I Macabeos 5 Biblia Jerusalén (1998) | 68 versitos |
1 Cuando los pueblos circunvecinos supieron que había sido reconstruido el altar y restaurado como antes el santuario, se irritaron sobremanera.
2 Decidieron acabar con los descendientes de Jacob que entre ellos vivían y comenzaron a matar y exterminar gente del pueblo.
3 Judas movió la guerra a los hijos de Esaú en Idumea, al país de Acrabatena, porque tenían asediados a los israelitas. Les infligió fuerte derrota, los rechazó y se alzó con sus despojos.
4 Recordó luego la maldad de los hijos de Baián, que eran un lazo y una trampa para el pueblo por las emboscadas que en los caminos le tendían.
5 Les obligó a encerrarse en sus torres, les puso cerco y dándolos al anatema, abrasó las torres con todos los que estaban dentro.
6 Pasó a continuación a los amonitas, donde encontró una fuerte tropa y una población numerosa cuyo jefe era Timoteo.
7 Después de muchos combates, los derrotó y deshizo.
8 Ocupó Yazer y sus aldeas, y regresó a Judea.
9 Los paganos de Galaad se unieron para exterminar a los israelitas que vivían en su territorio, pero ellos se refugiaron en la fortaleza de Datemá.
10 Enviaron cartas a Judas y sus hermanos diciéndoles: "Los paganos que nos rodean se han unido para exterminarnos;
11 se preparan para venir a tomar la fortaleza donde nos hemos refugiado, y Timoteo está al frente de su ejército.
12 Ven, pues, ahora a librarnos de sus manos, que muchos de entre nosotros han caído ya;
13 todos nuestros hermanos que vivían en el país de Tubías han sido muertos, llevados cautivos sus mujeres, hijos y bienes, y han perecido allí unos mil hombres."
14 Estaban todavía leyendo las cartas, cuando otros mensajeros, con los vestidos rasgados, llegaron de Galilea con esta noticia:
15 "Se han unido los de Tolemaida, Tiro, Sidón y toda la Galilea de los paganos para acabar con nosotros."
16 Cuando Judas y el pueblo oyeron tales noticias, reunieron una gran asamblea para deliberar sobre lo que habían de hacer para socorrer a sus hermanos puestos en angustia y combatidos de enemigos.
17 Judas dijo a su hermano Simón: "Toma gente contigo y parte a librar a tus hermanos de Galilea; mi hermano Jonatán y yo iremos a la región de Galaad."
18 Dejó para defensa de Judea a José, hijo de Zacarías, y a Azarías, jefe del pueblo, con el resto del ejército,
19 dándoles esta orden: "Estad al frente del pueblo y no entréis en batalla con los paganos hasta que nosotros regresemos."
20 Se le dieron tres mil hombres a Simón para la campaña de Galilea y ocho mil a Judas para la de Galaad.
21 Simón partió para Galilea y luego de empeñar muchos combates con los paganos, los derrotó
22 y los persiguió hasta la entrada de Tolemaida. Sucumbieron unos tres mil paganos y se llevó sus despojos.
23 Tomó luego consigo a los judíos de Galilea y Arbatá, con sus mujeres, hijos y cuanto poseían, y en medio de una gran alegría los llevó a Judea.
24 Por su parte, Judas Macabeo y su hermano Jonatán atravesaron el Jordán y caminaron tres jornadas por el desierto.
25 Se encontraron con los nabateos, que les acogieron amistosamente y les pusieron al tanto de lo que les ocurría a sus hermanos de la región de Galaad:
26 que muchos de ellos se encontraban encerrados en Bosorá y Bosor, en Alemá, Casfó, Maqued y Carnáin, todas ellas ciudades fuertes y grandes;
27 que también los había encerrados en las demás ciudades de la región de Galaad, y que sus enemigos habían fijado el día siguiente para atacar las fortalezas, tomarlas y exterminarlos a todos en un solo día.
28 Inmediatamente Judas hizo que su ejército tomara el camino de Bosorá, a través del desierto; tomó la ciudad y después de pasar a filo de espada a todo varón y de saquearla por completo, la incendió.
29 Partió de allí por la noche y avanzó hasta las cercanías de la fortaleza.
30 Cuando, al llegar el día, alzaron la vista los judíos, vieron una muchedumbre innumerable que levantaba escalas e ingenios para tomar la plaza, y había comenzado ya el ataque.
31 Al ver que el ataque se había iniciado y que un inmenso griterío y sonido de trompetas se levantaba de la ciudad hasta el cielo,
32 Judas dijo a los hombres de su ejército: "Combatid hoy por vuestros hermanos."
33 Y, ordenados en tres columnas, los hizo avanzar detrás del enemigo tocando las trompetas y gritando invocaciones.
34 El ejército de Timoteo, al reconocer que era Macabeo, huyeron ante él, sufrieron una fuerte derrota y dejaron tendidos unos ocho mil hombres aquel día.
