Lucas 2 Biblia Jerusalén (1998) | 52 versitos |
1 Por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo.
2 Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo gobernador de Siria Cirino.
3 Iban todos a empadronarse, cada uno a su ciudad.
4 Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David,
5 para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta.
6 Mientras estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento
7 y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el albergue.
8 Había en la misma comarca unos pastores, que dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño.
9 Se les presentó el ángel del Señor, la gloria del Señor los envolvió en su luz y se llenaron de temor.
10 El ángel les dijo: "No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo:
11 os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor;
12 y esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre."
13 Y de pronto se juntó con el ángel una multitud del ejército celestial que alababa a Dios diciendo:
14 "Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace."
15 Cuando los ángeles, dejándoles, se fueron al cielo, los pastores se decían unos a otros: "Vamos a Belén a ver lo que ha sucedido y el Señor nos ha manifestado."
16 Fueron a toda prisa y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre.
17 Al verlo, contaron lo que les habían dicho acerca de aquel niño;
18 y todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les decían.
19 María, por su parte, guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón.
20 Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto, tal como se les había dicho.
21 Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, se le puso el nombre de Jesús, el que le dio el ángel antes de ser concebido en el seno.
22 Cuando se cumplieron los días en que debían purificarse, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor,
23 como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor
24 y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la Ley del Señor.
25 Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón. Era un hombre justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel; y estaba en él el Espíritu Santo.
26 El Espíritu Santo le había revelado que no vería la muerte antes de haber visto al Cristo del Señor.
27 Movido por el Espíritu, vino al Templo; y cuando los padres introdujeron al niño Jesús, para cumplir lo que la Ley prescribía sobre él,
28 le tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:
29 "Ahora, Señor, puedes, según tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz;
30 porque han visto mis ojos tu salvación,
31 la que has preparado a la vista de todos los pueblos,
32 luz para iluminar a las gentes y gloria de tu pueblo Israel."
33 Su padre y su madre estaban admirados de lo que se decía de él.
34 Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: "Éste está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y como signo de contradicción -
35 ¡y a ti misma una espada te atravesará el alma!- a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones."
36 Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad avanzada. Casada en su juventud, había vivido siete años con su marido,
37 y luego quedó viuda hasta los ochenta y cuatro años; no se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y día en ayunos y oraciones.
38 Presentándose en aquella misma hora, alababa a Dios y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén.
39 Así que cumplieron todas las cosas según la Ley del Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret.
40 El niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y la gracia de Dios estaba sobre él.
41 Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua.
42 Cuando cumplió los doce años, subieron como de costumbre a la fiesta.
43 Al volverse ellos pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo su padres.
44 Creyendo que estaría en la caravana, hicieron un día de camino, y le buscaban entre los parientes y conocidos;
45 pero, al no encontrarle, se volvieron a Jerusalén en su busca.
46 Al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y haciéndoles preguntas;
47 todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas.
48 Cuando le vieron quedaron sorprendidos y su madre le dijo: "Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando."
49 Él les dijo: "Y ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?"
50 Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio.
51 Bajó con ellos, vino a Nazaret y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón.
52 Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres.

