Gálatas 4 Biblia Jerusalén (1998) | 31 versitos |
1 Pues digo yo: Mientras el heredero es menor de edad, en nada se diferencia de un esclavo, con ser dueño de todo;
2 sino que está bajo tutores y administradores hasta el tiempo fijado por el padre.
3 De igual manera, también nosotros, mientras éramos menores de edad, éramos esclavos de los elementos del mundo.
4 Pero, al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley,
5 para rescatar a los que se hallaban bajo la ley, y para que recibiéramos la condición de hijos.
6 Y, como sois hijos, Dios envió a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: ¡Abbá, Padre!
7 De modo que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero por voluntad de Dios.
8 Pero en otro tiempo, cuando no conocíais a Dios, servíais a los que en realidad no son dioses.
9 Mas, ahora que habéis conocido a Dios, o mejor, que él os ha conocido, ¿cómo retornáis a esos elementos sin fuerza ni valor, a los cuales queréis volver a servir de nuevo?
10 Observáis los días, los meses, las estaciones, los años.
11 Me hacéis temer haya sido en vano todo mi afán por vosotros.
12 Haceos como yo, pues yo me hice como vosotros. Ningún agravio me hicisteis.
13 Pero bien sabéis que una enfermedad corporal me dio ocasión para evangelizaros por primera vez;
14 y, no obstante la prueba que suponía para vosotros mi cuerpo, no me mostrasteis desprecio ni repulsa, sino que me recibisteis como a un mensajero de Dios: como a Cristo Jesús.
15 ¿Dónde está ahora el parabién que os dabais? Pues yo mismo puedo atestiguaros que os hubierais arrancado los ojos, de haber sido posible, para dármelos.
16 ¿Es que me he vuelto enemigo vuestro diciéndoos la verdad?
17 Ese interés por vosotros no es bueno; quieren alejaros de mí para que os intereséis por ellos.
18 Bien está ser objeto de interés para el bien, pero siempre, y no sólo cuando yo estoy entre vosotros.
19 ¡Hijitos míos!, por quienes sufro de nuevo dolores de parto, hasta ver a Cristo formado en vosotros.
20 Quisiera hallarme ahora en medio de vosotros para poder acomodar el tono de mi voz, pues no sé cómo habérmelas con vosotros.
21 Decidme vosotros, los que queréis estar sometidos a la ley: ¿No oís lo que dice la ley?
22 Pues está escrito que Abrahán tuvo dos hijos: uno de la esclava y otro de la libre.
23 Pero el de la esclava nació según la naturaleza; el de la libre, en virtud de la promesa.
24 Hay en ello una alegoría: estas mujeres representan dos alianzas; la primera, la del monte Sinaí, madre de los esclavos, es Agar,
25 (pues el monte Sinaí está en Arabia) y corresponde a la Jerusalén actual, que es esclava, y lo mismo sus hijos.
26 Pero la Jerusalén de arriba es libre; ésa es nuestra madre,
27 pues dice la Escritura: Regocíjate estéril, la que no dabas hijos; rompe en gritos de júbilo, la que no conocías los dolores de parto, que más son los hijos de la abandonada que los de la casada.
28 Y vosotros, hermanos, a la manera de Isaac, sois hijos de la promesa.
29 Pero, así como entonces el nacido según la naturaleza perseguía al nacido según el Espíritu, así también ahora.
30 Pero ¿qué dice la Escritura? Despide a la esclava y a su hijo, que no herederá el hijo de la esclava junto con el hijo de la libre.
31 Así que, hermanos, no somos hijos de la esclava, sino de la libre.

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Introducción a Gálatas

Gálatas.
Las epístolas a los Gálatas y a los Romanos deben ser tratadas conjuntamente, pues abordan el mismo problema: la primera, como reacción inmediata provocada por una situación concreta; la segunda, como expresión más serena y más completa que pone en orden las ideas suscitadas por la polémica. Este estrecho parentesco de las dos epístolas es una de las mayores razones que desaconsejan fechar la composición de Ga en los primeros años de Pablo, incluso antes de la asamblea de Jerusalén, como lo han propuesto algunos. Ha parecido a éstos que la segunda visita de Pablo a Jerusalén, narrada en Gál_2:1-10, debía de ser la segunda visita mencionada por Hechos, Hch_11:30; Hch_12:25, y no la tercera, Hch_15:2-30 (que difiere en varios puntos del relato de Pablo). Como, por otra parte, Pablo parece desconocer el Decreto de Hch_15:20, Hch_15:29 (ver Gál_2:6), su carta debería ser anterior a la asamblea de Jerusalén, y para esto bastaba admitir que los «Gálatas» fueron los licaonios y los pisidios evangelizados en el primer viaje misionero, explicándose con la ida y vuelta de Pablo la doble visita que parece suponer Gál_4:13. Pero todo esto tiene poca base. Si bien es verdad que Licaonia y Pisidia han estado políticamente vinculadas desde 36-25 a. C. a Galacia, no lo es menos que el lenguaje corriente del siglo I de nuestra era reserva esta denominación a la Galacia propiamente dicha, situada más al norte. Además de que parece difícil que se haya podido llamar «Gálatas» a sus habitantes, Gál_3:1. Por lo demás, no hay necesidad alguna de esta difícil suposición. La segunda visita de Gál_2:1-10 se identifica perfectamente con la tercera de Hch 15 —con la que tiene tan grandes semejanzas— mucho mejor que con la segunda, Hch_11:30; Hch_12:25, de tan poca importancia que Pablo la ha pasado en silencio en su argumentación de Ga, a no ser que ni siquiera haya existido, siendo simplemente la consecuencia de un duplicado literario de San Lucas (ver los Hechos, Introducción, y Hch_11:30+). Así pues, la epístola a los Gálatas es ciertamente posterior a la asamblea de Jerusalén. Si Pablo no habla en ella del Decreto, quizá se deba a que también éste es de época posterior (ver Hch 15+) circunstancia que también explicaría la actitud de Pedro censurada en Gál_2:11-14. Los destinatarios son sin duda los habitantes de la región «gálata» recorrida por Pablo con ocasión del segundo y del tercer viaje, Hch_16:6; Hch_18:23. Y la carta pudo haber sido escrita en Éfeso o incluso en Macedonia, entre el 54 y el 55.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


