I Macabeos 16 Biblia Jerusalén (1998) | 24 versitos |
1 Subió Juan desde Gázara y comunicó a su padre Simón las actividades de Cendebeo.
2 Simón llamó entonces a sus dos hijos mayores, Judas y Juan, y les dijo: "Mis hermanos y yo y la casa de mi padre hemos combatido a los enemigos de Israel desde nuestra juventud hasta el día de hoy y llevamos muchas veces a feliz término la liberación de Israel;
3 pero ahora ya estoy viejo, mientras que vosotros, por la misericordia del Cielo, estáis en buena edad. Ocupad, pues, mi puesto y el de mi hermano, salid a combatir por nuestra nación y que el auxilio del Cielo sea con vosotros."
4 Escogió luego en el país veinte mil combatientes y jinetes que partieron contra Cendebeo y pasaron la noche en Modín.
5 Al levantarse de mañana, avanzaron hacia la llanura y vieron que un ejército numeroso, infantería y caballería, venía a su encuentro. Un torrente se interponía entre ellos.
6 Juan tomó posiciones con sus tropas frente al enemigo y, advirtiendo que sus tropas tenían miedo de pasar el torrente, lo pasó él el primero, y sus hombres, al verle, pasaron detrás de él.
7 Dividió su ejército (en dos cuerpos) y puso a los jinetes en medio de los de a pie, pues la caballería de los contrarios era muy numerosa.
8 Tocaron las trompetas y Cendebeo y su ejército salieron derrotados. Muchos de ellos cayeron heridos de muerte y los que quedaron huyeron en dirección a la fortaleza.
9 Entonces cayó herido Judas, el hermano de Juan. Pero Juan los persiguió hasta que Cendebeo entró en Cedrón, que él había reconstruido.
10 Fueron también a refugiarse en las torres que hay por los campos de Asdod, y Juan le prendió fuego. Unos dos mil de ellos sucumbieron y Juan regresó en paz a Judea.
11 Tolomeo, hijo de Abubos, había sido nombrado estratega de la llanura de Jericó y poseía mucha plata y oro,
12 pues era yerno del sumo sacerdote.
13 Su corazón se ensoberbeció tanto que aspiró a apoderarse del país, para lo cual tramaba quitar a traición la vida a Simón y a sus hijos.
14 Yendo Simón de inspección por las ciudades del país preocupándose de su administración, bajó con sus hijos, Matatías y Judas, a Jericó. Era el año ciento setenta y siete en el undécimo mes, que es el mes de Sebat.
15 El hijo de Abubos los recibió traidoramente en una pequeña fortaleza llamada Doc, construida por él, les dio un gran banquete y ocultó allí hombres.
16 Cuando Simón y sus hijos estuvieron bebidos, se levantó Tolomeo con los suyos, tomaron sus armas y lanzándose sobre Simón en la sala del banquete, lo mataron a él, a sus dos hijos y a algunos de sus servidores.
17 Cometió de esta manera una gran alevosía y devolvió mal por bien.
18 Luego escribió Tolomeo al rey contándole lo ocurrido y pidiéndole que le enviara tropas en su auxilio para entregarle el país y sus ciudades.
19 Envió otros a Gázara para quitar de en medio a Juan. Escribió a los quiliarcos invitándoles a venir donde él para darles plata, oro y otras dádivas.
20 Envió otros que se apoderasen de Jerusalén y del monte del santuario.
21 Pero, adelantándose uno, anunció a Juan en Gázara que su padre y sus hermanos habían perecido y añadió: "Ha enviado gente a matarte a ti también."
22 Al oír estas noticias, quedó profundamente afectado, prendió a los hombres que venían a matarle y les dio muerte, pues sabía que pretendían asesinarle.
23 Las restantes actividades de Juan, sus guerras, las proezas que llevó a cabo, las murallas que levantó y otras empresas suyas,
24 están escritas en el libro de los Anales de su pontificado a partir del día en que fue nombrado sumo sacerdote como sucesor de su padre.

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Introducción a I Macabeos

LOS LIBROS DE LOS MACABEOS

Introducción
Los dos libros de los Macabeos no formaban parte del canon de la Escritura de los judíos, pero han sido reconocidos por la Iglesia cristiana como inspirados (libros deuterocanónicos). Se refieren a la historia de las luchas sostenidas contra los soberanos seléucidas para conseguir la libertad religiosa y política del pueblo judío. El título les viene del sobrenombre de Macabeo dado al héroe principal de esta historia, 1Ma_2:4, y que también se aplicó a sus hermanos.