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Introducción a Lucas

El evangelio según San Lucas.
El mérito especial del tercer evangelio le viene de la atractiva personalidad de su autor, que se transparenta en él sin cesar. San Lucas es un escritor de gran talento y un alma delicada. Ha elaborado su obra de una manera original, con afán de información y de orden, Luc_1:3. No quiere esto decir que haya podido dar a los materiales recibidos de la tradición una disposición más «histórica» que Mateo y Marcos; su respeto a las fuentes y su método de yuxtaponerlas no se lo permitían. Su plan sigue las grandes líneas del de Marcos con algunas transposiciones u omisiones. Algunos episodios se desplazan; Luc_3:19-20; Luc_4:16-30; Luc_5:1-11; Luc_6:12-19; Luc_22:31-34, etc., ya por deseo de claridad y de lógica, ya por influencia de otras tradiciones, entre las cuales se ha de notar la que también se refleja en el cuarto evangelio. Otros episodios se omiten, o por ser menos interesantes para los lectores paganos, ver Mar_9:11-23, o por evitar los duplicados, ver Mar_12:28-34 y comparar con Luc_10:25-28. Es de observar sobre todo la ausencia del texto correspondiente a Mc 6:45-8:26. Pero la diferencia más notable con relación al segundo evangelio es la larga sección intermedia 9:51-18:14, que se nos presenta bajo la forma de una subida a Jerusalén recalcada con anotaciones repetidas, Luc_9:51; Luc_13:22; Luc_17:11, ver Mar_10:1, y en la que se ha de ver, más que el recuerdo real de diversos viajes, la insistencia intencionada en una idea teológica muy del agrado de Lucas: la Ciudad santa es el lugar donde debe tener cumplimiento la salvación, Luc_9:31; Luc_13:33; Luc_18:31; Luc_19:11, es allí donde ha comenzado el Evangelio, Luc_1:5 s, y donde debe concluir, Luc_24:52 s —con apariciones y conversaciones que no tienen lugar en Galilea, Luc_24:13-51; y comp. Luc_24:6 con Mar_16:7; Mat_28:7, Mat_28:16-20—, porque de allí debe partir la evangelización del mundo, Luc_24:47; Hch_1:8. En un sentido más amplio, es la subida de Jesús (y del cristiano) hacia Dios.

Otros rasgos literarios de Lucas son el empleo de los géneros del simposio, Luc_7:36-50; Luc_11:37-54; Luc_14:1-24, y del discurso de despedida, Luc_22:14-28, su afición a los paralelismos (Juan el Bautista y Jesús, 1:5-2:52) y a las inclusiones, y el esquema promesa-cumplimiento que puntea su relato.

Si se compara en detalle a Lucas con Marcos y Mateo, se percibe al vivo la actividad siempre despierta de un escritor que se distingue por presentar las cosas de una manera que le es propia, evitando o atenuando lo que puede herir su sensibilidad o la de los lectores (Luc_8:43, comp. Mar_5:26; om. Mar_9:43-48; Mar_13:32; etc.), o puede serles menos comprensible (om. Mat_5:21 s, Mat_5:33 s; Mar_15:34; etc.), tratando con miramiento a los apóstoles (om. Mar_4:13; Mar_8:32 s; Mar_9:28 s; Mar_14:50) o excusándolos (Luc_9:45; Luc_18:34; Luc_22:45), interpretando los términos oscuros (Luc_6:15) o precisando la geografía (Luc_4:31; Luc_19:28 s, Luc_19:37; Luc_23:51), etc. Con estas frecuentes y finas pinceladas, y sobre todo con la rica aportación debida a su investigación personal, Lucas nos brinda las reacciones y las tendencias de su alma; o mejor, por medio de este instrumento de elección, el Espíritu Santo nos presenta el mensaje evangélico de una forma original, rica en doctrina. Por lo demás, no se trata tanto de grandes tesis teológicas (las ideas maestras son las mismas que las de Marcos y Mateo) como de una sicología religiosa, donde se encuentran, mezcladas con una influencia muy discreta de su maestro Pablo, las inclinaciones propias del temperamento de Lucas. referir escenas de perdón, Luc_7:36-50; Luc_15:11-32; Luc_19:1-10; Luc_23:34, Luc_23:39. Insiste gustoso en la ternura de Jesús con los humildes y los pobres, mientras que los orgullosos y los ricos que disfrutan son severamente tratados, Luc_1:51-53; Luc_6:20-26; Luc_12:13-21; Luc_14:7-11; Luc_16:15, Luc_16:19; Luc_18:9-14. Sin embargo, hasta la justa condena no vendrá sino después de pacientes plazos de misericordia, Luc_13:6-9; comp. Mar_11:12-14. No hace falta más que arrepentirse, renunciarse, y en este punto la generosidad viril de Lucas propende a repetir la exigencia de un desprendimiento decidido y absoluto, Luc_14:25-34, especialmente por el abandono de las riquezas, Luc_6:34 s; Luc_12:33; Luc_16:9-13. Son de notar también los pasajes propios del tercer evangelio sobre la necesidad de la oración, Luc_11:5-8; Luc_18:1-8, y sobre el ejemplo que de ello ha dado Jesús, Luc_3:21; Luc_5:16; Luc_6:12; Luc_9:28. Finalmente, como en Pablo y en los Hechos, el Espíritu Santo ocupa un lugar de primer plano que Lucas no se cansa de subrayar: Luc_1:15, Luc_1:35, Luc_1:41, Luc_1:67; Luc_2:25-27; Luc_4:1, Luc_4:14, Luc_4:18; Luc_10:21; Luc_11:13; Luc_24:49. Todo esto, junto con la atmósfera de gratitud por los beneficios divinos y de alegría espiritual, que envuelve todo el tercer evangelio, Luc_2:14; Luc_5:26; Luc_10:17; Luc_13:17; Luc_18:43; Luc_19:37; Luc_24:51 s, da a la obra de Lucas ese fervor que emociona y enfervoriza el corazón.

