Miqueas 7 Biblia Jerusalén (1998) | 20 versitos |
1 ¡Ay de mí, que me parezco a las recolecciones de verano, a las rebuscas de la vendimia! ¡Ni un racimo que comer, ni una breva de las que me gustan!
2 ¡Los fieles han desaparecido del país, no queda un justo entre los hombres! Todos planean asesinatos, cada cual tiende trampas a su hermano.
3 Adiestran sus manos para el mal: el príncipe impone exigencias, el juez actúa por soborno, el poderoso declara su propia codicia y él y ellos lo traman.
4 Su bondad es como un cardo, su rectitud como un espino. ¡El día del juicio y de su inspección ha llegado! ¡Ahora vendrá su desgracia!
5 ¡No os fiéis del compañero, no confiéis en el amigo; guarda las puertas de tu boca de la que duerme en tus brazos!
6 Porque el hijo deshonra al padre, la hija se alza contra su madre, la nuera contra su suegra, y los enemigos de cada cual son los de su casa.
7 Pero yo aguardo a Yahvé, espero en el Dios de mi salvación: mi Dios me escuchará.
8 No te alegres por mí, enemiga mía, pues aunque caí, me levantaré, y aunque estoy postrada en tinieblas, Yahvé es mi luz.
9 Soportaré la cólera de Yahvé, pues he pecado contra él, hasta que juzgue mi causa y me haga justicia. Él me sacará a la luz, y yo contemplaré su salvación.
10 Lo verá mi enemiga y se cubrirá de vergüenza, ella que me decía: "¿Dónde está Yahvé tu Dios?" ¡Mis ojos se regodearán en ella cuando sea pisoteada como el fango de las calles!
11 ¡Llega el día de reedificar tus muros! ¡El día de ensanchar tus fronteras,
12 el día en que vendrán hasta ti desde Asiria hasta Egipto, desde Egipto hasta el Río, de mar a mar, de monte a monte!
13 Y el país quedará desolado por culpa de sus habitantes, en pago por su conducta.
14 Apacienta a tu pueblo con tu cayado, el rebaño de tu heredad, que vive solitario en el bosque, en medio del Carmelo. Que pasten en Basán y en Galaad como en los tiempos antiguos.
15 Como cuando saliste del país de Egipto, haznos ver prodigios.
16 Lo verán las naciones y se avergonzarán de toda su prepotencia; pondrán la mano en la boca y sus oídos quedarán sordos.
17 Lamerán el polvo como la serpiente, como los reptiles de la tierra. ¡Se estremecerán desde sus guaridas, vendrán temblando hacia Yahvé nuestro Dios, y tendrán miedo de ti!
18 ¿Qué Dios hay como tú, que perdone el pecado y absuelva al resto de su heredad? No mantendrá para siempre su cólera pues ama la misericordia;
19 volverá a compadecerse de nosotros, destruirá nuestras culpas y arrojará al fondo del mar todos nuestros pecados!
20 Y mantendrás tu fidelidad a Jacob y tu amor a Abrahán, como juraste a nuestros antepasados, desde los días de antaño.

Patrocinio

 
 

Introducción a Miqueas

Miqueas.
El profeta Miqueas (a quien no debe confundirse con Miqueas Ben Yimlá, que vivió en el reinado de Ajab, 1 R 22) era de Judá, originario de Moréset, al oeste de Hebrón. Actuó en los reinados de Ajaz y Ezequías, es decir, antes y después de la toma de Samaría el 721, y quizá hasta la invasión de Senaquerib el 701. Fue, pues, en parte contemporáneo de Oseas y, por más tiempo, de Isaías. Por su origen campesino, se asemeja a Amós, con quien comparte la aversión por las grandes ciudades, el lenguaje concreto y a veces brutal, el gusto por las imágenes rápidas y los juegos de palabras.

El libro se divide en cuatro partes, donde alternan amenazas y promesas: 1:2-3:12, proceso de Israel; 4:1-5:14, promesas a Sión; 6:1-7:7, nuevo proceso de Israel; Miq_7:8-20, esperanzas. Las promesas a Sión contrastan demasiado violentamente con las amenazas en que se hallan encuadradas, y esta composición equilibrada es un arreglo de los editores del libro. Es difícil determinar la extensión de las modificaciones que ha sufrido en el medio espiritual donde se conservaba el recuerdo del profeta. Se está de acuerdo en reconocer que Miq_7:8-20 se sitúa claramente en la época de la vuelta del Destierro. Éste es también el tiempo donde mejor se situaría el oráculo de Miq_2:12-13, perdido entre amenazas, y los anuncios de Miq_4:6-7; Miq_5:6-7 [Miq_5:7-8]. Por otra parte, Miq_4:1-5 vuelve a encontrarse casi textualmente en Isa_2:2-5, y no parece ser original en ninguno de los dos contextos. Pero no hay que tomar pie de estas posibles adiciones para recortar del mensaje auténtico de Miqueas todas las promesas para el futuro. La colección de oráculos de los caps. 4-5 quedó formada durante o después del Destierro, pero contiene piezas auténticas y particularmente no hay razones decisivas para negar a Miqueas el anuncio mesiánico de Miq_5:1-5 [Miq_5:2-6], que concuerda con la esperanza que Isaías proponía por la misma época, Isa_9:1 s; Isa_11:1 s.

