Sabiduría 14 Biblia Jerusalén (1998) | 31 versitos |
1 Otro, dispuesto a embarcar para cruzar el mar bravío, invoca a un madero más frágil que la nave que lo lleva.
2 A ésta la inventó el afán de lucro y la construyó la sabiduría como artífice;
3 pero es tu providencia, Padre, quien la guía, pues también en el mar abriste un camino y una senda segura entre las olas,
4 demostrando así que puedes salvar de todo peligro para que hasta el inexperto pueda embarcarse.
5 No quieres que las obras de tu Sabiduría queden estériles; por eso, los hombres confían sus vidas a un insignificante madero, cruzan el oleaje en una balsa y arriban sanos y salvos.
6 Ya en los comienzos, cuando los soberbios gigantes perecían, la esperanza del mundo se refugió en una balsa que, pilotada por tu mano, legó al mundo una semilla de vida.
7 Bendito, pues, el madero con el que se hace justicia:
8 pero malditos el ídolo manufacturado y el que lo hizo; el uno por hacerlo, y el otro porque, siendo corruptible, es considerado dios.
9 Dios aborrece igualmente al impío y su impiedad,
10 y la obra será castigada junto con su autor.
11 Por eso los ídolos de las naciones también serán juzgados, porque se convirtieron en abominación entre las criaturas de Dios, ocasión de tropiezo para las almas de los hombres y una trampa para los pies de los insensatos.
12 La invención de los ídolos fue el comienzo de la infidelidad, y su descubrimiento, la corrupción de la vida.
13 Pero no existían desde el principio, ni existirán para siempre.
14 Entraron en el mundo por la vanidad de los hombres y, por eso, su fin inmediato está decidido.
15 Un padre, afligido por un luto prematuro, hace una imagen del hijo malogrado, y al que ayer era hombre muerto, hoy lo honra como un dios y encarga a sus subordinados misterios y ritos.
16 Luego la impía costumbre se consolida con el tiempo y se observa como ley.
17 Las estatuas también recibían culto por decreto de los soberanos. Y, como la gente que vivía lejos no los podía venerar en persona, representaban su figura lejana haciendo una imagen visible del rey venerado, para adular con fervor al ausente como si estuviera presente.
18 La ambición del artista contribuyó a extender este culto incluso entre quienes no lo conocían;
19 pues éste, queriendo complacer seguramente al soberano, alteró con su arte el parecido para embellecerlo,
20 y la multitud, seducida por el encanto de la obra, tomó entonces por objeto de culto al que poco antes honraba como hombre.
21 Y esto se convirtió en trampa para los vivientes, pues los hombres, esclavos de la desgracia o de la tiranía, dieron el nombre incomunicable a piedras y maderos.
22 Luego, no les bastó con errar en el conocimiento de Dios, sino que, debatiéndose en duro conflicto por la ignorancia, llamaron paz a tan graves males.
23 Así, celebrando iniciaciones infanticidas, misterios secretos, o delirantes orgías de ritos extravagantes,
24 ya no mantienen puros ni vidas ni matrimonios, sino que se matan a traición unos a otros o se humillan con adulterios.
25 Todo es un caos de sangre y muerte, robo y fraude, corrupción, deslealtad, desorden, perjurio,
26 confusión de los buenos, olvido de la gratitud, contaminación de las almas, inversión de sexos, desorden matrimonial, adulterio y libertinaje.
27 Porque el culto a los ídolos sin nombre es principio, causa y fin de todos los males.
28 Pues o se divierten frenéticamente, o profetizan mentiras, o viven en la injusticia, o perjuran con ligereza.
29 Como confían en ídolos sin vida, no temen que el jurar en falso les pueda perjudicar.
30 Pero un doble castigo les aguarda: por hacerse una idea falsa de Dios, al entregarse a los ídolos, y por jurar injustamente y con engaño, despreciando la santidad.
31 Porque no es el poder de aquellos por los que juran, sino el castigo de los que pecan quien persigue siempre las transgresiones de los malvados.

