I Corintios 14 Biblia Jerusalén (1998) | 40 versitos |
1 Buscad la caridad; pero aspirad también a los dones espirituales, especialmente a la profecía.
2 Pues el que habla en lenguas no habla a los hombres sino a Dios. En efecto, nadie le entiende: dice en espíritu cosas misteriosas.
3 Por el contrario, el que profetiza, habla a los hombres para su edificación, exhortación y consolación.
4 El que habla en lenguas, se edifica a sí mismo; el que profetiza, edifica a toda la asamblea.
5 Deseo que habléis todos en lenguas; prefiero, sin embargo, que profeticéis. Pues el que profetiza, supera al que habla en lenguas, a no ser que también interprete, para que la asamblea reciba edificación.
6 Y ahora, hermanos, supongamos que yo vaya a vosotros hablándoos en lenguas, ¿qué os aprovecharía yo, si mi palabra no os trajese ni revelación ni ciencia ni profecía ni enseñanza?
7 Así sucede con los instrumentos musicales inanimados, como la flauta o la cítara. Si no dan distintamente los sonidos, ¿cómo se conocerá lo que toca la flauta o la cítara?
8 Y si la trompeta no da sino un sonido confuso, ¿quién se preparará para la batalla?
9 Así también vosotros: si al hablar no pronunciáis palabras inteligibles, ¿cómo se entenderá lo que decís? Es como si hablarais al viento.
10 Hay en el mundo no sé cuánta variedad de lenguas, y ninguna carece de sentido.
11 Mas si yo desconozco el sentido de una lengua seré un extranjero para el que me habla; y el que me habla, un extranjero para mí.
12 Así pues, ya que aspiráis a los dones espirituales, procurad abundar en ellos para la edificación de la asamblea.
13 Por tanto, el que habla en lenguas, pida el don de interpretarlas.
14 Porque si oro en lenguas, mi espíritu ora, pero mi mente queda sin fruto.
15 Entonces, ¿qué hacer? Oraré con el espíritu, pero oraré también con la mente. Cantaré salmos con el espíritu, pero también los cantaré con la mente.
16 Porque, si no bendices más que con el espíritu, ¿cómo dirá "amén" a tu acción de gracias el que ocupa el lugar del simple fiel, pues no sabe lo que dices?
17 ¡Cierto!, tu acción de gracias es excelente; pero el otro no se edifica.
18 Doy gracias a Dios porque hablo en lenguas más que todos vosotros;
19 pero en la asamblea, prefiero decir cinco palabras con sentido, para instruir a los demás, que diez mil en lenguas.
20 Hermanos, no seáis niños en mentalidad. Sed niños en malicia, pero hombres maduros en mentalidad.
21 Está escrito en la Ley: Por hombres de lenguas extrañas y por boca de extraños hablaré yo a este pueblo, y ni así me escucharán, dice el Señor.
22 Así pues, las lenguas sirven de signo no para los creyentes, sino para los infieles; en cambio la profecía, no para los infieles, sino para los creyentes.
23 Por ejemplo, si se reúne toda la asamblea y todos hablan en lenguas y entran en ella simples fieles o infieles, ¿no dirán que estáis locos?
24 Por el contrario, si todos profetizan y entra un infiel o un simple fiel, será convencido por todos, juzgado por todos.
25 Los secretos de su corazón quedarán al descubierto y, postrado rostro en tierra, adorará a Dios confesando: Dios está verdaderamente entre vosotros.
26 ¿Qué concluir, hermanos? Cuando os reunís, cada cual puede tener un salmo, una instrucción, una revelación, un discurso en lenguas, una interpretación; pero que todo sea para edificación.
27 Si se habla en lenguas, que hablen dos, o a lo más, tres, y por turno; y que haya un intérprete.
28 Si no hay quien interprete, guárdese silencio en la asamblea; hable cada cual consigo mismo y con Dios.
29 En cuanto a los profetas, hablen dos o tres, y los demás juzguen.
30 Si algún otro que está sentado tiene una revelación, cállese el primero.
31 Podéis profetizar todos por turno para que todos aprendan y sean exhortados.
32 Pero los espíritus de los profetas están sometidos a los profetas,
33 pues Dios no es un Dios de confusión, sino de paz. Como en todas la iglesias de los santos,
34 las mujeres cállense en las asambleas; que no les está permitido tomar la palabra; antes bien, estén sumisas como también la Ley lo dice.
35 Si quieren aprender algo, pregúntenlo a sus propios maridos en casa; pues es indecoroso que la mujer hable en la asamblea.
36 ¿Acaso ha salido de vosotros la palabra de Dios? O ¿solamente a vosotros ha llegado?
37 Si alguien se cree profeta o inspirado por el Espíritu, reconozca en lo que os escribo un mandato del Señor.
38 Si no lo conoce, tampoco él es reconocido.
39 Por tanto, hermanos, aspirad al don de la profecía, y no estorbéis que se hable en lenguas.
40 Pero hágase todo con decoro y orden.

