Amos  7 Biblia Jerusalén (1998) | 17 versitos |
1 Esto me hizo ver el Señor Yahvé: He aquí que él formaba langostas, cuando empieza a crecer el forraje, el forraje que sale después de la siega del rey.
2 Y cuando acababan de devorar la hierba de la tierra, dije: "¡Perdona, por favor, Señor Yahvé!, ¿cómo va a resistir Jacob, que es tan pequeño?"
3 Se arrepintió Yahvé de ello: "No sucederá", dijo Yahvé.
4 Esto me hizo ver el Señor Yahvé: He aquí que el Señor Yahvé convocaba al juicio por el fuego: éste devoró el gran abismo, y devoró la campiña.
5 Y dije: "¡Señor Yahvé, cesa, por favor!, ¿cómo va a resistir Jacob, que es tan pequeño?"
6 Se arrepintió Yahvé de ello: "Tampoco esto sucederá", dijo el Señor Yahvé.
7 Esto me hizo ver el Señor Yahvé: Estaba aplicando a una pared una plomada que tenía en la mano.
8 Y me dijo Yahvé: "¿Qué ves, Amós?" Yo respondí: "Una plomada." El Señor dijo: "¡He aquí que yo voy a aplicar plomada en medio de mi pueblo Israel, ni una más le volveré a pasar!
9 Serán devastados los altos de Isaac, asolados los santuarios de Israel, y me alzaré con espada contra la casa de Jeroboán." Amós expulsado de Betel.
10 El sacerdote de Betel, Amasías, mandó a decir a Jeroboán, rey de Israel: "Amós conspira contra ti en medio de la casa de Israel; el país no puede soportar todas sus palabras.
11 Porque Amós anda diciendo: "A espada morirá Jeroboán, e Israel será deportado de su tierra.""
12 Amasías dijo a Amós: "Vete, vidente; huye al país de Judá; come allí tu pan y profetiza allí.
13 Pero en Betel no sigas profetizando, porque es el santuario real y la Casa del reino."
14 Respondió Amós y dijo a Amasías: "Yo no soy profeta, ni soy hijo de profeta, yo soy vaquero y picador de sicómoros.
15 Pero Yahvé me tomó de detrás del rebaño, y Yahvé me dijo: "Ve y profetiza a mi pueblo Israel."
16 Y ahora escucha la palabra de Yahvé. Tú dices: "No profetices contra Israel, no vaticines contra la casa de Isaac."
17 Por eso, así dice Yahvé: "Tu mujer se prostituirá en la ciudad, tus hijos y tus hijas caerán a espada, tu tierra será repartida a cordel, tú mismo morirás en tierra impura, e Israel será deportado de su tierra"."

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Introducción a Amos 

Amós.
Amós era pastor en Técoa, en el límite del desierto de Judá, Amó_1:1. Extraño a las hermandades de profetas, fue tomado por Yahvé de detrás de su rebaño y enviado a profetizar a Israel, Amó_7:14. Tras un corto ministerio que tuvo como marco principal el santuario cismático de Betel, Amó_7:10 s, y que probablemente también se ejerció en Samaría, ver Amó_3:9; Amó_4:1; Amó_6:1, fue expulsado de Israel y volvió a sus antiguas ocupaciones.

Predica en el reinado de Jeroboán II, 783-743, época gloriosa humanamente hablando, en la que el reino del Norte se extiende y enriquece, pero en la que el lujo de los grandes es un insulto para la miseria de los oprimidos, mientras que el esplendor del culto encubre la ausencia de una religión verdadera. Con la rudeza sencilla y noble, y con la riqueza de las imágenes de un hombre del campo, Amós condena en nombre de Dios la vida corrompida de las ciudades, las injusticias sociales, la falsa seguridad que se pone en ritos en que el alma no se compromete, Amó_5:21-22. Yahvé, soberano Señor del mundo, que castiga a todas las naciones, 1-2, castigará duramente a Israel, obligado por su elección a una mayor justicia moral, Amó_3:2. El «Día de Yahvé» (expresión que aparece aquí por vez primera) será tinieblas y no luz, Amó_5:18 s, la venganza será terrible, Amó_6:8 s, ejecutada por un pueblo llamado por Yahvé, Amó_6:14 : Asiria, que, sin ser nombrada, ocupa, sin embargo, el horizonte del profeta. Con todo, Amós abre una pequeña esperanza, la perspectiva de una salvación para la casa de Jacob, Amó_9:8, para el «resto» de José, Amó_5:15 (primer empleo profético de este término). Esta profunda doctrina acerca de Yahvé, dueño universal y omnipotente, defensor de la justicia, se expresa con una seguridad absoluta, siempre como si el profeta no dijera nada nuevo: su novedad reside en la fuerza con que recuerda las exigencias del Yahvismo puro.

