I Corintios 4 Biblia Jerusalén (1998) | 21 versitos |
1 Por tanto, que nos tengan los hombres por servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios.
2 Ahora bien, lo que se exige de los administradores es que sean fieles.
3 Aunque a mí lo que menos me importa es ser juzgado por vosotros o por un tribunal humano. ¡Ni yo mismo me juzgo!
4 Cierto que mi conciencia nada me reprocha; mas no por eso quedo justificado. Mi juez es el Señor.
5 Así que, no juzguéis nada antes de tiempo hasta que venga el Señor. Él iluminará los secretos de las tinieblas y pondrá de manifiesto las intenciones de los corazones. Entonces recibirá cada cual de Dios la alabanza que le corresponda.
6 En esto, hermanos, me he puesto como ejemplo a mí y a Apolo, en orden a vosotros; para que aprendáis de nosotros aquello de "No salirse de lo escrito" y para que nadie se engría en favor de uno contra otro.
7 Pues ¿quién es el que te prefiere? ¿Qué tienes que no lo hayas recibido? Y si lo has recibido, ¿a qué gloriarte cual si no lo hubieras recibido?
8 ¡Ya estáis hartos! ¡Ya sois ricos! ¡Os habéis hecho reyes sin nosotros! ¡Y ojalá reinaseis, para que también nosotros reináramos con vosotros!
9 Porque pienso que a nosotros, los apóstoles, Dios nos ha asignado el último lugar, como condenados a muerte, puestos a modo de espectáculo para el mundo, los ángeles y los hombres.
10 Nosotros, locos a causa de Cristo; vosotros, sabios en Cristo. Débiles nosotros; vosotros, fuertes. Vosotros, estimados; nosotros, despreciados.
11 Hasta el presente, pasamos hambre, sed, desnudez. Somos abofeteados, y andamos errantes.
12 Nos fatigamos trabajando con nuestras manos. Si nos insultan, bendecimos. Si nos persiguen, lo soportamos.
13 Si nos difaman, respondemos con bondad. Hemos venido a ser, hasta ahora, como la basura del mundo y el desecho de todos.
14 No os escribo esto para avergonzaros, sino más bien para amonestaros como a hijos míos queridos.
15 Pues, aunque hayáis tenido diez mil pedagogos en Cristo, no tenéis muchos padres. He sido yo quien, por el Evangelio, os engendré en Cristo Jesús.
16 Os ruego, pues, que seáis mis imitadores.
17 Por esto mismo os he enviado a Timoteo, hijo mío querido y fiel en el Señor; él os recordará mis normas de conducta en Cristo, conforme enseño por doquier en todas las iglesias.
18 Como si yo no hubiera de ir a vosotros, se han hinchado algunos.
19 Mas iré pronto a visitaros, si es la voluntad del Señor; entonces conoceré no la palabrería de esos orgullosos, sino su poder,
20 que no está en la palabrería el Reino de Dios, sino en el poder.
21 ¿Qué preferís, que vaya a vosotros con palo o con amor y espíritu de mansedumbre?

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Introducción a I Corintios

I y II Corintios.
Mientras escribía 1 y 2 Ts, Pablo evangelizaba Corinto durante más de dieciocho meses, Hch_18:1-18, desde la primavera del 50 hasta finales del verano del 51. Según su costumbre de actuar en los grandes centros, quería implantar la fe de Cristo en aquel famoso puerto, densamente poblado y desde el cual podría difundirse por toda Acaya, 2Co_1:1; 2Co_9:2. De hecho, logró fundar allí, sobre todo en las capas modestas de la población, 1Co_1:26-28, una floreciente comunidad. Pero esta gran ciudad era un foco de cultura griega, donde chocaban corrientes muy diversas de pensamiento y de religión. El contacto de la tierna fe cristiana con aquella capital del paganismo tenía que plantear para los neófitos muchos problemas delicados. Y el Apóstol trata de resolverlos en las dos cartas que les escribe.

