I Corintios 6 Biblia Jerusalén (1998) | 20 versitos |
1 Cuando alguno de vosotros tiene un pleito con otro, ¿se atreve a llevar la causa ante los injustos, y no ante los santos?
2 ¿No sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si vosotros vais a juzgar al mundo, ¿no sois acaso dignos de juzgar esas naderías?
3 ¿No sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? Y ¡cómo no las cosas de esta vida!
4 Y cuando tenéis pleitos de este género ¡tomáis como jueces a los que la iglesia tiene en nada!
5 Para vuestra vergüenza lo digo. ¿No hay entre vosotros algún experto que pueda juzgar entre hermanos?
6 Sino que vais a pleitear hermano contra hermano, ¡y eso, ante infieles!
7 De todos modos, ya es un fallo vuestro que haya pleitos entre vosotros. ¿Por qué no preferís soportar la injusticia? ¿Por qué no os dejáis más bien despojar?
8 ¡Al contrario! ¡Sois vosotros los que obráis la injusticia y despojáis a los demás! ¡Y esto, a hermanos!
9 ¿No sabéis acaso que los injustos no heredarán el Reino de Dios? ¡No os engañéis! Ni impuros, ni idólatras, ni adúlteros, ni afeminados, ni homosexuales,
10 ni ladrones, ni avaros, ni borrachos, ni ultrajadores, ni explotadores heredarán el Reino de Dios.
11 Y tales fuisteis algunos de vosotros. Pero habéis sido lavados, habéis sido santificados, habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios.
12 "Todo me es lícito"; mas no todo me conviene. "Todo me es lícito"; mas ¡no me dejaré dominar por nada!
13 "La comida para el vientre y el vientre para la comida". Mas lo uno y lo otro destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.
14 Y Dios, que resucitó al Señor, nos resucitará también a nosotros mediante su poder.
15 ¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? Y ¿había de tomar yo los miembros de Cristo para hacerlos miembros de prostituta? ¡De ningún modo!
16 ¿O no sabéis que quien se une a la prostituta se hace un solo cuerpo con ella? Pues está dicho: Los dos se harán una sola carne.
17 Mas el que se une al Señor, se hace un solo espíritu con él.
18 ¡Huid de la fornicación! Todo pecado que comete el hombre queda fuera de su cuerpo; mas el que fornica, peca contra su propio cuerpo.
19 ¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros y habéis recibido de Dios, y que no os pertenecéis?
20 ¡Habéis sido bien comprados! Glorificad, por tanto, a Dios en vuestro cuerpo.

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Introducción a I Corintios

I y II Corintios.
Mientras escribía 1 y 2 Ts, Pablo evangelizaba Corinto durante más de dieciocho meses, Hch_18:1-18, desde la primavera del 50 hasta finales del verano del 51. Según su costumbre de actuar en los grandes centros, quería implantar la fe de Cristo en aquel famoso puerto, densamente poblado y desde el cual podría difundirse por toda Acaya, 2Co_1:1; 2Co_9:2. De hecho, logró fundar allí, sobre todo en las capas modestas de la población, 1Co_1:26-28, una floreciente comunidad. Pero esta gran ciudad era un foco de cultura griega, donde chocaban corrientes muy diversas de pensamiento y de religión. El contacto de la tierna fe cristiana con aquella capital del paganismo tenía que plantear para los neófitos muchos problemas delicados. Y el Apóstol trata de resolverlos en las dos cartas que les escribe.