35 Volvióse luego Judas contra Alemá. La atacó, la tomó y, después de matar a todos los varones y saquearla, la dio a las llamas.
36 Partiendo de allí, se apoderó de Casfó, Maqued, Bosor y de las restantes ciudades de la región de Galaad.
37 Después de estos acontecimientos, juntó Timoteo un nuevo ejército y acampó frente a Rafón, al otro lado del torrente.
38 Judas envió a reconocer el campamento y le trajeron el siguiente informe: "Todos los paganos de nuestro alrededor se le han unido y forman un ejército considerable.
39 Tienen además, como auxiliares, árabes tomados a sueldo. Acampan al otro lado del torrente y están preparados para venir a atacarte." Judas salió a su encuentro.
40 Cuando se aproximaba con su ejército al torrente de agua, dijo Timoteo a los capitanes de sus tropas: "Si él lo pasa primero y viene sobre nosotros, no podremos resistirle, porque nos vencerá seguramente,
41 pero si muestra miedo y acampa al otro lado del río, lo atravesaremos nosotros, iremos sobre él y le venceremos."
42 Cuando Judas llegó al borde del torrente de agua, situó a los escribas del pueblo a la orilla y les dio esta orden: "No dejéis acampar a nadie; que todos vayan al combate."
43 Pasó él el primero contra el enemigo y toda su gente le siguió. Los paganos todos, derrotados ante ellos, tiraron las armas y corrieron a buscar refugio en el templo de Carnáin.
44 Pero los judíos tomaron la ciudad y quemaron el templo con todos los que había dentro. Carnáin fue arrasada. Y ya nadie pudo resistir a Judas.
45 Judas reunió a todos los israelitas de la región de Galaad, pequeños y grandes, a sus mujeres, hijos y bienes, una inmensa muchedumbre, para llevarlos al país de Judá.
46 Llegaron a Efrón, ciudad importante y muy fuerte, situada en el camino. Necesariamente tenían que pasar por ella, por no haber posibilidad de desviarse ni a la derecha ni a la izquierda.
47 Pero los habitantes les negaron el paso y bloquearon las entradas con piedras.
48 Judas les envió un mensaje en son de paz diciéndoles: "Pasaremos por vuestro país para llegar al nuestro; nadie os hará mal alguno; nos limitaremos a pasar a pie." Pero no quisieron abrirle.
49 Entonces Judas hizo correr la voz por el ejército que cada uno tomara posición donde se encontrara.
50 La gente de guerra tomó posición y Judas atacó la ciudad todo aquel día y toda la noche, hasta que cayó en sus manos.
51 Hizo pasar a filo de espada a todos los varones, la arrasó, la saqueó y cruzó la ciudad por encima de los cadáveres.
52 Pasaron el Jordán para entrar en la Gran Llanura frente a Betsán.
53 Judas fue durante toda la marcha recogiendo a los rezagados y animando al pueblo hasta llegar a la tierra de Judá.
54 Subieron al monte Sión con alborozo y alegría y ofrecieron holocaustos por haber regresado felizmente sin haber perdido a ninguno de los suyos.
55 Cuando Judas y Jonatán estaban en el país de Galaad, y su hermano Simón en Galilea, frente a Tolemaida,
56 José, hijo de Zacarías, y Azarías, jefes del ejército, al oír las proezas y combates que aquéllos habían realizado,
57 se dijeron: "Hagamos nosotros también célebre nuestro nombre saliendo a combatir a los paganos de los alrededores."
58 Y dieron orden a la tropa que estaba bajo su mando de ir sobre Yamnia.
59 Gorgias salió de la ciudad con su gente para irles al encuentro y entrar en batalla.
60 Y José y Azarías fueron derrotados y perseguidos hasta la frontera de Judea. Sucumbieron aquel día alrededor de dos mil hombres del pueblo de Israel.
61 Sobrevino este grave revés al pueblo por no haber obedecido a Judas y sus hermanos, creyéndose capaces de grandes hazañas.
62 Pero no eran ellos de aquella casta de hombres a quienes estaba confiada la salvación de Israel.
63 El valiente Judas y sus hermanos alcanzaron gran honor ante todo Israel y todas las naciones adonde su nombre llegaba.
64 Las muchedumbres se agolpaban a su alrededor para aclamarlos.
65 Salió Judas con sus hermanos a campaña contra los hijos de Esaú, al país del mediodía. Tomó Hebrón y sus aldeas, arrasó sus murallas y prendió fuego a las torres de su contorno.
66 Partió luego en dirección al país de los filisteos y atravesó Marisá.
67 Al querer señalarse tomando parte imprudentemente en el combate, cayeron aquel día algunos sacerdotes.
68 Dobló luego Judas sobre Asdod, territorio de los filisteos, y destruyó sus altares, pegó fuego a las imágenes de sus dioses y saqueó sus ciudades. Después, regresó al país de Judá.

