Lucas 13 Biblia Jerusalén (1998) | 35 versitos |
1 En aquel mismo momento llegaron algunos que le contaron lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de sus sacrificios.
2 Les respondió Jesús: "¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas cosas?
3 No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo.
4 O aquellos dieciocho sobre los que se desplomó la torre de Siloé y los mató, ¿pensáis que eran más culpables que los demás hombres que habitaban en Jerusalén?
5 No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo."
6 Les dijo esta parábola: "Un hombre tenía plantada una higuera en su viña, fue a buscar fruto en ella y no lo encontró.
7 Dijo entonces al viñador: "Ya hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera y no lo encuentro. Córtala; ¿Para qué ha de ocupar el terreno estérilmente?"
8 Pero él le respondió: "Señor, déjala por este año todavía y mientras tanto cavaré a su alrededor y echaré abono,
9 por si da fruto en adelante; y si no da, la cortas.""
10 Estaba un sábado enseñando en una sinagoga.
11 Había allí una mujer a la que un espíritu tenía enferma hacía dieciocho años; estaba encorvada y no podía en modo alguno enderezarse.
12 Al verla, Jesús la llamó y le dijo: "Mujer, quedas libre de tu enfermedad."
13 Y le impuso las manos. Y al instante se enderezó y glorificaba a Dios.
14 Pero el jefe de la sinagoga, indignado de que Jesús hubiese hecho una curación en sábado, decía a la gente: "Hay seis días en que se puede trabajar; venid, pues, esos días a curaros, y no en día de sábado."
15 Replicóle el Señor: "¡Hipócritas! ¿No desatáis del pesebre todos vosotros en sábado a vuestro buey o vuestro asno para llevarlos a abrevar?
16 Y a ésta, que es hija de Abrahán, a la que ató Satanás hace ya dieciocho años, ¿no estaba bien desatarla de esta ligadura en día de sábado?"
17 Y cuando decía estas cosas, sus adversarios quedaban abochornados, mientras que toda la gente se alegraba con las maravillas que hacía.
18 Decía, pues: "¿A qué es semejante el Reino de Dios? ¿A qué lo compararé?
19 Es semejante a un grano de mostaza, que tomó un hombre y lo puso en su huerto; creció hasta hacerse árbol y las aves del cielo anidaron en sus ramas."
20 Dijo también: "¿A qué compararé el Reino de Dios?
21 Es semejante a la levadura que tomó una mujer y la metió en tres medidas de harina hasta que todo fermentó."
22 Atravesaba ciudades y pueblos enseñando, mientras caminaba hacia Jerusalén.
23 Uno le dijo: "Señor, ¿son pocos los que se salvan?" Él les dijo:
24 "Luchad por entrar por la puerta estrecha, porque, os digo, muchos pretenderán entrar y no podrán.
25 "Cuando el dueño de la casa se levante y cierre la puerta, os pondréis los que estéis fuera a llamar a la puerta, diciendo: "¡Señor, ábrenos!" Y os responderá: "No sé de dónde sois."
26 Entonces empezaréis a decir: "Hemos comido y bebido contigo y has enseñado en nuestras plazas".
27 Pero os volverá a decir: "No sé de dónde sois. ¡Retiraos de mí, todos los malhechores!"
28 "Allí será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abrahán, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, mientras a vosotros os echan fuera.
29 Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se pondrán a la mesa en el Reino de Dios.
30 "Pues hay últimos que serán primeros y hay primeros que serán últimos."
31 En aquel mismo momento se acercaron algunos fariseos y le dijeron: "Sal y vete de aquí, porque Herodes quiere matarte."
32 Él les contestó: "Id a decir a ese zorro: Yo expulso demonios y llevo a cabo curaciones hoy y mañana, y al tercer día soy consumado.
33 Pero conviene que hoy y mañana y pasado siga adelante, porque no cabe que un profeta perezca fuera de Jerusalén.
34 "¡Jerusalén, Jerusalén!, la que mata a los profetas y apedrea a los que le son enviados. ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como una gallina su nidada bajo las alas, y no habéis querido!
35 Pues bien, se os va a dejar desierta vuestra casa. Os digo que no me volveréis a ver hasta que llegue el día en que digáis: ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!"

