Lucas 11 Biblia Jerusalén (1998) | 54 versitos |
1 Estaba él orando en cierto lugar y cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: "Señor, enséñanos a orar, como enseñó Juan a sus discípulos."
2 Él les dijo: "Cuando oréis, decid: Padre, santificado sea tu Nombre, venga tu Reino,
3 danos cada día nuestro pan cotidiano,
4 y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe, y no nos dejes caer en tentación."
5 Les dijo también: "Si uno de vosotros tiene un amigo y, acudiendo a él a medianoche, le dice: "Amigo, préstame tres panes,
6 porque ha llegado de viaje a mi casa un amigo mío y no tengo qué ofrecerle",
7 y aquél, desde dentro, le responde: "No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados; no puedo levantarme a dártelos",
8 os aseguro que si no se levanta a dárselos por ser su amigo, se levantará para que deje de molestarle y le dará cuanto necesite.
9 "Yo os digo: Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá.
10 Porque todo el que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama, le abrirán.
11 ¿Qué padre hay entre vosotros que, si su hijo le pide un pez, en lugar de un pez le da una culebra;
12 o, si pide un huevo, le da un escorpión?
13 Si, pues, vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan!"
14 Estaba expulsando un demonio que era mudo. Apenas salió el demonio, rompió a hablar el mudo y la gente se admiró.
15 Pero algunos de ellos dijeron: "Por Beelzebul, príncipe de los demonios, expulsa los demonios."
16 Otros, para ponerle a prueba, le pedían un signo del cielo.
17 Pero él, conociendo sus intenciones, les dijo: "Todo reino dividido contra sí mismo queda asolado y una casa se desploma sobre la otra.
18 Si, pues, también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo va a subsistir su reino?... porque decís que yo expulso los demonios por Beelzebul.
19 Si yo expulso los demonios por Beelzebul, ¿por quién los expulsan vuestros hijos? Por eso, ellos serán vuestros jueces.
20 Pero si por el dedo de Dios expulso yo los demonios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios.
21 Cuando uno fuerte y bien armado custodia su palacio, sus bienes están en seguro;
22 pero si llega uno más fuerte que él y le vence, le quita las armas en las que estaba confiado y reparte sus despojos.
23 "El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama.
24 "Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda vagando por lugares áridos, en busca de reposo; y, al no encontrarlo, dice: "Me volveré a mi casa, de donde salí."
25 Y, al llegar, la encuentra barrida y en orden.
26 Entonces va y toma otros siete espíritus peores que él; entran y se instalan allí, y el final de aquel hombre viene a ser peor que el principio."
27 Estaba él diciendo estas cosas cuando alzó la voz una mujer de entre la gente y dijo: "¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron!"
28 Pero él dijo: "Dichosos más bien los que oyen la palabra de Dios y la guardan."
29 Habiéndose reunido la gente, comenzó a decir: "Esta generación es una generación malvada; pide un signo, pero no se le dará otro signo que el signo de Jonás.
30 Porque así como Jonás fue signo para los ninivitas, así lo será el Hijo del hombre para esta generación.
31 La reina del Mediodía se levantará en el Juicio con los hombres de esta generación y los condenará; porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón.
32 Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás.
33 "Nadie enciende una lámpara y la pone en sitio oculto, ni bajo el celemín, sino sobre el candelero, para que los que entren vean el resplandor.
34 Tu ojo es la lámpara de tu cuerpo. Cuando tu ojo está sano, todo tu cuerpo está iluminado; pero cuando está malo, también tu cuerpo está a oscuras.
35 Mira, pues, que la luz que hay en ti no sea oscuridad.
36 Si, pues, tu cuerpo está enteramente iluminado, sin parte alguna oscura, estará tan enteramente luminoso, como cuando la lámpara te ilumina con su fulgor."
37 Cuando terminó de hablar, un fariseo le rogó que fuera a comer con él; entró, pues, y se puso a la mesa.
38 El fariseo se quedó admirado viendo que había omitido las abluciones antes de comer.
39 Pero el Señor le dijo: "¡Bien! Vosotros, los fariseos, purificáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis llenos de rapiña y maldad.
40 ¡Insensatos! El que hizo el exterior, ¿no hizo también el interior?
41 Dad más bien en limosna lo que tenéis y entonces todo será puro para vosotros.
42 Pero, ¡ay de vosotros, los fariseos, que pagáis el diezmo de la menta, de la ruda y de toda hortaliza, y dejáis a un lado la justicia y el amor a Dios! Esto es lo que había que practicar, aunque sin omitir aquello.
43 ¡Ay de vosotros, los fariseos, que amáis el primer asiento en las sinagogas y que se os salude en las plazas!
44 ¡Ay de vosotros, pues sois como los sepulcros que no se ven, sobre los que andan los hombres sin saberlo!"
45 Uno de los legistas le respondió: "¡Maestro, diciendo estas cosas también nos injurias a nosotros!"
46 Pero él dijo: "¡Ay también de vosotros, los legistas, que imponéis a los hombres cargas intolerables, y vosotros no las tocáis ni con uno de vuestros dedos!
47 "¡Ay de vosotros, porque edificáis los sepulcros de los profetas que vuestros padres mataron!
48 Por tanto, sois testigos y estáis de acuerdo con las obras de vuestros padres; porque ellos los mataron y vosotros erigís monumentos.
49 "Por eso dijo la Sabiduría de Dios: Les enviaré profetas y apóstoles; a algunos los matarán y perseguirán,
50 para que se pidan a esta generación cuentas de la sangre de todos los profetas derramada desde la creación del mundo,
51 desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, el que pereció entre el altar y el Santuario. Sí, os aseguro que se pedirán cuentas a esta generación.
52 "¡Ay de vosotros, los legistas, que os habéis llevado la llave de la ciencia! No entrasteis vosotros, y a los que están entrando se lo habéis impedido."
53 Y cuando salió de allí, comenzaron los escribas y fariseos a acosarle implacablemente y hacerle hablar de muchas cosas,
54 buscando, con insidias, cazar alguna palabra de su boca.

