Exodo  9 Biblia Jerusalén (1998) | 35 versitos |
1 Yahvé dijo a Moisés: "Preséntate al faraón y dile: Así dice Yahvé, el Dios de los hebreos: "Deja salir a mi pueblo para que me dé culto."
2 Si te niegas a dejarlo salir y lo sigues reteniendo,
3 la mano de Yahvé caerá sobre tus ganados del campo, los caballos, los asnos, los camellos, las vacas y las ovejas; será una peste espantosa.
4 Pero Yahvé distinguirá entre el ganado de Israel y el ganado de Egipto; no perecerá nada de cuanto pertenece a Israel."
5 Yahvé fijó un plazo en los siguientes términos: "Mañana hará esto Yahvé en el país."
6 Al día siguiente cumplió Yahvé su palabra y murió todo el ganado de Egipto; mas del ganado de los israelitas no murió ni una res.
7 El faraón mandó averiguar y, efectivamente, del ganado de Israel no había muerto ni una res. Sin embargo, el faraón se obstinó y no dejó salir al pueblo.
8 Yahvé dijo a Moisés y a Aarón: "Tomad dos puñados llenos de hollín de horno. Moisés lo echará al aire, en presencia del faraón;
9 y se convertirá en polvo fino sobre todo el país de Egipto, y originará, en hombres y ganados, úlceras que segregan pus por todo el país de Egipto."
10 Tomaron, pues, hollín de horno y presentándose ante el faraón, Moisés lo echó al aire, produciendo en hombres y animales úlceras con secreción de pus.
11 Ni siquiera los magos pudieron permanecer ante Moisés a causa de las úlceras; pues las úlceras afectaron a los magos como a todos los demás egipcios.
12 Pero Yahvé hizo que el faraón se obstinase y no les hiciera caso, tal como Yahvé había dicho a Moisés.
13 Yahvé dijo a Moisés: "Levántate de madrugada mañana, preséntate al faraón y dile: Así dice Yahvé, el Dios de los hebreos: "Deja salir a mi pueblo para que me dé culto."
14 Pues esta vez voy a mandar todas mis plagas contra ti, tus siervos y tu pueblo, para que sepas que no hay como yo en toda la tierra.
15 Porque si yo hubiera extendido mi mano y te hubiera herido con peste a ti y a tu pueblo, ahora ya habrías desaparecido de la tierra;
16 pero te he preservado para mostrarte mi poder y para que se proclame mi nombre por toda la tierra.
17 Puesto que aún te resistes a dejar partir a mi pueblo,
18 mañana, a esta hora, haré caer una granizada tan fuerte como no la ha habido en Egipto desde su fundación hasta hoy.
19 Ahora, pues, manda recoger tu ganado y cuanto tienes en el campo. Sobre todos los hombres y animales que se hallen en el campo y no sean recogidos en casa, caerá el granizo y los matará."
20 Los siervos del faraón que temieron la palabra de Yahvé recogieron en casa a sus esclavos y ganados,
21 mas los que no hicieron caso de la palabra de Yahvé, dejaron en el campo a sus esclavos y ganados.
22 Yahvé dijo a Moisés: "Extiende tu mano hacia el cielo, y caerá granizo en todo el país de Egipto, sobre los hombres, los ganados y sobre toda la hierba del campo en el país de Egipto."
23 Moisés extendió su cayado hacia el cielo, y Yahvé lanzó truenos, granizo y rayos a la tierra. Yahvé desencadenó una lluvia de granizo sobre el país de Egipto.
24 El granizo y los rayos mezclados con el granizo fueron tan fuertes que nunca se había visto una cosa semejante en el país de Egipto desde que comenzó a ser nación.
25 El granizo devastó cuanto había en el campo - hombres y animales - en todo el país de Egipto. El granizo machacó también toda la hierba del campo y tronchó todos los árboles del campo.
26 Tan sólo en la región de Gosen, donde habitaban los israelitas, no hubo granizo.
27 El faraón hizo llamar a Moisés y a Aarón y les dijo: "Esta vez he pecado; Yahvé es justo, y mi pueblo y yo somos culpables.
28 Rogad a Yahvé. Basta ya de truenos y granizo. Yo os dejaré salir y no tendréis que quedaros más tiempo aquí."
29 Moisés le respondió: "Cuando salga de la ciudad extenderé mis manos hacia Yahvé, cesarán los truenos y no habrá más granizo, para que sepas que la tierra entera es de Yahvé.
30 Pero sé que tú y tus siervos aún no teméis a Yahvé, Dios."
31 (Se estropearon el lino y la cebada, pues la cebada estaba ya en espiga, y el lino en flor.
32 El trigo y la espelta no se estropearon por ser tardíos).
33 Moisés salió de la presencia del faraón y de la ciudad, extendió las manos hacia Yahvé y cesaron los truenos y granizos, y no cayó más lluvia sobre la tierra.
34 Cuando el faraón vio que había cesado la lluvia, el granizo y los truenos, él y sus siervos se obstinaron de nuevo.
35 Se obstinó, pues, el faraón y no dejó salir a los israelitas como Yahvé había dicho por boca de Moisés.

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Introducción a Exodo 

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Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sal_78:48



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Apo_16:2


NOTAS

9:14 Lit. «sobre tu corazón».

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_9:17


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sal_78:47 s; Sal_105:32; Apo_16:21; Apo_8:7

NOTAS

9:23 Lit. «dio voces». La «voz de Yahvé» es el trueno, ver Éxo_9:29; Éxo_19:19; Sal_18:14 [Sal_18:13]; Sal_29:3-9; Job_37:2.

NOTAS

9:24 Traducción dudosa; lit. «granizo y fuego en medio del granizo». Ver Eze_1:4.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Gén_47:1 s


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Deu_10:14; Sal_24:1