I Timoteo 6 Biblia Jerusalén (1998) | 21 versitos |
1 Todos los que estén bajo el yugo de la esclavitud consideren a sus dueños como dignos de todo respeto, para que no se blasfeme del nombre de Dios y de la doctrina.
2 Los que tengan dueños creyentes no les falten al respeto por ser hermanos, sino al contrario, que les sirvan todavía mejor por ser creyentes y amigos de Dios los que reciben sus servicios. Esto debes enseñar y recomendar.
3 Si alguno enseña otra cosa y no se atiene a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo y a la doctrina que es conforme a la piedad,
4 está cegado por el orgullo y no sabe nada; sino que padece la enfermedad de las disputas y contiendas de palabras, de donde proceden las envidias, discordias, maledicencias, sospechas malignas,
5 discusiones sin fin propias de gentes que tienen la inteligencia corrompida, que están privados de la verdad y que piensan que la piedad es un negocio.
6 Y ciertamente es un gran negocio la piedad, con tal de que se contente con lo que tiene.
7 Porque nosotros no hemos traído nada al mundo y nada podemos llevarnos de él.
8 Mientras tengamos comida y vestido, estemos contentos con eso.
9 Los que quieren enriquecerse caen en la tentación, en el lazo y en muchas codicias insensatas y perniciosas que hunden a los hombres en la ruina y en la perdición.
10 Porque la raíz de todos los males es el afán de dinero, y algunos, por dejarse llevar de él, se extraviaron en la fe y se atormentaron con muchos sufrimientos.
11 Tú, en cambio, hombre de Dios, huye de estas cosas; corre al alcance de la justicia, de la piedad, de la fe, de la caridad, de la paciencia en el sufrimiento, de la dulzura.
12 Combate el buen combate de la fe, conquista la vida eterna a la que has sido llamado y de la que hiciste aquella solemne profesión delante de muchos testigos.
13 Te recomiendo en la presencia de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Jesucristo, que ante Poncio Pilato rindió tan hermoso testimonio,
14 que conserves el mandato sin tacha ni culpa hasta la Manifestación de nuestro Señor Jesucristo,
15 que a su debido tiempo hará ostensible el Bienaventurado y único Soberano, el Rey de los reyes y el Señor de los señores,
16 el único que posee inmortalidad, que habita en una luz inaccesible, a quien no ha visto ningún ser humano ni le puede ver. A él el honor y el poder por siempre. Amén.
17 A los ricos de este mundo recomiéndales que no sean altaneros ni pongan su esperanza en lo inseguro de las riquezas sino en Dios, que nos provee espléndidamente de todo para que lo disfrutemos;
18 que practiquen el bien, que se enriquezcan con bellas obras, que den con generosidad y con liberalidad;
19 de esta forma irán atesorando para el futuro un excelente fondo con el que podrán adquirir la vida verdadera.
20 Timoteo, guarda el depósito. Evita las palabrerías profanas, y también las objeciones de la falsa ciencia;
21 algunos que la profesaban se han apartado de la fe. La gracia con vosotros.