A pesar de algunos puntos dudosos, la génesis de estas dos epístolas es bastante clara. Se ha perdido una primera carta «precanónica», 1Co_5:9-13, de fecha dudosa. Más tarde, durante la estancia de algo más de dos años (52-54) en Éfeso, en el curso del tercer viaje, Hch 19:1-20:1, algunos problemas planteados por una delegación de los corintios, 1Co_16:17, más otras informaciones recibidas por medio de Apolo, Hch_18:27 s; 1Co_16:12, y «los de Cloe», 1Co_1:11, impulsaron a Pablo a escribir una nueva carta, que es nuestra 1 Co, alrededor de la Pascua del 54 (1Co_5:7 s; 1Co_16:5-9). Poco después, debió de producirse en Corinto una crisis, en la que probablemente tuvo que intervenir Timoteo (1Co_4:17; 1Co_16:10-11), y que le obligó a hacerles una visita rápida y enojosa, 2Co 1:23-2:1, en el curso de la cual prometió volver pronto, 2Co_1:15-16. Pero de hecho no volvió y sustituyó esta visita por una carta severa, escrita «con muchas lágrimas», 2Co_2:3 s, 2Co_2:9, que produjo un efecto saludable, 2Co_7:8-13. Este buen resultado lo supo Pablo por Tito, 2Co_1:12 s; 2Co_7:5-16, en Macedonia, después de haber salido de Éfeso a consecuencia de crisis muy graves cuya naturaleza desconocemos, 1Co_15:32; 2Co_1:8-10; Hch_19:23-40 [Hch_19:23-41]; y entonces escribió las dos partes de 2 Co, en la primavera y el verano del 55. Luego iba a pasar por Corinto, Hch_20:1 s; ver 2Co_9:5; 2Co_12:14; 2Co_12:14; 2Co_13:1, 2Co_13:10, para subir desde allí a Jerusalén y ser encarcelado.

Algunos opinan que 2 Co sería una recopilación de varias cartas —hasta cinco— remitidas por Pablo a Corinto en circunstancias diversas. Otros, menos preocupados por las dificultades de algunos enlaces literarios que esta teoría pretende explicar, admiten sin embargo que los cap. 10-13 no pueden ser continuación de 1-9. Es psicológicamente imposible que Pablo pase tan bruscamente de celebrar la reconciliación expuesta en los cap. 1-9 a la amonestación severa y las justificaciones irónicas de los cap. 10-13. Sugieren que los cap. 10-13 podrían ser la epístola escrita con lágrimas, a causa de su tono severo, pero esto no cuadra bien con el contexto. La epístola escrita con lágrimas ha sido motivada por la conducta de un individuo, 2Co_2:5-8; ahora bien, ninguna referencia se hace a este asunto en los cap. 10-13, que tratan del daño causado en las comunidades por los falsos apóstoles. Es, pues, más probable que estos capítulos los haya provocado el deterioro de la situación en Corinto después del envío de los cap. 1-9.

Si estas epístolas ofrecen noticias de gran interés sobre el alma de Pablo y sobre sus relaciones con sus convertidos, no es menor su importancia doctrinal. Encontramos en ellas, especialmente en 1 Co, informaciones y decisiones sobre muchos problemas cruciales del cristianismo primitivo, tanto en su vida interior: pureza de costumbres, 1Co_5:1-13; 1Co_6:12-20; matrimonio y virginidad, 1Co_7:1-40, orden de las asambleas religiosas y celebraciones de la eucaristía, 11-12, uso de los carismas, 12:1-14:40, como en sus relciones con el mundo pagano: recurso a los tribunales, 1Co_6:1-11, carnes ofrecidas a los ídolos, 8-10. Lo que hubiera podido quedar en un simple caso de conciencia o en unas instrucciones litúrgicas, da pie al genio de Pablo para exponer puntos de vista profundos sobre la verdadera libertad de la vida cristiana, la santificación del cuerpo, la primacía de la caridad y la unión con Cristo. La defensa de su apostolado, 2 Co 10-13, le inspira páginas espléndidas sobre la grandeza del ministerio apostólico, 2Co 2:12-6:10; y el tema tan concreto de la colecta, 2 Co 8-9, queda iluminado por el ideal de la unión entre las iglesias. La perspectiva escatológica está siempre presente y penetra toda la exposición sobre la resurrección de la carne, 1 Co 15. Pero a las descripciones apocalípticas de 1 Ts y 2 Ts sustituye una discusión más racional que justifica esta esperanza, difícil para la mentalidad griega. Esta adaptación del Evangelio al mundo nuevo en el que va penetrando, se manifiesta sobre todo en la contraposición de la locura de la Cruz a la sabiduría helénica. A los corintios, que se hallan divididos contraponiendo a sus diversos maestros y sus respectivos talentos humanos, Pablo les recuerda que sólo hay un maestro, Cristo, un solo mensaje, la salvación por la cruz, y que esa es la única y verdadera Sabiduría, 1Co 1:10-4:13. Así, forzado por las circunstancias y sin renegar de las perspectivas escatológicas, se ve obligado a insistir más y más en la vida cristiana presente, como unión con Cristo en el verdadero conocimiento que es el de la fe. A consecuencia de la crisis de Galacia Pablo va a profundizar más aún, y precisamente en referencia con el Judaísmo, esta vida que la fe otorga

