Levítico 24, 1-8

Yahvé habló a Moisés, diciendo: “Manda a los hijos de Israel que te traigan para el candelabro aceite puro de olivas molidas, para alimentar continuamente las lámparas. Por defuera del velo que está delante del testimonio, en el tabernáculo de la reunión, Aarón las preparará para que ardan continuamente, de la tarde a la mañana, en presencia de Yahvé. Es ley perpetua para vuestros descendientes. Dispondrás siempre las lámparas en el candelabro de oro puro, para que ardan continuamente ante Yahvé. Tomarás flor de harina y cocerás doce panes de dos décimas cada uno, y los colocarás, en dos rimeros de seis cada uno, sobre la mesa de oro delante de Yahvé. Pondrás incienso puro sobre cada rimero, que sea para el pan perfume de combustión a Yahvé. Cada sábado, de continuo, lo dispondrás así ante Yahvé, de parte de los hijos de Israel, en perpetua alianza.
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