Sabiduría 3 Biblia Jerusalén (1998) | 19 versitos |
1 En cambio, la vida de los justos está en manos de Dios y ningún tormento les afectará.
2 Los insensatos pensaban que habían muerto; su tránsito les parecía una desgracia
3 y su partida de entre nosotros, un desastre; pero ellos están en la paz.
4 Aunque la gente pensaba que eran castigados, ellos tenían total esperanza en la inmortalidad.
5 Tras pequeñas correcciones, recibirán grandes beneficios, pues Dios los puso a prueba y los halló dignos de sí;
6 los probó como oro en crisol y los aceptó como sacrificio de holocausto.
7 En el día del juicio resplandecerán y se propagarán como el fuego en un rastrojo.
8 Gobernarán naciones, dominarán pueblos y el Señor reinará eternamente sobre ellos.
9 Los que confían en él comprenderán la verdad y los fieles a su amor permanecerán a su lado, pues la gracia y la misericordia están destinadas a sus elegidos.
10 Los impíos, en cambio, serán castigados por sus razonamientos, por despreciar al justo y apartarse del Señor.
11 Desdichado el que desprecia la sabiduría y la educación; vana es su esperanza, baldíos sus esfuerzos, e inútiles sus obras.
12 Sus mujeres son necias, sus hijos perversos, y su posteridad maldita.
13 Dichosa la estéril intachable, la que no conoce lecho nupcial de pecado; pues obtendrá fruto en el juicio de los justos.
14 Y también el eunuco que no actúa perversamente, ni alberga malos pensamientos contra el Señor; por su fidelidad recibirá especial recompensa y una herencia envidiable en el templo del Señor.
15 Pues el fruto del buen trabajo proporciona fama, y la raíz de la sensatez es inquebrantable.
16 Los hijos de adúlteros, en cambio, no alcanzarán la madurez, la descendencia de unión ilegítima desaparecerá.
17 Aunque vivan muchos años, no serán apreciados y al final su vejez será deshonrosa.
18 Y si mueren prematuramente, no tendrán esperanza, ni consuelo en el día del juicio,
19 pues es penoso el final de la gente perversa.

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Introducción a Sabiduría

LIBRO DE LA SABIDURÍA

Introducción
El libro griego de la Sabiduría forma parte de los libros deuterocanónicos. Lo utilizaron los Padres del siglo II d. C. y, a pesar de las vacilaciones y de algunas oposiciones, en especial la de San Jerónimo, ha sido reconocido como inspirado a título igual que los libros del canon hebreo.

En la primera parte, el libro que la Vulgata llama simplemente Liber Sapientiae, muestra el papel de la Sabiduría en el destino del hombre y compara la suerte de los justos y de los impíos en el curso de la vida y después de la muerte, 1-5. La segunda parte, 6-9, expone el origen y la naturaleza de la Sabiduría y los medios de adquirirla. La última parte, 10-19, ensalza la acción de la Sabiduría y de Dios en la historia del pueblo elegido, insistiendo únicamente, salvo una breve introducción que se remonta a los orígenes, en el momento capital de esta historia, la liberación de Egipto; una larga digresión, 13-15, contiene una severa crítica de la idolatría.

Se supone que el autor es Salomón, a quien claramente se designa, salvo el nombre, en Sab_9:7-8, Sab_9:12, y el libro se llama en griego «Sabiduría de Salomón». Éste habla como un rey, Sab_7:5; Sab_8:9-15, y se dirige a sus colegas en la realeza, Sab_1:1; Sab_6:1-11, Sab_6:21. Pero se trata de un evidente artificio literario, que pone este escrito de sabiduría, como el Eclesiastés y el Cantar, bajo el nombre del sabio más grande de Israel. En efecto, el libro ha sido escrito todo él en griego, aun la primera parte, 1-5, para la que algunos han supuesto erróneamente un original hebreo. La unidad de la composición corre pareja con la del lenguaje, que es flexible y rico, y fluye sin esfuerzo entre figuras retóricas.

