Filipenses 3 Biblia Jerusalén (1998) | 21 versitos |
1 Por lo demás, hermanos míos, alegraos en el Señor... Volver a escribiros las mismas cosas, a mí no me es molestia, y a vosotros os da seguridad.
2 Atención a los perros; atención a los obreros malos; atención a los falsos circuncisos.
3 Pues los verdaderos circuncisos somos nosotros, los que damos culto según el Espíritu de Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús sin poner nuestra confianza en la carne,
4 aunque yo tengo motivos para confiar también en la carne. Si algún otro cree poder confiar en la carne, más yo.
5 Circuncidado el octavo día; del linaje de Israel; de la tribu de Benjamín; hebreo e hijo de hebreos; en cuanto a la Ley, fariseo;
6 en cuanto al celo, perseguidor de la Iglesia; en cuanto a la justicia de la Ley, intachable.
7 Pero lo que era para mí ganancia, lo he juzgado una pérdida a causa de Cristo.
8 Y más aún: juzgo que todo es pérdida ante la sublimidad del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por quien perdí todas las cosas, y las tengo por basura para ganar a Cristo,
9 y ser hallado en él, no con la justicia mía, la que viene de la Ley, sino la que viene por la fe de Cristo, la justicia que viene de Dios, apoyada en la fe,
10 y conocerle a él, el poder de su resurrección y la comunión en sus padecimientos hasta hacerme semejante a él en su muerte,
11 tratando de llegar a la resurrección de entre los muertos.
12 No que lo tenga ya conseguido o que sea ya perfecto, sino que continúo mi carrera por si consigo alcanzarlo, habiendo sido yo mismo alcanzado por Cristo Jesús.
13 Yo, hermanos, no creo haberlo alcanzado todavía. Pero una cosa hago: olvido lo que dejé atrás y me lanzo a lo que está por delante,
14 corriendo hacia la meta, para alcanzar el premio a que Dios me llama desde lo alto en Cristo Jesús.
15 Así pues, todos los perfectos tengamos estos sentimientos, y si en algo sentís de otra manera, también eso os lo declarará Dios.
16 Por lo demás, desde el punto a donde hayamos llegado, sigamos adelante.
17 Hermanos, sed imitadores míos, y fijaos en los que viven según el modelo que tenéis en nosotros.
18 Porque muchos viven según os dije tantas veces, y ahora os lo repito con lágrimas, como enemigos de la cruz de Cristo,
19 cuyo final es la perdición, cuyo Dios es el vientre, y cuya gloria está en su vergüenza, que no piensan más que en las cosas de la tierra.
20 Pero nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde esperamos como Salvador al Señor Jesucristo,
21 el cual transfigurará este miserable cuerpo nuestro en un cuerpo glorioso como el suyo, en virtud del poder que tiene de someter a sí todas las cosas.

Patrocinio

 
 

Introducción a Filipenses

Filipenses.
Filipos, importante ciudad de Macedonia y colonia romana, había sido evangelizada por Pablo con ocasión de su segundo viaje, entre el otoño del 48 y el verano del 49, Hch_16:12-40. Volvió a pasar por allí en dos ocasiones, en el curso del tercer viaje, en invierno del 54-55, Hch_20:1-2, y en la Pascua del 56, Hch_20:3-6. Los fieles que allí ganó para Cristo dieron muestras de un tierno afecto por su apóstol enviándole socorros a Tesalónica, Flp_4:16, luego a Corinto, 2Co_11:9. Y cuando Pablo les escribe, lo hace precisamente para agradecerles los nuevos subsidios que acaba de recibir por medio de su delegado Epafrodito, Flp_4:10-20, aceptándolos, aunque de ordinario los rechazaba por no parecer interesado, Hch_18:3+, y dándoles muestras de una confianza muy particular.

Pablo está preso en el momento en que les escribe, Flp_1:7, Flp_1:12-17. Por mucho tiempo se ha creído que se trataba del primer cautiverio romano. Con todo, las frecuentes y aparentemente fáciles relaciones que los filipenses tienen con él y con Epafrodito, que estaba junto a él por entonces, Flp_2:25-30, sorprenden, en el caso de escribir desde la lejana Roma. De hallarse Pablo en Roma (o más exactamenmte en Cesarea de Palestina, otro lugar conocido de cautiverio paulino), es difícil comprender que el envío de dinero con Epafrodito fuera la primera ocasión para ayudar al Apóstol después de sus limosnas del segundo viaje, Flp_4:10, Flp_4:16, pues había estado ya otras dos veces entre ellos en el curso del tercer viaje. Todo se explica mejor si Pablo escribe antes de estas dos nuevas visitas, es decir en Éfeso, entre el 52 y el 54. Las alusiones al «pretorio», Flp_1:13, y a la «casa del César», Flp_4:22, no ofrecen dificultad, porque había destacamentos pretorianos en las grandes ciudades, especialmente en Éfeso, al igual que en Roma. Tampoco es obstáculo insuperable el silencio respecto del cautiverio paulino en Éfeso, porque Lucas nos ha informado muy poco de aquella estancia de casi tres años, y Pablo deja entender que allí encontró muy grandes dificultades, 1Co_15:32; 2Co_1:8-10.

