Isaías 29, 19-24

los pobres volverán a alegrarse en Yahvé,
y los hombres más pobres en el Santo de Israel se regocijarán.
Porque se habrán terminado los tiranos,
se habrá acabado el hombre burlador,
y serán exterminados todos los que desean el mal;
los que declaran culpable a otro con su palabra
y tienden lazos al que juzga en la puerta,
y desatienden al justo por una nonada.
Por tanto, así dice Yahvé,
Dios de la casa de Jacob,
el que rescató a Abrahán:
«No se avergonzará en adelante Jacob,
ni en adelante su rostro palidecerá;
porque en viendo a sus hijos, las obras de mis manos,
en medio de él,
santificarán mi Nombre.»
Santificarán al Santo de Jacob,
y al Dios de Israel tendrán miedo.
Los descarriados alcanzarán inteligencia,
y los murmuradores aprenderán doctrina.
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