A pesar de algunos puntos dudosos, la génesis de estas dos epístolas es bastante clara. Se ha perdido una primera carta «precanónica», 1Co_5:9-13, de fecha dudosa. Más tarde, durante la estancia de algo más de dos años (52-54) en Éfeso, en el curso del tercer viaje, Hch 19:1-20:1, algunos problemas planteados por una delegación de los corintios, 1Co_16:17, más otras informaciones recibidas por medio de Apolo, Hch_18:27 s; 1Co_16:12, y «los de Cloe», 1Co_1:11, impulsaron a Pablo a escribir una nueva carta, que es nuestra 1 Co, alrededor de la Pascua del 54 (1Co_5:7 s; 1Co_16:5-9). Poco después, debió de producirse en Corinto una crisis, en la que probablemente tuvo que intervenir Timoteo (1Co_4:17; 1Co_16:10-11), y que le obligó a hacerles una visita rápida y enojosa, 2Co 1:23-2:1, en el curso de la cual prometió volver pronto, 2Co_1:15-16. Pero de hecho no volvió y sustituyó esta visita por una carta severa, escrita «con muchas lágrimas», 2Co_2:3 s, 2Co_2:9, que produjo un efecto saludable, 2Co_7:8-13. Este buen resultado lo supo Pablo por Tito, 2Co_1:12 s; 2Co_7:5-16, en Macedonia, después de haber salido de Éfeso a consecuencia de crisis muy graves cuya naturaleza desconocemos, 1Co_15:32; 2Co_1:8-10; Hch_19:23-40 [Hch_19:23-41]; y entonces escribió las dos partes de 2 Co, en la primavera y el verano del 55. Luego iba a pasar por Corinto, Hch_20:1 s; ver 2Co_9:5; 2Co_12:14; 2Co_12:14; 2Co_13:1, 2Co_13:10, para subir desde allí a Jerusalén y ser encarcelado.

Algunos opinan que 2 Co sería una recopilación de varias cartas —hasta cinco— remitidas por Pablo a Corinto en circunstancias diversas. Otros, menos preocupados por las dificultades de algunos enlaces literarios que esta teoría pretende explicar, admiten sin embargo que los cap. 10-13 no pueden ser continuación de 1-9. Es psicológicamente imposible que Pablo pase tan bruscamente de celebrar la reconciliación expuesta en los cap. 1-9 a la amonestación severa y las justificaciones irónicas de los cap. 10-13. Sugieren que los cap. 10-13 podrían ser la epístola escrita con lágrimas, a causa de su tono severo, pero esto no cuadra bien con el contexto. La epístola escrita con lágrimas ha sido motivada por la conducta de un individuo, 2Co_2:5-8; ahora bien, ninguna referencia se hace a este asunto en los cap. 10-13, que tratan del daño causado en las comunidades por los falsos apóstoles. Es, pues, más probable que estos capítulos los haya provocado el deterioro de la situación en Corinto después del envío de los cap. 1-9.

Si estas epístolas ofrecen noticias de gran interés sobre el alma de Pablo y sobre sus relaciones con sus convertidos, no es menor su importancia doctrinal. Encontramos en ellas, especialmente en 1 Co, informaciones y decisiones sobre muchos problemas cruciales del cristianismo primitivo, tanto en su vida interior: pureza de costumbres, 1Co_5:1-13; 1Co_6:12-20; matrimonio y virginidad, 1Co_7:1-40, orden de las asambleas religiosas y celebraciones de la eucaristía, 11-12, uso de los carismas, 12:1-14:40, como en sus relciones con el mundo pagano: recurso a los tribunales, 1Co_6:1-11, carnes ofrecidas a los ídolos, 8-10. Lo que hubiera podido quedar en un simple caso de conciencia o en unas instrucciones litúrgicas, da pie al genio de Pablo para exponer puntos de vista profundos sobre la verdadera libertad de la vida cristiana, la santificación del cuerpo, la primacía de la caridad y la unión con Cristo. La defensa de su apostolado, 2 Co 10-13, le inspira páginas espléndidas sobre la grandeza del ministerio apostólico, 2Co 2:12-6:10; y el tema tan concreto de la colecta, 2 Co 8-9, queda iluminado por el ideal de la unión entre las iglesias. La perspectiva escatológica está siempre presente y penetra toda la exposición sobre la resurrección de la carne, 1 Co 15. Pero a las descripciones apocalípticas de 1 Ts y 2 Ts sustituye una discusión más racional que justifica esta esperanza, difícil para la mentalidad griega. Esta adaptación del Evangelio al mundo nuevo en el que va penetrando, se manifiesta sobre todo en la contraposición de la locura de la Cruz a la sabiduría helénica. A los corintios, que se hallan divididos contraponiendo a sus diversos maestros y sus respectivos talentos humanos, Pablo les recuerda que sólo hay un maestro, Cristo, un solo mensaje, la salvación por la cruz, y que esa es la única y verdadera Sabiduría, 1Co 1:10-4:13. Así, forzado por las circunstancias y sin renegar de las perspectivas escatológicas, se ve obligado a insistir más y más en la vida cristiana presente, como unión con Cristo en el verdadero conocimiento que es el de la fe. A consecuencia de la crisis de Galacia Pablo va a profundizar más aún, y precisamente en referencia con el Judaísmo, esta vida que la fe otorga