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Introducción a I Corintios

I y II Corintios.
Mientras escribía 1 y 2 Ts, Pablo evangelizaba Corinto durante más de dieciocho meses, Hch_18:1-18, desde la primavera del 50 hasta finales del verano del 51. Según su costumbre de actuar en los grandes centros, quería implantar la fe de Cristo en aquel famoso puerto, densamente poblado y desde el cual podría difundirse por toda Acaya, 2Co_1:1; 2Co_9:2. De hecho, logró fundar allí, sobre todo en las capas modestas de la población, 1Co_1:26-28, una floreciente comunidad. Pero esta gran ciudad era un foco de cultura griega, donde chocaban corrientes muy diversas de pensamiento y de religión. El contacto de la tierna fe cristiana con aquella capital del paganismo tenía que plantear para los neófitos muchos problemas delicados. Y el Apóstol trata de resolverlos en las dos cartas que les escribe.

A pesar de algunos puntos dudosos, la génesis de estas dos epístolas es bastante clara. Se ha perdido una primera carta «precanónica», 1Co_5:9-13, de fecha dudosa. Más tarde, durante la estancia de algo más de dos años (52-54) en Éfeso, en el curso del tercer viaje, Hch 19:1-20:1, algunos problemas planteados por una delegación de los corintios, 1Co_16:17, más otras informaciones recibidas por medio de Apolo, Hch_18:27 s; 1Co_16:12, y «los de Cloe», 1Co_1:11, impulsaron a Pablo a escribir una nueva carta, que es nuestra 1 Co, alrededor de la Pascua del 54 (1Co_5:7 s; 1Co_16:5-9). Poco después, debió de producirse en Corinto una crisis, en la que probablemente tuvo que intervenir Timoteo (1Co_4:17; 1Co_16:10-11), y que le obligó a hacerles una visita rápida y enojosa, 2Co 1:23-2:1, en el curso de la cual prometió volver pronto, 2Co_1:15-16. Pero de hecho no volvió y sustituyó esta visita por una carta severa, escrita «con muchas lágrimas», 2Co_2:3 s, 2Co_2:9, que produjo un efecto saludable, 2Co_7:8-13. Este buen resultado lo supo Pablo por Tito, 2Co_1:12 s; 2Co_7:5-16, en Macedonia, después de haber salido de Éfeso a consecuencia de crisis muy graves cuya naturaleza desconocemos, 1Co_15:32; 2Co_1:8-10; Hch_19:23-40 [Hch_19:23-41]; y entonces escribió las dos partes de 2 Co, en la primavera y el verano del 55. Luego iba a pasar por Corinto, Hch_20:1 s; ver 2Co_9:5; 2Co_12:14; 2Co_12:14; 2Co_13:1, 2Co_13:10, para subir desde allí a Jerusalén y ser encarcelado.

Algunos opinan que 2 Co sería una recopilación de varias cartas —hasta cinco— remitidas por Pablo a Corinto en circunstancias diversas. Otros, menos preocupados por las dificultades de algunos enlaces literarios que esta teoría pretende explicar, admiten sin embargo que los cap. 10-13 no pueden ser continuación de 1-9. Es psicológicamente imposible que Pablo pase tan bruscamente de celebrar la reconciliación expuesta en los cap. 1-9 a la amonestación severa y las justificaciones irónicas de los cap. 10-13. Sugieren que los cap. 10-13 podrían ser la epístola escrita con lágrimas, a causa de su tono severo, pero esto no cuadra bien con el contexto. La epístola escrita con lágrimas ha sido motivada por la conducta de un individuo, 2Co_2:5-8; ahora bien, ninguna referencia se hace a este asunto en los cap. 10-13, que tratan del daño causado en las comunidades por los falsos apóstoles. Es, pues, más probable que estos capítulos los haya provocado el deterioro de la situación en Corinto después del envío de los cap. 1-9.

