Hebreos 13 Biblia Jerusalén (1998) | 25 versitos |
1 Que el amor fraterno perdure.
2 No olvidéis la hospitalidad; gracias a ella, algunos, sin saberlo, hospedaron a ángeles.
3 Acordaos de los presos, como si estuvierais presos con ellos, y de los que son maltratados, pensando que también vosotros tenéis un cuerpo.
4 Tened todos en gran respeto el matrimonio, y el lecho conyugal sea sin mancha; que a los fornicarios y adúlteros los juzgará Dios.
5 No seáis amantes del dinero en vuestra conducta; contentaos con lo que tenéis, pues él ha dicho: No te dejaré ni te abandonaré;
6 de modo que podemos decir confiados: El Señor es mi ayuda; no temeré. ¿Qué puede hacerme un hombre?
7 Acordaos de vuestros guías, que os anunciaron la palabra de Dios y, considerando el desenlace de su vida, imitad su fe.
8 Jesucristo es el mismo, ayer, hoy y por los siglos.
9 No os dejéis seducir por doctrinas diversas y extrañas. Mejor es fortalecer el corazón con la gracia que con alimentos que nada aprovecharon a los que siguieron ese camino.
10 Tenemos nosotros un altar del cual no tienen derecho a comer los que dan culto en la Tienda.
11 Los cuerpos de los animales, cuya sangre lleva el sumo sacerdote al santuario para la expiación del pecado, son quemados fuera del campamento.
12 Por eso, también Jesús, para santificar al pueblo con su sangre, padeció fuera de la puerta.
13 Así pues, salgamos hacia él, fuera del campamento, cargando con su ignominia,
14 pues no tenemos aquí ciudad permanente sino que buscamos la futura.
15 Por medio de él ofrezcamos sin cesar a Dios un sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de los labios que confiesan su nombre.
16 No descuidéis la beneficencia y la comunión de bienes; ésos son los sacrificios que agradan a Dios.
17 Obedeced a vuestros guías y someteos a ellos, pues velan sobre vuestras almas como quienes han de dar cuenta de ellas, para que lo hagan con alegría y no lamentándose, cosa que no os traería ventaja alguna.
18 Rogad por nosotros, pues estamos seguros de tener limpia la conciencia, deseosos de proceder en todo con rectitud.
19 Con la mayor insistencia os pido que lo hagáis, para que muy pronto os sea yo devuelto.
20 Y el Dios de la paz que levantó de entre los muertos al gran Pastor de las ovejas en virtud de la sangre de una alianza eterna, a Jesús Señor nuestro,
21 os procure toda clase de bienes para cumplir su voluntad, realizando en nosotros lo que es agradable a sus ojos, por mediación de Jesucristo, a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
22 Os ruego, hermanos, que soportéis esta exhortación, pues os he escrito brevemente.
23 Sabed que nuestro hermano Timoteo se ha marchado. Si viene pronto, iré con él a veros.
24 Saludad a todos vuestros guías y a todos los santos. Os saludan los de Italia.
25 La gracia esté con vosotros.

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Introducción a Hebreos

EPÍSTOLA A LOS HEBREOS

Introducción
A diferencia de todas las anteriores, la autenticidad de la epístola a los Hebreos ha sido, desde antiguo, motivo de discusión. Rara vez se ha impugnado su canonicidad, pero la Iglesia de Occidente se negó a atribuírsela a Pablo hasta fines del siglo IV; y si bien la de Oriente aceptó esta atribución, no lo hizo sin reservas respecto de su forma literaria (Clemente de Alejandría, Orígenes). Y es que, en realidad, el lenguaje y el estilo de este escrito tienen una elegante pureza no habitual en San Pablo. No es suyo el modo de citar y utilizar el AT. Faltan el saludo y la introducción con que suele comenzar sus cartas.

Sin embargo resuena en ella el pensamiento paulino, sobre todo cuando desarrolla temas como la fe; la Ley antigua otorgada por mediación de ángeles, Heb_2:2; ver Gál_3:19+; la prevaricación de la generación salida de Egipto y que muere durante la travesía del desierto como una advertencia para los creyentes, 3:7-4:2; ver 1Co_10:1-3; los destinatarios, como niños que tienen necesidad de la leche materna, Heb_5:12; ver 1Co_3:1-13; 1Pe_2:2; Abrahán, modelo de la fe, Heb_6:12-15; Heb_11:19; ver Rom_4:17-21; la alianza del Sinaí, contrapuesta a la de la nueva Jerusalén, Heb_12:18-24; ver Gál_4:24-26, etc. El saludo final cita a Timoteo y el lenguaje del mismo recuerda a veces las epístolas pastorales y las de la cautividad.