Patrocinio

 
 

Introducción a Lucas

El evangelio según San Lucas.
El mérito especial del tercer evangelio le viene de la atractiva personalidad de su autor, que se transparenta en él sin cesar. San Lucas es un escritor de gran talento y un alma delicada. Ha elaborado su obra de una manera original, con afán de información y de orden, Luc_1:3. No quiere esto decir que haya podido dar a los materiales recibidos de la tradición una disposición más «histórica» que Mateo y Marcos; su respeto a las fuentes y su método de yuxtaponerlas no se lo permitían. Su plan sigue las grandes líneas del de Marcos con algunas transposiciones u omisiones. Algunos episodios se desplazan; Luc_3:19-20; Luc_4:16-30; Luc_5:1-11; Luc_6:12-19; Luc_22:31-34, etc., ya por deseo de claridad y de lógica, ya por influencia de otras tradiciones, entre las cuales se ha de notar la que también se refleja en el cuarto evangelio. Otros episodios se omiten, o por ser menos interesantes para los lectores paganos, ver Mar_9:11-23, o por evitar los duplicados, ver Mar_12:28-34 y comparar con Luc_10:25-28. Es de observar sobre todo la ausencia del texto correspondiente a Mc 6:45-8:26. Pero la diferencia más notable con relación al segundo evangelio es la larga sección intermedia 9:51-18:14, que se nos presenta bajo la forma de una subida a Jerusalén recalcada con anotaciones repetidas, Luc_9:51; Luc_13:22; Luc_17:11, ver Mar_10:1, y en la que se ha de ver, más que el recuerdo real de diversos viajes, la insistencia intencionada en una idea teológica muy del agrado de Lucas: la Ciudad santa es el lugar donde debe tener cumplimiento la salvación, Luc_9:31; Luc_13:33; Luc_18:31; Luc_19:11, es allí donde ha comenzado el Evangelio, Luc_1:5 s, y donde debe concluir, Luc_24:52 s —con apariciones y conversaciones que no tienen lugar en Galilea, Luc_24:13-51; y comp. Luc_24:6 con Mar_16:7; Mat_28:7, Mat_28:16-20—, porque de allí debe partir la evangelización del mundo, Luc_24:47; Hch_1:8. En un sentido más amplio, es la subida de Jesús (y del cristiano) hacia Dios.

