II Reyes  15 Biblia Jerusalén (1998) | 38 versitos |
1 En el año veintisiete de Jeroboán, rey de Israel, comenzó a reinar Ozías, hijo de Amasías, rey de Judá.
2 Tenía dieciséis años cuando comenzó a reinar y reinó cincuenta y dos años en Jerusalén. Su madre se llamaba Yecolía, de Jerusalén.
3 Hizo lo recto a los ojos de Yahvé, exactamente como había hecho Amasías, su padre.
4 Sin embargo, los lugares altos no desaparecieron y el pueblo siguió ofreciendo sacrificios y quemando incienso en los altozanos.
5 Yahvé contagió al rey, que se quedó leproso y vivió en una residencia apartada hasta el día de su muerte. Jotán, hijo del rey, estaba al frente del palacio y gobernaba al pueblo del país.
6 El resto de los hechos de Ozías, todo cuanto hizo, ¿no está escrito en el Libro de los Anales de los reyes de Judá?
7 Ozías reposó con sus antepasados y lo enterraron con sus padres en la Ciudad de David. Jotán, su hijo, reinó en su lugar.
8 En el año treinta y ocho de Ozías, rey de Judá, comenzó a reinar Zacarías, hijo de Jeroboán, sobre Israel, en Samaría; reinó seis meses.
9 Hizo lo malo a los ojos de Yahvé como hicieron sus padres; no se retractó de los pecados que Jeroboán, hijo de Nebat, hizo cometer a Israel.
10 Salún, hijo de Yabés, conspiró contra él, lo atacó en Yibleán, lo mató, y reinó en su lugar.
11 El resto de los hechos de Zacarías ¿no está escrito en el Libro de los Anales de los reyes de Israel?
12 Ésta fue la palabra de Yahvé dicha a Jehú: "Tus hijos hasta la cuarta generación se sentarán en el trono de Israel." Y así fue.
13 Salún, hijo de Yabés, comenzó a reinar el año treinta y nueve de Ozías, rey de Judá, y reinó un mes en Samaría.
14 Menajén, hijo de Gadí, subió de Tirsá, entró en Samaría y atacó a Salún, hijo de Yabés, en Samaría; lo mató y reinó en su lugar.
15 El resto de los hechos de Salún y la conspiración que tramó está escrito en el Libro de los Anales de los reyes de Israel.
16 Por entonces Menajén, partiendo de Tirsá, atacó Tapúaj, a sus habitantes y su territorio, y, por no haberle abierto las puertas, masacró a su población y abrió el vientre a todas las mujeres embarazadas.
17 En el año treinta y nueve de Ozías, rey de Judá, comenzó a reinar Menajén, hijo de Gadí, en Israel. Reinó diez años en Samaría.
18 Hizo lo malo a los ojos de Yahvé y no se retractó de los pecados que Jeroboán, hijo de Nebat, hizo cometer a Israel. En su tiempo,
19 Pul, rey de Asiria, invadió el país, pero Menajén entregó a Pul mil talentos de plata para que le prestara ayuda y consolidara el poder real en su mano.
20 Menajén consiguió el dinero a través de impuestos sobre Israel: los ricos todos habían de entregar al rey de Asiria cincuenta siclos de plata por cabeza. Entonces el rey de Asiria regresó, sin detenerse en el país.
21 El resto de los hechos de Menajén, todo cuanto hizo, ¿no está escrito en el Libro de los Anales de los reyes de Israel?
22 Menajén reposó con sus antepasados, y Pecajías, su hijo, reinó en su lugar.
23 En el año cincuenta de Ozías, rey de Judá, comenzó a reinar Pecajías, hijo de Menajén, sobre Israel, en Samaría. Reinó dos años.
24 Hizo lo malo a los ojos de Yahvé y no se retractó de los pecados que Jeroboán, hijo de Nebat, hizo cometer a Israel.
25 Su ayudante Pécaj, hijo de Romelías, tramó una conspiración contra él y lo atacó en Samaría, en el torreón del palacio real en Samaría. Lo acompañaban cincuenta hombres de los galaaditas. Mató al rey y reinó en su lugar.
26 El resto de los hechos de Pecajías, todo cuanto hizo, está escrito en el Libro de los Anales de los reyes de Israel.
27 En el año cincuenta y dos de Ozías, rey de Judá, comenzó a reinar Pécaj, hijo de Romelías, sobre Israel, en Samaría. Reinó veinte años.
28 Hizo lo malo a los ojos de Yahvé y no se retractó de los pecados que Jeroboán, hijo de Nebat, hizo cometer a Israel.
29 En tiempo de Pécaj, rey de Israel, llegó Teglatfalasar, rey de Asiria, que tomó Iyón, Abel Bet Maacá, Yanóaj, Cades, Jasor, Galaad, Galilea y todo el país de Neftalí, deportando (a sus habitantes) a Asiria.
30 Oseas, hijo de Elá, tramó una conspiración contra Pécaj, hijo de Romelías, lo atacó, lo mató y reinó en su lugar.
31 El resto de los hechos de Pécaj, todo cuanto hizo, está escrito en el Libro de los Anales de los reyes de Israel.
32 En el año segundo de Pécaj, hijo de Romelías, rey de Israel, comenzó a reinar Jotán, hijo de Ozías, rey de Judá.
33 Tenía veinticinco años cuando comenzó a reinar, y reinó dieciséis años en Jerusalén. Su madre se llamaba Yerusá, hija de Sadoc.
34 Hizo lo recto a los ojos de Yahvé, exactamente como había hecho su padre Ozías.
35 Sin embargo, los altozanos no desaparecieron y el pueblo siguió sacrificando y quemando incienso en los altos. Fue él quien construyó la Puerta Superior del templo de Yahvé.
36 El resto de los hechos de Jotán, cuanto hizo, ¿no está escrito en el Libro de los Anales de los reyes de Judá?
37 En aquellos días, Yahvé comenzó a enviar contra Judá a Rasón, rey de Aram, y a Pécaj, hijo de Romelías.
38 Jotán reposó con sus antepasados y lo enterraron con sus padres en la ciudad de David, su padre. Ajaz, su hijo, reinó en su lugar.