El libro nos ha llegado con cierto desorden; en particular el relato en prosa, Amó_7:10-17, que separa dos visiones, estaría mejor colocado al final de los oráculos. Se puede dudar sobre la atribución al mismo Amós de algunos cortos pasajes. Las doxologías, Amó_4:13; Amó_5:8-9; Amó_9:5-6, quizá hayan sido añadidas para la lectura litúrgica. Los breves oráculos contra Tiro y Edom, Amó_1:9-12, y Judá, Amó_2:4-5, parecen datar del Destierro. Se discute más acerca de Amó_9:8-10, y sobre todo de Amó_9:11-15. No hay razón seria para sospechar del primero de estos pasajes, pero es probable que el segundo haya sido añadido; y esto no por razón de las promesas de salvación que contiene y que, desde un principio, fueron el tema de la predicación de los profetas, lo mismo aquí, Amó_5:15, que en su contemporáneo Oseas; pero lo que se dice de la cabaña vacilante de David, de la venganza contra Edom, de la vuelta y restablecimiento de Israel, supone la época del Destierro y puede atribuirse, con algunos otros retoques, a una edición deuteronomista del libro.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Joe_1:4-7; Joe_2:3-9; Deu_28:38

NOTAS

7:1 El rey se reservaba probablemente para su caballería una parte del primer corte.



NOTAS

7:2 La intercesión es una de las funciones propias del ministerio profético, Gén_20:7; ver también 2Ma_15:14; Jer_15:1, Jer_15:11; Jer_18:20; Eze_9:8; Dan_9:15-19; sobre la intercesión de Moisés, ver Éxo_32:11+. Pero cuando el pueblo se obstina en el pecado, Dios no acepta ya la intercesión del profeta, ver Jer_14:7-11. Aquí Amós no interviene más que en las dos primeras visiones; en las tres últimas se calla.

NOTAS

7:3 Es decir, renunció a ejecutar su designio.

NOTAS

7:4 (a) «convocaba al juicio por el fuego» conj.; «llamaba (o: venía) para castigar por fuego» hebr. -El «fuego» es la sequía, Amó_1:2; Amó_4:6-8, que todo lo devora, ver Joe_1:19-20; Joe_2:3. Otros traducen: «proclamaba el juicio por el fuego», es decir, el fuego celeste, el que destruyó a Sodoma y Gomorra, Gén_19:24-25, Gén_19:28.

7:4 (b) El Océano subterráneo, de donde proceden las aguas.

NOTAS

7:7 «el Señor Yahvé» añadido según Amó_7:1, Amó_7:4 y Amó_8:1; falta en hebr. -«una pared» conj.; «una pared de plomada» hebr. -El término 'anak traducido por plomada no aparece más que aquí en la Biblia y su sentido no es seguro; la palabra de la misma raíz en acádico, siríaco y árabe significa estaño o plomo. La plomada permite poner en su sitio un objeto vertical o (con una escuadra) horizontal. A esta segunda operación parece que se alude aquí. Yahvé va a destruirlo todo hasta ras del suelo, ver 2Re_21:13; Isa_34:11; Lam_2:8. Pero el significado de la visión sigue siendo dudoso.

NOTAS

7:8 Es el nuevo estribillo, ver Amó_8:2, que substituye al de las dos primeras visiones, Amó_7:3, Amó_7:6. Supone un endurecimiento en el pecado que no se indica explícitamente.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Deu_12:2+

[2] 2Re_15:8-10


NOTAS

7:10 Entre la tercera y la cuarta visión se intercala este relato en prosa, que procede de los discípulos de Amós. Sigue inmediatamente a la profecía contra la casa real, Amó_7:9, y describe las reacciones que ha suscitado este anuncio.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Amó_7:9; Amó_5:27; Amó_6:7; Amó_9:4


NOTAS

7:12 (a) El término lleva aquí tal vez un matiz despectivo («visionario»).

7:12 (b) Amasías equipara a Amós con los profetas de carrera que viven de su profesión, ver 1Sa_9:7+, pero no le acusa de ser un falso profeta; al contrario, con su intervención y su acusación de conspiración (Amó_7:10), muestra que teme las consecuencias de la predicación del profeta: la palabra de Amós, eficaz, es considerada como la causa directa de las desgracias que anuncia.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Amó_2:12+; 1Re_12:29


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Amó_3:3-8+; 2Sa_7:8; Sal_78:70-71

NOTAS

7:14 «hijo de profeta», semitismo que indica la pertenencia a un grupo, ver 2Re_2:3+. -«vaquero», lit.«que se ocupa del ganado», con un término que designa normalmente el ganado mayor; ver Amó_1:1 (donde hay un término diferente). -Picando el tallo de los frutos del sicómoro, que sirven de forraje, se acelera su maduración.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Amó_2:12+


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Re_17:24; Deu_28:30-33; Ose_9:3

NOTAS

7:17 Toda tierra extranjera, manchada por la presencia de los ídolos, es impura, Ose_9:3-4; la tierra de Israel, donde habita Yahvé, Ose_8:1; Zac_9:8; Jer_12:7, es pura, 2Re_5:17, y «santa», Éxo_19:12+; Zac_2:16 [Zac_2:12]; 2Ma_1:7.