Exodo  3 Biblia Jerusalén (1998) | 22 versitos |
1 Moisés pastoreaba el rebaño de su suegro Jetró, sacerdote de Madián. Trashumando con el rebaño por el desierto, llegó hasta Horeb, la montaña de Dios.
2 Allí se le apareció el ángel de Yahvé en llama de fuego, en medio de una zarza. Moisés vio que la zarza ardía, pero no se consumía.
3 Dijo, pues, Moisés: "Voy a acercarme para ver este extraño caso: por qué no se consume la zarza."
4 Cuando Yahvé vio que Moisés se acercaba para mirar, le llamó de en medio de la zarza: "¡Moisés, Moisés!" Él respondió: "Heme aquí."
5 Le dijo: "No te acerques aquí; quita las sandalias de tus pies, porque el lugar que pisas es suelo sagrado."
6 Y añadió: "Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob." Moisés se cubrió el rostro, porque temía ver a Dios.
7 Yahvé le dijo: "He visto la aflicción de mi pueblo en Egipto, he escuchado el clamor ante sus opresores y conozco sus sufrimientos.
8 He bajado para librarlo de la mano de los egipcios y para subirlo de esta tierra a una tierra buena y espaciosa; a una tierra que mana leche y miel, al país de los cananeos, de los hititas, de los amorreos, de los perizitas, de los jivitas y de los jebuseos.
9 Así pues, el clamor de los israelitas ha llegado hasta mí y he visto la opresión con que los egipcios los afligen.
10 Ahora, pues, ve: yo te envío al faraón para que saques a mi pueblo, los israelitas, de Egipto."
11 Moisés dijo a Dios: "¿Quién soy yo para ir al faraón y sacar de Egipto a los israelitas?"
12 Dios le respondió: "Yo estaré contigo y ésta será la señal de que yo te envío: Cuando hayas sacado al pueblo de Egipto daréis culto a Dios en este monte."
13 Contestó Moisés a Dios: "Si voy a los israelitas y les digo: "El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros"; y ellos me preguntan: "¿Cuál es su nombre?", ¿qué les responderé?"
14 Dijo Dios a Moisés: "Yo soy el que soy." Y añadió: "Así dirás a los israelitas: "Yo soy" me ha enviado a vosotros."
15 Siguió Dios diciendo a Moisés: "Así dirás a los israelitas: Yahvé, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Éste es mi nombre para siempre, por él seré recordado generación tras generación.
16 "Vete, reúne a los ancianos de Israel y diles: "Yahvé, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob, se me apareció y me dijo: Yo os he visitado y me he dado cuenta de lo que os han hecho en Egipto.
17 Y he decidido sacaros de la aflicción de Egipto y llevaros al país de los cananeos, los hititas, los amorreos, perizitas, jivitas y jebuseos, a una tierra que mana leche y miel."
18 Ellos te harán caso, y tú irás con los ancianos de Israel donde el rey de Egipto y le diréis: "Yahvé, el Dios de los hebreos, se nos ha aparecido; y ahora tenemos que hacer un viaje durante tres días por el desierto, para ofrecer sacrificios a Yahvé, nuestro Dios."
19 Ya sé que el rey de Egipto no os dejará ir, a no ser forzado por una mano poderosa.
20 Pero yo extenderé mi mano y heriré a Egipto con toda suerte de prodigios, que obraré en medio de ellos, y entonces os dejará salir."
21 "Haré que este pueblo obtenga el favor de los egipcios, de modo que cuando partáis, no salgáis con las manos vacías,
22 sino que cada mujer pedirá a su vecina y a la dueña de su casa objetos de plata, objetos de oro y vestidos, que pondréis a vuestros hijos y a vuestras hijas, y así despojaréis a los egipcios."

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Introducción a Exodo 

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Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Éxo_6:2-13; Éxo 6:28—7:7; Hch_13:17

[2] Éxo_19:2+; Gén_16:7+

NOTAS

3 Este primer relato (caps. 3-4) de la vocación de Moisés combina elementos yahvistas, Éxo_3:1-5, Éxo_3:16-20 (teofanía y misión de Moisés) y elohísta, Éxo_3:6, Éxo_3:9-15 (revelación del nombre divino). Un segundo relato, sacerdotal, de la revelación del nombre divino y de la vocación de Moisés, esta vez en Egipto, aparece en Éxo_6:2-13 y 6:28—7:7.

