I Corintios 5 Biblia Jerusalén (1998) | 13 versitos |
1 Por todas partes se oye hablar de una inmoralidad tal entre vosotros, que no se da ni entre los gentiles, hasta el punto de que uno de vosotros vive con la mujer de su padre.
2 Y ¡vosotros andáis tan hinchados! Y no habéis hecho más bien duelo para que fuera expulsado de entre vosotros el autor de semejante acción.
3 Pues bien, yo por mi parte corporalmente ausente, pero presente en espíritu, he juzgado ya, como si me hallara presente, al que así obró:
4 que en nombre del Señor Jesús, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de Jesús Señor nuestro,
5 sea entregado ese individuo a Satanás para mortificar su sensualidad, a fin de que el espíritu se salve en el Día del Señor.
6 ¡No está bien vuestro orgullo! ¿No sabéis que un poco de levadura fermenta toda la masa?
7 Eliminad la levadura vieja, para ser masa nueva, pues sois ázimos. Porque nuestro cordero pascual, Cristo, ha sido inmolado.
8 Así que, celebremos la fiesta, no con vieja levadura, ni con levadura de malicia e inmoralidad, sino con ázimos de sinceridad y verdad.
9 Al escribiros en mi carta que no os relacionarais con los impuros,
10 no me refería a los impuros de este mundo en general o a los avaros, a ladrones o idólatras. De ser así, tendríais que salir del mundo.
11 ¡No!, os escribí que no os relacionarais con quien, llamándose hermano, es impuro, avaro, idólatra, difamador, borracho o ladrón. Con ésos ¡ni comer!
12 Pues ¿me toca a mí juzgar a los de fuera? ¿No es a los de dentro a quienes vosotros juzgáis?
13 A los de fuera Dios los juzgará. ¡Arrojad de entre vosotros al malvado!

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Introducción a I Corintios

I y II Corintios.
Mientras escribía 1 y 2 Ts, Pablo evangelizaba Corinto durante más de dieciocho meses, Hch_18:1-18, desde la primavera del 50 hasta finales del verano del 51. Según su costumbre de actuar en los grandes centros, quería implantar la fe de Cristo en aquel famoso puerto, densamente poblado y desde el cual podría difundirse por toda Acaya, 2Co_1:1; 2Co_9:2. De hecho, logró fundar allí, sobre todo en las capas modestas de la población, 1Co_1:26-28, una floreciente comunidad. Pero esta gran ciudad era un foco de cultura griega, donde chocaban corrientes muy diversas de pensamiento y de religión. El contacto de la tierna fe cristiana con aquella capital del paganismo tenía que plantear para los neófitos muchos problemas delicados. Y el Apóstol trata de resolverlos en las dos cartas que les escribe.

A pesar de algunos puntos dudosos, la génesis de estas dos epístolas es bastante clara. Se ha perdido una primera carta «precanónica», 1Co_5:9-13, de fecha dudosa. Más tarde, durante la estancia de algo más de dos años (52-54) en Éfeso, en el curso del tercer viaje, Hch 19:1-20:1, algunos problemas planteados por una delegación de los corintios, 1Co_16:17, más otras informaciones recibidas por medio de Apolo, Hch_18:27 s; 1Co_16:12, y «los de Cloe», 1Co_1:11, impulsaron a Pablo a escribir una nueva carta, que es nuestra 1 Co, alrededor de la Pascua del 54 (1Co_5:7 s; 1Co_16:5-9). Poco después, debió de producirse en Corinto una crisis, en la que probablemente tuvo que intervenir Timoteo (1Co_4:17; 1Co_16:10-11), y que le obligó a hacerles una visita rápida y enojosa, 2Co 1:23-2:1, en el curso de la cual prometió volver pronto, 2Co_1:15-16. Pero de hecho no volvió y sustituyó esta visita por una carta severa, escrita «con muchas lágrimas», 2Co_2:3 s, 2Co_2:9, que produjo un efecto saludable, 2Co_7:8-13. Este buen resultado lo supo Pablo por Tito, 2Co_1:12 s; 2Co_7:5-16, en Macedonia, después de haber salido de Éfeso a consecuencia de crisis muy graves cuya naturaleza desconocemos, 1Co_15:32; 2Co_1:8-10; Hch_19:23-40 [Hch_19:23-41]; y entonces escribió las dos partes de 2 Co, en la primavera y el verano del 55. Luego iba a pasar por Corinto, Hch_20:1 s; ver 2Co_9:5; 2Co_12:14; 2Co_12:14; 2Co_13:1, 2Co_13:10, para subir desde allí a Jerusalén y ser encarcelado.