Otros rasgos literarios de Lucas son el empleo de los géneros del simposio, Luc_7:36-50; Luc_11:37-54; Luc_14:1-24, y del discurso de despedida, Luc_22:14-28, su afición a los paralelismos (Juan el Bautista y Jesús, 1:5-2:52) y a las inclusiones, y el esquema promesa-cumplimiento que puntea su relato.

Si se compara en detalle a Lucas con Marcos y Mateo, se percibe al vivo la actividad siempre despierta de un escritor que se distingue por presentar las cosas de una manera que le es propia, evitando o atenuando lo que puede herir su sensibilidad o la de los lectores (Luc_8:43, comp. Mar_5:26; om. Mar_9:43-48; Mar_13:32; etc.), o puede serles menos comprensible (om. Mat_5:21 s, Mat_5:33 s; Mar_15:34; etc.), tratando con miramiento a los apóstoles (om. Mar_4:13; Mar_8:32 s; Mar_9:28 s; Mar_14:50) o excusándolos (Luc_9:45; Luc_18:34; Luc_22:45), interpretando los términos oscuros (Luc_6:15) o precisando la geografía (Luc_4:31; Luc_19:28 s, Luc_19:37; Luc_23:51), etc. Con estas frecuentes y finas pinceladas, y sobre todo con la rica aportación debida a su investigación personal, Lucas nos brinda las reacciones y las tendencias de su alma; o mejor, por medio de este instrumento de elección, el Espíritu Santo nos presenta el mensaje evangélico de una forma original, rica en doctrina. Por lo demás, no se trata tanto de grandes tesis teológicas (las ideas maestras son las mismas que las de Marcos y Mateo) como de una sicología religiosa, donde se encuentran, mezcladas con una influencia muy discreta de su maestro Pablo, las inclinaciones propias del temperamento de Lucas. referir escenas de perdón, Luc_7:36-50; Luc_15:11-32; Luc_19:1-10; Luc_23:34, Luc_23:39. Insiste gustoso en la ternura de Jesús con los humildes y los pobres, mientras que los orgullosos y los ricos que disfrutan son severamente tratados, Luc_1:51-53; Luc_6:20-26; Luc_12:13-21; Luc_14:7-11; Luc_16:15, Luc_16:19; Luc_18:9-14. Sin embargo, hasta la justa condena no vendrá sino después de pacientes plazos de misericordia, Luc_13:6-9; comp. Mar_11:12-14. No hace falta más que arrepentirse, renunciarse, y en este punto la generosidad viril de Lucas propende a repetir la exigencia de un desprendimiento decidido y absoluto, Luc_14:25-34, especialmente por el abandono de las riquezas, Luc_6:34 s; Luc_12:33; Luc_16:9-13. Son de notar también los pasajes propios del tercer evangelio sobre la necesidad de la oración, Luc_11:5-8; Luc_18:1-8, y sobre el ejemplo que de ello ha dado Jesús, Luc_3:21; Luc_5:16; Luc_6:12; Luc_9:28. Finalmente, como en Pablo y en los Hechos, el Espíritu Santo ocupa un lugar de primer plano que Lucas no se cansa de subrayar: Luc_1:15, Luc_1:35, Luc_1:41, Luc_1:67; Luc_2:25-27; Luc_4:1, Luc_4:14, Luc_4:18; Luc_10:21; Luc_11:13; Luc_24:49. Todo esto, junto con la atmósfera de gratitud por los beneficios divinos y de alegría espiritual, que envuelve todo el tercer evangelio, Luc_2:14; Luc_5:26; Luc_10:17; Luc_13:17; Luc_18:43; Luc_19:37; Luc_24:51 s, da a la obra de Lucas ese fervor que emociona y enfervoriza el corazón.

El estilo de San Marcos es rugoso, lleno de arameísmos y a menudo incorrecto, pero impulsivo y de una vivacidad popular que está llena de encanto. El de San Mateo es también arameizante, pero más cuidado; menos pintoresco, pero más correcto. El de San Lucas es complejo: de calidad excelente cuando depende sólo de sí mismo, acepta ser menos bueno por respeto a sus fuentes, de las que conserva algunas imperfecciones aunque trata de corregirlas; en fin, imita consciente y maravillosamente el estilo bíblico de los Setenta. Nuestra traducción ha tratado de respetar estos matices en la medida de lo posible, como asimismo se ha esmerado en reflejar en castellano el detalle de las semejanzas y de las diferencias en que se traslucen, en los originales griegos, las relaciones literarias que entre sí tienen los tres evangelios sinópticos.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

Patrocinio

Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_3:21+



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_6:9-13

NOTAS

11:2 El texto de Mt contiene siete peticiones, el de Lc solamente cinco. Ver Mat_6:9+.