Estas consideraciones han hecho pensar a muchos críticos católicos y protestantes en un redactor que avanza dentro de la línea paulina, sin llegar a la unanimidad a la hora de identificar a este autor anónimo. Se han propuesto diversos nombres, como Bernabé, Aristión, Silas, Apolo, Priscila, etc. Resulta más sencillo caracterizar su personalidad: es un judío de cultura helénica, familiarizado con el arte oratorio, preocupado por una interpretación puntual de los pasajes del AT que utiliza para apoyar su argumentación, y que cita normalmente según la versión de los LXX.

Tampoco hay datos que señalen el lugar y la fecha de composición, o los destinatarios. Parece que el escrito fue enviado desde Italia, Heb_13:24+ (pero la frase no es clara) y que fue redactado antes de la destrucción de Jerusalén. Aunque habla efectivamente de la liturgia veterotestamentaria como de una realidad actual, Heb_8:4 s; Heb_13:10, no alude nunca al Templo destruido por Tito en el 70 d. C., sino que se refiere siempre a la Tienda del desierto y a los textos que la describen, vigentes más allá de las vicisitudes históricas que afectaron al santuario. Incluso la resonancia de algunos pasajes de Heb_1:1-13 en la Primera Carta de Clemente —acéptese o no la hipótesis de un fondo común de las referencias bíblicas— no aporta ninguna utilidad, teniendo en cuenta las dificultades de datación para el escrito clementino. Hb alude luego a una persecución ya pasada, Heb_10:32-34, o a punto de terminar, Heb_13:3; pero estos indicios son demasiado endebles para fijar una fecha concreta. Por el contrario, un dato seguro es la distancia que media entre la predicación apostólica, Heb_2:3-4, y el primer anuncio recibido por los mismos destinatarios a través de los «guías» que tampoco son identificados, Heb_13:7+; ver Heb_10:32. Hb reserva el título de «apóstol» a Cristo, Heb_3:1+.

La principal preocupación del autor parece ser la de prevenir contra el peligro de la apostasía, Heb_6:4-8; Heb_10:19-39, y animar a los que tal vez añoraban el culto mosaico y el sesgo tranquilizante —incluso en el aspecto psicológico— de una religión oficial que las jóvenes comunidades cristianas no parecían compartir, Heb_13:9-10. Según esto podemos pensar que los destinatarios eran Hebreos convertidos que vivían en ambiente helénico, o bien gentiles fascinados por el culto hebreo, a semejanza de los lectores a los que se dirige Filón de Alejandría. Lo cierto es que se trataba de personas familiarizadas —a través de la catequesis o de la exégesis judía contemporánea— con cierta jerga técnica basada en la lectura de los LXX (ver Heb_5:10+; Heb_7:11), o también con algunas interpretaciones tradicionales, Heb_7:1-3+; Heb_11:17-19+. No se puede afirmar lo mismo en lo referente al Templo: las descripciones de lugares y ritos son abundantes, pero no siempre precisas, ver Heb_9:1-4+; Heb_13:21; Heb_10:11+.

Tampoco hay acuerdo sobre el género literario de Hb: ¿carta, discurso, tratado en forma epistolar? La epístola tiene, en realidad, la espontaneidad de un lenguaje hablado (p.e. Heb_2:5; Heb_7:4; Heb_9:5; Heb_11:32); pero con cortes súbitos, Heb_3:1; Heb_8:1; Heb_10:1; Heb_13:1, repeticiones, Heb_2:1-4 y Heb_12:25; Heb_2:17-18 y Heb_4:14-16; Heb_6:4-8 y Heb_10:26-31, y, sobre todo, retornos al tema principal después de largos intervalos, mal encajados dentro del contexto, Heb_4:4-16; Heb_5:9-10; Heb_6:20; Heb_8:1-2; Heb_9:11; Heb_10:19-23. Todo esto no cuadra bien con el género de una homilía que debía mantener atentos a los oyentes del principio al fin. Además, la disposición casi concéntrica de los temas cuadra menos con el género de un discurso: parece que se habla del sacerdocio y del sacrificio de Cristo en un pasaje central, 7:1-10:8; de la perseverancia en la fe, en dos pasajes simétricos, 3:1-4:14 y 10:19-12:13, enmarcados por dos discursos, uno sobre los ángeles, 1:5-2:18, y otro, que es una exhortación con rasgos apocalípticos, 12:14-13:19. ¡No habría oyente que lo siguiera!