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


NOTAS

6 En todo este pasaje, Pablo censura a los corintios por llevar sus discordias a los tribunales de los gentiles en lugar de arreglarlas pacíficamente entre sí, y demostrar así el poder de la gracia.

6:1 Los magistrados no cristianos.



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Hch_9:13+

[2] Dan_7:22; Dan_7:26; Mat_19:28; Apo_20:4

NOTAS

6:2 Con Cristo, juez soberano del mundo.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jud_1:5-6

NOTAS

6:4 Si los espirituales de Corinto menospreciaban a los psíquicos en la comunidad, 1Co_2:14-15, entonces despreciaban ciertamente a todos los que no eran miembros de la iglesia.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_5:38-42 p; Rom_12:17-19; 1Ts_5:15

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_1:29+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Gál_5:21

NOTAS

6:10 Ver 1Co_15:50; Gál_5:21; Efe_5:5; Apo_21:8; Apo_22:15.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Efe_2:1-6; Tit_3:3-7; Jua_3:5; 1Jn_2:12

NOTAS

6:11 Nótese la presentación trinitaria del pensamiento, ver 2Co_13:13+ [2Co_13:14].

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Co_10:23; Rom_6:15+

[2] Gén_4:7

NOTAS

6:12 Esta frase resume toda la moral paulina; ya no se trata de saber lo que está permitido y lo que está prohibido, sino de determinar lo que favorece o perjudica el crecimiento del hombre nuevo regenerado en Cristo. Ver Rom_6:15+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Col_2:12

[2] 1Co_10:31

[3] 1Co_15:12 s; Rom_1:4+; Rom_8:11+

NOTAS

6:13 Pablo impugna una opinión según la cual no existe diferencia alguna entre las necesidades alimenticias y la vida sexual. Y responde: las primeras están ligadas al mundo presente y desaparecerán con él (v. 13); pero, ver 1Co_10:31, la vida sexual afecta a la pertenencia a Cristo y debe ser tal y como conviene a un miembro de Cristo, vv. 1Co_6:15-17; ver Efe_5:21-33+.

NOTAS

6:14 La resurrección demuestra la importancia del cuerpo, que no es destruido por la muerte.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Co_12:12+

[2] Rom_6:12-13

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Gén_2:24

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_8:9-10

NOTAS

6:17 Cabía esperar: un solo cuerpo. Pablo quiere evitar que el realismo físico de la unión con Cristo (v. 15) sea entendido de forma demasiado material.

NOTAS

6:18 (a) Para los que en Corinto no daban al cuerpo ningún valor permanente, 1Co_6:13 a, todas las acciones corporales eran moralmente irrelevantes. El pecado era sólo posible en el nivel espiritual de las motivaciones.

6:18 (b) La finalidad sexual del cuerpo es hacer de dos personas una, 1Co_6:16 b.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Co_3:16-17

[2] Rom_5:5+; 1Ts_4:4-8; 1Co_3:23; 1Co_7:23; Rom_3:24+; Rom_6:15+; Flp_1:20

NOTAS

6:19 Ver 1Co_3:16+; Jua_2:21+; Apo_21:22+.

NOTAS

6:20 Lit.: «Habéis sido comprados a precio». Ver Rom_3:24+.