NOTAS

11:3 Var. (que quizá tenga su origen en la liturgia bautismal): «que tu Espíritu Santo venga sobre nosotros y nos purifique».

NOTAS

11:4 Lc interpreta con exactitud las «deudas» de Mt, conservando con todo en el verso siguiente («a todo el que nos debe») el aspecto jurídico de Mt. Para «tentación», ver la nota a Mat_6:13 (a).

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_18:1-8

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_7:7-11; Jua_14:13-14+

NOTAS

11:11 Adic.: «pan, le da una piedra». Adecuación a Mat_7:9.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jua_14:13-16

NOTAS

11:13 En lugar de «cosas buenas» de Mat_7:11. El Espíritu Santo es la «cosa buena» por excelencia.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_12:22-29; |Mar_3:22-27

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_16:1; |Mar_8:11; =Luc_11:29

NOTAS

11:18 Var.: «Beezebul» y «beelzebub».

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Éxo_8:15 [Éxo_8:19]; Mat_12:28; Mat_8:29+

NOTAS

11:20 Sobre la expresión, ver Éxo_8:15 [Éxo_8:19] y Sal_8:4 [Sal_8:3]. La comparación de este pasaje con el paralelo Mat_12:28 es la que ha llevado a dar al Espíritu Santo la apelación de «Digitus paternae dexterae».

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_4:17+; Luc_17:21

[2] Isa_49:25; Isa_53:12

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_12:30

[2] Luc_9:50

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_12:43-45

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_4:15+; Luc_8:21; Deu_30:14; Jua_13:17; Jua_14:23; Stg_1:25; Apo_1:3

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_12:38-42

[2] Jua_6:30-31

NOTAS

11:29 Es decir, un milagro que exprese y justifique la autoridad de Jesús, ver Jua_2:11+; Luc_1:18+. Ver Mat_8:3+.

NOTAS

11:30 Esta interpretación del «signo de Jonás» no es tan probable como la de Mat_12:40, ver Mat_12:39+. Por lo demás no es más que el resultado de la agrupación artificial de logia primitivamente distintos: Luc_11:29; Mat_12:38-39 y Luc_11:30-32 p; Mat_12:41-42.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Re_10:1-10

[2] Jua_6:35+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jon 3

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_5:15; |Mar_4:21; = Luc_8:16

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_6:22-23

NOTAS

11:36 El texto de los vv. Luc_11:35-36, de trasmisión confusa, está, sin duda, viciado. Con todo, el sentido del conjunto del logion está claro: el mensaje que Jesús dirige a todos, por todos puede ser comprendido; basta para ello tener la inteligencia sana, es decir, desprovista de todo prejuicio egoísta, ver Jua_3:19-21.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_7:36; Luc_14:1

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Mat_15:2; Mar_7:2, Mar_7:5

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_23:25-26

NOTAS

11:39 Lucas, que aquí depende de una fuente común con Mt, volverá sobre el mismo tema en Luc_20:45-47, dependiente de Mc. Mt ha combinado ambas fuentes en un solo discurso (23). Ver Luc_10:1+; Luc_17:22+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Luc_12:33+

NOTAS

11:41 Texto de difícil interpretación. También se traduce: «lo que está dentro».

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_23:23

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_23:6-7; |Mar_12:38-39; =Luc_20:46; |Mat_23:27

NOTAS

11:44 Contrayendo con ello una impureza ritual, Núm_19:16.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_23:4, Mat_11:28

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_23:29-31

NOTAS

11:48 Irónico. Construyendo sepulcros para los profetas, los legistas creen reparar las faltas de sus padres. Pero conservan las mismas disposiciones que ellos.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_23:34-36

NOTAS

11:49 Trátase aquí de los decretos divinos interpretados por Jesús.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] |Mat_23:13

NOTAS

11:53 La oposición de los enemigos de Jesús va creciendo: Lc, mejor que Mc, ha señalado sus etapas, Luc_6:11; Luc_11:53-54; Luc_19:48; Luc_20:19-20; Luc_22:2.