Patrocinio

 
 

Introducción a Lucas

El evangelio según San Lucas.
El mérito especial del tercer evangelio le viene de la atractiva personalidad de su autor, que se transparenta en él sin cesar. San Lucas es un escritor de gran talento y un alma delicada. Ha elaborado su obra de una manera original, con afán de información y de orden, Luc_1:3. No quiere esto decir que haya podido dar a los materiales recibidos de la tradición una disposición más «histórica» que Mateo y Marcos; su respeto a las fuentes y su método de yuxtaponerlas no se lo permitían. Su plan sigue las grandes líneas del de Marcos con algunas transposiciones u omisiones. Algunos episodios se desplazan; Luc_3:19-20; Luc_4:16-30; Luc_5:1-11; Luc_6:12-19; Luc_22:31-34, etc., ya por deseo de claridad y de lógica, ya por influencia de otras tradiciones, entre las cuales se ha de notar la que también se refleja en el cuarto evangelio. Otros episodios se omiten, o por ser menos interesantes para los lectores paganos, ver Mar_9:11-23, o por evitar los duplicados, ver Mar_12:28-34 y comparar con Luc_10:25-28. Es de observar sobre todo la ausencia del texto correspondiente a Mc 6:45-8:26. Pero la diferencia más notable con relación al segundo evangelio es la larga sección intermedia 9:51-18:14, que se nos presenta bajo la forma de una subida a Jerusalén recalcada con anotaciones repetidas, Luc_9:51; Luc_13:22; Luc_17:11, ver Mar_10:1, y en la que se ha de ver, más que el recuerdo real de diversos viajes, la insistencia intencionada en una idea teológica muy del agrado de Lucas: la Ciudad santa es el lugar donde debe tener cumplimiento la salvación, Luc_9:31; Luc_13:33; Luc_18:31; Luc_19:11, es allí donde ha comenzado el Evangelio, Luc_1:5 s, y donde debe concluir, Luc_24:52 s —con apariciones y conversaciones que no tienen lugar en Galilea, Luc_24:13-51; y comp. Luc_24:6 con Mar_16:7; Mat_28:7, Mat_28:16-20—, porque de allí debe partir la evangelización del mundo, Luc_24:47; Hch_1:8. En un sentido más amplio, es la subida de Jesús (y del cristiano) hacia Dios.

Otros rasgos literarios de Lucas son el empleo de los géneros del simposio, Luc_7:36-50; Luc_11:37-54; Luc_14:1-24, y del discurso de despedida, Luc_22:14-28, su afición a los paralelismos (Juan el Bautista y Jesús, 1:5-2:52) y a las inclusiones, y el esquema promesa-cumplimiento que puntea su relato.

Si se compara en detalle a Lucas con Marcos y Mateo, se percibe al vivo la actividad siempre despierta de un escritor que se distingue por presentar las cosas de una manera que le es propia, evitando o atenuando lo que puede herir su sensibilidad o la de los lectores (Luc_8:43, comp. Mar_5:26; om. Mar_9:43-48; Mar_13:32; etc.), o puede serles menos comprensible (om. Mat_5:21 s, Mat_5:33 s; Mar_15:34; etc.), tratando con miramiento a los apóstoles (om. Mar_4:13; Mar_8:32 s; Mar_9:28 s; Mar_14:50) o excusándolos (Luc_9:45; Luc_18:34; Luc_22:45), interpretando los términos oscuros (Luc_6:15) o precisando la geografía (Luc_4:31; Luc_19:28 s, Luc_19:37; Luc_23:51), etc. Con estas frecuentes y finas pinceladas, y sobre todo con la rica aportación debida a su investigación personal, Lucas nos brinda las reacciones y las tendencias de su alma; o mejor, por medio de este instrumento de elección, el Espíritu Santo nos presenta el mensaje evangélico de una forma original, rica en doctrina. Por lo demás, no se trata tanto de grandes tesis teológicas (las ideas maestras son las mismas que las de Marcos y Mateo) como de una sicología religiosa, donde se encuentran, mezcladas con una influencia muy discreta de su maestro Pablo, las inclinaciones propias del temperamento de Lucas. referir escenas de perdón, Luc_7:36-50; Luc_15:11-32; Luc_19:1-10; Luc_23:34, Luc_23:39. Insiste gustoso en la ternura de Jesús con los humildes y los pobres, mientras que los orgullosos y los ricos que disfrutan son severamente tratados, Luc_1:51-53; Luc_6:20-26; Luc_12:13-21; Luc_14:7-11; Luc_16:15, Luc_16:19; Luc_18:9-14. Sin embargo, hasta la justa condena no vendrá sino después de pacientes plazos de misericordia, Luc_13:6-9; comp. Mar_11:12-14. No hace falta más que arrepentirse, renunciarse, y en este punto la generosidad viril de Lucas propende a repetir la exigencia de un desprendimiento decidido y absoluto, Luc_14:25-34, especialmente por el abandono de las riquezas, Luc_6:34 s; Luc_12:33; Luc_16:9-13. Son de notar también los pasajes propios del tercer evangelio sobre la necesidad de la oración, Luc_11:5-8; Luc_18:1-8, y sobre el ejemplo que de ello ha dado Jesús, Luc_3:21; Luc_5:16; Luc_6:12; Luc_9:28. Finalmente, como en Pablo y en los Hechos, el Espíritu Santo ocupa un lugar de primer plano que Lucas no se cansa de subrayar: Luc_1:15, Luc_1:35, Luc_1:41, Luc_1:67; Luc_2:25-27; Luc_4:1, Luc_4:14, Luc_4:18; Luc_10:21; Luc_11:13; Luc_24:49. Todo esto, junto con la atmósfera de gratitud por los beneficios divinos y de alegría espiritual, que envuelve todo el tercer evangelio, Luc_2:14; Luc_5:26; Luc_10:17; Luc_13:17; Luc_18:43; Luc_19:37; Luc_24:51 s, da a la obra de Lucas ese fervor que emociona y enfervoriza el corazón.

