II Macabeos 1 Biblia Jerusalén (1998) | 36 versitos |
1 A los hermanos judíos que viven en Egipto les saludan sus hermanos judíos que están en Jerusalén y en la región de Judea, deseándoles una paz dichosa.
2 Que Dios os llene de bienes y recuerde su alianza con Abrahán, Isaac y Jacob, sus fieles servidores.
3 Que a todos os dé corazón para adorarle y cumplir su voluntad con corazón grande y ánimo generoso.
4 Que abra vuestro corazón a su Ley y a sus preceptos, y os otorgue la paz.
5 Que escuche vuestras súplicas, se reconcilie con vosotros y no os abandone en tiempo de desgracia.
6 Esto es lo que estamos ahora pidiendo por vosotros.
7 Ya el año ciento sesenta y nueve, en el reinado de Demetrio, nosotros, los judíos, os escribimos así: "En lo más grave de la tribulación que ha caído sobre nosotros en estos años, desde que Jasón y sus partidarios traicionaron la tierra santa y el reino,
8 incendiaron el portón (del templo) y derramaron sangre inocente, suplicamos al Señor y hemos sido escuchados. Hemos ofrecido un sacrificio con flor de harina, hemos encendido las lámparas y presentado los panes."
9 También ahora os escribimos para que celebréis la fiesta de las Tiendas en el mes de Quisleu. Es el año ciento ochenta y ocho.
10 Los que están en Jerusalén y en Judea, los ancianos y Judas saludan y desean prosperidad a Aristóbulo, preceptor del rey Tolomeo, del linaje de los sacerdotes ungidos, y a los judíos que están en Egipto.
11 Salvados por Dios de grandes peligros, le damos rendidas gracias, como a quien nos ha guiado en la batalla contra el rey,
12 ya que Él ha arrojado fuera a los que combatían contra la ciudad santa.
13 Pues, cuando llegó a Persia su jefe acompañado de un ejército, al parecer invencible, fueron desbaratados en el templo de Nanea, gracias al engaño tramado por los sacerdotes de Nanea.
14 Antíoco, y con él sus amigos, llegaron a aquel lugar como tratando de desposarse con la diosa, con objeto de apoderarse, a título de dote, de abundantes riquezas.
15 Una vez que los sacerdotes del templo de Nanea las hubieron expuesto y que él se hubiera presentado con unas pocas personas en el recinto sagrado, cerraron el templo en cuanto entró Antíoco.
16 Abrieron la puerta secreta del techo y a pedradas aplastaron al jefe; le descuartizaron y, cortándole la cabeza, la arrojaron a los que estaban fuera.
17 En todo sea bendito nuestro Dios, que ha entregado los impíos (a la muerte).
18 A punto de celebrar en el veinticinco de Quisleu la purificación del templo, nos ha parecido conveniente informaros, para que también vosotros la celebréis como la fiesta de las Tiendas y del fuego aparecido cuando ofreció sacrificios Nehemías, el que construyó el Templo y el altar.
19 Pues, cuando nuestros padres fueron llevados a Persia, los sacerdotes piadosos de entonces, habiendo tomado fuego del altar, lo escondieron secretamente en una concavidad semejante a un pozo seco, en el que tan a seguro lo dejaron, que el lugar quedó ignorado de todos.
20 Pasados muchos años, cuando a Dios le plugo, Nehemías, enviado por el rey de Persia, mandó que buscaran el fuego los descendientes de los sacerdotes que lo habían escondido;
21 pero como ellos informaron que en realidad no habían encontrado fuego, sino un líquido espeso, él les mandó que lo sacasen y trajesen. Cuando estuvo dispuesto el sacrificio, Nehemías mandó a los sacerdotes que rociaran con aquel líquido la leña y lo que había colocado sobre ella.
22 Cumplida la orden, y pasado algún tiempo, el sol que antes estaba nublado volvió a brillar, y se encendió una llama tan grande que todos quedaron maravillados.
23 Mientras se consumía el sacrificio, los sacerdotes hacían oración: todos los sacerdotes con Jonatán que comenzaba, y los demás, como Nehemías, respondían.
24 La oración era la siguiente: "Señor, Señor Dios, creador de todo, temible y fuerte, justo y misericordioso, tú, rey único y bueno,
25 tú solo generoso, solo justo, todopoderoso y eterno, que salvas a Israel de todo mal, que elegiste a nuestros padres y los santificaste,
26 acepta el sacrificio por todo tu pueblo Israel, guarda tu heredad y santifícala.
27 Reúne a los nuestros dispersos, da libertad a los que están esclavizados entre las naciones, vuelve tus ojos a los despreciados y abominados, y conozcan los paganos que tú eres nuestro Dios.
28 Aflige a los que tiranizan y ultrajan con arrogancia.
29 Planta a tu pueblo en tu lugar santo, como dijo Moisés."
30 Los sacerdotes salmodiaban los himnos.
31 Cuando fue consumido el sacrificio, Nehemías mandó derramar el líquido sobrante sobre unas grandes piedras.
32 Hecho esto, se encendió una llamarada que quedó absorbida por el mayor resplandor que brillaba en el altar.
33 Cuando el hecho se divulgó y se refirió al rey de los persas que en el lugar donde los sacerdotes deportados habían escondido el fuego había aparecido aquel líquido con el que habían santificado las ofrendas del sacrificio Nehemías y sus compañeros,
34 el rey, después de verificar tal hecho, mandó alzar una cerca haciendo sagrado el lugar.
35 El rey recogía grandes sumas y las repartía a quienes quería hacer favores.
36 Nehemías y sus compañeros llamaron a ese líquido "neftar", que significa "purificación"; pero la mayoría lo llama "nafta".