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Introducción a Sabiduría

LIBRO DE LA SABIDURÍA

Introducción
El libro griego de la Sabiduría forma parte de los libros deuterocanónicos. Lo utilizaron los Padres del siglo II d. C. y, a pesar de las vacilaciones y de algunas oposiciones, en especial la de San Jerónimo, ha sido reconocido como inspirado a título igual que los libros del canon hebreo.

En la primera parte, el libro que la Vulgata llama simplemente Liber Sapientiae, muestra el papel de la Sabiduría en el destino del hombre y compara la suerte de los justos y de los impíos en el curso de la vida y después de la muerte, 1-5. La segunda parte, 6-9, expone el origen y la naturaleza de la Sabiduría y los medios de adquirirla. La última parte, 10-19, ensalza la acción de la Sabiduría y de Dios en la historia del pueblo elegido, insistiendo únicamente, salvo una breve introducción que se remonta a los orígenes, en el momento capital de esta historia, la liberación de Egipto; una larga digresión, 13-15, contiene una severa crítica de la idolatría.

Se supone que el autor es Salomón, a quien claramente se designa, salvo el nombre, en Sab_9:7-8, Sab_9:12, y el libro se llama en griego «Sabiduría de Salomón». Éste habla como un rey, Sab_7:5; Sab_8:9-15, y se dirige a sus colegas en la realeza, Sab_1:1; Sab_6:1-11, Sab_6:21. Pero se trata de un evidente artificio literario, que pone este escrito de sabiduría, como el Eclesiastés y el Cantar, bajo el nombre del sabio más grande de Israel. En efecto, el libro ha sido escrito todo él en griego, aun la primera parte, 1-5, para la que algunos han supuesto erróneamente un original hebreo. La unidad de la composición corre pareja con la del lenguaje, que es flexible y rico, y fluye sin esfuerzo entre figuras retóricas.

El autor es ciertamente un judío, lleno de fe en el «Dios de los Padres», Sab_9:1, orgullosos de pertenecer al «pueblo santo», a la «raza irreprochable», Sab_10:15, pero judío helenizado. Su insistencia sobre los acontecimientos del Éxodo, la antítesis que establece entre egipcios e israelitas y su crítica de la zoolotría demuestran que vivía en Alejandría, que era a la vez capital del helenismo bajo los Tolomeos e importante ciudad judía de la Dispersión. Cita la Escritura según la traducción de los Setenta, realizada en este ambiente: es, pues, posterior a ésta, pero desconoce la obra de Filón de Alejandría (20 a. C. - 54 d. C.). Por su parte, este filósofo griego parece que jamás se inspira en la Sabiduría, pero hay muchos contactos entre las dos obras, brotan en el mismo ambiente y no pueden estar muy alejadas en el tiempo. No es posible demostrar de una manera absolutamente cierta la utilización de la Sabiduría por el Nuevo Testamento, pero sí es probable que San Pablo haya sentido su influencia literaria y que San Juan haya tomado de ella algunas ideas para expresar su teología del Verbo. El libro ha podido ser escrito en la segunda mitad del siglo I antes de nuestra era; es el más reciente de los libros del Antiguo Testamento.

El autor se dirige en primer lugar a los judíos, sus compatriotas, cuya fidelidad está en peligro por el prestigio de la civilización alejandrina: el renombre de las escuelas filosóficas, el desarrollo de las ciencias, la atracción de las religiones mistéricas, de la astrología, del hermetismo, o el atractivo sensible de los cultos populares. Ciertas precauciones que toma indican que también busca la atención de los paganos, a quienes quiere llevar al Dios que ama a todos los hombres. Pero esta intención es secundaria, el libro es una obra de defensa mucho más que de conquista.