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Introducción a II Reyes 

Los libros de los Reyes, como los de Samuel, constituían una sola obra en la Biblia hebrea. Corresponden a los dos últimos libros de los Reinos en la traducción griega, y de los Reyes en la Vulgata.

Son la continuación de los libros de Samuel, y 1 R 1-2 contiene la parte final del gran documento de 2 S 9-20. La larga narración del reinado de Salomón, 1 R 3-11, detalla la excelencia de su sabiduría, el esplendor de sus construcciones, sobre todo del Templo de Jerusalén, y la abundancia de sus riquezas. Es ciertamente una época gloriosa, pero el espíritu conquistador del reino de David ha desaparecido: se conserva, se organiza y, sobre todo, se saca partido de los triunfos de David. Se mantiene la oposición entre las dos fracciones del pueblo, y a la muerte de Salomón, en 931, el reino se divide: las diez tribus del Norte llevan a cabo una secesión agravada por un cisma religioso, 1 R 12-13. La historia paralela de los dos reinos de Israel y Judá se desarrolla de 1 R 14 a 2 R 17: con frecuencia es la historia de las luchas entre estos reinos hermanos, es también la de los asaltos del exterior por parte de Egipto contra Judá y de los arameos por el Norte. El peligro arrecia cuando los ejércitos asirios intervienen en la región, primero en el siglo IX, con más fuerza en el siglo VIII, cuando Samaría cae bajo sus golpes el 721, mientras que Judá se ha declarado ya vasallo. La historia, limitada ya a Judá, prosigue hasta la ruina de Jerusalén el 587 en 2 R 18-25 21. La narración se alarga al tratar de dos reinados, el de Ezequías, 2 R 18-20, y el de Josías, 2 R 22-23, marcados por un despertar nacional y una reforma religiosa. Los grandes acontecimientos políticos son entonces la invasión de Senaquerib bajo Ezequías el 701, en respuesta a la denegación del tributo asirio y, bajo Josías, la ruina de Asiria y la formación del imperio caldeo. Judá hubo de someterse a los nuevos amos de Oriente, pero pronto se rebeló. El castigo no se hizo esperar: el 597, los ejércitos de Nabucodonosor conquistaron Jerusalén y llevaron cautivos a una parte de sus habitantes; diez años después un amago de independencia provocó una segunda intervención de Nabucodonosor, que terminó el 587 con la ruina de Jerusalén y una segunda deportación. Reyes concluye con dos breves apéndices, 2Re_25:22-30.

La obra cita nominalmente tres de sus fuentes, una Historia de Salomón, los Anales de los reyes de Israel y los Anales de los reyes de Judá, pero también existieron otras: además de la parte final del gran documento davídico, 1 R 1-2, una descripción del Templo, de origen sacerdotal, 1 R 6-7, y, sobre todo, una historia de Elías compuesta hacia fines del siglo IX y una historia de Eliseo un poco posterior; estas dos historias forman la base de los ciclos de Elías, 1 R 17 - 2 R 1, y de Eliseo, 2 R 2-13. Los relatos del reinado de Ezequías que presentan en escena a Isaías, 2Re_18:17-20:19, provienen de los discípulos de este profeta.