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Introducción a II Macabeos

El Segundo libro de los Macabeos no es continuación del primero. Es, en parte, paralelo a él, y toma los acontecimientos de un poco más atrás, desde el fin del reinado de Seleuco IV, predecesor de Antíoco Epífanes, pero sólo los sigue hasta la derrota de Nicanor, antes de la muerte de Judas Macabeo. Todo ello comprende sólo una quincena de años y corresponde únicamente a los caps. 1-7 del Primer libro.

El género es muy distinto. El libro, escrito originariamente en griego, se presenta como el compendio de la obra de un tal Jasón de Cirene, 2Ma_2:19-32, y lo encabezan dos cartas de los judíos de Jerusalén, 1:1-2:18. El estilo, que es el de los escritores helenísticos, pero no de los mejores, resulta a veces ampuloso. Es más el de un predicador que el de un historiador, aunque ciertamente el conocimiento de las instituciones griegas y de los personajes de la época de que hace gala nuestro autor es muy superior al que demuestra el autor de 1 M.

En realidad, su objetivo es agradar y edificar, 2Ma_2:25; 2Ma_15:39, narrando la guerra de liberación dirigida por Judas Macabeo, sostenida por apariciones celestes y ganada gracias a la intervención divina, 2Ma_2:19-22; la persecución misma era efecto de la misericordia de Dios, que corregía a su pueblo antes de que la medida del pecado quedara colmada, 2Ma_6:12-17. Escribe para los judíos de Alejandría y su intención es despertar el sentimiento de que formaban una comunidad con sus hermanos de Palestina. En especial, quiere interesarles por la suerte del Templo, centro de la vida religiosa según la Ley, blanco del odio de los gentiles. Esta preocupación imprime su sello al plan del libro: tras el episodio de Heliodoro, 2Ma_3:1-40, que subraya la santidad inviolable del santuario, la primera parte, 4:1-10:8, concluye con la muerte del perseguidor, Antíoco Epífanes, que ha profanado el Templo, y con la institución de la fiesta de la Dedicación; la segunda parte, 10:9-15:36, concluye asimismo con la muerte de un perseguidor, Nicanor, que había amenazado al Templo, y con la institución de una fiesta conmemorativa. Las dos cartas, puestas al comienzo de libro, 1:1-2:18, responden al mismo objetivo: son invitaciones dirigidas por los judíos de Jerusalén a sus hermanos de Egipto para celebrar con ellos la fiesta de la purificación del Templo, la Dedicación.

