Zacarías 13 Biblia Jerusalén (1998) | 9 versitos |
1 Aquel día habrá una fuente a disposición de la casa de David y de los habitantes de Jerusalén, para lavar el pecado y la impureza.
2 Aquel día - oráculo de Yahvé Sebaot - extirparé de esta tierra los nombres de los ídolos y no se volverá a mentarlos; igualmente haré que desaparezcan de esta tierra los profetas y el espíritu de impureza.
3 Y, si alguien sigue todavía profetizando, le dirán su padre y su madre que lo engendraron: "¡No puedes vivir, pues dices mentiras en nombre de Yahvé!" Y su padre y su madre que lo engendraron lo traspasarán mientras esté profetizando.
4 Aquel día, cuando profeticen, se avergonzarán los profetas de sus visiones, y no se vestirán el manto de pelo para mentir,
5 sino que dirá cada uno: "¡No soy profeta; soy un campesino, pues la tierra es mi ocupación desde mi juventud!"
6 Y si alguien le dice: "¿Y esas heridas que hay entre tus manos?", responderá: "Las he recibido en casa de mis amigos."
7 ¡Despierta, espada, contra mi pastor, contra mi ayudante! - oráculo de Yahvé Sebaot -. ¡Hiere al pastor, que se dispersen las ovejas, yo volveré mi mano contra los corderos!
8 En toda esta tierra - oráculo de Yahvé - dos tercios serán exterminados (perecerán) y el otro tercio quedará en ella.
9 Meteré en el fuego este tercio: lo purgaré como se purga la plata lo refinaré como se refina el oro. Él invocará mi nombre y yo le responderé; diré: "¡Éste es mi pueblo!" y él dirá: "¡Yahvé es mi Dios!"

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Introducción a Zacarías

Zacarías.
El libro de Zacarías se compone de dos partes muy distintas: 1-8 y 9-14. Tras una introducción, fechada en octubre-noviembre del 520, dos meses después de la primera profecía de Ageo, el libro refiere ocho visiones del profeta que comienzan en febrero del 519, 1:7-6:8, seguidas de la coronación simbólica de Zorobabel (los escribas introdujeron el nombre del sumo sacerdote Josué cuando se desvanecieron las esperanzas puestas en Zorobabel y el sacerdocio retuvo todo el poder), Zac_6:9-14. El cap. 7 es una ojeada retrospectiva al pasado nacional, y el cap. 8 abre perspectivas de salvación mesiánica, ambos a propósito de un problema sobre el ayuno, planteado en noviembre del 518.

Este conjunto bien fechado y de pensamiento homogéneo es ciertamente auténtico; lleva, sin embargo, las huellas de una revisión, hecha por el profeta mismo o por sus discípulos. Por ejemplo, los anuncios universalistas de Zac_8:20-23 han sido añadidos después de Zac_8:18-19, que constituye una conclusión.

Zacarías se preocupa, como Ageo, de la reconstrucción del Templo, se extiende más que él al hablar de la restauración nacional y de sus exigencias de pureza y moralidad, y la espera escatológica resulta en él más apremiante. Esta restauración ha de dar paso a una era mesiánica en que el sacerdocio representado por Josué será exaltado, Zac_3:1-7, pero en el que la realeza será ejercida por el «Germen», Zac_3:8, término mesiánico que Zac_6:12 aplica a Zorobabel. Los dos Ungidos, Zac_4:14, gobernarán en perfecta armonía, Zac_6:13. Así, Zacarías resucita la vieja idea del mesianismo real, pero la asocia a las preocupaciones sacerdotales de Ezequiel, cuya influencia se advierte en muchos puntos: papel preponderante de las visiones, tendencia apocalíptica y afán de pureza. Los mismos rasgos y la importancia que se concede a los ángeles son un anticipo de Daniel.

La segunda parte, 9-14, que por lo demás comienza con un título nuevo, Zac_9:1, es del todo diferente. Las piezas no tienen fecha y son anónimas. Ya no se habla de Zacarías ni de Josué ni de Zorobabel ni de la construcción del Templo. El estilo es diferente y utiliza con frecuencia los libros anteriores, sobre todo Jeremías y Ezequiel. El horizonte histórico ya no es el mismo: Asur y Egipto vienen a ser nombres simbólicos de todos los opresores.