Algunos opinan que 2 Co sería una recopilación de varias cartas —hasta cinco— remitidas por Pablo a Corinto en circunstancias diversas. Otros, menos preocupados por las dificultades de algunos enlaces literarios que esta teoría pretende explicar, admiten sin embargo que los cap. 10-13 no pueden ser continuación de 1-9. Es psicológicamente imposible que Pablo pase tan bruscamente de celebrar la reconciliación expuesta en los cap. 1-9 a la amonestación severa y las justificaciones irónicas de los cap. 10-13. Sugieren que los cap. 10-13 podrían ser la epístola escrita con lágrimas, a causa de su tono severo, pero esto no cuadra bien con el contexto. La epístola escrita con lágrimas ha sido motivada por la conducta de un individuo, 2Co_2:5-8; ahora bien, ninguna referencia se hace a este asunto en los cap. 10-13, que tratan del daño causado en las comunidades por los falsos apóstoles. Es, pues, más probable que estos capítulos los haya provocado el deterioro de la situación en Corinto después del envío de los cap. 1-9.

Si estas epístolas ofrecen noticias de gran interés sobre el alma de Pablo y sobre sus relaciones con sus convertidos, no es menor su importancia doctrinal. Encontramos en ellas, especialmente en 1 Co, informaciones y decisiones sobre muchos problemas cruciales del cristianismo primitivo, tanto en su vida interior: pureza de costumbres, 1Co_5:1-13; 1Co_6:12-20; matrimonio y virginidad, 1Co_7:1-40, orden de las asambleas religiosas y celebraciones de la eucaristía, 11-12, uso de los carismas, 12:1-14:40, como en sus relciones con el mundo pagano: recurso a los tribunales, 1Co_6:1-11, carnes ofrecidas a los ídolos, 8-10. Lo que hubiera podido quedar en un simple caso de conciencia o en unas instrucciones litúrgicas, da pie al genio de Pablo para exponer puntos de vista profundos sobre la verdadera libertad de la vida cristiana, la santificación del cuerpo, la primacía de la caridad y la unión con Cristo. La defensa de su apostolado, 2 Co 10-13, le inspira páginas espléndidas sobre la grandeza del ministerio apostólico, 2Co 2:12-6:10; y el tema tan concreto de la colecta, 2 Co 8-9, queda iluminado por el ideal de la unión entre las iglesias. La perspectiva escatológica está siempre presente y penetra toda la exposición sobre la resurrección de la carne, 1 Co 15. Pero a las descripciones apocalípticas de 1 Ts y 2 Ts sustituye una discusión más racional que justifica esta esperanza, difícil para la mentalidad griega. Esta adaptación del Evangelio al mundo nuevo en el que va penetrando, se manifiesta sobre todo en la contraposición de la locura de la Cruz a la sabiduría helénica. A los corintios, que se hallan divididos contraponiendo a sus diversos maestros y sus respectivos talentos humanos, Pablo les recuerda que sólo hay un maestro, Cristo, un solo mensaje, la salvación por la cruz, y que esa es la única y verdadera Sabiduría, 1Co 1:10-4:13. Así, forzado por las circunstancias y sin renegar de las perspectivas escatológicas, se ve obligado a insistir más y más en la vida cristiana presente, como unión con Cristo en el verdadero conocimiento que es el de la fe. A consecuencia de la crisis de Galacia Pablo va a profundizar más aún, y precisamente en referencia con el Judaísmo, esta vida que la fe otorga

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Lev_18:8; Lev_20:11; Deu_27:20

NOTAS

5:1 Su madrastra. Prohibida por el AT (Lev_18:8) y el derecho romano, la mayoría de los rabinos toleraban esta unión entre los gentiles convertidos, lo que quizá explique la indulgencia de la comunidad de Corinto que no estaba sometida al derecho civil romano. La asamblea de Jerusalén prohibió tales uniones a los cristianos procedentes de la gentilidad, Hch_15:20+.