Cuando la utilización de las fuentes no lo impide, los sucesos quedan encerrados en un marco uniforme: se trata cada reinado como una unidad independiente y completa, su comienzo y su fin se señalan casi con las mismas fórmulas, en las que jamás falta un juicio sobre la conducta religiosa del rey. Se condena a todos los reyes de Israel a causa del pecado original de este reino, la fundación del santuario de Betel; entre los reyes de Judá, ocho solamente son alabados por su fidelidad general a las prescripciones de Yahvé. Pero esta alabanza queda restringida seis veces por la observación de que los altos no desaparecieron; únicamente Ezequías y Josías reciben una aprobación sin reservas.

Estos juicios se inspiran evidentemente en la ley del Deuteronomio sobre la unidad del santuario. Más aún: el descubrimiento del Deuteronomio bajo Josías y la reforma religiosa que inspiró señalan el punto culminante de toda esta historia, y toda la obra es una demostración de la tesis fundamental del Deuteronomio, repetida en 1 R 8 y 2 R 17: si el pueblo observa la alianza concluida con Dios, será bendecido; si la rompe, será castigado. Este influjo deuteronomista se encuentra también en el estilo, siempre que el redactor desarrolla o comenta sus fuentes.

Es probable que una primera redacción deuteronomista fuera hecha antes del Destierro, antes de la muerte de Josías en Meguidó el 609, y la alabanza otorgada a este rey, 2Re_23:25 (menos las últimas palabras) sería la conclusión de la obra primitiva. Una segunda edición, asimismo deuteronomista, se hizo durante el Destierro: después del 562, si se le atribuye el final del libro, 2Re_25:22-30, o algo antes si ponemos su punto final después del relato de la segunda deportación, 2Re_25:21, que tiene trazas de ser una conclusión. Hubo, finalmente, algunas adiciones, durante y después del Destierro.

Los libros de los Reyes se han de leer con el espíritu con que fueron escritos, como una historia de salvación: la ingratitud del pueblo elegido, la ruina sucesiva de las dos fracciones de la nación parecen llevar al fracaso el plan de Dios; pero siempre queda, para defender el futuro, un grupo de fieles que no han doblado las rodillas ante Baal, un resto de Sión que guarda la Alianza. La firmeza de las disposiciones divinas se manifiesta en la admirable subsistencia del linaje davídico, depositario de las promesas mesiánicas, y el libro, en su forma definitiva, se cierra con la gracia concedida a Jeconías, como aurora de una redención.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |2Cr_26:3-4; 2Cr_26:21-23



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Re_4:2+

NOTAS

15:5 Traducción dudosa. La expresión traducida por «en una residencia apartada» es sugerida por Lev_13:46.

NOTAS

15:10 «en Yibleán» antigua Septuaginta según texto luc.; «ante el pueblo» hebr.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Re_10:30


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Re_8:12+

NOTAS

15:16 Según griego luc. El hebr. dice: «Tipsah», pero Tipsah = Thapsaque está a orillas del Éufrates y no es probable que Menajén dirigiese hasta allá una expedición.

NOTAS

15:18 «En su tiempo» griego; «durante todo su tiempo» (referido a la frase precedente) hebr.

NOTAS

15:19 Según los documentos asirio-babilónicos, Pûlu es el nombre de coronación que tomó Teglatfalasar III, rey de Asiria (745-727) cuando asumió el poder en Babilonia el 729. -El tributo de 2Re_15:20 se menciona en los textos asirios en conexión con la campaña de este rey en Siria el 738.

NOTAS

15:25 El texto añade «Argob y Aryeh», que quizá deba corregirse por «Argob y los aduares de Yaír», glosa destinada a «Galaad» de 2Re_15:29.

NOTAS

15:27 Cinco años a lo sumo, según datos comprobados.

NOTAS

15:29 (a) Las ciudades mencionadas fueron conquistadas al paso de Teglatfalasar en su campaña contra Filistea el 734. La mención de Galaad y Galilea engloba con estas conquistas las de la campaña de 733-732, principalmente dirigida contra Damasco.

15:29 (b) Primera deportación israelita.

NOTAS

15:30 El hebr. añade: «el año veinte de Jorán, hijo de Ozías», que falta en griego luc. y contradice a 2Re_15:33.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |2Cr_27:1-4; 2Cr_27:7-9


NOTAS

15:33 Si la cifra es exacta, incluye los años de regencia de Jotán, 2Re_15:5.

NOTAS

15:37 Rasón (griego; hebr. Resín) es el último rey de Damasco antes de la conquista de la ciudad por los asirios, 2Re_16:9. Se trata de la preparación de la guerra que se desarrollará bajo Ajaz, 2Re_16:5-9.