Gálatas 5 Biblia Jerusalén (1998) | 26 versitos |
1 Para ser libres nos ha liberado Cristo. Manteneos, pues, firmes y no os dejéis oprimir nuevamente bajo el yugo de la esclavitud.
2 Soy yo, Pablo, quien os lo dice: Si os circuncidáis, Cristo no os aprovechará nada.
3 De nuevo declaro a todo hombre que se circuncida que queda obligado a practicar toda la ley.
4 Habéis roto con Cristo todos cuantos buscáis la justicia en la ley. Habéis caído en desgracia.
5 En cuanto a nosotros por el Espíritu y la fe esperamos la justicia anhelada.
6 Porque siendo de Cristo Jesús ni la circuncisión ni la incircuncisión tienen eficacia, sino la fe que actúa por la caridad.
7 Corríais bien, ¿quién os puso obstáculos para que no siguierais la verdad?
8 Semejante persuasión no proviene de Aquel que os llama.
9 Un poco de levadura hace fermentar toda la masa.
10 Por mi parte, confío en el Señor que no cambiaréis de actitud; pero el que os perturba, quienquiera que sea, cargará con su sentencia.
11 En cuanto a mí, hermanos, si aún predico la circuncisión, ¿por qué soy perseguido? ¡Pues se acabó ya el escándalo de la cruz!
12 ¡Ojalá que se mutilaran los que os perturban!
13 Vosotros, hermanos, habéis sido llamados a la libertad; pero no toméis de esa libertad pretexto para la carne; antes al contrario, servíos unos a otros por amor.
14 Pues toda la ley alcanza su plenitud en este solo precepto: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
15 Pero si os mordéis y os devoráis unos a otros, ¡mirad no vayáis a destruiros mutuamente!
16 Os digo esto: proceded según el Espíritu, y no deis satisfacción a las apetencias de la carne.
17 Pues la carne tiene apetencias contrarias al espíritu, y el espíritu contrarias a la carne, como que son entre sí tan opuestos, que no hacéis lo que queréis.
18 Pero, si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.
19 Ahora bien, las obras de la carne son conocidas: fornicación, impureza, libertinaje,
20 idolatría, hechicería, odios, discordia, celos, iras, ambición, divisiones, disensiones,
21 rivalidades, borracheras, comilonas y cosas semejantes, sobre las cuales os prevengo, como ya os previne, que quienes hacen tales cosas no heredarán el Reino de Dios.
22 En cambio el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad,
23 modestia, dominio de sí; contra tales cosas no hay ley.
24 Pues los que son de Cristo Jesús, han crucificado la carne con sus pasiones y sus apetencias.
25 Si vivimos por el Espíritu, sigamos también al Espíritu.
26 No seamos vanidosos provocándonos los unos a los otros y envidiándonos mutuamente.

Patrocinio

 
 

Introducción a Gálatas

Gálatas.
Las epístolas a los Gálatas y a los Romanos deben ser tratadas conjuntamente, pues abordan el mismo problema: la primera, como reacción inmediata provocada por una situación concreta; la segunda, como expresión más serena y más completa que pone en orden las ideas suscitadas por la polémica. Este estrecho parentesco de las dos epístolas es una de las mayores razones que desaconsejan fechar la composición de Ga en los primeros años de Pablo, incluso antes de la asamblea de Jerusalén, como lo han propuesto algunos. Ha parecido a éstos que la segunda visita de Pablo a Jerusalén, narrada en Gál_2:1-10, debía de ser la segunda visita mencionada por Hechos, Hch_11:30; Hch_12:25, y no la tercera, Hch_15:2-30 (que difiere en varios puntos del relato de Pablo). Como, por otra parte, Pablo parece desconocer el Decreto de Hch_15:20, Hch_15:29 (ver Gál_2:6), su carta debería ser anterior a la asamblea de Jerusalén, y para esto bastaba admitir que los «Gálatas» fueron los licaonios y los pisidios evangelizados en el primer viaje misionero, explicándose con la ida y vuelta de Pablo la doble visita que parece suponer Gál_4:13. Pero todo esto tiene poca base. Si bien es verdad que Licaonia y Pisidia han estado políticamente vinculadas desde 36-25 a. C. a Galacia, no lo es menos que el lenguaje corriente del siglo I de nuestra era reserva esta denominación a la Galacia propiamente dicha, situada más al norte. Además de que parece difícil que se haya podido llamar «Gálatas» a sus habitantes, Gál_3:1. Por lo demás, no hay necesidad alguna de esta difícil suposición. La segunda visita de Gál_2:1-10 se identifica perfectamente con la tercera de Hch 15 —con la que tiene tan grandes semejanzas— mucho mejor que con la segunda, Hch_11:30; Hch_12:25, de tan poca importancia que Pablo la ha pasado en silencio en su argumentación de Ga, a no ser que ni siquiera haya existido, siendo simplemente la consecuencia de un duplicado literario de San Lucas (ver los Hechos, Introducción, y Hch_11:30+). Así pues, la epístola a los Gálatas es ciertamente posterior a la asamblea de Jerusalén. Si Pablo no habla en ella del Decreto, quizá se deba a que también éste es de época posterior (ver Hch 15+) circunstancia que también explicaría la actitud de Pedro censurada en Gál_2:11-14. Los destinatarios son sin duda los habitantes de la región «gálata» recorrida por Pablo con ocasión del segundo y del tercer viaje, Hch_16:6; Hch_18:23. Y la carta pudo haber sido escrita en Éfeso o incluso en Macedonia, entre el 54 y el 55.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