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Lev_18:29; Deu_13:6 [Deu_13:5]

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Col_2:5

[2] Mat_18:20

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Ti_1:20

NOTAS

5:4 (a) Otros traducen: «al que así obró en nombre del Señor Jesús. Reunidos... » El pecador había actuado -equivocadamente- desde su condición cristiana malentendiendo la advertencia de Pablo de que los creyentes deben ser diferentes: Flp_2:14-16.

5:4 (b) Pablo insiste en su presencia espiritual con el objeto de tener voz en las deliberaciones de la comunidad, que es la única que garantiza su propia legitimidad.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Co_1:8+

NOTAS

5:5 En torno a este pasaje se habla a menudo de excomunión, pero la palabra está ausente de la Biblia (no corresponde con exactitud a anatema, Jos_6:17+; 1Co_16:22+). Algunas penas de exclusión se hallaban en vigor en el AT, en el Judaísmo, en Qumrán. El NT presenta varios casos en los que los motivos y las formas de ejecución de la pena no son semejantes. A veces, al culpable se le mantenía separado de la comunidad, 1Co_5:2, 1Co_5:9-13; 2Ts_3:6-14; Tit_3:10; ver 1Jn_5:16-17; 2Jn_1:10; a veces era entregado, (aquí y en 1Ti_1:20), a Satanás y privado del apoyo de la iglesia de los santos y expuesto en consecuencia al poder que Dios permite a su Adversario, 2Ts_2:4, ver Job_1:6+; aún en esos casos extremos se esperan el arrepentimiento y la salvación final (aquí y en 2Ts_3:15 etc ). Semejante disciplina supone cierta forma de poder de la comunidad sobre los fieles, ver Mat_18:15-18+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Gál_5:9

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jua_1:29; 1Pe_1:19; Apo_5:6

NOTAS

5:7 La levadura simboliza aquí la corrupción como en Gál_5:9; Mat_16:6 y contrariamente en Mat_13:33; el pan ázimo (sin levadura) es símbolo de pureza, v. 1Co_5:8. Tenemos aquí un ejemplo típico de la moral paulina: haceos lo que sois: «Sois puros, purificaos». Obrad en vuestra vida lo que Cristo ha obrado en vosotros cuando os habéis hecho cristianos. Ver Rom_6:11-12; Col_3:3-5.

NOTAS

5:8 En la fiesta de la Pascua, según el ritual judío, se retiraba toda levadura que hubiera en casa (Éxo_12:15), se inmolaba el cordero pascual (Éxo_12:6) y se comían panes sin levadura (Éxo_12:18-20). Se trata de preparativos simbólicos del misterio cristiano. -Cristo, el verdadero cordero pascual, destruye con su sacrificio la vieja levadura del pecado y hace posible una vida santa y pura, simbolizada por los panes sin levadura. Es posible que esta comparación se la sugiriera a Pablo la época del año en que escribía, 1Co_16:8.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Co_6:17; 1Jn_5:19

NOTAS

5:9 La carta «precanónica», ver la Introducción.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jua_17:15

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_1:29+

NOTAS

5:11 Es decir, miembro de la comunidad cristiana, Hch_1:15+.

NOTAS

5:12 Los que no pertenecen a la comunidad, ver Mar_4:11; Col_4:5; 1Ts_4:12; 1Ti_1:7. La expresión procede del Judaísmo, ver Si, pról. v. 1Co_5:5.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Deu_13:6 [Deu_13:5]