De todos modos se pueden reconocer dos líneas de argumentación. La primera arranca de la exégesis cristológica del Sal 8 en Heb_2:5-8, se prolonga en Heb_5:1-10, para alcanzar su pleno desarrollo en Heb_7:1-28; Heb_10:1-18, enriquecido con una exhortación (Heb_10:26-36 y Heb_12:14-17), que concluye en Heb_13:20-21. Esta primera línea trata específicamente del sacerdocio de Cristo. La segunda línea desarrolla el tema de la fe, siguiendo el ejemplo del pueblo del Éxodo, y se reconoce principalmente en Heb_1:1-3; Heb_2:1-4; Heb_3:1-4, Heb_3:14; 10:36-12:3; Heb_12:18-25. En el desarrollo de este tema se concentran los rasgos más relevantes de inspiración paulina. La inserción (ver Heb_13:1+) de los capítulos 8 y 9, que interrumpe la secuencia entre Heb_7:28 y Heb_10:1+, (que contiene duplicados con Heb_10:1-18, relacionados con el tema de las repeticiones, aludidas anteriormente), puede considerarse como un desarrollo complementario de la primera línea de argumentación.

Estas dos homilías, escritas probablemente para ser pronunciadas, fueron fundidas en la última etapa redaccional en que se reagruparon las exhortaciones al final del texto. En esta etapa se intercalaron los cap. 8-9, las repeticiones, y la recapitulación de Heb_13:9-15. En realidad, cualquiera de estas subdivisiones tiene su punto de arbitrariedad; no obstante, se seguirá esta última en la presentación de la traducción del texto.

En la primera homilía, el autor concibe la revelación bíblica como un «continuum» (Heb_1:1-2) en cuatro tiempos: el tiempo de los Patriarcas y de las promesas (Heb_6:13-18); el tiempo de la Ley, «sombra» (Heb_8:5; Heb_10:1) y realización «carnal» (Heb_7:16); la renovación de las promesas por medio de David y los Profetas (Heb_4:7; Heb_7:28; Heb_8:7-13; la «imagen» de Heb_10:1); y finalmente la era escatológica, el «hoy» (Heb_4:7), inaugurado por Cristo, y en el que estamos también nosotros (Heb_11:39-40). El autor esboza las líneas de este tiempo a partir de una concepción del universo constituido en dos planos: los «eones», el universo inmanente que nosotros todavía no vemos sometido a Cristo (Heb_2:8), y el universo divino, fundamento de la realidad, según la mentalidad helenista y según algunas corrientes de la apocalíptica judía, en el que Jesús es situado como rey (Heb_1:6) y como sacerdote después de haber sido liberado del poder de la muerte (Heb_5:7; Heb_13:20). Una elaboración posterior (cap. 8-9) presenta el sacerdocio eterno de Cristo enlazado con el ofrecimiento de sí mismo realizado durante su vida. Esto le permite al creyente acercarse a Dios con plena confianza, sin mediación humana.

La vida del fiel, en realidad, debe ser considerada como un éxodo continuo hacia la patria prometida (Heb_4:1-6) que no puede identificarse con ningún lugar terrestre (Heb_4:8; Heb_11:13; Heb_13:14).

Esta afirmación, que no es intrascendente para los hebreos —incluso los helenizados— que están viviendo entre dos rebeliones judías (64-135 d. C.), debe integrarse con la idea de que la existencia terrestre, vivida en la obediencia a Cristo (Heb_5:9), precursor y guía de la salvación (Heb_6:20; Heb_2:10), es ella misma una liturgia (Heb_13:15-16).