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Introducción a I Timoteo

I y II Timoteo y Tito.
Estas cartas dirigidas a dos de los más fieles discípulos de Pablo, Hch_16:14; 2Co_2:13, ofrecen directrices para la organización y el régimen de las comunidades cristianas que se les han confiado. Por esta razón se las llama «pastorales» desde el siglo XVIII. Estas cartas presentan divergencias notables con las otras de Pablo. Difieren considerablemente en el vocabulario. Muchas palabras de uso frecuente en las anteriores epístolas no aparecen en éstas, y sí en cambio otras, y en gran proporción, que no figuran en las primeras. El estilo ya no es apasionado ni entusiasta, sino frío y burocrático. El modo de abordar los problemas ha cambiado. Pablo se limita a condenar las falsas doctrinas en lugar de oponerse a ellas con argumentos persuasivos. Finalmente es difícil situar estas cartas en el decurso de la vida de Pablo, tal como los Hechos nos la describen. Se comprende así que se cuestione la autenticidad de las Pastorales. Frecuentemente se explican estas diferencias invocando la edad avanzada de Pablo, que habría dejado más libertad a un secretario (quizás Lucas, 2Tm_4:11) y la deficiente información sobre los detalles de la vida de Pablo después de su liberación de la prisión romana. Pero muchos críticos rechazan estos argumentos por demasiado subjetivos, y sostienen que las Pastorales son obra de un discípulo de Pablo, de fines del siglo I, con el objeto de resolver problemas de una Iglesia bastante diferente. Esta hipótesis no es en absoluto imposible, pero no hay ningún testimonio que indique que existían ya las cartas pseudoepigráficas y que tuvieran alguna aceptación. 2Ts_2:2 y Apo_22:18 demuestran que los primeros cristianos veían la necesidad de distinguir los escritos auténticos de los falsos. Unos pocos críticos defienden una posición intermedia entre estos dos extremos: según ellos un cristiano, discípulo de Pablo, habría heredado las tres cartas personales conservadas por Timoteo y Tito hasta su muerte. Las completó añadiendo lo que creía que Pablo habría respondido a los nuevos problemas de la Iglesia. Las Pastorales no serían, pues, del Apóstol, pero contendrían fragmentos auténticos: por ejemplo 2Tm_1:15-18; 2Tm_4:9-15; Tit_3:12-14. Las dudas sobre la extensión y el numero de estos fragmentos restan valor a la hipótesis, carente de pruebas en apoyo de tal práctica editorial en aquella época.

La insuficiencia de estas hipótesis hace pensar en un error metodológico cuando se toman las Pastorales como un conjunto unificado, por lo cual ciertas observaciones válidas para una carta, se las aplica a las demás, creando confusión. Por el contrario, el estudio detallado de cada una de las cartas demuestra una proximidad mayor entre 1 Tm y Tt que entre cualquiera de éstas y 2 Tm. Si se estudia esta última aisladamente, no existe ninguna objeción convincente que impida admitir que haya sido escrita por Pablo. Al tener como destinatario una persona, difiere de las cartas dirigidas a las iglesias, como la carta de Ignacio a la iglesia de Esmirna difiere de su carta a Policarpo, obispo de la misma iglesia. Si admitimos que 2Tm_4:6 no alude a una muerte próxima, 2 Tm se enmarca naturalmente en el final del cautiverio de Pablo en Roma, Hch_28:16 s, mientras esperaba su liberación. Y si admitimos la autenticidad de 2 Tm, el carácter heterógeneo de 1 Tm y Tt resulta más evidente dentro del corpus paulino. De modo particular, la visión del ministerio que en ellas se desarrolla contrasta vivamente con la dinámica misionera propia de Pablo, 1Tm_1:6-8; Flp_2:14-16. Lo que domina aquí es la preocupación por una conducta ciudadana respetuosa y sumisa, 1Tm_2:1-2; 1Tm_6:2; Tit_3:1-2, y las cualidades requeridas para los ministros son las propias de cualquier burócrata, 1Tm_3:1-13; Tit_1:5-9. Se ha producido, pues, una clara evolución en las iglesias paulinas. De una Iglesia entusiasta, inflamada por el Espíritu, se ha pasado a una comunidad organizada. El jefe carismático ha dejado su puesto a una direccción institucional; pero no hay todavía trazas del tipo de episcopado monárquico, atestiguado por Ignacio de Antioquía. La autoridad en la Iglesia es colegiada y los «epíscopos», 1Tm_3:2-5, tienen la misma función que los «presbíteros», 1Tm_5:17. Cada presbítero debe tener las cualidades de un «epíscopo», Tit_1:6-9. No conviene, pues, señalar para 1 Tm y Tt una fecha demasiado tardía dentro del siglo I.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_6:15+; 1Co_7:21-22; Efe_6:5-8; Col_3:22-25; Tit_2:9-10; Flm_1:16+

[2] Rom_2:24+



NOTAS

6:2 O: «hermanos queridos».

