Nehemías 11 Biblia Jerusalén (1998) | 36 versitos |
1 Los jefes del pueblo se establecieron en Jerusalén. El resto del pueblo echó a suertes para que de cada diez hombres habitase uno en Jerusalén, la Ciudad Santa, quedando los otros nueve en las ciudades.
2 Y el pueblo bendijo a todos los hombres que se ofrecieron voluntarios para habitar en Jerusalén.
3 Éstos son los jefes de la provincia que se establecieron en Jerusalén y en las ciudades de Judá. Cada cual vivía en su propiedad en las ciudades de Israel: sacerdotes, levitas, donados e hijos de los siervos de Salomón.
4 Habitaban en Jerusalén hijos de Judá e hijos de Benjamín. De los hijos de Judá: Atayas, hijo de Uzías, hijo de Zacarías, hijo de Amarías, hijo de Sefatías, hijo de Mahalalel, de los hijos de Peres;
5 Maasías, hijo de Baruc, hijo de Coljozé, hijo de Jazaías, hijo de Adaías, hijo de Joarib, hijo de Zacarías, el selanita.
6 El total de los hijos de Peres que habitaban en Jerusalén era de 468, hombres vigorosos.
7 Los hijos de Benjamín eran: Salú, hijo de Mesulán, hijo de Yoed, hijo de Pedayas, hijo de Colayas, hijo de Maasías, hijo de Itiel, hijo de Isaías,
8 y sus hermanos, hombres vigorosos: 928.
9 Joel, hijo de Zicrí, era su encargado y Judá, hijo de Hasenuá, era el segundo jefe de la ciudad.
10 De los sacerdotes: Yedaías, hijo de Joaquín, hijo de
11 Serayas, hijo de Jilquías, hijo de Mesulán, hijo de Sadoc, hijo de Merayot, hijo de Ajitub, príncipe del templo de Dios,
12 y sus hermanos empleados en la obra del templo: 822; Adaías, hijo de Yeroján, hijo de Pelalías, hijo de Amsí, hijo de Zacarías, hijo de Pasjur, hijo de Malquías,
13 y sus hermanos, cabezas de familia: 242; y Amasay, hijo de Azarel, hijo de Ajzay, hijo de Mesilemot, hijo de Imer,
14 y sus hermanos, hombres vigorosos: 128. Su encargado era Zabdiel, hijo de Hagadol.
15 De los levitas: Semaías, hijo de Jasub, hijo de Azricán, hijo de Jasabías, hijo de Buní;
16 Sabtay y Jozabad, que entre los jefes de los levitas estaban al frente de los servicios exteriores del templo de Dios;
17 Matanías, hijo de Micá, hijo de Zabdí, hijo de Asaf, que dirigía los himnos, entonaba la acción de gracias de la oración; Bacbuquías, el segundo entre sus hermanos; Abdá, hijo de Samúa, hijo de Galal, hijo de Yedutún.
18 Total de los levitas en la Ciudad Santa: 284.
19 Los porteros: Acub, Talmón y sus hermanos, que hacían la guardia de las puertas: 172.
20 El resto de los israelitas, de los sacerdotes y levitas, se estableció en todas las ciudades de Judá, cada uno en su heredad,
21 Los donados habitaban el Ofel; Sijá y Guispá estaban al frente de los donados.
22 Al frente de los levitas en Jerusalén estaba Uzí, hijo de Baní, hijo de Jasabías, hijo de Matanías, hijo de Micá; era uno de los hijos de Asaf que estaban encargados del canto según el servicio del templo de Dios.
23 Acerca de los cantores había, en efecto, un mandato del rey y un reglamento que fijaba los actos de cada día.
24 Petajías, hijo de Mesezabel, de los hijos de Zéraj, hijo de Judá, estaba a las órdenes del rey para todos los asuntos del pueblo.
25 y en los poblados situados en sus campos. Parte de los hijos de Judá habitaban en Quiriat Arbá y sus aldeas anejas, en Dibón y sus aldeas anejas, en Jecabsel y sus poblados,
26 en Yesúa, en Moladá, en Bet Pélet,
27 en Jasar Sual, en Berseba y sus aldeas anejas,
28 en Sicelag, en Meconá y sus aldeas anejas,
29 en Enrimón, en Soreá, en Yarmut,
30 en Zanóaj, Adulán y sus caseríos; Laquis y su comarca, Azecá y sus aldeas anejas: se establecieron desde Berseba hasta el valle de Hinón.
31 Algunos benjaminitas habitaban en Gueba, Midmás, Ayá, Betel y sus aldeas anejas,
32 Anatot, Nob, Ananías,
33 Jasor, Ramá, Guitáin,
34 Jadid, Seboín, Nebalat,
35 Lod y Onó, y el valle de los Artesanos.
36 Había grupos de levitas en Judá y en Benjamín.