Dado el ambiente, la cultura y las intenciones del autor, no es extraño que se observen en su libro numerosos contactos con el pensamiento griego. Pero no se debe exagerar su importancia. Ciertamente debe a su formación helénica un vocabulario para la abstracción y una facilidad de razonamiento que no permitían el léxico y la sintaxis del hebreo; le debe también cierto número de términos filosóficos, de cuadros de clasificación y de temas de escuela, pero estos préstamos limitados no significan la adhesión a una doctrina intelectual, sino que sirven para expresar un pensamiento que se nutre del Antiguo Testamento. De los sistemas filosóficos, o de las especulaciones de la astrología, no sabe sin duda más que un hombre culto de su época en Alejandría.

No es ni filósofo ni teólogo, es un sabio de Israel. Como sus predecesores, exhorta a la búsqueda de la sabiduría, que procede de Dios, que se consigue con la oración, que es raíz de las virtudes y que procura todos los bienes. Con una visión más amplia que ellos, agrega a esta sabiduría las recientes adquisiciones de la ciencia, Sab_7:17-21; Sab_8:8. La cuestión de la retribución, que tanto preocupaba a los sabios, recibe en él la solución. Beneficiándose de las doctrinas platónicas acerca de la distinción entre cuerpo y alma, ver Sab_9:15, y sobre la inmortalidad del alma, afirma que Dios ha creado al hombre para la incorruptibilidad, Sab_2:23, que la recompensa de esta sabiduría es esta incorruptibilidad que garantiza un lugar junto a Dios, Sab_6:18-19. Lo que aquí abajo sucede no es más que una preparación para la otra vida, donde los justos vivirán con Dios, mientras que los impíos recibirán su castigo, Sab_3:9-10. El autor no alude a una resurrección corporal. Con todo, parece que da lugar a la posibilidad de una resurrección de los cuerpos de una forma espiritualizada, tratando, de este modo, de conciliar la noción griega de inmortalidad y las doctrinas bíblicas que se orientaban hacia una resurrección corporal (Daniel).

Como para sus predecesores, la Sabiduría es un atributo de Dios. Esta Sabiduría es la que reguló todo ya en la creación y la que guía los acontecimientos de la historia. A partir del cap. 11, lo que a ella se le atribuía es referido directamente a Dios, pero lo es porque la Sabiduría se identifca con Dios en su gobierno del mundo. Por otra parte, la Sabiduría es «una emanación de la gloria del Omnipotente... un reflejo de la luz eterna... una imagen de su bondad», Sab_7:25-26; y de este modo aparece como distinta de Dios, pero es al mismo tiempo una irradiación de la esencia divina. Sin embargo, no parece que el autor vaya aquí más lejos que los demás libros sapienciales, y haga de la Sabiduría una hipóstasis, pero todo este pasaje sobre la naturaleza de la Sabiduría, 7:22-8:8, marca un progreso en la formulación y un ahondamiento en las ideas antiguas.

El autor, en su meditación sobre el pasado de Israel, 10-19, había sido ya precedido por Ben Sirá, Si 44-50, ver también los Sal 78, 105, 106, 135, 136; pero su originalidad se muestra en dos puntos. En primer lugar, busca las razones de los hechos, y esboza una filosofía religiosa de la historia, que supone una interpretación nueva de los textos: por ejemplo, las explicaciones sobre la moderación de Dios con Egipto y Canaán, 11:15-12:27. Sobre todo, fuerza el relato bíblico para demostrar una tesis. Los caps. 16-19 no son más que un largo paralelo antitético entre el destino de los egipcios y el de los israelitas, en el que el autor, para mejor destacar su tema, enriquece el relato con rasgos inventados, pone en conexión episodios distintos, y abulta los hechos. Es un excelente ejemplo de la exégesis midrásica que cultivarán los rabinos.

Los gustos han cambiado y estas páginas han envejecido, pero la primera parte del libro, 1-9, siempre ofrece al cristiano un alimento espiritual de alta calidad; la liturgia de la Iglesia se ha aprovechado ampliamente de ella.

El texto del libro de la Sabiduría está contenido en cuatro grandes mss: B (Vaticano, s. IV), S (Sinaítico, s. IV), A (Alejandrino, s. V) y C (Codex Ephraemi rescriptus, s. V), y en numerosos mss secundarios. El mejor ms es el B, que ha servido de base para la presente traducción.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


NOTAS

14:1 Mascarón de proa o de popa, con la efigie de una divinidad protectora de la navegación, ver Hch_28:11.