El autor es ciertamente un judío, lleno de fe en el «Dios de los Padres», Sab_9:1, orgullosos de pertenecer al «pueblo santo», a la «raza irreprochable», Sab_10:15, pero judío helenizado. Su insistencia sobre los acontecimientos del Éxodo, la antítesis que establece entre egipcios e israelitas y su crítica de la zoolotría demuestran que vivía en Alejandría, que era a la vez capital del helenismo bajo los Tolomeos e importante ciudad judía de la Dispersión. Cita la Escritura según la traducción de los Setenta, realizada en este ambiente: es, pues, posterior a ésta, pero desconoce la obra de Filón de Alejandría (20 a. C. - 54 d. C.). Por su parte, este filósofo griego parece que jamás se inspira en la Sabiduría, pero hay muchos contactos entre las dos obras, brotan en el mismo ambiente y no pueden estar muy alejadas en el tiempo. No es posible demostrar de una manera absolutamente cierta la utilización de la Sabiduría por el Nuevo Testamento, pero sí es probable que San Pablo haya sentido su influencia literaria y que San Juan haya tomado de ella algunas ideas para expresar su teología del Verbo. El libro ha podido ser escrito en la segunda mitad del siglo I antes de nuestra era; es el más reciente de los libros del Antiguo Testamento.

El autor se dirige en primer lugar a los judíos, sus compatriotas, cuya fidelidad está en peligro por el prestigio de la civilización alejandrina: el renombre de las escuelas filosóficas, el desarrollo de las ciencias, la atracción de las religiones mistéricas, de la astrología, del hermetismo, o el atractivo sensible de los cultos populares. Ciertas precauciones que toma indican que también busca la atención de los paganos, a quienes quiere llevar al Dios que ama a todos los hombres. Pero esta intención es secundaria, el libro es una obra de defensa mucho más que de conquista.

Dado el ambiente, la cultura y las intenciones del autor, no es extraño que se observen en su libro numerosos contactos con el pensamiento griego. Pero no se debe exagerar su importancia. Ciertamente debe a su formación helénica un vocabulario para la abstracción y una facilidad de razonamiento que no permitían el léxico y la sintaxis del hebreo; le debe también cierto número de términos filosóficos, de cuadros de clasificación y de temas de escuela, pero estos préstamos limitados no significan la adhesión a una doctrina intelectual, sino que sirven para expresar un pensamiento que se nutre del Antiguo Testamento. De los sistemas filosóficos, o de las especulaciones de la astrología, no sabe sin duda más que un hombre culto de su época en Alejandría.

No es ni filósofo ni teólogo, es un sabio de Israel. Como sus predecesores, exhorta a la búsqueda de la sabiduría, que procede de Dios, que se consigue con la oración, que es raíz de las virtudes y que procura todos los bienes. Con una visión más amplia que ellos, agrega a esta sabiduría las recientes adquisiciones de la ciencia, Sab_7:17-21; Sab_8:8. La cuestión de la retribución, que tanto preocupaba a los sabios, recibe en él la solución. Beneficiándose de las doctrinas platónicas acerca de la distinción entre cuerpo y alma, ver Sab_9:15, y sobre la inmortalidad del alma, afirma que Dios ha creado al hombre para la incorruptibilidad, Sab_2:23, que la recompensa de esta sabiduría es esta incorruptibilidad que garantiza un lugar junto a Dios, Sab_6:18-19. Lo que aquí abajo sucede no es más que una preparación para la otra vida, donde los justos vivirán con Dios, mientras que los impíos recibirán su castigo, Sab_3:9-10. El autor no alude a una resurrección corporal. Con todo, parece que da lugar a la posibilidad de una resurrección de los cuerpos de una forma espiritualizada, tratando, de este modo, de conciliar la noción griega de inmortalidad y las doctrinas bíblicas que se orientaban hacia una resurrección corporal (Daniel).

Como para sus predecesores, la Sabiduría es un atributo de Dios. Esta Sabiduría es la que reguló todo ya en la creación y la que guía los acontecimientos de la historia. A partir del cap. 11, lo que a ella se le atribuía es referido directamente a Dios, pero lo es porque la Sabiduría se identifca con Dios en su gobierno del mundo. Por otra parte, la Sabiduría es «una emanación de la gloria del Omnipotente... un reflejo de la luz eterna... una imagen de su bondad», Sab_7:25-26; y de este modo aparece como distinta de Dios, pero es al mismo tiempo una irradiación de la esencia divina. Sin embargo, no parece que el autor vaya aquí más lejos que los demás libros sapienciales, y haga de la Sabiduría una hipóstasis, pero todo este pasaje sobre la naturaleza de la Sabiduría, 7:22-8:8, marca un progreso en la formulación y un ahondamiento en las ideas antiguas.