El estilo de San Marcos es rugoso, lleno de arameísmos y a menudo incorrecto, pero impulsivo y de una vivacidad popular que está llena de encanto. El de San Mateo es también arameizante, pero más cuidado; menos pintoresco, pero más correcto. El de San Lucas es complejo: de calidad excelente cuando depende sólo de sí mismo, acepta ser menos bueno por respeto a sus fuentes, de las que conserva algunas imperfecciones aunque trata de corregirlas; en fin, imita consciente y maravillosamente el estilo bíblico de los Setenta. Nuestra traducción ha tratado de respetar estos matices en la medida de lo posible, como asimismo se ha esmerado en reflejar en castellano el detalle de las semejanzas y de las diferencias en que se traslucen, en los originales griegos, las relaciones literarias que entre sí tienen los tres evangelios sinópticos.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


NOTAS

2:1 Emperador romano de 30 a. C. a 14 d. C. Fuera de este texto no hay noticia de un censo de todo el imperio bajo Augusto. El censo que tuvo lugar cuando Cirino era legado de Siria, Luc_2:2+, no concernía más que a Judea. Sin duda Lc traslada a escala mundial un asunto de ámbito local, ver Hch_11:28.



NOTAS

2:2 Dado que Josefo data el censo bajo Cirino en el 6 d. C. , la cronología del nacimiento de Jesús que ofrece Lc no concuerda con la de Mt, según la cual Jesús nació antes de la muerte de Herodes el Grande (4 a. C), quizá entre los años 8-6. Es que de hecho el censo de Judea bajo Cirino hizo época: su ocasión fue la reorganización del país como provincia procuratoriana después de la deposición del etnarca Arquelao, hijo de Herodes, y provocó la insurrección de Judas el Galileo, de la que se habla en Hch_5:37. -Para la «era cristiana» ver Luc_3:1+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Sa_16:1-13; Jua_7:42

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_1:25

NOTAS

2:7 (a) En griego bíblico, el término no supone necesariamente hermanos menores, sino que subraya la dignidad y los derechos del niño.

2:7 (b) Mejor que una posada (pandojeion, Luc_10:34), la palabra griega katályma puede designar una sala, 1Sa_9:22; Luc_22:11, en la que se alojaba la familia de José. Si éste tenía su domicilio en Belén, se explica mejor que haya regresado allí para el censo y también que haya traído a su joven mujer encinta. El pesebre, comedero del ganado, estaba sin duda instalado en una pared del pobre albergue, y éste se hallaba tan lleno que no pudieron encontrar lugar mejor para recostar al niño. Una piadosa leyenda ha dotado a este pesebre de dos animales, ver Hab_3:2+; Isa_1:3.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_1:20+; Tob_5:4+; Éxo_24:16+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_1:12+

[2] Luc_1:14+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_1:21

NOTAS

2:11 Se trata, pues, del Mesías esperado, pero será «Señor»: título que el AT reservaba celosamente a Dios. Va a comenzar una nueva era. Ver Luc_1:43+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_1:18+

[2] Isa_9:5+ [Isa_9:6]

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Eze_3:12

[2] Luc_19:38

NOTAS

2:14 La traducción corriente: «paz a los hombres de buena voluntad», basada en la Vulg. , no traduce el sentido usual del término griego. -Otra lectura menos segura: «paz en la tierra y entre los hombres benevolencia divina».