Patrocinio

Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_6:15+

[2] Jua_8:36

[3] Hch_15:10; Mat_11:29

NOTAS

5:1 Volviendo a la circuncisión, se renunciaría a la libertad que concede la fe en Cristo, ver Rom_6:15+. En esto no son conciliables la Ley y la fe, vv. Gál_5:2-6. Algunos testigos (Vulg. ) juntan las primeras palabras al v. precedente: «y con esta libertad Cristo nos libró».



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Gál_2:21

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Gál_3:10; Stg_2:10

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_5:2+

NOTAS

5:5 O bien: «la justicia esperada».

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Co_7:19; Gál_6:15

[2] Stg_2:14; 1Co_13:13+

NOTAS

5:6 La fe es el principio de la vida nueva, Gál_4:5; Gál_5:5, pero se encuentra vinculada, por la intervención del Espíritu, a la esperanza, v. Gál_5:5, y a la caridad, vv. Gál_5:6, Gál_5:13-14; ver Rom_5:5+; 1Co_13:13+. Esto pone en evidencia que la fe viva se muestra en el ejercicio de la caridad, ver 1Jn_3:23-24.

NOTAS

5:7 Comparación típicamente paulina, ver Gál_2:2; 1Co_9:24-26; Flp_2:16; Flp_3:12-14; 2Ti_2:7; Heb_12:1.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Co_5:6

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Flp_2:1-5

[2] Gál_1:7; 1Co_3:17

NOTAS

5:10 O bien: «Confío que, unidos en el Señor, no pensaréis... »

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Co_1:23

NOTAS

5:11 Como afirmaban, sin duda, los adversarios de Pablo, ver Gál_1:10; Gál_2:3+; Hch_16:13.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Flp_3:2

NOTAS

5:12 Posible alusión a la mutilación ritual practicada en el culto de Cibeles. Sarcasmo parecido en Flp_3:2.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_6:15+; 1Pe_2:16; Jud_1:4

NOTAS

5:13 La vida nueva de los creyentes alcanza su plenitud en el amor, Gál_5:6; Rom_13:8; 1Co_13:1+, que es una «Ley» nueva, ver Rom_7:7+, y produce el fruto del Espíritu, v. Gál_5:22, ver Rom_5:5+; Flp_1:11, no las obras de la carne, v. Gál_5:19; Gál_6:8; ver Rom_13:12.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_13:8-10+; Lev_19:18; Mar_12:31 p

NOTAS

5:14 No, como en el Levítico, al miembro de la misma tribu, sino a todo miembro de la familia humana, ver Luc_10:29-37, identificada con Cristo en persona, Mat_25:40, Mat_25:45. También para Pablo el segundo mandamiento incluye necesariamente al primero.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_5:8 s

[2] Rom_7:14 s

NOTAS

5:16 Este pasaje manifiesta claramente cómo se oponen estos dos principios de actuación, la carne y el espíritu, ver Rom_5:5+; Rom_7:5+. Conducido por el Espíritu, vv. Gál_5:18, Gál_5:25; Rom_8:14, el cristiano vive espontáneamente según el Espíritu, vv. Gál_5:22-23, y se aparta de las obras a las que le lleva la «concupiscencia» de la carne, vv. Gál_5:16, Gál_5:24; pero estas obras no quedan en modo alguno determinadas por el hecho de que tengan su sede en el «cuerpo».

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_1:29+

NOTAS

5:20 Adic. (Vulg. ): «homicidios». Ver Rom_1:29.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Co_6:10+

[2] 1Co_13:4-7; 2Co_6:6; Efe_5:9; 1Ti_4:12; 2Pe_1:5-7

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Ti_1:9

NOTAS

5:23 (a) Adic.: «castidad».

5:23 (b) El creyente unido con Cristo ya no tiene Ley que le dicte su conducta desde el exterior, sino que cumple la Ley del Espíritu, vv. Gál_5:18, Gál_5:23, Gál_5:25; Gál_6:2; Rom_6:15; Rom_8:2-4; Flp_1:9-10; ver Stg_1:25; Stg_2:8.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_6:6; Col_3:5

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_8:14

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Flp_2:3