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_12:42-44



NOTAS

4:3 Lit.: «día», Pablo habla en tono irónico. Se trata del Día del Señor, 1Co_1:8+; al que los hombres imitarían indebidamente pronunciando una sentencia que sólo a Dios pertenece en el último Juicio.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Co_5:10-11

[2] Mat_7:1

NOTAS

4:4 La palabra syneidesis, ver 1Sa_25:31; Sab_17:10+, adquiere en Pablo valores propiamente cristianos. Sean cuales fueren las normas externas, la conducta del hombre depende solamente de su propia conciencia, Hch_23:1; Hch_24:16; Rom_2:14-15; Rom_9:1; Rom_13:5; 2Co_1:12, pero este juicio está sometido a Dios, aquí; 1Co_8:7-12; 1Co_10:25-29; 2Co_4:2; ver 1Pe_2:19. La conciencia es buena y pura si está inspirada en la fe y el amor: 1Ti_1:5, 1Ti_1:19, etc. ; 1Pe_3:16, 1Pe_3:21, purificada por la sangre de Cristo, Heb_9:14; Heb_10:22.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_2:16; Luc_12:2-3

NOTAS

4:6 Texto difícil. La frase entre comillas ha sido añadida por un copista escrupuloso que advierte que la negación ha sido añadida sobre el ejemplar que copiaba.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jua_3:27

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Apo_3:17; Ose_12:9 [Ose_12:8]

NOTAS

4:8 Sin nosotros, estáis ya establecidos en el Reino de los cielos y gozáis hasta la hartura de todas sus riquezas.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Co_4:8-12; 2Co_6:4-10; 2Co_11:23-33; 2Ti_3:10-11

NOTAS

4:9 Como los condenados arrojados a las bestias ante la muchedumbre de los espectadores.

NOTAS

4:10 Como conclusión de este pasaje, vv. 1Co_4:6-10, Pablo vuelve en tono irónico sobre sus temas de 1-2: Sois o pretendéis ser prudentes, fuertes, llenos de gloria; pero no lo sois según Dios sino según el mundo, ese mundo que nos considera necios, débiles y despreciables y que, en consecuencia, nos persigue (vv. 11-13); la realidad es exactamente la contraria a los ojos de Dios.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Co_11:27

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Hch_18:3+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Lam_3:45

NOTAS

4:13 Las palabras traducidas por basura y desecho designan igualmente a los miserables que servían de víctimas expiatorias en las calamidades públicas. -Pablo vuelve a menudo sobre las penas y persecuciones que encuentra en su apostolado y el modo como Dios le concede superarlas: 2Co_4:7-12; 2Co_6:4-10; 2Co_11:23-33; 1Ts_3:4; 2Ti_2:10-11. Según él, la debilidad del apóstol demuestra el poder de quien lo envía, 2Co_12:9-10; Flp_4:13, porque la magnitud de la obra realizada no puede ser atribuida a la acción exclusiva del enviado, 2Co_4:7+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Gál_4:19; 1Ts_2:11; Flm_1:10; 2Ts_3:7+

NOTAS

4:15 (a) El pedagogo era un esclavo cuya función consistía en llevar al niño, y más adelante al joven, hasta sus maestros; en vigilarle y en reprimir sus extravíos. El matiz es peyorativo.

4:15 (b) Esta paternidad espiritual corresponde a lo que Pablo dice en 1Co_3:6 : «Yo planté»: Yo sembré en vosotros la vida nueva del Espíritu que os configura con Cristo. Ver v. 1Co_4:17; Gál_4:19; Flm_1:10. En otra parte, Pablo compara su ternura por sus cristianos con la de un padre o la de una madre, 1Ts_2:7; 1Ts_2:11; ver 2Co_12:15+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Hch_19:22; Hch_16:1+

NOTAS

4:17 Lit.: «caminos», ver Sal_119:1; Jua_14:6+; Hch_9:2+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Hch_18:21

NOTAS

4:19 Se trata de las realizaciones debidas al poder del Espíritu (ver 1Co_2:4; 1Ts_1:5), y ante todo la conversión y la vida según el Espíritu.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Co_2:4+; 2Co_10:2