Proverbios 22 Biblia Jerusalén (1998) | 29 versitos |
1 Más vale fama que grandes riquezas, más vale estima que plata y oro.
2 El rico y el pobre se encuentran: a los dos los hizo Yahvé.
3 El prudente ve el peligro y se esconde, los simples siguen adelante y lo pagan.
4 Consecuencia de la humildad y del temor de Yahvé son la riqueza, el honor y la vida.
5 Hay espinos y trampas en el camino del perverso, el que cuida de su vida se aleja de ellos.
6 Educa al muchacho al comienzo de su camino, que luego, de viejo, no se apartará de él.
7 El rico domina a los pobres, el deudor es esclavo de su acreedor.
8 Quien siembra maldad cosechará desgracias, la vara de su furia será destruida.
9 El generoso será bendecido, por compartir su pan con el pobre.
10 Despide al insolente y acabarán las riñas, pleitos y ofensas cesarán.
11 Quien ama un corazón limpio y unos labios afables es amigo del rey.
12 La mirada de Yahvé custodia el saber y confunde las palabras del traidor.
13 El perezoso dice: "Hay un león fuera y en medio de la calle me matará."
14 Fosa profunda es la boca de extraña: el enemistado con Yahvé caerá en ella.
15 La necedad está atada al corazón del joven, la vara de la corrección lo separará de ella.
16 El que oprime a un pobre para enriquecerse, da a un rico para empobrecerse.
17 Presta atención y escucha las palabras de los sabios, dispón tu corazón a mi experiencia;
18 te gustará guardarlas en tus entrañas, y ponerlas juntas en tus labios.
19 Para que pongas tu confianza en Yahvé te voy a instruir hoy.
20 Te he escrito treinta sentencias de consejos y experiencias,
21 para que conozcas con certeza la verdad, y puedas responder con la verdad a quien te envíe.
22 No despojes al pobre, por ser pobre; no atropelles al humilde en el tribunal,
23 porque Yahvé defenderá su causa y quitará la vida a sus opresores.
24 No te juntes con el iracundo, ni vayas con el violento;
25 no sea que te acostumbres a sus sendas y pongas tu propia trampa.
26 No seas de los que chocan la mano y salen fiadores de deudas;
27 pues si no tienes con qué pagar, te quitarán la cama acostado.
28 No desplaces los antiguos linderos que fijaron tus antepasados.
29 ¿Conoces a alguien diestro en su oficio? Se pondrá al servicio de reyes y no de gente insignificante.

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Introducción a Proverbios

PROVERBIOS

Introducción
El libro de los Proverbios es el más típico de la literatura sapiencial de Israel. Se formó en torno a dos colecciones: la de 10-22 16, titulada «Proverbios de Salomón» (375 sentencias), y la de 25-29 que comienza: «Otros proverbios de Salomón, recopilados por los hombres de Ezequías» (128 sentencias). A estas dos partes se añadieron algunos apéndices: a la primera, la «Colección de los Sabios», 22:17-24:22, y «También esto pertenece a los Sabios», Pro_24:23-34; a la segunda, las «Palabras de Agur», Pro_30:1-14, seguidas de proverbios numéricos, Pro_30:15-33, y las «Palabras de Lemuel», Pro_31:1-9. Este conjunto está precedido por una larga introducción, 1-9, en la que un padre hace a su hijo recomendaciones de sabiduría y la misma Sabiduría toma la palabra. El libro concluye con un poema alfabético, que ensalza a la mujer ideal, Pro_31:10-31.

El orden de las secciones es indiferente, no es el mismo en la Biblia griega y, dentro de cada sección, las máximas se enlazan sin plan alguno y con repeticiones. El libro es, pues, una colección de colecciones, encuadradas por un prólogo y un epílogo. Refleja una evolución literaria que ya hemos esbozado en la introducción general a los libros sapienciales. Las dos grandes colecciones representan el masal en su forma primitiva, y sólo contienen breves sentencias, generalmente de un solo dístico. La fórmula de expresión se hace ya más amplia en los apéndices; los pequeños poemas numéricos de Pro_30:15-33, ver Pro_6:16-19, añaden a la enseñanza el atractivo de una presentación enigmática, conocida ya antiguamente, ver Am 1. El prólogo, 1-9, es una serie de instrucciones interrumpida por dos arengas de la Sabiduría personificada, y el epílogo, Pro_31:10-31, es una composición erudita.

Esta evolución de la forma corresponde a una diferencia de época. Las partes más antiguas son las dos grandes colecciones de 10-22 y 25-29. Son atribuidas a Salomón, quien, según 1Re_5:12 [1Re_4:32], «pronunció tres mil sentencias», y fue siempre tenido por el sabio más grande de Israel. Fuera de este testimonio de la tradición, el tono de los Proverbios es demasiado anónimo para que sea posible atribuir con seguridad al rey tal o cual máxima particular, mas no hay razón para dudar de que el conjunto se remonta a su época; las máximas de la segunda colección eran ya antiguas cuando los hombres de Ezequías las recogieron hacia el año 700. Como estas dos colecciones formaban el núcleo del libro, le dieron su nombre: todo él recibe el nombre de «Proverbios de Salomón», Pro_1:1. Pero los subtítulos de las pequeñas secciones indican que este título general no se ha de tomar a la letra, ya que también abarca la obra de sabios anónimos, Pro 22:17-24:34, y las palabras de Agur y de Lemuel, 30:1-31:8. Y aun en el caso de que estos nombres de dos sabios árabes sean imaginarios y no pertenezcan a personajes reales, prueba con todo la estima en que era tenida la sabiduría extranjera. Prueba clara de tal estima la dan algunas «palabras de los sabios», 22:17-23:11, que se inspiran en las máximas egipcias de Amenemope, escritas al comienzo del primer milenio antes de nuestra era.