El estilo de San Marcos es rugoso, lleno de arameísmos y a menudo incorrecto, pero impulsivo y de una vivacidad popular que está llena de encanto. El de San Mateo es también arameizante, pero más cuidado; menos pintoresco, pero más correcto. El de San Lucas es complejo: de calidad excelente cuando depende sólo de sí mismo, acepta ser menos bueno por respeto a sus fuentes, de las que conserva algunas imperfecciones aunque trata de corregirlas; en fin, imita consciente y maravillosamente el estilo bíblico de los Setenta. Nuestra traducción ha tratado de respetar estos matices en la medida de lo posible, como asimismo se ha esmerado en reflejar en castellano el detalle de las semejanzas y de las diferencias en que se traslucen, en los originales griegos, las relaciones literarias que entre sí tienen los tres evangelios sinópticos.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

Patrocinio

Notas


NOTAS

13:1 Episodio desconocido fuera de este texto, como ocurre también con el incidente mencionado en el v. Luc_13:4. Su enseñanza es clara: los oyentes de Jesús han merecido por sus propios pecados una suerte semejante, que sin duda alguna sufrirán si no hacen penitencia.



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jua_5:14

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jua_8:24

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_21:19 s

NOTAS

13:6 El episodio de la higuera que se secó, Mat_21:18-22 p, es un acto de severidad; Lucas ha preferido esta parábola de la paciencia.

NOTAS

13:7 Quizás alusión a la duración del ministerio de Jesús, tal como se deduce del cuarto evangelio.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_6:6-11; Luc_14:1-6

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_8:29+

NOTAS

13:11 O: «no podía levantar del todo la cabeza».

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_4:40

[2] Luc_2:20+

NOTAS

13:14 Ve en esta curación un «trabajo» prohibido por la Ley.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_12:11; Luc_14:5

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_8:29+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_1:14+; Luc_4:15+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_13:31-32; |Mar_4:30-32

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Dan_4:9 [Dan_4:12]; Dan_4:18 [Dan_4:21]; Eze_17:23

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_13:33

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_9:51+; Luc_2:38+

NOTAS

13:22 La fuente utilizada por Lc Mt ha agrupado aquí algunos dichos que Mt ha repartido en otros lugares de su evangelio, ver Luc_9:51+. La idea maestra de esta agrupación, respetada por Lc, parece haber sido el rechazo de Israel y la llamada de los gentiles a la salvación. A los primeros de nada les van a valer los lazos de raza con Jesús para evitar la exclusión merecida con su conducta, Luc_13:25-27; cf. Luc_3:7-9; Jua_8:33. Por eso, muchos no podrán encontrar la puerta de la salvación, Luc_13:23-24; de primeros pasarán a últimos, Luc_13:30; ver Mat_20:16, y verán cómo los gentiles ocupan el lugar de ellos en el banquete mesiánico, vv. Luc_13:28-29.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_7:13-14

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_25:10-12

[2] |Mat_7:22-23

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sal_6:9 [Sal_6:8]

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_8:12+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_19:30+; Mat_20:16; |Mar_10:31

NOTAS

13:31 Herodes Antipas, ver Luc_3:1+. Quizá haya querido con esa amenaza desembarazarse de Jesús; a esta maniobra podría aludir el epíteto de «zorro».

NOTAS

13:32 (a) La expresión indica un lapso de tiempo bastante corto.

13:32 (b) Palabra rica de sentido, que incluye a la vez el fin y la consumación de Jesús, hecho «perfecto» por sus sufrimientos y su muerte, Heb_2:10; Heb_5:9. Ver Jua_19:30.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_16:14+; Luc_2:38+

NOTAS

13:33 Es decir, a lo que parece: Mi tarea estará pronto acabada, pero todavía no lo está. Aún he de expulsar demonios y curar, y esto en el camino de Jerusalén, donde se ha de cumplir mi destino, ver Luc_2:38+. Asimismo en Jua_7:30; Jua_8:20 (ver Jua_8:59; Jua_10:39; Jua_11:54), los enemigos de Jesús no pueden atentar contra su vida mientras «no haya llegado su hora».

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_23:37-39

[2] Luc_19:41-44

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_23:39+

[2] Sal_118:26