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Introducción a Nehemías

Los libros de Esdras y Nehemías formaban un solo «libro de Esdras» en la Biblia hebrea y en los Setenta. Como ésta retenía el libro apócrifo griego de Esdras y lo ponía en el primer puesto (Esdras I), denomina Esdras II al libro de Esdras-Nehemías. En la época cristiana fue dividido en dos, costumbre que siguió la Vulgata, en la cual Esdras I equivalía a Esdras, y Esdras II a Nehemías; la misma Vulgata llama Esdras III al apócrifo griego de Esdras. La designación de los dos libros por sus dos personajes principales, Esdras y Nehemías, es todavía más reciente y se ha introducido en las ediciones impresas de la Biblia masorética.

Los libros de Esdras y Nehemías son, como se ha dicho, continuación de la obra del Cronista. Después de los cincuenta años de destierro, del que no habla, vuelve aquél a tomar el hilo de la historia en el momento en que el edicto de Ciro, 538 a. C., autoriza a los judíos a volver a Jerusalén para reconstruir el Templo. El regreso escalonado comienza inmediatamente, pero los trabajos del Templo se interrumpen por la oposición de los samaritanos y no se reanudan hasta Darío I; el Templo se acaba el 515. En el medio siglo inmediato, los esfuerzos para levantar las murallas de Jerusalén son obstaculizados por los mismos samaritanos, Esd 1-6. Bajo Artajerjes, Esdras, un escriba encargado de los asuntos judíos en la corte de Persia, llega a Jerusalén con una nueva caravana. Viene provisto de un decreto que le concede facultades para imponer a la comunidad la ley de Moisés, reconocida como ley real. Se ve precisado a tomar severas medidas contra los judíos que habían contraído matrimonio con mujeres extranjeras, Esd_4:7-10. Luego, Nehemías, copero de Artajerjes, logra que el rey le otorgue la misión de ir a Jerusalén para levantar las murallas. Rápidamente se concluye este trabajo, a pesar de la oposición de los enemigos, y se repuebla la ciudad Ne 1:1-7:72a. Entre tanto, Nehemías ha sido nombrado gobernador. Esdras hace una lectura solemne de la Ley, se celebra la fiesta de las Tiendas, el pueblo confiesa sus pecados y se compromete a observar la Ley, Ne 7:72b-10:40. Siguen algunas listas y medidas complementarias y la dedicación de la muralla, 11:1-13:3. Nehemías, después de haber vuelto de Persia, regresa para una nueva misión, durante la cual se ve obligado a reprimir algunos desórdenes que ya se han introducido en la comunidad, Neh_13:4-31.

Se ve, por este resumen, que estos libros tienen mucha importancia para la historia de la Restauración judía después del Destierro. Los primeros caps. de Esdras completan las informaciones que se pueden sacar de los profetas Ageo, Zacarías y Malaquías. Los dos libros son la única fuente de que disponemos sobre la actividad de Esdras y Nehemías. La fecha de su composición es anterior a la de las Crónicas; pero, sobre todo, utilizan y citan textualmente documentos contemporáneos de los hechos: listas de repatriados o de la repoblación de Jerusalén, actas de los reyes de Persia, correspondencia con la corte y, sobre todo, el informe en que Esdras dio cuenta de su misión y la memoria justificativa de Nehemías.

A pesar de esta abundancia de fuentes, la exégesis de Esdras y Nehemías está erizada de dificultades, porque los documentos se presentan en ellos en un orden desconcertante. La lista de los inmigrantes se da dos veces, Esd 2 y Ne 7; en la sección de Esd_4:6-6:18, escrita en arameo, los sucesos del tiempo de Darío son referidos después de los sucesos de los reinados de Jerjes y Artajerjes, que, sin embargo, se sitúan en los cincuenta años siguientes. Los escritos procedentes de Esdras y Nehemías han sido fraccionados para luego reunirlos combinándolos. Utilizando las fechas concretas que se dan en ellos, el informe de Esdras puede restituirse en el orden siguiente: Esd 7:1-8/4:36; Ne 7:72-8:18; Esd 9:1-10:44; Ne 9:1-37.