Estos capítulos han sido compuestos con gran probabilidad en los últimos decenios del siglo IV a. C., después de la conquista de Alejandro. A pesar de los esfuerzos últimamente renovados para probar su unidad, debemos admitir que son heterogéneos. Se distinguen dos secciones, introducidas cada una de ellas por un título, 9-11 y 12-14; la primera está casi en su totalidad en verso, la segunda casi enteramente en prosa. Se habla de un Deutero-Zacarías y de un Trito-Zacarías. En realidad se trata de dos composiciones que también por su parte son heterogéneas. La primera se vale al parecer de antiguos trozos poéticos, preexílicos, y se refiere a sucesos históricos difíciles de precisar (la aplicación de Zac_9:1-8 a la conquista de Alejandro parece la más probable). La segunda parte, 12-14, describe con terminología apocalíptica las pruebas y las glorias de la Jerusalén de los últimos tiempos. Pero la escatología tampoco está ausente de la primera parte y algunos temas se encuentran en las dos secciones, por ejemplo, el de los «pastores» del pueblo, Zac_10:2-3; Zac_11:4-14; Zac_13:7-9.

Esta parte del libro es importante sobre todo por su doctrina mesiánica, poco unificada por lo demás: resurgimiento de la Casa de David, 12 passim, espera de un Mesías humilde y manso, Zac_9:9-10, pero anuncio misterioso del Traspasado, Zac_12:10, teocracia guerrera, 10:3-11:3, pero también cultual al estilo de Ezequiel, 14. Estos rasgos se armonizarán en la persona de Cristo, y el Nuevo Testamento cita con frecuencia estos capítulos de Zacarías o al menos alude a ellos, por ejemplo Mat_21:4-5; Mat_27:9 (combinado con Jeremías); Mat_26:31 = Mar_14:27; Jua_19:37.

Fuente: Nueva Biblia de Jerusalén (1998) - referencias, notas e introducciones a los libros

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Notas


REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Jua_7:38 s; Jua_19:34; Eze_47:1+; Eze_36:25

NOTAS

13:1 Lit. «para el pecado y la impureza». -Sobre la fuente que regará la Jerusalén de la era mesiánica, ver Isa_12:3; Eze_47:1. Aquí, a diferencia de Zac_14:8, sirve para la purificación del pueblo, ver Eze_36:25.



NOTAS

13:2 Desaparición de la institución profética, condenada por los abusos de los falsos profetas, ver Jer_23:9 s; Ez 13.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 2Re_1:8+; Mat_3:4


NOTAS

13:5 «la tierra es mi ocupación» 'adamah qinyanî conj.; «un hombre me ha ocupado (o: adquirido)» 'adam hiqnanî hebr.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] 1Re_18:28

NOTAS

13:6 «entre tus manos», es decir «en tu pecho». -Los antiguos profetas se practicaban incisiones en el cuerpo, ver 1Re_18:28, etc. El hombre que lleva tales incisiones es aquí acusado de ser profeta: se defiende alegando una riña con compañeros.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Eze_34:1+

[2] Mat_26:31; Eze_34:1+

NOTAS

13:7 Texto mesiánico, tal vez independiente. El «pastor» es aquí, no ya el buen pastor de Zac_11:4-14, ni el malo, Zac_11:15-16, sino, sin más precisiones, el jefe del pueblo, lugarteniente de Yahvé. La espada que le va a herir entregará a todo el pueblo a la prueba final, que ha de preceder al tiempo de la salvación. Esta prueba se describe con las imágenes clásicas de las ovejas sin pastor, Eze_34:5, del Resto, Isa_4:3+, del tercio, Eze_5:1-4, del fuego que acrisola, Jer_6:29-30. Entonces el pueblo estará dispuesto para la Nueva Alianza, ver Jer_31:31+.

REFERENCIAS CRUZADAS

[1] Isa_1:25; Isa_48:10

[2] Sal_91:15; Isa_65:24

[3] Jer_31:31+; Zac_8:8

NOTAS

13:9 «diré» griego; «he dicho» hebr.