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


NOTAS

13 El capítulo 13 ofrece el aspecto de algo artificialmente compuesto. Los vv. Heb_13:22-25 tienen la forma de billete de envío de la epístola, pero también la tienen los vv. Heb_13:17-18. Estos últimos, en efecto, repiten la palabra «guías», no identificables con los personajes mencionados en el v. Heb_13:7, quienes parecen pertenecer al pasado de la comunidad, y suponen la misma distancia espacial entre el escritor y sus lectores. La intención de dar forma epistolar a un discurso, o de imitar el estilo de un escrito paulino, podría bastar para explicar estos fenómenos.



REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Rom_12:13; Gén_18:2 s; Gén_19:1 s; Tob_5:4 s; Jue_6:11-24; Jue_13:3-23; Heb_10:34; Mat_25:36

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sab_3:13; Efe_5:5-6

NOTAS

13:4 Este versículo podría referirse, bien a los que profanan la santidad del matrimonio, bien a los que no lo consideran digno de la espera escatológica de los cristianos, ver 1Co 7+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Flp_4:12

[2] Deu_31:6

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Sal_118:6; Sal_27:1-3; Rom_8:31-39

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Tit_1:5+; Heb_2:3+

[2] 2Ts_3:7+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Efe_4:14

NOTAS

13:8 Esta afirmación, preparada por la mención de la palabra de Dios y de la fe, v. Heb_13:7, subraya la verdad central que los guías han predicado. Aunque éstos cambien o desaparezcan, Cristo permanece, y es con él con quien debemos estar unidos.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Co_8:8+

[2] Heb_12:28

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Lev 3+

NOTAS

13:10 No la mesa eucarística, sino la cruz, en la que Cristo fue inmolado, vv. Heb_13:11-12, o acaso el mismo Cristo por quien nosotros ofrecemos nuestras plegarias a Dios. Los sacerdotes judíos que siguen dando culto en la «Tienda» no pueden participar de este altar.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Lev_16:27

[2] Heb_10:14; Jua_19:20; Hch_7:58; Mat_21:39 p

NOTAS

13:12 El día de la fiesta de la Expiación, el sumo sacerdote penetraba en el Santo de los Santos, y lo rociaba con la sangre de las víctimas; pero los cuerpos de los animales sacrificados se quemaban fuera del campamento, Lev_16:27. Jesús, víctima expiatoria, realizó esta prefiguración al ser crucificado fuera de las murallas de la ciudad, Mat_27:32.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Heb_11:26; 1Co_7:29-31; Flp_3:20; Heb_11:10, Heb_11:14-16; Sal_50:14; Sal_50:23; Ose_14:3 [Ose_14:2]; Rom_1:9+; Rom_10:9; Hch_2:21+; Flp_4:18

NOTAS

13:15 Al comienzo, adic.: «por tanto».

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Ts_5:12+; 1Co_16:16

[2] Eze_3:18

[3] Rom_15:30; Efe_6:19; Col_4:3; 1Ts_5:25; 2Ts_3:1; Flm_1:22; Flp_2:24

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Isa_63:11; Isa_55:3; Zac_9:11; Eze_37:26; 34+; Jua_10:11; 1Pe_2:25; 1Pe_5:4

NOTAS

13:20 Lit.: «que hizo subir». Hb no habla nunca explícitamente de la resurrección de Jesús, sino más bien del hecho de que ha sido sustraído al poder de la muerte, Heb_2:14; Heb_5:7+, y glorificado en el reino de Dios. Así Cristo glorioso pone en contacto con Dios a los creyentes, las ovejas, incluso antes de la muerte y la resurrección final, Heb_7:25+; Heb_10:19+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Flp_2:13

[2] Rom_16:27+

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Hch_16:1+; 1Ts_3:2; 2Co_1:1; Col_1:1; Flm_1:1

NOTAS

13:23 El verbo griego apolyo puede significar separarse de / enviar a, ver Hch_13:3; Hch_15:30; Hch_15:33; Hch_16:35 y 1Co_4:17; Flp_2:19, o bien soltar, liberar. Para traducir liberado no tenemos ningún otro dato en el NT sobre una cautividad de Timoteo. En el primer caso -se ha marchado- la frase podría significar una recomendación de Timoteo para la misión para la que ha partido.

NOTAS

13:24 La expresión es ambigua: puede significar que la epístola se envía desde Italia, o bien que a los saludos se une gente de Italia, que actualmente habita en el extranjero.