Pero este documento ha sido rehecho por el Cronista, quien puso algunas partes en tercera persona, y ha recibido adiciones: la lista de los culpables de Esd_10:18, Esd_10:20-44 y las plegarias de Esd_9:6-15 y Neh_9:6-37. La memoria de Nehemías comprende los trozos siguientes: 1-2; 3:33-7:5; 12:27-13:31. El Cronista ha introducido un documento sobre la reconstrucción de las murallas, Neh_3:1-32. La lista de los primeros sionistas, Neh_7:6-72 a, se repite en Esd 2. El cap. 10 es otro documento más de archivo que pone el sello al compromiso aceptado por la comunidad durante la segunda misión de Nehemías, 13. El marco del cap.11 es una composición del Cronista, a la que se han añadido listas de la población de Jerusalén y de Judá y, en el cap. 12, listas de sacerdotes y levitas.

Se ve que el Cronista ha querido proceder por medio de series unitarias. En Esd 1-6, su objetivo principal es la reconstrucción del Templo bajo Darío: agrupa los regresos sucesivos de la cautividad, difumina la figura de Sesbasar en beneficio de Zorobabel, forma una especie de expediente antisamaritano. A lo largo de los libros, presenta a Esdras y Nehemías trabajando juntos en la realización de una misma obra.

Tales procedimientos literarios plantean graves problemas a los historiadores. La cuestión más discutida y más difícil atañe a la cronología de Esdras y Nehemías. Según el orden del libro, Esdras llegó a Jerusalén el 458, el año siete de Artajerjes I, Esd_7:8; Nehemías se le unió el 445, el año veinte del mismo rey, Neh_2:1. Permaneció doce años, Neh_13:6, es decir, hasta el 433; volvió a Persia por tiempo indeterminado y regresó para una segunda permanencia, también bajo Artajerjes I, que no murió hasta el 424. Hay buenos exegetas que conservan este orden tradicional, pero que, conforme a las indicaciones precisas del mismo libro, limitan a un año la misión de Esdras, y le hacen volverse antes de la llegada de Nehemías. Otros exegetas invierten este orden porque les parece que la obra de Esdras supone ya realizada la de Nehemías. Los datos que suministra Esdras se referirían no al reinado de Artajerjes I, como los de Nehemías, sino al reinado de Artajerjes II, y Esdras no habría llegado hasta el 398. Finalmente, algunos exegetas recientes, concediendo que Esdras haya venido después de Nehemías, pero negándose a reconocer un cambio de reinado del que nada dice el texto, hacen venir a Esdras entre las dos misiones de Nehemías, a costa de una corrección textual de Esd_7:8 : Esdras habría llegado, no en el año 7, sino en el 37 de Artajerjes, el 428.

Cada una de estas soluciones puede invocar buenos argumentos, pero también cada una de ellas tropieza con dificultades; el problema ha de seguir abierto. Sólo un punto es seguro: la actividad de Nehemías en Jerusalén desde el 445 al 433 a. C.

Por lo demás, para la inteligencia religiosa de los libros, es de interés secundario. De conformidad con la intención del autor, presentan un cuadro sintético, pero no engañoso, de la Restauración judía; y para comprender ésta, importa mucho más conocer las ideas que la animaron que el orden exacto de los hechos. Los judíos, beneficiándose de la política religiosa liberal que los Aqueménidas aplicaban en su imperio, vuelven a la Tierra Prometida, restablecen el culto, restauran el Templo, levantan las murallas de Jerusalén y viven en comunidad, gobernados por hombres de su raza y regidos por la Ley de Moisés. Ello no les exige más que una lealtad, fácil de guardar ante un poder central respetuoso con sus costumbres. Es un acontecimiento de gran importancia: se trata del nacimiendo del Judaísmo, preparado en las largas meditaciones del Destierro y ayudado por la intervención de hombres providenciales.