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Isa_1:3

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_2:51

NOTAS

2:20 Tema predilecto de Lucas: Luc_1:64; Luc_2:28; Luc_2:38; Luc_5:25-26; Luc_7:16; Luc_13:13; Luc_17:15, Luc_17:18; Luc_18:43; Luc_19:37; Luc_23:47; Luc_24:53. Ver Hch_2:47+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_1:59+

[2] Luc_1:31; Mat_1:21+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Lev_12:2-4

NOTAS

2:22 La purificación sólo obligaba a la madre; pero había que rescatar al hijo. Lucas observa cuidadosamente que tanto los padres de Jesús, como los de Juan, cumplieron todas las prescripciones de la Ley. La presentación del niño en el santuario no era obligatoria, pero estaba permitida, Núm_18:15, y al parecer la gente piadosa lo estimaba conveniente, ver 1Sa_1:24-28. Lucas centra su relato, en este primer acto cultual de Jesús, en la Ciudad santa, a la que atribuye gran importancia como lugar del acontecimiento pascual y punto de partida de la misión cristiana. Ver Luc_2:38+; Hch_1:4+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Éxo_13:2; Éxo_13:11+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Lev_5:7; Lev_12:8

NOTAS

2:24 Era la ofrenda de los pobres.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Isa 40+

[2] Isa_42:1

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Éxo_30:22+

NOTAS

2:26 «El Cristo del Señor» es aquel que el Señor ha ungido, ver Éxo_30:22+, es decir, consagrado para una misión de salvación, como el rey de Israel, un príncipe elegido por Yahvé y, finalmente y de un modo eminente, el Mesías que instaurará el reino de Dios.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_2:20+

NOTAS

2:29 A diferencia de los cánticos precedentes, éste parece haber sido compuesto por Lucas mismo, en especial valiéndose de textos de Isaías. Después de un primer trístico que se refiere a Simeón y a su próxima muerte, otro define la salvación universal traída por el Mesías Jesús: una iluminación del mundo gentil que, salida del pueblo elegido, concluirá en gloria de este mismo pueblo.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Isa_52:10; Isa_46:13

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Isa_42:6; Isa_49:6

[2] Jua_8:12+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_7:23; Luc_12:51-53; Jer_15:10

NOTAS

2:34 La misión de luz en el mundo gentil irá acompañada, con respecto a Jesús, de hostilidad y persecuciones por parte de su propio pueblo. Ver Mat_2:1+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jua_3:19; Jua_9:39

NOTAS

2:35 Verdadera Hija de Sión, María llevará en su propia vida el destino doloroso de su pueblo. Con su Hijo, se hallará en el centro de esa contradicción donde los corazones deberán manifestarse en pro o en contra de Jesús. El símbolo de la espada puede inspirarse en Eze_14:17, o según otros en Zac_12:10.

NOTAS

2:36 Mujer consagrada a Dios e intérprete de sus designios. Ver Éxo_15:20; Jue_4:4; 2Re_22:14.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jdt_8:4-5; 1Ti_5:5

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_2:20+

NOTAS

2:38 La liberación mesiánica del pueblo elegido, Luc_1:68; Luc_24:21, interesaba ante todo a la capital, ver Isa_40:2; Isa_52:9 (y ver 2Sa_5:9+). Jerusalén es para Lucas el centro predestinado para la obra de la salvación, Luc_9:31, Luc_9:51, Luc_9:53; Luc_13:22, Luc_13:23; Luc_17:11; Luc_18:31; Luc_19:11; Luc_24:47-49, Luc_24:52; Hch_1:8+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_2:23; Luc_1:80+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Deu_16:16; Exo 12+

NOTAS

2:46 Jesús «encontrado» «al cabo de tres días» «en la casa de su Padre», tres rasgos que prefiguran el acontecimiento de la Pascua.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_4:22; Jua_7:15, Jua_7:46

NOTAS

2:49 Otros traducen: «en las cosas de mi Padre». En cualquier caso, Jesús afirma, delante de José, v. Luc_2:48, que tiene a Dios por Padre, ver Luc_10:22; Luc_22:29; Jua_20:17, y vindica para con él relaciones que son superiores a las de la familia humana, ver Jua_2:4. Primera manifestación de su conciencia de ser «el Hijo», ver Mat_4:3+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_2:19

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_1:80+; 1Sa_2:26; Pro_3:4