Si se admite esta hipótesis, hay que separar Flp de Col, Ef Flm relacionarla con las «epístolas mayores», especialmente con 1 Co. El estilo y la doctrina de la epístola, lejos de oponerse, más bien favorece esta vinculación. Porque este escrito es poco doctrinal. Es más bien una efusión del corazón, un intercambio de noticias, una llamada de atención contra «los malos obreros» que en otras partes arruinan la labor del Apóstol y que ciertamente podrían molestar también a sus queridos filipenses, y en fin, y sobre todo, un llamamiento a la unidad por la humildad que nos proporciona el admirable pasaje sobre la humillación de Cristo, Flp_2:6-11. Este himno, sea una cita implícita, o un himno compuesto por San Pablo, nos ofrece un testimonio de gran valor sobre la fe primitiva.

No se duda de la autenticidad de Flp; pero su unidad ha sido seriamente puesta en entredicho. Para muchos críticos, Flp podría ser el resultado de una agrupación de tres cartas. La distribución más probable y satisfactoria es la siguiente: carta A: Flp_4:10-20; carta B: 1:1-3:1+; Flp_4:2-9, Flp_4:21; carta C: 3:2-4:1. La carta A, anterior a las otras dos, habría sido enviada al recibir los subsidios traídos por Epafrodito. La carta C es probablemnte la última. Es una dura polémica contra los misioneros judeocristianos, de los que no hay ninguna huella en la carta B. Ésta es una serena invitación a la unidad y a la perseverancia, y a dar testimonio decidido de la verdad.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

Patrocinio

Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Co_13:11; Flp_1:4+

NOTAS

3:1 Al concluir la carta, Pablo inicia un nuevo tema. Este nuevo comienzo hace pensar a algunos que el pasaje 3:2—4:1 había sido anteriormente un escrito independiente. Ver Introducción.



NOTAS

3:2 (a) Epíteto que los judíos daban a los gentiles, ver Mat_15:26, y quizá Mat_7:6, y que Pablo les devuelve irónicamente.

3:2 (b) Lit.: «con la incisión». Mediante un juego de palabras despectivo, Pablo equipara la «circuncisión» carnal de los judíos a las «incisiones» sangrientas de los cultos paganos, ver 1Re_18:28. Comparar Gál_5:12.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jer_4:4+; Rom_2:25-29; Col_2:11; Flp_2:17+

NOTAS

3:3 (a) Var. (Vulg. ): «nosotros que damos culto a Dios en espíritu».

3:3 (b) La carne designa aquí todo el régimen de la antigua Ley, con sus observancias carnales de las que la circuncisión es como símbolo, ver Rom_7:5+. Pablo ha recordado en varias ocasiones su pasado judío, 2Co_11:21+, pero nunca con tantos detalles.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_7:5+

[2] 2Co_11:21+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Gén_17:10+

[2] 2Co_11:22

NOTAS

3:5 De origen palestinense, Hch_23:6, y que habla la lengua de los antepasados, Hch_21:40, a diferencia de los «helenistas», Hch_6:1+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Hch_8:1, Hch_8:3+; Gál_1:13 s

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_10:3

[2] Rom_1:16+; Gál_2:16

NOTAS

3:9 La contraposición de estas dos justicias es el tema central de las epístolas a los Gálatas y a los Romanos.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_1:4+; Rom_6:4+; Rom_8:11+, Rom_8:17

NOTAS

3:11 Pablo no puede hablar aquí de la resurrección (universal) que afectará a todos los hombres, buenos y malos, compatible con la muerte eterna de estos últimos, ver Jua_5:29. Se refiere más bien a la verdadera resurrección, la de los justos, que los sacará de entre los muertos para llevarlos a vivir con Cristo, ver Luc_20:35+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Flp_2:16; Gál_5:7+

NOTAS

3:12 En el camino de Damasco.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_9:62

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Co_9:25+

NOTAS

3:15 (a) Una ironía de Pablo, ver v. Flp_3:11.

3:15 (b) Var.: «tenemos».

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Flp_4:9; 1Co_11:1; Gál_4:12; 2Ts_3:7+

NOTAS

3:17 Pablo esperaba que algunos miembros de la comunidad dieran pruebas de iniciativa y responsabilidad antes de promoverlos a dirigentes, 1Ts_5:12; 1Co_16:15.

NOTAS

3:18 Pablo se refiere probablemente a los judaizantes, a los que se refería ya en el v. Flp_3:2.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_16:18

[2] Heb_11:13-16; Hch_3:20-21; Col_3:1-4; 1Ti_1:1+

NOTAS

3:19 (a) Alusión a las observancias relativas a los alimentos que tanta importancia tenían en la religión judía, Lv 11; ver Rom 14; Rom_16:18; Gál_2:12; Col_2:16, Col_2:20 s; Mat_15:10-20 p; Mat_23:23-26; Hch_15:20.

3:19 (b) Probable alusión al miembro sometido a circuncisión.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Co_15:47-49; Rom_8:23; 1Co_15:23-28