NOTAS

14:2 La habilidad técnica del artífice, fruto de la Sabiduría, Sab_8:6; ver Éxo_31:3; Éxo_35:31.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sal_77:20 [Sal_77:19]; Isa_43:16

NOTAS

14:3 (a) El término, que aquí aparece por vez primera en los LXX, está tomado de la filosofía y de la literatura griegas. Sin embargo, la idea es bíblica, Job_10:12; Sal_145:8 s, Sal_145:15 s; Sal_147:9, etc.

14:3 (b) Volviendo sobre dos textos que aluden al paso del mar Rojo, Sal_77:20 [Sal_77:19]; Isa_43:16, el autor quiere ilustrar el dominio de Dios sobre el mar y su poder para proteger eficazmente a los navegantes.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sal_107:29-30


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Gén_6:1-5+; Sir_16:7; Bar_3:26-28

NOTAS

14:6 (a) Estos gigantes juegan un papel importante en las tradiciones o leyendas judías, ver Gén_6:4; Sir_16:7; Bar_3:26, y el apócrifo que se titula Tercer libro de los Macabeos (3Ma_2:4), al igual que en algunas leyendas griegas.

14:6 (b) El arca de Noé, ver ya Sab_10:4.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Gál_3:13-14

NOTAS

14:7 Sirviendo a la realización de los designios de Dios. Varios Padres han aplicado este texto al leño de la Cruz.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Deu_27:15

NOTAS

14:8 Lit. «lo manufacturado», es decir, el objeto fabricado por la mano del hombre, pero esta palabra compuesta designa a menudo a los ídolos en los LXX.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Éxo_12:12; Isa_2:18; Isa_2:20; Jer_10:11; Jer_10:15; Zac_13:2

[2] Éxo_23:33


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Éxo_34:16; Deu_31:16

NOTAS

14:12 La «infidelidad» (lit. «fornicación») ha de entenderse en el sentido de infidelidad religiosa, ver Ose_1:2+, pero el error del espíritu provoca la licencia de las costumbres, ver Rom_1:24-32; Efe_4:17-19.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sab_14:11

NOTAS

14:14 Varios buenos mss dicen aquí: «entró la muerte», influidos por Sab_2:24. -Para nuestro autor, el monoteísmo precedió al politeísmo. Idéntica concepción en Gn.

NOTAS

14:15 Dos ejemplos mostrarán cómo la «vanidad» humana ha inventado los ídolos, insistiendo en el culto idolátrico dado a hombres divinizados más que en la divinización misma. El primer ejemplo se ilumina con la costumbre griega de alzar a los hijos difuntos al rango de «héroes protectores».

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Dan_3:1-7


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Éxo_3:14+

NOTAS

14:21 El nombre revelado a Moisés, Éxo_3:14, o el nombre mismo de «Dios».

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_1:24-32

NOTAS

14:22 Guerra interior por el desencadenamiento de las pasiones, y exterior, a consecuencia de los desórdenes que esas pasiones provocan en la sociedad.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sab_12:5; Lev_18:21+

NOTAS

14:23 Alusión a las Bacanales de los misterios dionisíacos, o a las violencias e inmoralidades de los misterios frigios.

NOTAS

14:26 (a) Lit.: «inversión de la generación».

14:26 (b) Reflexión sobre la sociedad, sacudida en sus fundamentos por el desprecio a la vida y a los derechos del prójimo, por la profanación del matrimonio, por la deslealtad y, sobre todo, por la violación constante del juramento (ver Sab_14:29-31). A este desequilibrio radical se le relaciona no con el simple desconocimiento del verdadero Dios, sino con los cultos idolátricos. -Se compara con Rom_1:26-31, quizá inspirado en este pasaje.

NOTAS

14:27 Es decir, inexistentes. Quizá se deba entender: «que no se deben nombrar», ver Éxo_23:13.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sab_14:23