II Timoteo  4 Biblia Jerusalén (1998) | 22 versitos |
1 Te conjuro en presencia de Dios y de Cristo Jesús que ha de venir a juzgar a vivos y muertos, por su Manifestación y por su Reino:
2 Proclama la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, amenaza, exhorta con toda paciencia y doctrina.
3 Porque vendrá un tiempo en que los hombres no soportarán la doctrina sana, sino que, arrastrados por su propias pasiones, se harán con un montón de maestros por el prurito de oír novedades;
4 apartarán sus oídos de la verdad y se volverán a las fábulas.
5 Tú, en cambio, pórtate en todo con prudencia, soporta los sufrimientos, realiza la función de evangelizador, desempeña a la perfección tu ministerio.
6 Porque yo estoy a punto de ser derramado en libación y el momento de mi partida es inminente.
7 He competido en la noble competición, he llegado a la meta en la carrera, he conservado la fe.
8 Y desde ahora me aguarda la corona de la justicia que aquel Día me entregará el Señor, el justo Juez; y no solamente a mí, sino también a todos los que hayan esperado con amor su Manifestación.
9 Apresúrate a venir a mí cuanto antes,
10 porque me ha abandonado Demas por amor a este mundo y se ha marchado a Tesalónica; Crescente, a Galacia; Tito, a Dalmacia.
11 El único que está conmigo es Lucas. Toma a Marcos y tráele contigo, pues me es muy útil para el ministerio.
12 A Tíquico le he mandado a Éfeso.
13 Cuando vengas, tráeme el abrigo que me dejé en Tróade, en casa de Carpo, y los libros, en especial los pergaminos.
14 Alejandro, el herrero, me ha hecho mucho mal. El Señor le retribuirá según sus obras.
15 Tú también guárdate de él, pues se ha opuesto tenazmente a nuestra predicación.
16 En mi primera defensa nadie me asistió, antes bien todos me desampararon. Que no se les tome en cuenta.
17 Pero el Señor me asistió y me dio fuerzas para que, por mi medio, se proclamara plenamente el mensaje y lo oyeran todos los gentiles. Y fui librado de la boca del león.
18 El Señor me librará de toda obra mala y me salvará guardándome para su Reino celestial. A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
19 Saluda a Prisca y Áquila y a la familia de Onesíforo.
20 Erasto se quedó en Corinto; a Trófimo lo dejé enfermo en Mileto.
21 Date prisa en venir antes del invierno. Te saludan Eúbulo, Pudente, Lino, Claudia y todos los hermanos.
22 El Señor con tu espíritu. La gracia con vosotros.

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Introducción a II Timoteo 

I y II Timoteo y Tito.
Estas cartas dirigidas a dos de los más fieles discípulos de Pablo, Hch_16:14; 2Co_2:13, ofrecen directrices para la organización y el régimen de las comunidades cristianas que se les han confiado. Por esta razón se las llama «pastorales» desde el siglo XVIII. Estas cartas presentan divergencias notables con las otras de Pablo. Difieren considerablemente en el vocabulario. Muchas palabras de uso frecuente en las anteriores epístolas no aparecen en éstas, y sí en cambio otras, y en gran proporción, que no figuran en las primeras. El estilo ya no es apasionado ni entusiasta, sino frío y burocrático. El modo de abordar los problemas ha cambiado. Pablo se limita a condenar las falsas doctrinas en lugar de oponerse a ellas con argumentos persuasivos. Finalmente es difícil situar estas cartas en el decurso de la vida de Pablo, tal como los Hechos nos la describen. Se comprende así que se cuestione la autenticidad de las Pastorales. Frecuentemente se explican estas diferencias invocando la edad avanzada de Pablo, que habría dejado más libertad a un secretario (quizás Lucas, 2Tm_4:11) y la deficiente información sobre los detalles de la vida de Pablo después de su liberación de la prisión romana. Pero muchos críticos rechazan estos argumentos por demasiado subjetivos, y sostienen que las Pastorales son obra de un discípulo de Pablo, de fines del siglo I, con el objeto de resolver problemas de una Iglesia bastante diferente. Esta hipótesis no es en absoluto imposible, pero no hay ningún testimonio que indique que existían ya las cartas pseudoepigráficas y que tuvieran alguna aceptación. 2Ts_2:2 y Apo_22:18 demuestran que los primeros cristianos veían la necesidad de distinguir los escritos auténticos de los falsos. Unos pocos críticos defienden una posición intermedia entre estos dos extremos: según ellos un cristiano, discípulo de Pablo, habría heredado las tres cartas personales conservadas por Timoteo y Tito hasta su muerte. Las completó añadiendo lo que creía que Pablo habría respondido a los nuevos problemas de la Iglesia. Las Pastorales no serían, pues, del Apóstol, pero contendrían fragmentos auténticos: por ejemplo 2Tm_1:15-18; 2Tm_4:9-15; Tit_3:12-14. Las dudas sobre la extensión y el numero de estos fragmentos restan valor a la hipótesis, carente de pruebas en apoyo de tal práctica editorial en aquella época.