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Introducción a I Macabeos

LOS LIBROS DE LOS MACABEOS

Introducción
Los dos libros de los Macabeos no formaban parte del canon de la Escritura de los judíos, pero han sido reconocidos por la Iglesia cristiana como inspirados (libros deuterocanónicos). Se refieren a la historia de las luchas sostenidas contra los soberanos seléucidas para conseguir la libertad religiosa y política del pueblo judío. El título les viene del sobrenombre de Macabeo dado al héroe principal de esta historia, 1Ma_2:4, y que también se aplicó a sus hermanos.

El Primer libro de los Macabeos fija en su introducción, 1-2, los adversarios que se enfrentan: el helenismo invasor, que halla cómplices en algunos judíos, y la reacción de la conciencia nacional, adherida a la Ley y al Templo. Por un lado, Antíoco Epífanes que profana el Templo y desencadena la persecución; por el otro, Matatías que lanza el grito de guerra santa. El cuerpo del libro se divide en tres partes, consagradas a las actividades de los tres hijos de Matatías que sucesivamente se ponen a la cabeza de la resistencia. Judas Macabeo (166-160 a. C.), 3:1-9:22, obtiene una serie de victorias sobre los generales de Antíoco, purifica el Templo y logra para los judíos la libertad de vivir conforme a sus costumbres. Bajo Demetrio I, las intrigas del sumo sacerdote Alcimo le crean dificultades, pero continúan sus éxitos militares, y Nicanor, que quería destruir el Templo, es derrotado y muerto. Judas busca la alianza de los romanos para asegurar sus posiciones. Muere en el campo de batalla. Le sucede su hermano Jonatán (160-142), 9:23-12:53. Las maniobras políticas alcanzan entonces mayor importancia que las operaciones militares. Jonatán se aprovecha con habilidad de las rivalidades de los que pretenden el trono de Siria: es nombrado sumo sacerdote por Alejandro Balas, reconocido por Demetrio II y confirmado por Antíoco VI. Trata de concertar alianza con los romanos y los espartanos. Va dilatándose el territorio sometido a su control y parece asegurada la paz interior, cuando Jonatán cae en manos de Trifón, que le hace morir, así como al joven Antíoco VI. El hermano de Jonatán, Simón (142-134), 13:1-16:24, apoya a Demetrio II, que recupera el poder. Demetrio, y luego Antíoco VII, le reconocen como sumo sacerdote, estratega y etnarca de los judíos. Con esto, está ya conseguida la autonomía política. Estos títulos le son confirmados por un decreto del pueblo. Se renueva la alianza con los romanos. Es una época de paz y prosperidad. Pero Antíoco VII se vuelve contra los judíos, y Simón, con dos de sus hijos, es asesinado por su yerno, que creía hacer con esto un servicio al soberano.

La narración, pues, abarca cuarenta años, desde la subida de Antíoco Epífanes, el año 175, hasta la muerte de Simón, a quien sucede Juan Hircano, el 134 a. C. Se escribió en hebreo, pero sólo se conserva en una traducción griega. Su autor es judío de Palestina y ha compuesto su obra después del 134, pero antes de la toma de Jerusalén por Pompeyo el 63 a. C. Las últimas líneas del libro, 1Ma_16:23-24, indican que fue escrito hacia el final del reinado de Juan Hircano, como fecha más temprana, probablemente hacia el año 100 a. C. Es un documento precioso para la historia de aquel tiempo, siempre que se tenga en cuenta el género literario, imitación de las antiguas crónicas de Israel, y las intenciones del autor. Porque, por mucho que se extienda en narrar los sucesos de la guerra y las intrigas políticas, el autor quiere relatar una historia religiosa. Considera las desgracias de su pueblo como castigo del pecado y atribuye a la asistencia de Dios los éxitos de sus adalides. Es un judío celoso de su fe y ha comprendido que ésta era la que estaba en juego en la lucha entre la influencia pagana y las costumbres de los padres. Es, pues, un decidido adversario de la helenización y se siente lleno de admiración por los héroes que han combatido por la Ley y por el Templo, y que han conquistado para el pueblo la libertad religiosa y luego la independencia nacional. Es el cronista de una lucha en que se salvó el Judaísmo, portador de la Revelación.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


NOTAS

5 Estas campañas contra los pueblos que rodean a Judea, referidas en el cap. 5, se escalonan desde comienzos hasta el otoño del 163, y por tanto, después de la muerte de Antíoco Epífanes. Las incursiones dirigidas el año anterior contra Jope y Yamnia, 2Ma_12:1-9, fueron su preludio.