NOTAS

4:1 Nueva comparación tomada también del campo jurídico. A pesar de su elección, el judío, presunto heredero, no pasaba de ser un esclavo bajo el régimen de la Ley. v. Gál_4:3; para un cristiano, querer someterse a ese yugo, equivale a volver al estado de infancia, ver v. Gál_4:9.



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Efe_1:10

NOTAS

4:3 El significado de esta frase es muy controvertido, v. Gál_4:9; Col_2:8, Col_2:20, pero, al ser presentados -a lo que parece- como seres personales, vv. Gál_4:2, Gál_4:8, es probable que estos elementos sean los espíritus celestes que mediante la Ley, Gál_3:19+; Col_2:15+, pretendían mantener el mundo bajo su tutela, Col_2:18+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_1:3

[2] Rom_3:24+

NOTAS

4:4 Expresión que designa la llegada de los tiempos mesiánicos o escatológicos que dan cumplimiento a una larga espera de siglos, como algo que colma finalmente una medida, ver Mar_1:15; Hch_1:7+; Rom_13:11+; 1Co_10:11; 2Co_6:2+; Efe_1:10; Heb_1:2; Heb_9:26; 1Pe_1:20.

NOTAS

4:5 Aspecto negativo y positivo de la redención: al llegar a ser hijo, el esclavo adquiere la libertad. El esclavo liberado es adoptado como hijo, no sólo por la accesión legal a la herencia, v. Gál_4:7 (ver Gál_3:29), sino también por el don real del Espíritu.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_8:15-17

[2] Mar_14:36; Jua_15:15

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Co_12:2

[2] 1Co_8:4-5

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Ts_1:9; 1Co_13:12

NOTAS

4:9 La conversión de los gálatas fue obra de Dios, que fue el primero en conocerlos, ver 1Co_8:2-3; 1Co_13:12.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Col_2:16, Col_2:20

[2] Flp_2:16; 1Ts_3:5

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Ts_3:7+; 1Co_9:21

NOTAS

4:12 (a) Una vez demostrado que sólo por la fe se llega a ser hijo de Abrahán y de Dios, Pablo recuerda a los creyentes de Galacia cómo en otro tiempo acogieron con entusiasmo al Apóstol y al Evangelio. Su cambio de actitud es un enigma.

4:12 (b) Sin duda, al presente, renunciando a las observancias legales, 1Co_9:21, pero el principio tiene una aplicación mucho más amplia, 1Co_4:16; 1Co_11:1; Flp_3:17; Flp_4:9.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Hch_16:6

NOTAS

4:13 (a) Que obligó probablemente a Pablo a prolongar su estancia en Galacia; aprovechó la ocasión para predicar allí el Evangelio.

4:13 (b) Pablo había estado en Galacia, por primera vez, camino de Corinto, Hch_16:6, y de nuevo en su viaje a Éfeso, Hch 19, cuando predicó la colecta para los pobres de Jerusalén, 1Co_16:1.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_10:40+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Co_12:15+

NOTAS

4:18 Var.: «Mostrad celo por el bien».

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Co_4:14-15; 2Co_6:13; 1Ts_2:7-8; Flm_1:10

NOTAS

4:21 (a) Bruscamente, el Apóstol vuelve de nuevo al tema de la filiación, en una argumentación bíblico-alegórica, para insistir en el hecho de que la libertad característica de los hijos no la otorga la Ley.

4:21 (b) Testimonio de la Escritura, ver Rom_3:19+. Para heredar la promesa no basta ser hijo de Abrahán, ver Mat_3:9; es menester serlo, no al modo de Ismael, sino como Isaac, es decir, en virtud de la promesa, v. Gál_4:23, mediante una generación que pertenece más al orden del espíritu que al de la carne, v. Gál_4:29, prefigurando de esta forma la de los cristianos, v. Gál_4:28; ver Rom_9:6. Este argumento fundamental se ve ilustrado con otros de conveniencia más artificiales.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Gén_16:15; Gén_21:2

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Gén_17:16

NOTAS

4:23 Según las leyes ordinarias de la naturaleza, ver Rom_7:5+, sin una especial intervención de Dios para realizar su promesa.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Co_10:6+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jua_8:32 s

NOTAS

4:25 (a) «pues el monte Sinaí está en Arabia», Var.: «Agar representa al monte Sinaí en Arabia» (o: «en lengua árabe»).

4:25 (b) La del tiempo presente, esclava de la Ley, en oposición a la Jerusalén mesiánica, ver Isa_2:2, fecunda después de una prolongada esterilidad, v. Gál_4:27; ver Isa_54:1-6; Apo 21+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Apo_21:2

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Isa_54:1

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Gén_21:9

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Ts_2:14+

NOTAS

4:29 Una vez establecido el paralelo entre Ismael y los judíos, por una parte, y entre Isaac y los cristianos, por otra, Pablo deduce dos nuevas consecuencias. Según algunas tradiciones judías, Ismael «perseguía» a Isaac. En todo caso, según la Biblia, Sara, viendo en Ismael un rival de su hijo Isaac, exigió la expulsión de Agar, Gén_21:9.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Gén_21:10