Ester  7 Biblia Jerusalén (1998) | 10 versitos |
1 El rey y Amán fueron al banquete de la reina Ester.
2 También el segundo día dijo el rey a Ester, durante el banquete: "¿Qué deseas pedir, reina Ester?, pues te será concedido. ¿Cuál es tu deseo? Aunque fuera la mitad del reino, se cumplirá."
3 Respondió la reina Ester: "Si cuento con tu benevolencia, ¡oh rey!, y si al rey le place, concédeme la vida - éste es mi deseo - y la de mi pueblo - ésta es mi petición -.
4 Pues yo y mi pueblo hemos sido vendidos, para ser exterminados, muertos y aniquilados. Si hubiéramos sido vendidos para esclavos y esclavas, aún hubiera callado; mas ahora, el enemigo no podrá compensar al rey por tal pérdida."
5 Preguntó el rey Asuero a la reina Ester: "¿Quién es, y dónde está el hombre que ha pensado en su corazón ejecutar semejante cosa?"
6 Respondió Ester: "¡El perseguidor y enemigo es Amán, ese miserable!" Amán quedó aterrado en presencia del rey y de la reina.
7 El rey se levantó, lleno de ira, del banquete y se fue al jardín del palacio. Amán se quedó junto a la reina Ester para suplicarle por su vida, porque comprendía que, de parte del rey, se le venía encima la perdición.
8 Cuando el rey volvió del jardín de palacio a la sala del banquete, Amán se había dejado caer sobre el lecho de Ester. El rey exclamó: "¿Es que incluso en mi propio palacio quiere hacer violencia a la reina?" Dio el rey una orden y cubrieron el rostro de Amán.
9 Jarboná, uno de los eunucos que estaban ante el rey, sugirió: "Precisamente, la horca que Amán había destinado para Mardoqueo, aquel cuyo informe fue tan útil al rey, está preparada en casa de Amán, y tiene cincuenta codos de altura." Dijo el rey: "¡Colgadle de ella!"
10 Colgaron a Amán de la horca que había levantado para Mardoqueo. Así se aplacó la ira del rey.

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Introducción a Ester 

El libro de Ester, como el de Judit, refiere una liberación de la nación por medio de una mujer. Los judíos establecidos en Persia se ven amenazados de exterminio por el odio de un visir omnipotente, Amán, y se salvan gracias a la intervención de Ester, joven compatriota que ha llegado a reina, dirigida a su vez por su tío Mardoqueo. La situación se vuelve del revés: Amán es ahorcado, Mardoqueo ocupa su lugar, los judíos exterminan a sus enemigos. Se instituye la fiesta de los Purim para conmemorar esta victoria y se recomienda a los judíos que la celebren todos los años.

La narración hace ver claramente la hostilidad de que eran objeto los judíos en el mundo antiguo, a causa de la singularidad de su vida, que les ponía en conflicto con las leyes del príncipe (compárese la persecución de Antíoco Epífanes); su nacionalismo exacerbado es una reacción de defensa. Su violencia choca desagradablemente, pero no debemos perder de vista que el libro es anterior a la revelación cristiana. También se ha de tener en cuenta el elemento literario: las intrigas de harén y las degollinas sólo sirven para la presentación dramática de una tesis que es una tesis religiosa. La exaltación de Mardoqueo y de Ester y la liberación consiguiente recuerdan la historia de Daniel y, sobre todo, la de José, oprimido y luego exaltado para la salvación de su pueblo. En la narración del Génesis a propósito de José, Dios no manifiesta externamente su poder y, sin embargo, dirige los acontecimientos. Del mismo modo, la Providencia gobierna todas las peripecias del drama en el libro hebreo de Ester, que evita nombrar a Dios. Lo saben los actores y ponen toda su confianza en Dios, que llevará a cabo su plan de salvación, incluso aunque fallen los instrumentos humanos que ha escogido, ver Est_4:3-17 que da la clave del libro. Las adiciones griegas tienen un tono más religioso (son las que han proporcionado todos los pasajes de Ester utilizados por la liturgia), pero se limitan a hacer explícito lo que el autor hebreo dejaba adivinar.

La versión griega existía el 114 (ó 78) a. C., en que fue enviada a Egipto para autenticar la fiesta de los Purim, Est_10:31. El texto hebreo es anterior; según 2Ma_15:36, los judíos de Palestina celebraban, el 160 a. C., un «día de Mardoqueo», que supone conocida la historia de Ester, y probablemente, el mismo libro. Éste pudo haber sido compuesto en el segundo cuarto del siglo II a. C. Su relación original con la fiesta de los Purim no es segura: el pasaje de Est_9:20-32 es de estilo diferente y parece ser añadidura. Los orígenes de la fiesta son oscuros y es posible que el libro haya sido posteriormente relacionado con ella (2Ma_15:36 no da el nombre de «Purim» al «día de Mardoqueo») y haya servido para justificarla históricamente.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Est_3:8-9

NOTAS

7:4 Ester invoca la razón de Estado, como lo había hecho el mismo Amán para perder a los judíos, Est_3:8.



NOTAS

7:8 Este gesto equivale a una condena a muerte: se solía cubrir la cabeza de los que iban a ser colgados.

NOTAS

7:9 Comparar los dichos acerca de los que caen en la fosa que ellos mismos han cavado, Pro_26:27; Pro_28:10, Ecl_10:8, Sir_27:26, Sal_7:16 [Sal_7:15], Sal_9:16 [Sal_9:15], Sal_35:7-8. Sal_57:7 [Sal_57:6].