TERCERA CARTA DE SAN JUAN

La TERCERA CARTA DE SAN JUAN tiene un carácter completamente personal. Está dirigida a Gayo, un discípulo fiel de la comunidad, con el fin de recomendarle que brinde su hospitalidad a los predicadores itinerantes enviados por el Apóstol para anunciar el Evangelio entre los paganos (v. 7). Esos misioneros habían sido rechazados por Diótrefes, el jefe de la comunidad, a quien Juan censura en la Carta por su espíritu autoritario.