Como el último acontecimiento referido es la muerte de Nicanor, la obra de Jasón de Cirene pudo haberse compuesto poco después del 160 a. C. Si es el autor mismo del compendio —aunque esto se discute— el que ha colocado en cabeza las dos cartas de 1-2 para acompañar el envío de su compendio, la fecha de éste nos la daría la indicación de 2Ma_1:10 a, que corresponde al año 124 a. C. No debe menospreciarse el valor histórico del libro. Es cierto que el compendiador (¿o un redactor?) ha aceptado los relatos apócrifos contenidos en la carta de 1:10b-2:18, y que reproduce las conmovedoras historias de Heliodoro, 3, del martirio de Eleazar, 2Ma_6:18-31, y el de los siete hermanos, 7, que halló en Jasón y que ilustraban muy bien sus tesis religiosas. Pero la concordancia general con 1 M garantiza la historicidad de los acontecimientos que las dos fuentes independientes refieren. En un punto importante en que 2 M disiente del 1 M, debe aquél ser preferido: 1Ma_6:1-13 sitúa la purificación del Templo antes de la muerte de Antíoco Epífanes, al tiempo que 2Ma_9:1-29 la sitúa después; una tableta cronológica babilónica, recientemente publicada, da la razón a 2 M. Antíoco murió en octubre-noviembre del 164, antes de la nueva dedicación del Templo a finales de diciembre del mismo año. En las secciones que pertenecen a 2 M, no hay razón para recelar de las informaciones que se dan en el cap. 4 acerca de los años que precedieron al saqueo del Templo por Antíoco. Sin embargo, el compendiador, más bien que Jasón, es responsable de una grave confusión: disponiendo de una carta de Antíoco V, 2Ma_11:22-26, ha añadido en 11-12 9 otras cartas y el relato de acontecimientos que datan del final del reinado de Antíoco IV y que debieron hallar su sitio entre los caps.8 y 9.

El libro tiene importancia por las afirmaciones que contiene sobre la resurrección de los muertos, ver la nota a 2Ma_7:9; 2Ma_14:46, las sanciones de ultratumba, 2Ma_6:26, la oración por los difuntos, 2Ma_12:41-46 y nota, el mérito de los mártires, 6:18-7:41, la intercesión de los santos, 2Ma_15:12-16 y nota. Estas enseñanzas, que tienen por objeto puntos que los demás escritos del Antiguo Testamento no aclaraban, justifican la autoridad que la Iglesia le ha reconocido.

Conocemos mejor el sistema cronológico seguido por cada uno de los dos libros desde el descubrimiento de una tableta cuneiforme, que es un fragmento de cronología de los reyes seléucidas. Ésta ha permitido fijar la fecha de la muerte de Antíoco Epífanes. Se comprueba que 1 M sigue el cómputo macedónico, que comienza en octubre del 312 a. C., mientras que 2 M sigue el cómputo judío, análogo al cómputo babilónico, que comienza en nisán (3 de abril) del 311. Pero todo esto con una doble excepción: en 1 M, los acontecimientos relativos al templo y a la historia judía se fechan según este calendario judeo-babilónico (1Ma_1:54; 1Ma_2:70; 1Ma_4:52; 1Ma_9:3, 1Ma_9:54; 1Ma_10:21; 1Ma_13:41, 1Ma_13:51; 1Ma_14:27; 1Ma_16:14), mientras que las cartas citadas por 2 M 11 se fechaban según el cómputo macedónico, lo cual es perfectamente normal.

El texto nos ha sido transmitido por tres unciales, el Sinaítico, el Alejandrino y el Véneto, y por una treintena de minúsculos, pero por desgracia, la parte correspondiente al 2 M se ha perdido en el Sinaítico (nuestro mejor testigo). Los minúsculos, que son testigos de la recensión del sacerdote Luciano (300 d. C.), conservan a veces un texto más antiguo que el de otros manuscritos griegos, texto que vuelve a encontrarse en las Antigüedades Judías del historiador Flavio Josefo que, en general, sigue a 1 M e ignora a 2 M. La Vetus Latina traduce, por su parte, un texto griego perdido y a menudo mejor que el de los manuscritos que conocemos. La traducción de la Vulgata no es obra de San Jerónimo, para quien los Macabeos no eran canónicos, y sólo representa una recensión secundaria.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


NOTAS

1 Estas dos cartas son invitaciones a celebrar la fiesta de la Dedicación, ver 1Ma_4:59+. La primera parte del libro, hasta 2Ma_10:8, será una justificación histórica de esta fiesta.

1:1 Hacía tiempo que existían colonias judías en Egipto. La mejor conocida es la de Elefantina, que se remonta a comienzos del siglo VI. Hacia el 150 a.C., el sacerdota Onías IV, hijo de Onías III, asesinado en Dafne, 2Ma_4:33 s, levantó en Leontópolis un templo según el modelo del de Jerusalén, ver 1Ma_10:20+. Los judíos de Jerusalén quieren conservar la comunidad de culto con sus hermanos de Egipto, perseguidos por entonces por Tolomeo VIII.