3:1 Horeb es el nombre de la montaña del Sinaí en el marco histórico del Deuteronomio y en la redacción deuteronomista del libro de los Reyes. Aquí es una glosa, como en Éxo_17:6.



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Deu_33:16

NOTAS

3:2 El mismo Dios bajo la forma en que aparece a los hombres. Ver Gén_16:7+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jos_5:15; Gén_28:16-17; Lev_17:1+; Éxo_19:12+


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_22:32 p

[2] Éxo_33:20+

NOTAS

3:6 Hasta tal punto es trascendente Dios, que una criatura no puede verle y vivir.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Deu_7:1+

NOTAS

3:8 Designación de la Tierra Prometida, frecuente en el Pentateuco.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Sa_14:10+


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Hch_7:7

NOTAS

3:12 La «señal» puede ser lo que se dice en la segunda parte del v. o bien una señal semejante a las de Éxo_4:1-9, que se habría omitido.

NOTAS

3:13 La tradición yahvista hace remontarse el culto de Yahvé a los orígenes de la humanidad, Gén_4:26, y emplea este nombre divino en toda la historia patriarcal. Según la tradición elohísta, a la que pertenece este texto, el nombre de Yahvé no fue revelado más que a Moisés, como el nombre del Dios de los Padres. La tradición sacerdotal, Éxo_6:2-3, concuerda con ella precisando únicamente que el nombre del Dios de los Padres era El Sadday; ver Gén_17:1+. Este relato, uno de los pasajes culminantes del AT, plantea dos problemas: el primero, filológico, atañe a la etimología del nombre de «Yahvé»; el segundo, exegético y teológico, atañe al sentido general del relato y al alcance de la revelación que trasmite. 1º Se ha tratado de explicar el nombre de Yahvé por lenguas distintas a la hebrea o por diversas raíces hebraicas. Ciertamente debe verse en él una forma arcaica del verbo «ser». Algunos reconocen aquí una forma factitiva de este verbo: «hace ser», «trae a la existencia». Con mucha mayor probabilidad se trata de una forma de tema simple, y la palabra significaría «es». 2º En cuanto a la interpretación, la palabra se explica en Éxo_3:14, que es una adición antigua de la misma tradición. Se discute sobre el sentido de esta explicación: 'ehyeh 'aser 'ehyeh. Dios, hablando de sí mismo, no puede emplear más que la primera persona: «Yo soy». El hebreo puede traducirse literalmente: «Yo soy lo que yo soy», y esto querría decir que Dios no quiere revelar su nombre; pero precisamente Dios da aquí su nombre que, según la mentalidad semítica, parece definirlo de alguna manera. Pero el hebreo también puede traducirse literalmente «Yo soy el que soy», y según las reglas de la sintaxis hebrea, esto corresponde a «Yo soy el que es», «Yo soy el existente»; así lo entendieron los traductores de los Setenta: Egô eimi ho ôn. Dios es el único verdaderamente existente. Ello significa que es trascendente y sigue siendo un misterio para el hombre, y también que actúa en la historia de su pueblo y en la historia humana a las que él dirige hacia un fin. Este pasaje contiene potencialmente las ampliaciones que le dará el resto de la Revelación, ver Apo_1:8 : «Aquel que es, que era y que va a venir, el Todopoderoso.»

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jua_17:6; Jua_17:26; Jua_8:24+; Isa_42:8+; Apo_1:4+


NOTAS

3:16 Cuando se trata de Dios, la «visita» implica un derecho absoluto de inspección, de juicio y de sanción. Sus intervenciones en el destino de los individuos o de los pueblos pueden aportar beneficio, Éxo_4:31; Gén_21:1; Gén_50:24-25; Sal_65:10 [Sal_65:9]; Sal_80:15 [Sal_80:14]; Sab_3:7-13; Jer_29:10; ver Luc_1:68+; o castigo, 1Sa_15:2; Sab_14:11; Sab_19:15; Jer_6:15; Jer_23:34; Amó_3:2.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Deu_7:1+


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Éxo_11:2-3; Éxo_12:35-36; Sab_10:17