Si estas epístolas ofrecen noticias de gran interés sobre el alma de Pablo y sobre sus relaciones con sus convertidos, no es menor su importancia doctrinal. Encontramos en ellas, especialmente en 1 Co, informaciones y decisiones sobre muchos problemas cruciales del cristianismo primitivo, tanto en su vida interior: pureza de costumbres, 1Co_5:1-13; 1Co_6:12-20; matrimonio y virginidad, 1Co_7:1-40, orden de las asambleas religiosas y celebraciones de la eucaristía, 11-12, uso de los carismas, 12:1-14:40, como en sus relciones con el mundo pagano: recurso a los tribunales, 1Co_6:1-11, carnes ofrecidas a los ídolos, 8-10. Lo que hubiera podido quedar en un simple caso de conciencia o en unas instrucciones litúrgicas, da pie al genio de Pablo para exponer puntos de vista profundos sobre la verdadera libertad de la vida cristiana, la santificación del cuerpo, la primacía de la caridad y la unión con Cristo. La defensa de su apostolado, 2 Co 10-13, le inspira páginas espléndidas sobre la grandeza del ministerio apostólico, 2Co 2:12-6:10; y el tema tan concreto de la colecta, 2 Co 8-9, queda iluminado por el ideal de la unión entre las iglesias. La perspectiva escatológica está siempre presente y penetra toda la exposición sobre la resurrección de la carne, 1 Co 15. Pero a las descripciones apocalípticas de 1 Ts y 2 Ts sustituye una discusión más racional que justifica esta esperanza, difícil para la mentalidad griega. Esta adaptación del Evangelio al mundo nuevo en el que va penetrando, se manifiesta sobre todo en la contraposición de la locura de la Cruz a la sabiduría helénica. A los corintios, que se hallan divididos contraponiendo a sus diversos maestros y sus respectivos talentos humanos, Pablo les recuerda que sólo hay un maestro, Cristo, un solo mensaje, la salvación por la cruz, y que esa es la única y verdadera Sabiduría, 1Co 1:10-4:13. Así, forzado por las circunstancias y sin renegar de las perspectivas escatológicas, se ve obligado a insistir más y más en la vida cristiana presente, como unión con Cristo en el verdadero conocimiento que es el de la fe. A consecuencia de la crisis de Galacia Pablo va a profundizar más aún, y precisamente en referencia con el Judaísmo, esta vida que la fe otorga

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Hch_2:4+; Hch_11:27+

[2] 1Ts_5:20; Hch_11:27+; Hch_2:4+



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_1:9+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Núm_11:29+

NOTAS

14:5 En este caso no hay diferencia entre glosolalia y profecía, ver v. 1Co_14:13.

NOTAS

14:10 O bien: «y nada hay sin lenguaje».

NOTAS

14:11 Lit.: «bárbaro», era el que no entendía el griego.

NOTAS

14:14 En la oración del glosólalo, fuera de sí en el espíritu, no hay nada aprovechable para la mente.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Co_1:20

NOTAS

14:16 El que no recibe el favor de dones semejantes.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Efe_4:14; Rom_16:19

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Isa_28:11-12

NOTAS

14:21 (a) Texto citado muy libremente.

14:21 (b) El sentido del texto de Is es que, si los israelitas no escuchan al profeta, tendrán que escuchar la ininteligible lengua de los invasores.

NOTAS

14:22 Conforme al estilo de la diatriba, Pablo realiza una deducción a partir de las palabras puestas en boca de un objetor imaginario. Si la glosolalia es inútil dentro de la iglesia (en contraste con la profecía), su finalidad debe consistir en servir de signo apologético para los de fuera. De aquí Pablo pasa a la impugnación en los vv. 1Co_14:23-24.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Hch_2:4, Hch_2:13

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Isa_45:14; Zac_8:23

NOTAS

14:32 De lo contrario, si parece haber perdido el dominio de su actividad, es un falso profeta.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Co_11:16+; Hch_9:13+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Gén_3:16; 1Ti_2:11-14

NOTAS

14:34 Los vv. 1Co_14:34-35, que algunos manuscritos ponen después del v. 1Co_14:40, pueden ser interpolación pospaulina. Dos razones hacen plausible esta hipótesis. Por una parte el recurso a la obediencia a la Ley (probablemente Gén_3:16), poco propio de Pablo; en segundo lugar la orden del silencio impuesta a las mujeres parece contradecir a 1Co_11:5. Estas órdenes reflejan la mentalidad de 1Ti_1:11-14, y probablemente proceden de la misma situación eclesial.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Co_11:5

NOTAS

14:36 Puesto que la respuesta es negativa, Pablo invita a los corintios a que acepten las reglas en uso en las otras iglesias, respecto a la conducta de los profetas, vv. 1Co_14:29-33.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Co_2:16; 1Co_7:40

[2] 1Co_15:34

NOTAS

14:38 Desconocido por Dios, que no le reconoce como suyo. -Var.: «Si lo ignora, que lo ignore» (exabrupto de Pablo irritado). Sobre esta forma de cerrar una discusión, ver 1Co_11:16; Flp_3:15.