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Cr_28:9


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Ma_4:7 s

NOTAS

1:7 Se recuerda, pues, aquí una carta anterior, escrita a los egipcios el 169 seléucida (142 a.C., ver 1Ma_1:10+), referente a los infortunios de los de Judea que siguieron a la defección de Jasón, ver 2Ma_4:7 s. Este castigo cesó con la reconciliación del templo y de sus fieles. De ahí la recomendación de celebrar la nueva dedicación del templo de Jerusalén.

NOTAS

1:9 El 124 a.C.; esta «fiesta de las Tiendas» (y también 2Ma_1:18) de Quisleu (diciembre) es la Dedicación, ver 1Ma_4:59+; este otro nombre le viene de su semejanza con la gran fiesta de las Tiendas del mes de Tisí (octubre), ver 2Ma_10:6; Lev_24:34 s.

NOTAS

1:10 (a) Se hace pasar la segunda carta como documento cuarenta años más antiguo que el anterior, puesto que es una invitación, 2Ma_1:18, para la misma dedicación del templo, que tuvo lugar el 25 de Quisleu del 148 seléucida (15 de diciembre del 174 a.C.). A los rumores sobre la muerte de Antíoco Epífanes, el relato asocia algunas tradiciones referentes a Nehemías y Jeremías. Al incluirla en el comienzo de su obra, el autor sagrado no sale fiador en cuanto a su valor histórico.

1:10 (b) Judas Macabeo.

1:10 (c) Judío alejandrino conocido por sus explicaciones alegóricas del Pentateuco. Dedicó su obra a Tolomeo VI Filométor (180-145).

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Ma_6:1-13; 2Ma_9:1-29

NOTAS

1:13 Diosa mesopotámica equiparada a la Artemisa de Éfeso. El templo que Antíoco IV quería expoliar era el de Artemisa en Elimaida.

NOTAS

1:16 «la cabeza» 1 ms, sir.; «las cabezas» griego y lat.(distracción del escriba, provocada por el plural: «trozos» de = «le descuartizaron» lit. = «le hicieron trozos») -Este relato popular del fin de Antíoco no cuadra ni con el de 2Ma_9:1 s, ni con el de 1Ma_6:1 s. No se conocían todavía las circunstancias reales de su muerte y se figurarían éstas ajustándose a la muerte de Antíoco III, que pereció en una emboscada con todo su ejército, después de saquear un templo de Bel, también en Elimaida.

NOTAS

1:18 (a) El fin de la anécdota es mostrar que el santuario de Jerusalén no ha perdido ninguno de sus privilegios, puesto que incluso ha conservado el antiguo fuego sagrado, ver Lev_6:5-6 [Lev_6:12-13].

1:18 (b) Algunas memorias apócrifas (2Ma_2:13) atribuyen la restauración del altar y del templo a Nehemías, que con Esdras fundó hacia los años 445-425 la nueva comunidad judía. La verdad es que el altar estaba ya dedicado desde el 538 y el templo desde el 515, Esd_3:1 s; Esd_6:14 s. Nótese también que la inauguración del altar por Zorobabel aparece relacionada con la fiesta de las Tiendas, Esd_3:4.

NOTAS

1:20 Probablemente Artajerjes I (464-423).

NOTAS

1:21 «En realidad» ê mên conj.; «nos» hêmin griego y lat.

NOTAS

1:23 «todos los sacerdotes» Vulg.; «los sacerdotes y todos» griego y Vet. Lat. -Hay un anacronismo: los sumos sacerdotes del tiempo de Nehemías son Eliasib y Joadá, Neh_3:1; Neh_13:28, pero ver Neh_12:11.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Deu_30:3-5


NOTAS

1:27 Lit. «nuestra dispersión» (diáspora), ver Deu_30:11; Neh_1:5, Neh_1:8 s; Sal_147:2; Isa_49:6.

NOTAS

1:33 Es la versión contada al rey, distinta de la precedente.

NOTAS

1:36 Etimología popular y poco clara que se da a la palabra persa naft. -Esta historia combina el recuerdo del culto del fuego entre los persas, 2Ma_1:34, con cierto conocimiento de las propiedades de la nafta, el petróleo en bruto, que fue la admiración de geógrafos y naturalistas griegos y romanos.