Los discursos de Pr 1-9 se amoldan a las «Instrucciones», que son un género clásico de la sabiduría egipcia, pero también a los «Consejos de un padre a su hijo», recientemente descubiertos en un texto acádico de Ugarit. La personificación misma de la Sabiduría tiene antecedentes literarios en Egipto, donde fue personificada Maat, la Justicia-Verdad. Pero la imitación no es servil y mantiene la originalidad del pensador israelita, que transforma esa imitación con su fe yahvista. Podemos datar confiadamente antes del Destierro toda la parte central del libro, los caps. 10-29; la fecha de los caps. 30-31 es dudosa. En cuanto al prólogo, 1-9, seguramente es posterior: su contenido y sus conexiones literarias con los escritos posteriores al Destierro permiten fijar su composición en el siglo V a. C. Éste parece haber sido también el momento en que la obra adquirió su forma definitiva.

Como el libro representa varios siglos de reflexión de los sabios, vemos en él un progreso doctrinal. En las dos antiguas colecciones predomina un tono de sabiduría humana y profana que desconcierta al lector cristiano. Aun así, ya en ellas, uno de cada siete proverbios tiene carácter religioso. Se trata de la exposición de una teología práctica: Dios premia la verdad, la caridad, la pureza de corazón y la humildad, y castiga los vicios opuestos. La fuente y el resumen de todas estas virtudes es la sabiduría, que es temor de Yahvé, Pro_15:16, Pro_15:33; Pro_16:6; Pro_22:4, y sólo en Yahvé se ha de confiar, Pro_20:22; Pro_29:25. La primera parte ofrece idénticos consejos de sabiduría humana y religiosa; insiste en faltas que los antiguos sabios silenciaban: el adulterio y las relaciones con la mujer ajena, Pro_2:16 s; Pro_5:2 s, Pro_5:15 s. El epílogo manifiesta igualmente un mayor respeto por la mujer. Y, sobre todo, el prólogo da, por primera vez, una enseñanza ordenada sobre la sabiduría, su valor, su papel de guía y de moderador de las acciones. La Sabiduría misma toma la palabra, hace su propio elogio y define su relación con Dios, en quien está desde la eternidad y a quien asistió cuando creó el mundo, Pro_8:22-31. Es el primero de los textos sobre la Sabiduría personificada que en conjunto han sido presentados en la Introducción a los Sapienciales.

La enseñanza de los Proverbios está ya sin duda superada por la de Cristo, Sabiduría de Dios, pero algunas de las máximas anuncian ya la moral del Evangelio. Se ha de recordar también que la verdadera religión únicament se edifica sobre una base de honradez humana, y el uso frecuente que el Nuevo Testamento hace de este libro (catorce citas y una vientena de alusiones) impone a los cristianos el respeto al pensamiento de estos antiguos sabios de Israel.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Ecl_7:1



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] = Pro_29:13; Job_31:15; Sab_6:7; Mat_5:45 = Pro_27:12


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sir_6:18

NOTAS

22:6 Lit. «en la boca (la entrada) de su camino». Algunos entienden: «según su conducta». El griego omite todo el v.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Job_4:8; Pro_12:14

NOTAS

22:8 Sentido dudoso. Griego: «pagará el castigo de sus obras».

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_19:17; Pro_28:27; Sal_112:9; Luc_14:13-14


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_26:20


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_5:8; Pro_16:13


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] = Pro_26:13


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_5:2+


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_13:24; Pro_29:15; Pro_29:17


NOTAS

22:16 También puede leerse: «el que oprime a un pobre lo engrandece; el que da a un rico lo empobrece». Este proverbio expresa o una ley según la cual sólo la dificultad estimula el esfuerzo y procura el éxito, o una fe religiosa en la justicia de Yahvé que dará la vuelta a las situaciones.

NOTAS

22:17 Comienza una nueva colección, 22:17—24:22, caracterizada, como la primera, por la agrupación de proverbios en unidades temáticas y el predominio de la instrucción. El conjunto presenta notables semejanzas con la obra egipcia Instrucción de Amenemope. Hay quien detecta también dependencias de la obra aramea Sabiduría de Ajicar.

NOTAS

22:20 «treinta sentencias»: «sentencias» suplido y «treinta» (selosîm) corregido; el hebr. dice «anteayer» silesôm, vocalizado salisim, que no equivale a nada. Esta mención de treinta sentencias, mal entendida, parece venir de la Sabiduría de Amenemope: «Medita estas treinta sentencias: alegran, instruyen».

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Éxo_23:6

[2] Pro_23:11

NOTAS

22:22 Lit. «en la puerta». Se trata de la puerta de la ciudad, donde se administraba justicia y se trataban los asuntos públicos, ver Pro_24:7.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Isa_33:11


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sir_8:15


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_6:1+


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] = Pro_23:10; Pro_15:25+; Deu_19:14