Luc 11,5-8

Les dijo también: «Imaginaos que uno de vosotros tiene un amigo y acude a él a medianoche, diciéndole: ‘Amigo, préstame tres panes, porque ha llegado de viaje a mi casa un amigo mío y no tengo qué ofrecerle’, y el otro, desde dentro, le responde: ‘No me molestes. La puerta ya está cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados. No puedo levantarme a dártelos.’ Os aseguro que si no se levanta a dárselos por ser su amigo, se levantará para que deje de molestarle, y le dará cuanto necesite.
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