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |2Ma_10:15-23

NOTAS

5:3 «Idumea»: nombre helenizado de Edom, el país de los «Hijos de Esaú», ver Núm_20:23+. -«Acrabatena»: distrito de Acrabatá, probablemente la actual Aqrabeh, al sureste de Siquén.

NOTAS

5:4 Tribu seminómada, que al parecer imponía exacciones a los viajeros en el camino de Jerusalén a Jericó.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jos_6:17+


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Deu_2:5+


NOTAS

5:9 Primitivamente, Galaad era el país al sur del Yaboc, pero pronto abarcó la región entre el Yaboc y el Yarmuc y, en la época helenística, la meseta siria, al norte del Yarmuc, donde los judíos contaban con numerosas colonias.

NOTAS

5:13 La región entre Amán y el Jordán, gobernada por la familia judía de los Tobíadas, ver Neh_2:6; Neh_6:17 s; Neh_13:8. -Este cruel episodio quizá explique la incursión de represalias ordenada por Judas, 2Ma_12:17 s.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Isa_8:23 [Isa_9:1]

NOTAS

5:15 Tolemaida es el nombre dado a Aco (ver Jos_19:30; Jue_1:31) por Tolomeo II el 261 a.C.

NOTAS

5:23 La región de Arbatá (no es segura la transmisión textual del topónimo) parece ser la Narbatana de Josefo, entre Galilea y Samaría. -El autor de 2 M, a quien sólo Judas interesa, nada dice de esta campaña de Galilea.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |2Ma_12:10-31


NOTAS

5:25 Son los «árabes» de 2Ma_5:8; 2Ma_12:10, y Jonatán conservará su amistad, 1Ma_9:35, después de una violenta acción, ver 2Ma_5:11 s. Su centro era Petra, pero en el siglo siguiente serán los dueños de una gran parte de la meseta transjordana y aun por algún tiempo de Damasco. Aquí, nos encontramos con grupos caravaneros, procedentes de Bosorá (1Ma_5:28, la actual Bosrá, en Siria meridional, donde confluyen las rutas del desierto) y del Hauran, donde acababan de ser testigos de los hechos referidos a Judas.

NOTAS

5:26 El nombre de casi todas estas aldeas, apenas deformado, subsiste en la toponimia del Hauran y del Golán.

NOTAS

5:29 Datemá, 1Ma_5:9, emplazamiento no identificado al oeste de Bosrá.

NOTAS

5:35 «Alemá» 1 ms griego y ver 1Ma_5:7; la tradición manuscrita fluctúa.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Sa_14:9-10


NOTAS

5:42 Los oficiales administrativos del ejército, ver Éxo_5:6; Deu_20:5, Deu_20:8 s; Jos_1:10; Jos_3:2.

NOTAS

5:43 Es decir, «los dos cuernos», atributo de la Astarté local, y del que tomaba su nombre el templo, el Carnión de 2Ma_12:26. La capital de Og, rey de Basán (Hauran) era Asterot Carnáin, Gén_14:5; Jos_9:10, cuyo nombre se conserva en el actual Tell Astarah.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Núm_20:14 s; Núm_21:21 s


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jos_6:17+


NOTAS

5:54 Durante las fiestas de Pentecostés (mediado junio del 163), ver 2Ma_12:31.

NOTAS

5:58 Nombre helenizado de Yabné o Yabneel, Jos_15:11; 2Cr_26:6, al sur de Jafa, cabeza de la zona marítima, 1Ma_10:69; 1Ma_15:38, 1Ma_15:40; ver 2Ma_12:8.

NOTAS

5:59 Ver 1Ma_3:38+. Ahora es estratega, es decir, prefecto de la zona marítima y de Idumea, ver 2Ma_12:32.

NOTAS

5:66 «Marisá» Vet. Lat., Josefo y 2Ma_12:35; «Samaría» griego y Vulg. Marisá, la antigua Maresá, Jos_15:44, capital muy helenizada de Idumea, se halla en el camino que va de Hebrón hacia Filistea.

NOTAS

5:68 Esta ciudad filistea, Jos_11:22, célebre por su templo de Dagón, 1Ma_10:83 s, aquí designa el conjunto de la antigua Fenicia. -Los objetos consagrados a «los ídolos de Yamnia», 2Ma_12:40, proceden del saqueo aquí descrito.