El autor, en su meditación sobre el pasado de Israel, 10-19, había sido ya precedido por Ben Sirá, Si 44-50, ver también los Sal 78, 105, 106, 135, 136; pero su originalidad se muestra en dos puntos. En primer lugar, busca las razones de los hechos, y esboza una filosofía religiosa de la historia, que supone una interpretación nueva de los textos: por ejemplo, las explicaciones sobre la moderación de Dios con Egipto y Canaán, 11:15-12:27. Sobre todo, fuerza el relato bíblico para demostrar una tesis. Los caps. 16-19 no son más que un largo paralelo antitético entre el destino de los egipcios y el de los israelitas, en el que el autor, para mejor destacar su tema, enriquece el relato con rasgos inventados, pone en conexión episodios distintos, y abulta los hechos. Es un excelente ejemplo de la exégesis midrásica que cultivarán los rabinos.

Los gustos han cambiado y estas páginas han envejecido, pero la primera parte del libro, 1-9, siempre ofrece al cristiano un alimento espiritual de alta calidad; la liturgia de la Iglesia se ha aprovechado ampliamente de ella.

El texto del libro de la Sabiduría está contenido en cuatro grandes mss: B (Vaticano, s. IV), S (Sinaítico, s. IV), A (Alejandrino, s. V) y C (Codex Ephraemi rescriptus, s. V), y en numerosos mss secundarios. El mejor ms es el B, que ha servido de base para la presente traducción.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Deu_33:3; Isa_51:16; Sal_89:22 [Sal_89:21]; Jua_10:29; Sab_4:17

NOTAS

3:1 Es decir, bajo su protección, ver Deu_33:3; Isa_51:16; Jua_10:28-29, y dependencia, ver Job_12:10.



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Isa_57:2

NOTAS

3:3 La «paz» no significa únicamente la ausencia de todo mal, Isa_57:2; Job_3:17-18, sino también un estado de seguridad o de felicidad bajo la protección (Sab_3:1) o en la intimidad (Sab_3:9) de Dios.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sab_1:15; Sab_2:23+

NOTAS

3:4 Se asigna a la esperanza, Rom_5:2+, un papel esencial en la vida de los justos y su objeto es la inmortalidad, atanasia. Este término, desacostumbrado hasta aquí en el AT, pero familiar entre los griegos, designaba la inmortalidad del recuerdo, ver Sab_8:13, o la del alma. El autor lo emplea aquí en el segundo sentido, pero dándole el sentido de inmortalidad bienaventurada en el consorcio con Dios como recompensa de la justicia, Sab_1:15; Sab_2:23. De ese modo precisa las esperanzas del salmista, que no se resignaba a perder con la muerte la intimidad de Dios, Sal_16:10+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_8:18; 2Co_4:17

[2] Sal_17:3; Sal_26:2; Pro_17:3; Job_23:10

NOTAS

3:5 Sobre la prueba, piedra de toque y medio de purificación del justo, ver Gén_22:1; Tob_12:13; Job_1:2; Sal_66:10; 1Pe_1:6-7.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Dan_12:3; Mat_13:43

NOTAS

3:7 (a) Lit. «de la visita». La palabra, ver Éxo_3:16+, designa aquí una intervención favorable de Dios, que puede coincidir con un juicio general o parcial. La expresión misma, que reproduce lit. a Jer_6:15; Jer_10:15 (LXX), ver también Isa_24:22, indica una fase ulterior en la condición de las almas justas. El verbo que sigue debe significar su glorificación definitiva; aunque la noción de «resplandor» o «brillo» se aplica en otros pasajes a los elegidos resucitados, Dan_12:3; Mat_13:43, esta doctrina de una resurrección corporal no aparece explícita en ninguna parte en este libro.

