+

NOTAS

2:1 Contando desde el último encuentro con Pedro. Los intervalos indicados de tres y catorce años (Gál_1:18 y Gál_2:1) tal vez no hayan pasado de año y medio, y doce años y medio, respectivamente, puesto que los antiguos contaban como años completos, tanto el primero como el último de una serie, aunque sólo entraran algunos meses en el cómputo.



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Gál_5:7+

NOTAS

2:2 Pablo no duda de la verdad de su Evangelio; sin embargo, la fundación de las iglesias exigía que no se rompieran los lazos con la iglesia madre, aquí representada por los tres notables, las columnas del v. Gál_2:9; de ahí la importancia que da a la colecta en favor de los «pobres» de Jerusalén, ver 1Co_16:1+; ver v. Gál_2:10.

NOTAS

2:3 En el caso de Timoteo, de madre judía, Pablo se mostró menos intransigente, Hch_16:3; ver 1Co_9:20.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_6:15+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Gál_2:14; Col_1:5; Efe_1:13

NOTAS

2:5 La expresión «salvaguardar» supone que Pablo había predicado en Galacia antes de la asamblea de Jerusalén, y no después, como afirma Lucas, Hch_16:6.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Deu_10:17+

NOTAS

2:6 Nada nuevo añadieron al Evangelio de Pablo, ver v. Gál_2:2.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Hch_15:3 s,12; Rom_15:17-19

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Gál_1:19+; Hch_12:17+

NOTAS

2:9 (a) «Santiago, Cefas y Juan», Var.: «Santiago, Pedro y Juan», o «Pedro, Santiago y Juan», o «Santiago y Juan».

2:9 (b) Repartición de tipo más bien geográfico que étnico. La Circuncisión designaba principalmente a los judíos de Palestina; Pablo se dirigió siempre en primer lugar a los judíos de la Dispersión, Hch_13:5+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Co_16:1+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Hch 15+

NOTAS

2:11 La conducta de Pedro tenía ciertamente una justificación. También Pablo actuará de igual manera en otras circunstancias: Hch_16:3; Hch_21:26; 1Co_8:13; Rom_14:21; ver 1Co_9:20. Pero en esta ocasión, el proceder de Pedro daba a entender que solamente los judíos convertidos que practicaban la Ley eran verdaderos cristianos, y tendían a formar dos comunidades, separadas entre sí, incluso en las comidas eucarísticas. Y sobre todo, en vez de desenmascararlos, que era lo que se debía hacer, Pedro con su conducta disimulaba sus verdaderos sentimientos, v. Gál_2:13.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Hch 10+

NOTAS

2:12 Los gentiles convertidos, lo mismo que en el v. Gál_2:14; asimismo, los «circuncisos» del v. Gál_2:12 y los judíos del v. Gál_2:13 son los judíos convertidos.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Gál_2:5

NOTAS

2:15 (a) Pablo, más que a Pedro, se dirige a los judaizantes de Antioquía y, de modo especial, a los de Galacia.

2:15 (b) La expresión no deja de tener su ironía; hay que advertir, sin embargo, que Pablo nunca negó los privilegios de Israel, Rom_1:16+; Rom_3:1; Rom_9:4-5+, a pesar de su infidelidad temporal, Rom_11:12-15.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sal_143:2; Rom_3:20+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_6:11+; Rom_7:1+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_8:10-11; Flp_1:21; Col_3:3-4

NOTAS

2:19 Fórmula oscura por exceso de concisión, y diversamente explicada. El cristiano, crucificado con Cristo, está muerto con él y en él a la Ley mosaica, ver Rom_7:1, precisamente en virtud de esta Ley, Gál_3:13, para participar en la vida de Cristo resucitado, Rom_6:4-10; Rom_7:4-6 y las notas. Otros entienden que el cristiano ha renunciado a la Ley para obedecer al AT, ver Gál_3:19; Gál_3:24; Rom_10:4, o bien que ha muerto a la Ley mosaica por otra ley, la de la fe o del Espíritu, Rom_8:2.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Co_5:14; Efe_5:2; Efe_5:25; Gál_5:4

NOTAS

2:20 (a) Por la fe, Rom_1:16, Cristo se convierte, en cierto sentido, en sujeto de todas las acciones vitales del cristiano, Rom_8:2, Rom_8:10-11+; Flp_1:21; ver Col_3:3+

2:20 (b) Aunque todavía «en la carne», Rom_7:5+, la vida del cristiano está ya espiritualizada por la fe, ver Efe_3:17; sobre esta condición paradójica, ver Rom_8:18-27.

2:20 (c) Var.: «en la fe de Dios y de Cristo».

NOTAS

2:21 Volviendo a la Ley, ver Gál_3:17.