Nada sabemos de la vida de Miqueas, ni cómo fue llamado por Yahvé. Pero tenía una conciencia viva de su vocación profética, y por eso, a diferencia de los seudoinspirados, anuncia con seguridad la desdicha, Miq_2:6-11; Miq_3:5-8. Es portador de la palabra de Yahvé, y ésta es ante todo una condena. Yahvé pone pleito a su pueblo, Miq_1:2; Miq_6:1 s, y lo encuentra culpable: pecados religiosos sin duda, pero sobre todo pecados morales, y Miqueas fustiga a los ricos acaparadores, a los acreedores despiadados, a los comerciantes fraudulentos, a las familias divididas, a los sacerdotes y a los profetas codiciosos, a los jefes tiranos, a los jueces venales. Es lo contrario de lo que Yahvé exigía: «practicar la equidad, amar la piedad y caminar humildemente con tu Dios», Miq_6:8, fórmula admirable que resume las exigencias espirituales de los profetas y recuerda sobre todo a Oseas. El castigo está decidido: en medio de una catástrofe mundial, Miq_1:3-4, vendrá Yahvé a juzgar y castigar a su pueblo, se anuncia la ruina de Samaría, Miq_1:6-7, la de las ciudades de la Tierra Baja donde vive Miqueas, Miq_1:8-15, y la misma Jerusalén, que se convertirá en un montón de escombros, Miq_3:12.

Sin embargo, el profeta conserva una esperanza, Miq_7:7. Vuelve a la doctrina del Resto, esbozada por Amós, y anuncia el nacimiento en Efratá del Rey pacífico que apacentará el rebaño de Yahvé, Miq_5:1-5 [Miq_5:2-6].

La influencia de Miqueas fue duradera: los contemporáneos de Jeremías conocían y citaban un oráculo contra Jerusalén, Jer_26:18. El Nuevo Testamento ha conservado todo el texto sobre el origen del Mesías en Efratá-Belén, Mat_2:6; Jua_7:42.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

Patrocinio

Notas


NOTAS

7:1 Asonancia entre «racimo» (`eskôl) y «comer» ('ekol).



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sal_14:1-3; Jer_5:1


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jer_4:22

NOTAS

7:3 Restituido según griego; hebr.: «contra el mal, manos para lograr».

NOTAS

7:4 Asonancia entre «espino» (mesûkah) y «desgracia» (mebûkah). -Algunos corrigen «el día... ha llegado» por «hoy ha llegado del Norte su visita»: el Norte es la ruta tradicional de las invasiones ver Jer_1:13-14, etc., y la «inspección» sería la invasión, ver Isa_10:3+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jer_9:3 [Jer_9:4]; Jer_12:6


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_10:35-36 p


NOTAS

7:7 Este v., en el que el profeta proclama su fe en la salvación, ha podido servir de conclusión a su libro; ha ofrecido un punto de unión para la adición de los poemas de esperanza que siguen y que probablemente datan del Destierro.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jua_8:12+

NOTAS

7:8 Esta enemiga parece ser Edom, más que Babilonia, ver Eze_25:12-14; 35; Abd_1:10-15; Sal_137:7; Isa_34:5-8, etc.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Miq_6:5+


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sal_42:4 [Sal_42:3]; Sal_42:11 [Sal_42:10]; Joe_2:17


NOTAS

7:11 Este oráculo, que podemos datar de la época persa (a partir del 538), anuncia la restauración de los muros de Jerusalén y el ensanchamiento de las fronteras para acoger a una multitud: a los israelitas dispersos, o a los paganos convertidos.

NOTAS

7:12 El texto de todo este v. está corrompido; seguimos el griego.

NOTAS

7:13 Este v., aislado, pudo haber sido una amenaza contra Judá. En el contexto actual dicha amenaza se dirige a los pueblos paganos, y primeramente sin duda a los «habitantes del país» vecinos inmediatos de los judíos, hostiles a la comunidad vuelta del Destierro.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Eze_34:1+; Sal_95:7; Sal_23:1-2; Sal_23:4

NOTAS

7:14 El pueblo se halla aislado en un territorio pobre. Es la situación de los judíos a la vuelta del Destierro, en el distrito de Jerusalén.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Isa_40:3+

NOTAS

7:15 «haznos ver» corr.; «haré que vea» hebr.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Isa_26:11


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jer_50:20

[2] Sal_103:9; Éxo_34:6-7

NOTAS

7:18 Esta oración es un salmo, al estilo de los que se encuentran en las colecciones proféticas (Isa 12; Isa_25:1-5; Isa_26:1-6, Isa_26:7-15, Isa_26:16-19; Isa 63:7—64:11, etc.).

NOTAS

7:19 «nuestros pecados» versiones; «sus pecados» hebr.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_1:73; Gén_22:16-18; Gén_28:13-15

NOTAS

7:20 La salvación de Israel es la realización de la Alianza y de la Promesa, fundamentos de toda la esperanza, objeto primero de la fe del Pueblo de Dios.