Zacarías 10 Biblia Jerusalén (1998) | 12 versitos |
1 Pedid a Yahvé la lluvia en tiempo de primavera. Yahvé, que crea los temporales, lluvia copiosa les dará, hierba en su campo a cada uno.
2 Pues los terafim predicen falsedad y los adivinos ven mentira, predicen sueños ilusorios, con vanidades quieren consolar; por eso emigran como ovejas, abatidos por falta de pastor.
3 Contra los pastores arde mi cólera, a los machos cabríos visitaré. Cuando Yahvé Sebaot visite a su rebaño, la Casa de Judá, hará de ellos su caballo victorioso en el combate.
4 De ellos saldrá la piedra angular, de ellos clavijas para la tienda, de ellos los arcos para el combate, de ellos todos los caudillos. Juntos
5 serán como soldados que pisan el barro de las calles; combatirán, porque Yahvé está con ellos, y los jinetes quedarán confundidos.
6 Yo haré fuerte a la casa de Judá, victoriosa a la casa de José; los repatriaré, me dan pena, serán como si no los hubiera desechado, pues soy Yahvé su Dios, y les respondo.
7 Como soldados serán los de Efraín, su corazón se alegrará como con vino; sus hijos lo verán, se alegrarán, todo su ser gozará con Yahvé.
8 Les silbaré para reunirlos, pues los he rescatado, y serán tan numerosos como eran.
9 Los dispersé entre los pueblos, en tierras lejanas me recordarán, criarán sus hijos y volverán.
10 Los haré volver de Egipto, de Asiria los recogeré, los conduciré a Galaad y al Líbano, donde no habrá bastante para ellos.
11 Atravesarán el mar de la angustia, (él golpeará al mar borrascoso), quedará seco el cauce del Nilo. Será abatido el orgullo de Asiria, y el poder de Egipto llegará a su fin.
12 Los haré fuertes en Yahvé, y en su Nombre marcharán - oráculo de Yahvé -.

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Introducción a Zacarías

Zacarías.
El libro de Zacarías se compone de dos partes muy distintas: 1-8 y 9-14. Tras una introducción, fechada en octubre-noviembre del 520, dos meses después de la primera profecía de Ageo, el libro refiere ocho visiones del profeta que comienzan en febrero del 519, 1:7-6:8, seguidas de la coronación simbólica de Zorobabel (los escribas introdujeron el nombre del sumo sacerdote Josué cuando se desvanecieron las esperanzas puestas en Zorobabel y el sacerdocio retuvo todo el poder), Zac_6:9-14. El cap. 7 es una ojeada retrospectiva al pasado nacional, y el cap. 8 abre perspectivas de salvación mesiánica, ambos a propósito de un problema sobre el ayuno, planteado en noviembre del 518.

Este conjunto bien fechado y de pensamiento homogéneo es ciertamente auténtico; lleva, sin embargo, las huellas de una revisión, hecha por el profeta mismo o por sus discípulos. Por ejemplo, los anuncios universalistas de Zac_8:20-23 han sido añadidos después de Zac_8:18-19, que constituye una conclusión.

Zacarías se preocupa, como Ageo, de la reconstrucción del Templo, se extiende más que él al hablar de la restauración nacional y de sus exigencias de pureza y moralidad, y la espera escatológica resulta en él más apremiante. Esta restauración ha de dar paso a una era mesiánica en que el sacerdocio representado por Josué será exaltado, Zac_3:1-7, pero en el que la realeza será ejercida por el «Germen», Zac_3:8, término mesiánico que Zac_6:12 aplica a Zorobabel. Los dos Ungidos, Zac_4:14, gobernarán en perfecta armonía, Zac_6:13. Así, Zacarías resucita la vieja idea del mesianismo real, pero la asocia a las preocupaciones sacerdotales de Ezequiel, cuya influencia se advierte en muchos puntos: papel preponderante de las visiones, tendencia apocalíptica y afán de pureza. Los mismos rasgos y la importancia que se concede a los ángeles son un anticipo de Daniel.