3:7 (b) En varios textos bíblicos, ver Isa_1:31; Isa_5:24; Nah_1:10; Abd_1:18; Zac_12:6; Mal_3:19 [Mal_4:1], la imagen simboliza los efectos de la cólera vengadora de Dios o el desquite de Israel frente a sus enemigos. La imagen se sitúa aquí en otro plano y puede significar la participación de los justos glorificados en el exterminio del mal, como preludio del establecimiento del reino de Dios, al que son asociados (Sab_3:8).

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Dan_7:27; Sal_49:15 [Sal_49:14]; Sal_149:7 s; 1Co_6:2; Apo_5:10; Apo_20:4-6; Pro_28:5; 1Co_13:2; 1Jn_3:2


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sab_4:15

NOTAS

3:9 (a) Una «verdad» que justificará su confianza y les revelará el designio completo de Dios.

3:9 (b) Algunos mss añaden «y la visita para sus santos», seguramente por influjo de Sab_4:15.

NOTAS

3:11 Fórmula tomada de Pro_1:7. La palabra «sabiduría» designa la sabiduría práctica que hace vivir según la virtud; la palabra «educación» resume los medios necesarios para adquirirla.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sir_41:5-6; Sal_109:9-10


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sab_4:1; Isa_54:1; Heb_13:4

NOTAS

3:13 (a) La esterilidad se consideraba como deshonra o castigo; la fecundidad era señal de bendición divina. A la mujer estéril, pero fiel, se le atribuye aquí una fecundidad espiritual.

3:13 (b) Lit.: «que no conoce el lecho de la infidelidad». El autor considera ante todo el caso de una judía fiel, casada con un judío fiel, conforme a las prescripciones de la Ley. No sólo rechaza el adulterio y la fornicación, ver Heb_13:4, sino también las relaciones conyugales en matrimonios mixtos, Deu_7:3; Esd_9:1-2.

3:13 (c) Var. de numerosos mss lat.: «de sus almas» o «de las almas santas». -Este «juicio» parece remitirnos al de Sab_3:7.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Isa_56:3-4

[2] Sal_16:5-6

NOTAS

3:14 (a) El eunuco estaba excluido de la asamblea cultual de Israel, Deu_23:2 [Deu_23:1], pero Isa_56:3-5 había anunciado su rehabilitación en los tiempos mesiánicos si cumplía fielmente la Ley de Dios. El autor amplía aquí este último texto y lo sitúa en otro plano.

3:14 (b) Es decir, en el cielo, Sal_11:4; Sal_18:7 [Sal_18:6]; Miq_1:2-3, etc.; Apo_3:12; Apo_7:15, donde se participa del consorcio con Dios.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sab_1:15; Sab_2:23

NOTAS

3:15 La «sensatez» designa aquí el prudente discernimiento de los verdaderos bienes, que impulsa a vivir según la virtud y asegura la conformidad a las exigencias divinas, ver Sab_4:9; Sab_6:15; Sab_7:7; Sab_8:6, Sab_8:18, Sab_8:21. Es una raíz estable, Pro_12:3, y fecunda, que da frutos para la eternidad, Sab_1:15; Sab_2:23.

NOTAS

3:16 En el uso bíblico, la palabra «adúltero» se aplica a Israel o a los israelitas infieles a Dios, ver Isa_57:3; Jer_9:1 [Jer_9:2]; Eze_23:37; Ose_3:1. Podemos, pues, entenderla de los judíos apóstatas o de los judíos que hubieran contraído matrimonio con paganos, ver 13 (b) + y no sólo de los adúlteros en el sentido exacto de la palabra. Ver también Sab_4:3, Sab_4:6.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sir_16:4

NOTAS

3:19 En esta exposición (ver ya Sab_3:12) sobre la suerte miserable de una descendencia impía, el autor incorpora motivos bíblicos antiguos: los padres son castigados en sus hijos y éstos, hechos solidarios en el mal y el castigo (ver, sin embargo, Eze_18:14-20), morirán súbitamente o no conocerán una ancianidad respetable (ver con todo Job_21:7-33). La perspectiva de un juicio severo, Sab_3:18, cuando Dios decida sin apelación, hace aún más sombrío el cuadro. Ver Sab_4:3-5.