Después de Zorobabel, que reconstruyó el Templo, pero cuyos títulos mesiánicos, reconocidos por Ageo y Zacarías, Hag_2:23; Zac_6:12 s, calla el Cronista, los pioneros de esta restauración fueron Esdras y Nehemías. Esdras es en verdad el padre del Judaísmo, con sus tres ideas esenciales: la Raza elegida, el Templo y la Ley. Su ardiente fe y la necesidad de proteger a la comunidad renaciente explica la intransigencia de sus reformas y el particularismo que impuso a los suyos. Es el modelo de los escribas y su figura ha venido agrandándose en la tradición judía. Nehemías está al servicio de las mismas ideas, pero actúa en otro plano: en la Jerusalén restaurada y repoblada por él, ofrece a su pueblo la posibilidad y el placer de una vida nacional. En su memoria, más personal que el informe de Esdras, se nos muestra sensible y humano, arriesgándose personalmente, pero prudente y reflexivo, confiando en Dios, a quien ora con frecuencia. Dejó un gran recuerdo y Ben Sirá canta el elogio del «que nos levantó las murallas en ruinas», Sir_49:13.

No ha de extrañarnos que, en esta reagrupación de la comunidad en torno al Templo y bajo la égida de la Ley, el Cronista haya visto una realización del ideal teocrático que él había proclamado en las Crónicas. Sabe que hay que esperar algo más; pero es que su dependencia de los documentos que reproduce es mayor que en las Crónicas: conserva su tono particularista que las circunstancias justifican, y, en relación con la esperanza mesiánica, respeta su silencio, inspirado sin duda en una honrada lealtad. Escribe en medio de este período de los siglos IV-III antes de nuestra era, que tan mal conocemos y en el que la comunidad de Jerusalén, replegada sobre sí misma, se reconstruye en silencio y adquiere hondura espiritual.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Neh_7:4+

NOTAS

11 El cap. 11 tiene dos capas literarias: Neh_11:1-2, Neh_11:20, Neh_11:25 a, Neh_11:36, son composición del Cronista a partir de Neh_7:1-5 a (memoria de Nehemías); un redactor ha incluido las listas de Neh_11:4-19 y Neh_11:25-35, que encontró en los documentos de archivos, por medio de un título, Neh_11:3, y ha añadido (él o algún otro) las notas de Neh_11:21-24.

11:1 Así se designa a Jerusalén desde Isa_48:2; Isa_52:1. Ver Neh_11:18; Dan_9:24; Tob_13:9; Mat_4:5; Mat_27:53; Apo_11:2. Pero la idea es más antigua, ver 2Sa_5:9+.



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |1Cr_9:2


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |1Cr_9:4-17

NOTAS

11:4 Esta lista, de la que depende 1Cr_9:1-18, parece exponer el estado de la población de Jerusalén, una o más generaciones después de Nehemías.

NOTAS

11:8 «y sus hermanos» ms griego; «y después de él» hebr.

NOTAS

11:10 «Joaquín, hijo de» conj.; «Joarib, Yaquín» hebr.

NOTAS

11:11 Título del sumo sacerdote, 2Cr_31:13.

NOTAS

11:17 (a) Los cantores están ya equiparados a los levitas, ver Neh_11:22; pero no todavía los porteros, Neh_11:19. Entre los cantores, sólo los hijos de Asaf habían vuelto del Destierro, Esd_2:41 = Neh_7:44. Es posible que los otros dos gremios, Hemán y Yedutún, hayan salido de los cantores del primer Templo que no habían sido deportados, ver 1Cr_16:37, 1Cr_16:41.

11:17 (b) «los himnos» ms griego, Vulg.; «el comienzo» hebr.

NOTAS

11:19 Trasladamos Neh_11:20 después de Neh_11:24.

NOTAS

11:21 La nota referente a los «donados», Neh_11:21, puede ser coetánea de la lista precedente. La nota sobre Uzí, Neh_11:22-23, es posterior: es bisnieto del Matanías mencionado en Neh_11:17. Petajías, Neh_11:24, ejercía en época indeterminada un cargo análogo al de Nehemías.

NOTAS

11:25 Esta lista, testimonio de la expansión judía hasta el Negueb, es de época posterior, a no ser que debamos situarla en la época preexílica (bajo Josías).

NOTAS

11:31 «Algunos» 2 mss, ver Neh_11:25; «Los» hebr. -«Gueba» conj.; «desde Gueba» hebr.

NOTAS

11:36 «en Judá y en Benjamín» ms griego; «grupos de Judá (se unieron) a Benjamín» hebr.