La segunda parte, 9-14, que por lo demás comienza con un título nuevo, Zac_9:1, es del todo diferente. Las piezas no tienen fecha y son anónimas. Ya no se habla de Zacarías ni de Josué ni de Zorobabel ni de la construcción del Templo. El estilo es diferente y utiliza con frecuencia los libros anteriores, sobre todo Jeremías y Ezequiel. El horizonte histórico ya no es el mismo: Asur y Egipto vienen a ser nombres simbólicos de todos los opresores.

Estos capítulos han sido compuestos con gran probabilidad en los últimos decenios del siglo IV a. C., después de la conquista de Alejandro. A pesar de los esfuerzos últimamente renovados para probar su unidad, debemos admitir que son heterogéneos. Se distinguen dos secciones, introducidas cada una de ellas por un título, 9-11 y 12-14; la primera está casi en su totalidad en verso, la segunda casi enteramente en prosa. Se habla de un Deutero-Zacarías y de un Trito-Zacarías. En realidad se trata de dos composiciones que también por su parte son heterogéneas. La primera se vale al parecer de antiguos trozos poéticos, preexílicos, y se refiere a sucesos históricos difíciles de precisar (la aplicación de Zac_9:1-8 a la conquista de Alejandro parece la más probable). La segunda parte, 12-14, describe con terminología apocalíptica las pruebas y las glorias de la Jerusalén de los últimos tiempos. Pero la escatología tampoco está ausente de la primera parte y algunos temas se encuentran en las dos secciones, por ejemplo, el de los «pastores» del pueblo, Zac_10:2-3; Zac_11:4-14; Zac_13:7-9.

Esta parte del libro es importante sobre todo por su doctrina mesiánica, poco unificada por lo demás: resurgimiento de la Casa de David, 12 passim, espera de un Mesías humilde y manso, Zac_9:9-10, pero anuncio misterioso del Traspasado, Zac_12:10, teocracia guerrera, 10:3-11:3, pero también cultual al estilo de Ezequiel, 14. Estos rasgos se armonizarán en la persona de Cristo, y el Nuevo Testamento cita con frecuencia estos capítulos de Zacarías o al menos alude a ellos, por ejemplo Mat_21:4-5; Mat_27:9 (combinado con Jeremías); Mat_26:31 = Mar_14:27; Jua_19:37.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Deu_11:14

[2] Sal_135:7



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Sa_15:22+

[2] Eze_34:5; Mat_9:36

NOTAS

10:2 Los adivinos y los terafim aparecen también juntos en 1Sa_15:23. Los terafim son aquí medios de adivinación, ver Eze_21:26 [Eze_21:21]. La actividad de los adivinos está atestiguada, después del Destierro, por Mal_3:5, ver Lev_19:31; Lev_20:6.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Eze_34:2

NOTAS

10:3 (a) Este difícil pasaje entremezcla curiosamente fragmentos en que Yahvé habla, Zac_10:3 a, Zac_10:6, Zac_10:8-11, y otros en los que se habla de él en tercera persona, Zac_10:3-5, Zac_10:7, Zac_10:12; Zac_11:1-3.

10:3 (b) La primera «visita» es de castigo, contra los príncipes extranjeros que dominan al pueblo santo; se les llama «pastores», ver Isa_44:28; Jer_25:34 s; Nah_3:18, «machos cabríos», ver Dan_8:5 s. La segunda «visita», al rebaño, es favorable.

NOTAS

10:4 Los jefes que, al fin, van a salir del pueblo.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Zac_10:12; Zac_12:5

[2] Isa_41:17


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sal_104:15


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Deu_30:1-3; Bar_2:30-32; Luc_15:17

NOTAS

10:9 «criarán» (lit. «harán vivir») griego; «vivirán» hebr.

NOTAS

10:10 Asur y Egipto designan aquí a los países opresores en general. -Galaad fue el primer territorio conquistado después del Éxodo, ver Isa_40:3+.

NOTAS

10:11 «Atravesarán» griego; «Atravesará» hebr. -«el mar de la angustia», el mar Rojo.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Zac_10:6; Zac_12:5