La insuficiencia de estas hipótesis hace pensar en un error metodológico cuando se toman las Pastorales como un conjunto unificado, por lo cual ciertas observaciones válidas para una carta, se las aplica a las demás, creando confusión. Por el contrario, el estudio detallado de cada una de las cartas demuestra una proximidad mayor entre 1 Tm y Tt que entre cualquiera de éstas y 2 Tm. Si se estudia esta última aisladamente, no existe ninguna objeción convincente que impida admitir que haya sido escrita por Pablo. Al tener como destinatario una persona, difiere de las cartas dirigidas a las iglesias, como la carta de Ignacio a la iglesia de Esmirna difiere de su carta a Policarpo, obispo de la misma iglesia. Si admitimos que 2Tm_4:6 no alude a una muerte próxima, 2 Tm se enmarca naturalmente en el final del cautiverio de Pablo en Roma, Hch_28:16 s, mientras esperaba su liberación. Y si admitimos la autenticidad de 2 Tm, el carácter heterógeneo de 1 Tm y Tt resulta más evidente dentro del corpus paulino. De modo particular, la visión del ministerio que en ellas se desarrolla contrasta vivamente con la dinámica misionera propia de Pablo, 1Tm_1:6-8; Flp_2:14-16. Lo que domina aquí es la preocupación por una conducta ciudadana respetuosa y sumisa, 1Tm_2:1-2; 1Tm_6:2; Tit_3:1-2, y las cualidades requeridas para los ministros son las propias de cualquier burócrata, 1Tm_3:1-13; Tit_1:5-9. Se ha producido, pues, una clara evolución en las iglesias paulinas. De una Iglesia entusiasta, inflamada por el Espíritu, se ha pasado a una comunidad organizada. El jefe carismático ha dejado su puesto a una direccción institucional; pero no hay todavía trazas del tipo de episcopado monárquico, atestiguado por Ignacio de Antioquía. La autoridad en la Iglesia es colegiada y los «epíscopos», 1Tm_3:2-5, tienen la misma función que los «presbíteros», 1Tm_5:17. Cada presbítero debe tener las cualidades de un «epíscopo», Tit_1:6-9. No conviene, pues, señalar para 1 Tm y Tt una fecha demasiado tardía dentro del siglo I.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Ti_6:11 s

[2] Hch_10:42+; Rom_14:9; 1Pe_4:5

[3] 1Ti_6:14+

NOTAS

4 Esta llamada a un discípulo querido, al fin de la última de las epístolas, puede compararse, en tonalidad diferente, al discurso de Mileto, Hch_20:18-36. Pablo exhorta a Timoteo a que imite su ejemplo, vv. 2Ti_4:7-8 y prosiga sin desfallecimiento la misión que le entrega.

4:1 Cristo será el juez de todos los hombres, de los que estén vivos en su venida y de los que resuciten, ver Mat_25:31+; Jua_5:26-29; 1Ts_4:15-17. Esta afirmación pertenece sin duda al «kerygma» primitivo, Hch_10:42; 1Pe_4:5, y ha sido incluida en el Símbolo.



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Ti_4:1+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Ti_1:10+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Ti_1:4+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Flp_2:17+

[2] 1Ti_1:18

NOTAS

4:6 (a) En los sacrificios judíos y paganos se derramaban libaciones de vino, de agua o de aceite sobre las víctimas, ver Éxo_29:40; Núm_28:7.

4:6 (b) «partida», al contrario que en Flp_1:23, no puede ser una alusión a una muerte próxima, 1Co_15:29; 2Co_4:10. Sólo la liberación de la prisión, 2Ti_1:8, es compatible con los planes optimistas de los vv. 2Ti_4:9-18, cuya realización supondría un tiempo considerable.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Co_9:24; Hch_20:24; Gál_5:7+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Ti_2:4-5; 1Co_9:25

[2] 1Ti_6:14+

NOTAS

4:8 Lit.: «amado su Manifestación». Pablo está convencido de haber cumplido su deber. Con él serán coronados todos los que hayan recibido el Evangelio, Flp_4:1; 2Ts_1:7, 2Ts_1:10.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Flm_1:24; Col_4:14

NOTAS

4:10 Var.: «Galia»: -«Galacia» podía designar entonces la provincia de este nombre en Asia, o las Galias.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Col_4:10

[2] Tit_3:12

NOTAS

4:11 (a) Lucas el evangelista, ver ya Col_4:14.

4:11 (b) Marcos el evangelista, Hch_12:12+. Las diferencias que anteriormente le enfrentaron a Pablo, Hch_15:37-39, parecen olvidadas.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Ti_6:8

[2] 1Ti_1:20

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Pro_24:12; Sal_5:11+ [Sal_5:10]; Sal_28:4; Sal_62:13+ [Sal_62:12]

NOTAS

4:14 Ha debido de denunciar a Pablo ante las autoridades de Asia Menor y quizá le ha seguido a Roma como acusador o testigo de cargo.

NOTAS

4:16 En una reciente comparecencia ante el tribunal, que dio ocasión al Apóstol, absolutamente solo, para proclamar su fe, v. 2Ti_4:17; Hch_9:15+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_10:19 s; Rom_15:9; Flp_1:19 s; Col_4:3 s

[2] Sal_22:22 [Sal_22:21]; Dan_6:17 [Dan_6:16]

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_16:27+

NOTAS

4:18 (a) O: «llevándome a».

4:18 (b) Esta vez, la doxología, semejante a Gál_1:5, ver Rom_16:25+, está dirigida a Cristo salvador y libertador.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Hch_18:2+; Rom_16:23; 1Co_16:19; 2Ti_1:16

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Hch_19:22; Rom_16:23; Hch_20:4

NOTAS

4:22 Vulg. añade: «Jesucristo», y al final: «Amén».