Pero tú no temas, siervo mío Jacob - oráculo de Yahvé -, ni desmayes, Israel, pues mira que acudo a salvarte desde lejos, y a tu linaje del país de su cautiverio; volverá Jacob, se sosegará y estará tranquilo, y no habrá quien le inquiete, pues contigo estoy yo - oráculo de Yahvé - para salvarte: acabaré con todas las naciones entre las cuales te dispersé; pero contigo no acabaré; aunque sí te corregiré como conviene, ya que impune no te dejaré.

(Jer 30,10-11)

© Biblia Jerusalén (1998)

Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] = Jer_46:27-28; Isa_41:8+

[2] Miq_4:4
Jeremías  30, 10

Patrocinio