El Primer libro de los Macabeos fija en su introducción, 1-2, los adversarios que se enfrentan: el helenismo invasor, que halla cómplices en algunos judíos, y la reacción de la conciencia nacional, adherida a la Ley y al Templo. Por un lado, Antíoco Epífanes que profana el Templo y desencadena la persecución; por el otro, Matatías que lanza el grito de guerra santa. El cuerpo del libro se divide en tres partes, consagradas a las actividades de los tres hijos de Matatías que sucesivamente se ponen a la cabeza de la resistencia. Judas Macabeo (166-160 a. C.), 3:1-9:22, obtiene una serie de victorias sobre los generales de Antíoco, purifica el Templo y logra para los judíos la libertad de vivir conforme a sus costumbres. Bajo Demetrio I, las intrigas del sumo sacerdote Alcimo le crean dificultades, pero continúan sus éxitos militares, y Nicanor, que quería destruir el Templo, es derrotado y muerto. Judas busca la alianza de los romanos para asegurar sus posiciones. Muere en el campo de batalla. Le sucede su hermano Jonatán (160-142), 9:23-12:53. Las maniobras políticas alcanzan entonces mayor importancia que las operaciones militares. Jonatán se aprovecha con habilidad de las rivalidades de los que pretenden el trono de Siria: es nombrado sumo sacerdote por Alejandro Balas, reconocido por Demetrio II y confirmado por Antíoco VI. Trata de concertar alianza con los romanos y los espartanos. Va dilatándose el territorio sometido a su control y parece asegurada la paz interior, cuando Jonatán cae en manos de Trifón, que le hace morir, así como al joven Antíoco VI. El hermano de Jonatán, Simón (142-134), 13:1-16:24, apoya a Demetrio II, que recupera el poder. Demetrio, y luego Antíoco VII, le reconocen como sumo sacerdote, estratega y etnarca de los judíos. Con esto, está ya conseguida la autonomía política. Estos títulos le son confirmados por un decreto del pueblo. Se renueva la alianza con los romanos. Es una época de paz y prosperidad. Pero Antíoco VII se vuelve contra los judíos, y Simón, con dos de sus hijos, es asesinado por su yerno, que creía hacer con esto un servicio al soberano.

La narración, pues, abarca cuarenta años, desde la subida de Antíoco Epífanes, el año 175, hasta la muerte de Simón, a quien sucede Juan Hircano, el 134 a. C. Se escribió en hebreo, pero sólo se conserva en una traducción griega. Su autor es judío de Palestina y ha compuesto su obra después del 134, pero antes de la toma de Jerusalén por Pompeyo el 63 a. C. Las últimas líneas del libro, 1Ma_16:23-24, indican que fue escrito hacia el final del reinado de Juan Hircano, como fecha más temprana, probablemente hacia el año 100 a. C. Es un documento precioso para la historia de aquel tiempo, siempre que se tenga en cuenta el género literario, imitación de las antiguas crónicas de Israel, y las intenciones del autor. Porque, por mucho que se extienda en narrar los sucesos de la guerra y las intrigas políticas, el autor quiere relatar una historia religiosa. Considera las desgracias de su pueblo como castigo del pecado y atribuye a la asistencia de Dios los éxitos de sus adalides. Es un judío celoso de su fe y ha comprendido que ésta era la que estaba en juego en la lucha entre la influencia pagana y las costumbres de los padres. Es, pues, un decidido adversario de la helenización y se siente lleno de admiración por los héroes que han combatido por la Ley y por el Templo, y que han conquistado para el pueblo la libertad religiosa y luego la independencia nacional. Es el cronista de una lucha en que se salvó el Judaísmo, portador de la Revelación.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


NOTAS

16:2 «a los enemigos» 1 ms griego, lat.; «las guerras» griego. -Este Juan es Juan Hircano, que sucederá a su padre el 134. -Las palabras de Simón recuerdan el testamento de Matatías, 1Ma_2:49 s. Ver asimismo 1Ma_2:66; 1Ma_12:15; 1Ma_13:3; 1Ma_14:26, 1Ma_14:36.



NOTAS

16:3 Lit. «por la misericordia»; la precisión está sobrentendida, ver 1Ma_2:21.

NOTAS

16:5 Quizá el arroyo Qatra, que pasa a un kilómetro al norte de Qatra, entre Modín (a 25 km) y Asdod (1Ma_16:10, a 13 km).

NOTAS

16:6 No se expresa el sujeto, pero no puede ser Simón, 1Ma_16:3.

NOTAS

16:7 Esta táctica era conocida por los antiguos y permitía resistir a una caballería superior en número. Aquí tenemos la primera mención de la caballería asmonea.

NOTAS

16:11 ¿Habría nombrado Simón a Tolomeo para Jericó como a Juan para Gázara? En cualquier caso, esta «estrategia» dependía de Judea, 1Ma_9:50, y será más adelante una de las toparquías herodianas.

NOTAS

16:14 Enero-febrero del 134.

NOTAS

16:15 En la cima del monte de la Cuarentena, que domina Jericó.

NOTAS

16:16 En realidad, los dos hijos de Simón fueron muertos más tarde. Tolomeo los guardaba como rehenes, así como a su madre; y Juan Hircano, para evitar su muerte, no se atrevía a estrechar el asedio de Doc. Josefo nos indica que Tolomeo aprovechó una suspensión del asedio, los mató y huyó a Filadelfia (Amán).

NOTAS

16:19 Es decir, «jefes de mil», ver 1Ma_3:55; Jdt_14:12.

NOTAS

16:22 Según Josefo, Juan Hircano se refugió en Jerusalén, donde fue bien recibido por el pueblo, que rechazó a Tolomeo. Este último tuvo que llamar a Antíoco, que vino a poner sitio a la ciudad, pero acabó entendiéndose con Hircano. A la muerte del rey (129), se hizo prácticamente independiente. -El autor omite todo esto, porque su objeto se limitaba a las gestas de Matatías y sus hijos.

NOTAS

16:24 Extractos de estos Anales aparecen en la obra de Josefo. La fórmula recuerda adrede las de los libros de los Reyes; ver, por ejemplo, 2Re_10:20, y se entiende mejor si Juan Hircano ha muerto ya, por tanto después del 104 a.C.