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Ti_1:10+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Ti_1:4+

[2] Rom_1:29+

NOTAS

6:4 Lit.: «búsquedas». A la búsqueda de Dios que en el AT sintetizaba toda la actitud del fiel de Yahvé, Deu_4:29; Sal_27:8+; Jer_29:13-14; etc. , y que ha conservado su valor en el NT, Mat_6:33; Mat_7:7-8; Hch_17:27; etc. , el Apóstol contrapone aquí, ver 1Ti_1:4; 2Ti_2:16; 2Ti_2:23; Tit_3:9, las búsquedas sutiles y sin objeto, «enfermedad» fatal para la «sana» doctrina, v. 1Ti_6:3; 1Ti_1:10+, con una curiosidad que pretende superar el misterio de la fe, ver 2Jn_1:9.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Job_1:21; Ecl_5:14 [Ecl_5:15]; Sal_49:18 [Sal_49:17]

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Ti_4:13

NOTAS

6:9 «en el lazo»; adic. (Vulg): «del diablo». -«insensatas», Vulg.: «inútiles».

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_6:24

NOTAS

6:10 Proverbio corriente en la literatura profana de la época.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Ti_4:1

[2] 2Ti_2:22

[3] 1Co_13:13+; Gál_5:22+; Tit_2:2

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Ti_4:7

NOTAS

6:12 No se sabe con exactitud a qué circunstancia de la vida de Timoteo alude aquí Pablo (¿bautismo? ¿consagración para el ministerio?).

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Ti_2:6+; Jua_18:36-37

NOTAS

6:13 Proclamación de su realeza mesiánica y de su función de revelador de la Verdad, Jua_18:36-37. La mención de Poncio Pilato refuerza el tono «oficial» de este testimonio, tipo de la profesión de fe del cristiano, en el bautismo o ante los perseguidores.

NOTAS

6:14 Este término (utilizado en 2Ts_2:8 a propósito del Impío) lo adoptan las Pastorales con preferencia a los de «Venida», 1Co_15:23+, y «Revelación», 1Co_1:7+, para designar la manifestación de Cristo en su triunfo escatológico, aquí y 2Ti_2:1; 2Ti_2:8; Tit_2:13; Heb_9:28, o ya en su obra redentora, 2Ti_2:10; ver Tit_2:11; Tit_3:4.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Ma_13:4; Deu_10:17; Sal_136:3

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Apo_17:14

[2] Éxo_23:20+; Jua_1:17-18+

NOTAS

6:16 Esta doxología está inspirada sin duda en un himno litúrgico, ver 1Ti_1:17; posiblemente se ha sacado de él. Abarca siete fórmulas de inspiración bíblica trasladadas al lenguaje helenístico, contra todo culto rendido a hombres y toda pretensión de entender el secreto de Dios.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_12:17-21; Stg_1:10

NOTAS

6:17 Var. (Vulg. ): «en el Dios vivo».

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Ti_5:10

[2] 2Co_9:8 s

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_6:20; Flp_4:17 s

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Ti_1:12; 2Ti_1:14; 2Ti_2:2; 2Ti_3:14; 1Ti_1:4+; Tit_2:1

NOTAS

6:20 (a) El «depósito» es una idea importante de las Pastorales, 2Ti_2:12, 2Ti_2:14. Su contenido es el de la fe, 1Ti_4:6; 2Ti_2:13; Tit_1:9 o de la tradición, 2Ts_2:15+; 2Ts_3:6, pero la noción tiene origen jurídico y subraya en el depositario el deber de conservar y luego de entregar o transmitir intacto el depósito que se le ha confiado. Ver «mantén con firmeza lo que tienes», Apo_2:25; Apo_3:11.

6:20 (b) Esta falsa ciencia, «supuesta gnosis», será también la que un día refutará Ireneo.

NOTAS

6:21 Var. (Vulg. ): «contigo». Adic. (Vulg. ): «Amén».